NO SOLO LOS PERROS LAMEN
era una niña que vivia sola y sus papas le compraron un perro para que la niña no este sola la niña se encariño
con el perro y crearon un codigo de amistad ( el perro le lama la mano ala niña ) una noche la ñiña se acosto a dormir en su cama y amarro a su perro en una pata de su cama y alas 2:30 de la madrugada desperto y escucho que su perro lloraba asi que metio su mano bajo la cama y la lamio ella se sintio tranquila asi que volvio a dormir en la mañana abajo de su cama vio a su perro mutilado y con su sangre habia escrito NO SOLO LOS PERROS LAMEN la niña asustada se traumo y la enserreraron en un manicomio.
ELVIS PRESLEY NO ESTA MUERTO
El mito de Elvis Presley alcanza incluso para alimentar una serie de teorías acerca de la sobrevivencia del cantante en nuestros días. Estos son algunos de los argumentos que circulan al respecto:
¿Dónde ha sido visto Elvis? (según publicación de la BBC).
En una gasolinera en Montana.
En un supermercado en Cambridge.
Saliendo de un local de "Pizza Hut" en Southampton, Inglaterra.
En una oficina en Oslo.
Leyendo poesía en la Universidad de Penn State.
Haciendo dedo en Texas.
Manejando un camión en Tasmania.
Razones que explicarían que Presley no ha muerto.
En su lápida, su segundo nombre está mal escrito: es Aaron y no Aron.
Su tumba está entre las de su padre y su abuela, y no junto a su madre, como siempre fue su deseo final.
Aunque al momento de su supuesta muerte pesaba 250 libras, en su certificado de defunción figura con "sólo" 170. Y el certificado original desapareció.
Testigos de su funeral han dicho que su ataúd estaba excesivamente frío, lo cual llevó a levantar la teoría de que lo que había dentro no era más que un cuerpo de cera que era preciso mantener con aire acondicionado.
Dos horas después de anunciarse su muerte, un hombre muy parecido a Presley compró un pasaje de avión a Buenos Aires, pagó en efectivo y dijo llamarse John Burrows, el mismo alias usado por el cantante en varios momentos de su vida.
El día después de su muerte, una de sus ex novias recibió una rosa por correo de parte de "Lancelot", el apodo que usaba Presley durante su relación y que sólo ellos dos conocían.
Fue un gran seguidor de la numerología y si se suman los números de su fecha de muerte (16-08-1977) se obtiene la cifra 2001, justo el título de la película favorita del cantante. En la cinta, un hombre piensa sobre su inmortalidad sentado en el baño. Adivine: fue en el baño donde se encontró el cuerpo del cantante.
Poco antes de su muerte, Presley había perdido diez millones de dólares en un negocio inmobiliario con una compañía vinculada a la mafia. Se cree que Presley habría ayudado al gobierno a desmantelar al grupo a cambio de una nueva identidad.
Poco después de su muerte, un cantante enmascarado de apodo Orion empezó a dar conciertos de gran similitud con los de Presley. Cuando en 1981 el programa televisivo "20/20" realizó un extenso reportaje respecto de la muerte del cantante, Orion desapareció para siempre de la escena en vivo.
Hasta hoy, nadie ha cobrado su seguro de vida.
EL MERCADER DEL TIEMPO
Christian ya había cumplido los treinta, pero aún conservaba su alma de niño, intentaba parecer adulto porque su mundo se lo exigía, pero en su interior aquella energía gritaba por ser liberada. Christian trabajaba de creativo para una fábrica de juguetes y en sus ratos de ocio, que eran pocos, solía pasear por los parques observando a los niños con el fin de mejorar su trabajo, él siempre había querido recorrer el mundo en busca de experiencias nuevas, pero debido a su compromiso con la factoría esa opción se veía inalcanzable, aunque es algo que había conseguido apartar haciéndose futuras promesas, pese a todo había conseguido ser feliz, su día a día no era mas que la oficina de la fábrica, los paseos de estudio y algo de lectura por la noche. El trabajo le iba bien, ganaba bastante dinero con el que se había hecho una forma de vida materialista en la que invertía casi todo, apenas mantenía contacto con la familia y los pocos amigos que llegaban solía ser gente no muy afín a él y eran rechazados al poco tiempo, era un hombre solitario, una persona extraña si la comparamos con lo que normalmente se ve en la calle, sin duda era diferente, poseedor de un alma limpia, un espíritu libre atrapado en un mundo capitalista.
Y en torno a él se suceden los hechos de esta, nuestra breve historia.
Según me contó, una mañana después de seguir la rutina de siempre, montó en su coche, como siempre, aparcó en la plaza de siempre, subió al ascensor y paró en la séptima planta, se cruzó a la gente de siempre y justo antes de entrar a su oficina, como siempre, María, la secretaria le dijo que alguien había preguntado por él pero había bajado a desayunar para hacer más corta la espera,
No tardará en volver le dijo,
Ok, avísame cuando vuelva contestó Christian mientras habría la puerta.
Se sentó frente a su gran escritorio, conectó el PC, miró en correo y se estaba preparando para trabajar en una idea cuando María llamó y le dijo que había vuelto aquel hombre.
Mierda, qué querrá este ahora se dijo a si mismo.
Dile que pase susurró esta vez dirigiéndose a María.
Se colocó con la pose de recibir a las visitas y continuadamente entró aquel hombre, tendría su misma edad, llevaba el típico traje que te compras para una boda en el último momento, su peinado era el clásico lametón de vaca, parecía un tipo serio y elegante pero su forma de andar delataba que esa no era su fachada original.
