Soy usuario de Taringa! desde hace 5 años, generalmente solo leo los post y tal; sin embargo me he encontré con un par que me han llamado sobremanera la atención, son titulados como "Fallos en la
Matrix
"; hay algo que conservo casi como un secreto por el hecho de que mis amigos me juzguen loco, sin embargo aquellos que lo han oído han dicho que fue un regalo o algo similar:
Estaba en la Facultad de Derecho de mi ciudad vecina, acabando el segundo semestre, decidí salirme para entrar a un Seminario fuera de mi Estado. Las últimas semanas antes de que me fuera, muchos grupos de amigos me hicieron fiestas de despedida; una de ellas ocurrió en la ciudad en la que estudiaba, que quedaba a una hora de mi ciudad de origen, me quedé un par de días para aprovechar y despedirme bien de varias personas, por lo que me lleve una maleta pequeña; cuando llegó la hora de regresar a mi ciudad , partí solo en un autobús de pasajeros, cuando llegué opté por tomar una "ruta" que me llevara a mi casa, yo iba con un pantalón de vestir gris y una camisa negra a rayas, de pronto en la espera se acercó un señor y me dijo: -aprovecha que hay lugares eres delgado y te puedes ir metiendo- al principio lo ignoré pero cuando lo vi me sorprendí, era muy similar a mi, pero se veía con unos diez o quince años más que los que yo tenía , llevaba un atuendo casi idéntico al mío y por si fuera poco llevaba una maleta de mano, negra con naranja como la mía, le agradecí, pasmado, y me subí al camión, este se llenó de gente sin embargo a mi lado nadie se sentó, a pesar de que había muchos lugares vacíos hasta que llegó él y educadamente me preguntó si se podía sentar o el asiento estaba ocupado, no era cosa mía, más de dos personas se quedaron viendo porque parecíamos gemelos (hasta con la vestimenta) aunque la diferencia de edad era muy notoria.
Cuando el camión arrancó, se desarrolló la siguiente plática:
-Extrañaba esta ciudad , se ve diferente- Dijo
-Si, yo tampoco vivo aquí y cada vez que vengo cambia un poco- Respondí, tratando de ocultar mi asombro
-¿De dónde vienes?- Preguntó
-De Chihuahua, Capital- Volví a responder y añadí -¿Y usted?-
Volteó y sonrió muy tenuemente y me dijo -De más allá-
Su respuesta me causo miedo, pero lo disimulé, él me preguntó que qué hacía, le explique que estudiaba Derecho, y me respondió que el quiso estudiar lo mismo, pero nunca terminó la carrera, había decidido irse de la ciudad por cuestiones personales, y que nunca había vuelto, y se sentía de alguna forma nervioso por que no sabía si su mamá estaba viva aún; durante el trayecto me dio un par de consejos, me recomendó que no dejará la universidad, y que formara una familia, que a él le hubiera gustado hacerlo, después de como diez minutos, me sentía tranquilo platicando con él, había momentos en que decíamos expresiones iguales al mismo tiempo.
Cuando el camión se iba aproximando a mi casa, tomé la maleta que iba en mis pies y le dije que me bajaba en dos cuadras más, a lo que respondió
-Yo me bajo en la siguiente-
Me sorprendí de que prácticamente éramos vecinos, cuando se dispuso a bajar, me extendió la mano y me dijo, vienen éxitos para ti, mucho gusto, Joel González
Volteé muy pronto y le dije muy asombrado -Ese es mi nombre, ¿cómo lo sabe?- y antes de bajar por la puerta me dijo, mira que coincidencia en realidad me estoy presentando.
Bajé a la siguiente cuadra con el rostro blanco, le platiqué a mamá y no supo que responder.
Actualmente estoy por terminar la carrera, duré un año fuera de mi estado, pero decidí regresar, alguna vez por una depresión me quise ir lejos de todo, pero mi mamá dijo:
-Recuerda que aquél señor no supo si su mamá estaba muerta o viva, piensa lo que vas a hacer.
