La figura del psicópata es una de las más perturbadoras y fascinantes del mundo del cine. Tras la brutalidad e imprevisibilidad de sus actos se esconde una invitación a navegar por los territorios más sombríos de la mente humana. Pues bien, ¿qué pasa si el psicópata luce el más magnético de los envoltorios? ¿Y si el psicópata se viste de belleza sensual? ¿Existe algo más morboso? Para poner a prueba vuestra resistencia al riesgo os presento una lista con las psicópatas más sexys de la gran pantalla. ¿Cuál es vuestra favorita? Angelina Jolie en Inocencia interrumpida (1999). Puede que el trastorno que presenta la Jolie en esta película, ambientada en un sanatorio, no llegue a calificar como psicopatía. Sin embargo, más de uno sospechó que la intérprete bordeaba la locura real cuando, al recoger su Oscar como mejor actriz secundaria, declaró estar enamorada de su hermano. Rebecca De Mornay en La mano que mece la cuna (1992). Thriller de los noventa en el que la deslumbrante Rebecca De Mornay ponía en jaque a toda una familia en una oda a la venganza fría. Que la mujer que cuida de tu hijo intente eliminar del mapa a tu mujer (y de paso destruir tu familia) puede ser la peor de las pesadillas. Si la mala de la película es Rebecca De Mornay, la “aventura” puede valer la pena. Sharon Stone en Instinto básico (1992). ¿Alguien podría imaginar esta lista sin la madre de todas las psicópatas del cine moderno? La Stone perfeccionó un modelo largamente refinado: el de la mujer liberada sexualmente, fascinada por el riesgo y proclive a la violencia. Cruzando y descruzando sus piernas, bailando sensualmente con otra mujer o desplegando un virtuoso repertorio sexual, Sharon dejó en nuestra memoria un recuerdo imposible de borrar. Lena Olin en Doble juego (1993). Ya va siendo hora de reivindicar a Lena Olin como una de las mujeres más subyugantes de Hollywood. En los noventa nos enamoró como la Sasha de Enemigos: A Love Story y puso contra las cuerdas al Gary Oldman de Doble juego con su irresistible sensualidad. Luego jugaría a placer con el Johnny Depp de La novena puerta y por último daría vida a la impredecible y todopoderosa Irina Derevko de la serie Alias. ¿Se puede pedir más? Glenn Close en Atracción fatal (1987). Antes de que los noventa confirmasen el poderío de las psicópatas más sexys, Glenn Close nos mostró todo el potencial magnético y aterrador de esta estirpe de personajes. La chica volvía loquito al bueno de Michael Douglas, que no podía hacer otra cosa que complacer a esta insaciable bestia sexual. Para la historia quedaron no sólo las peleas, cuchillo en mano, sino uno de los encuentros sexuales más recordados del cine: sí, aquel que acontecía en el mítico salpicadero. 5. Alicia Silverstone en Veneno en la piel (1993). Es hora de adentrarse en la era moderna de las psicópatas sensuales, y que mejor manera de hacerlo que a través de una reencarnación de Lolita que marcó a fuego el cine de los noventa. Me refiero a la angelical, morbosa y siempre peligrosa Alicia Silverstone. Mucho antes de tirar su carrera por la borda en películas como Batman y Robin, la Silverstone demostró que tenía madera de chica mala en esta película en la que se dedicaba a volver loco a un indefenso Cary Elwes. Isla Fisher en De boda en boda (2005). En esta magnífica comedia, Vince Vaughn cae bajo el embrujo de la salvaje Gloria, a la que da vida la modosita y sorprendente Isla Fisher. La chica es un torbellino lunático. Después de acostarse con el protagonista, defiende con determinación que en realidad es virgen. Luego toquetea al personaje de Vaughn en plena comida familiar y, por la noche, termina sometiéndolo a una terapia sexual que tiene mucho de encubierta violación. Una chica de armas tomar. Ali Larter en Obsesionada (2009). Ali Larter (a la que hemos visto en las sagas de Destino final y Residente Evil, además de la serie Héroes) es una de las grandes promesas del género de psicópatas sexys. Aquí decide poner en aprietos al honrado y familiar Derek (interpretado por Idris Elba), que está casado con Sharon (¡Beyoncé Knowles!). Cada vez que Derek la rechaza, el personaje de Larter va revelando nuevas dosis de locura. De ahí a la psicopatía queda sólo un pasito. Cameron Diaz en Vanilla Sky (2001). Retomando el papel al que diera vida Najwa Nimri en Abre los ojos, la película de Alejandro Amenábar, Cameron Diaz decidió ponerle las cosas difíciles al bueno de Tom Cruise en este thriller con toques de ciencia-ficción. Impotente ante las negativas del personaje de Cruise a ceder a sus envites, Diaz termina tomando una decisión drástica: lanzarse por un barranco en coche y con Cruise de asombrado copiloto. Madonna en El cuerpo del delito (1993). Volvemos a los noventa para declarar a Madonna la psicópata más sexy de todos los tiempos. De hecho, esta película dirigida por Uli Edel no tiene otra misión que la de exhibir el lado más carnal y salvaje de la ambición rubia. En sus manos, Willen Dafoe es un títere a su servicio. En la escena más mítica del filme, Madonna vacía la cera hirviendo de una vela sobre el cuerpo servil y extasiado de Dafoe. Ese es el efecto que provoca Madonna.
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