No hay nada peor que descubrir que la comida que creías que era sana para ti, en realidad no lo es.
Hoy te quiero explicar por qué las pechugas de
pollo
, en ciertas ocasiones, podrían no ser tan sanas como algunos piensan. Todos estamos acostumbrados a comer pechugas de
pollo
limpias, sin huesos, sin piel… Pero ahora se ha descubierto un pequeño detalle que cambiará tu visión de estas pechugas.
¿Has visto líneas blancas las pechugas de
pollo
?

Poultry Science
ha publicado un reciente estudio en el que explica por qué cada vez más vemos unas líneas blancas en las pechugas de
pollo
que compramos tanto en la carnicería como en el supermercado. La explicación es tan simple como que los pollos están alimentados para que crezcan más y tengan más carne.
Estas líneas blancas están asociadas con alto contenido en grasa, es decir, los pollos que tenían estas marcas sufrían obesidad por lo que no es precisamente sano consumirlos. El motivo del incremento de este tipo de carne se debe a que cada vez más gente consume pechugas de
pollo
en su
dieta
porque son sanas, por lo que la demanda ha aumentado considerablemente.
Las compañías luchan por vender más barato y más cantidad, y eso lleva a sobre alimentar a los pollos y en algunas ocasiones incluso añaden hormonas en la
dieta
de estos animales.
Tras la aparición de este descubrimiento, se ha realizado un estudio sobre las líneas blancas y la repercusión para nuestra salud. Los científicos hicieron varios análisis y encontraron en el peor de los casos, esas líneas blancas contenían un 200% más de grasa que una
pechuga
de
pollo
sin marcas. También se descubrió que tenían menos proteínas.

Todo esto significa que probablemente hayas estado comiendo estas pechugas para mantenerte sano o adelgazar y el efecto esté siendo todo lo contrario. A partir de ahora deberías examinar bien el
pollo
antes de comértelo.