Y ese consejo me ha bastado para pensar mejor las cosas antes de tomar decisiones.
Han pasado más de 4 años de ese suceso y jamás volví a ver al hombre aquél.
Estaba en la Facultad de Derecho de mi ciudad vecina, acabando el segundo semestre, decidí salirme para entrar a un Seminario fuera de mi Estado. Las últimas semanas antes de que me fuera, muchos grupos de amigos me hicieron fiestas de despedida; una de ellas ocurrió en la ciudad en la que estudiaba, que quedaba a una hora de mi ciudad de origen, me quedé un par de días para aprovechar y despedirme bien de varias personas, por lo que me lleve una maleta pequeña; cuando llegó la hora de regresar a mi ciudad , partí solo en un autobús de pasajeros, cuando llegué opté por tomar una "ruta" que me llevara a mi casa, yo iba con un pantalón de vestir gris y una camisa negra a rayas, de pronto en la espera se acercó un señor y me dijo: -aprovecha que hay lugares eres delgado y te puedes ir metiendo- al principio lo ignoré pero cuando lo vi me sorprendí, era muy similar a mi, pero se veía con unos diez o quince años más que los que yo tenía , llevaba un atuendo casi idéntico al mío y por si fuera poco llevaba una maleta de mano, negra con naranja como la mía, le agradecí, pasmado, y me subí al camión, este se llenó de gente sin embargo a mi lado nadie se sentó, a pesar de que había muchos lugares vacíos hasta que llegó él y educadamente me preguntó si se podía sentar o el asiento estaba ocupado, no era cosa mía, más de dos personas se quedaron viendo porque parecíamos gemelos (hasta con la vestimenta) aunque la diferencia de edad era muy notoria.
Cuando el camión arrancó, se desarrolló la siguiente plática:
-Extrañaba esta ciudad , se ve diferente- Dijo
-Si, yo tampoco vivo aquí y cada vez que vengo cambia un poco- Respondí, tratando de ocultar mi asombro
-¿De dónde vienes?- Preguntó
-De Chihuahua, Capital- Volví a responder y añadí -¿Y usted?-
Volteó y sonrió muy tenuemente y me dijo -De más allá-
Su respuesta me causo miedo, pero lo disimulé, él me preguntó que qué hacía, le explique que estudiaba Derecho, y me respondió que el quiso estudiar lo mismo, pero nunca terminó la carrera, había decidido irse de la ciudad por cuestiones personales, y que nunca había vuelto, y se sentía de alguna forma nervioso por que no sabía si su mamá estaba viva aún; durante el trayecto me dio un par de consejos, me recomendó que no dejará la universidad, y que formara una familia, que a él le hubiera gustado hacerlo, después de como diez minutos, me sentía tranquilo platicando con él, había momentos en que decíamos expresiones iguales al mismo tiempo.
Cuando el camión se iba aproximando a mi casa, tomé la maleta que iba en mis pies y le dije que me bajaba en dos cuadras más, a lo que respondió
-Yo me bajo en la siguiente-
Me sorprendí de que prácticamente éramos vecinos, cuando se dispuso a bajar, me extendió la mano y me dijo, vienen éxitos para ti, mucho gusto, Joel González
Volteé muy pronto y le dije muy asombrado -Ese es mi nombre, ¿cómo lo sabe?- y antes de bajar por la puerta me dijo, mira que coincidencia en realidad me estoy presentando.
Bajé a la siguiente cuadra con el rostro blanco, le platiqué a mamá y no supo que responder.
Actualmente estoy por terminar la carrera, duré un año fuera de mi estado, pero decidí regresar, alguna vez por una depresión me quise ir lejos de todo, pero mi mamá dijo:
-Recuerda que aquél señor no supo si su mamá estaba muerta o viva, piensa lo que vas a hacer.
Y ese consejo me ha bastado para pensar mejor las cosas antes de tomar decisiones.
Han pasado más de 4 años de ese suceso y jamás volví a ver al hombre aquél.