Por favor dijo Christian, mientras señalaba una de las sillas frente a él, justo en la otra orilla del escritorio.
Buenos días, me llamo Marcos, sin duda se estará preguntando quién soy, y lo más importante, por qué he venido ilustró mientras tomaba asiento.
Era un tipo extrovertido, eso seguro, a ver que me quiere vender pensó Christian.
Pues si, usted dirá contestó esperando que sacase la típica carpeta con fotos de artefactos que sin duda le serian útiles a cualquiera.
Tutéeme, por favor y después de un leve movimiento de cabeza de Christian continuó
pues verá, soy nuevo en la ciudad, y permítame decirle que es un lugar encantador este donde viven, en realidad vine de vacaciones pero llevo dos meses y he decidido quedarme, pero disculpe, no le quiero aburrir… pues lo que en realidad quería es ofrecerme para un trabajo.
Lo siento, pero ahora no necesitamos a nadie, sin quiere, puede dejarme un currículo por si en algún momento…
Marcos le cortó antes de terminar.
No… eh… no busco trabajar en la fabrica, me he explicado mal, yo ya tengo un oficio y es lo que le venía a ofrecer, soy mercader de tiempo.
Otro chiflado… ese fue el primer pensamiento de Christian tras esas palabras, sin embargo su cara de asombro le pedía a Marcos que le explicase mejor ese oficio que decía tener.
Verá señor, yo siempre he sido un tipo creativo, tocaba todos los palos y los que no, aprendía rápido a hacerlo, pero nada me llenaba del todo y pasaba horas pensando a qué fin podía dedicar ese don, hasta que un día pensé, por qué tengo que hacer algo con él, por qué no lo alquilo y que cada uno haga lo que quiera, y sorprendentemente de lo que parecía otro pensamiento absurdo, nació mi profesión. Reconozco que al principio fue difícil encontrar un cliente, pero una vez hecho el primer trabajo y habiéndose estudiado los resultados, la voz corrió de una boca a un oído, luego a otro… y hoy en día puedo decir que he trabajado para encargados, directores y dueños de diferentes empresas, quedando todos contentos con el resultado final y aunque reconozco que es complicado decidir aceptar lo que le propondré a continuación, le aseguro que merece la pena pensar en ello.
Christian estaba estupefacto.
O sea que me estas ofreciendo tu… don, a cambio de… dinero supongo, pero lo que realmente me intriga, es el cómo.
La verdad es que me he ido demasiado por las ramas, pero es sencillo, verá, yo aprendo a hacer su trabajo y me convierto en su sustituto, así usted se podrá tomar las vacaciones que seguro hace años que no se toma, así es como yo le podría vender tiempo si decidiese aceptar, y le repito que nunca he tenido un cliente descontento, pero permítame explicarle el modo: lo primero es crear un vínculo, nos tenemos que conocer, tendría que conocer a sus conocidos y por supuesto no separarme de usted en el trabajo. Tras esto estaría preparado y tengo que añadir que ninguna formación ha durado más de dos meses, la cual por supuesto no es remunerada, y mis honorarios solamente son, el 70% de su sueldo, por los días o meses trabajados en él.
Parece una oferta interesante. Pero es algo que debería pensar más detenidamente, ¿no cree?
Claro, claro… no se preocupe, yo le dejaré mi tarjeta y cuando se lo piense, usted me llama, pero le rogaría que aunque la respuesta fuese negativa me llamase para poder buscar otro cliente.
De acuerdo, así lo haré dijo Christian mientras cogía la tarjeta.
Se levantaron los dos, se estrecharon la mano y Marcos desapareció tras la puerta después de una cordial despedida.
Hacer necesario un deseo es una artimaña muy usada en marketing, podrías haber pasado sin eso perfectamente pero cuando te exponen la posibilidad de tenerlo, el cerebro rápidamente crea la necesidad, e incluso ralentiza el tiempo hasta que lo consigues, y al parecer es la técnica que usaba Marcos, porque los dos escasos días que estuvo cavilando la oferta se profesaron como semanas en la ya obnubilada mente de Christian.
Decidió aceptar, llevaba años sin vacaciones y la verdad es que se las merecía.
Y con esa idea llamó a Marcos.
Rápidamente se pusieron con la formación, Marcos se ganó su confianza, realmente parecían ser muy afines, no se separaban ni un momento en el trabajo e incluso cuando terminaban la jornada, salían a tomar algo, también los fines de semana quedaban y más de una mañana despertaron con aliento a cenicero y tumbados en algún banco de cualquier parque, hacia años que Christian no se relacionaba así con nadie, muchos momentos y alguna juerga loca serían plasmados por Marcos en formato digital, con el supuesto fin de avivar en un futuro esos recuerdos.
Como un veloz parpadeo paso aquel mes y medio, hasta que un día cualquiera Marcos expuso que ya estaba preparado.
Se había ganado su confianza, así que también le dejó las llaves de su casa, por si pasaba algo.
Llámame al hotel si tienes algún problema le dijo Christian, ya en el parking del aeropuerto.
Marcos le había acercado con el coche de Christian.
Después lo dejaría en la puerta de su casa.
Y se marchó.
Realmente Marcos me ha cambiado la vida, por fin puedo desconectar del trabajo y disfrutar de tiempo libre, quizás me ponga a escribir una historia en estas vacaciones pensaba Christian mientras volaba rumbo a cualquier parte incluso supongo que podremos mantener la amistad cuando vuelva.
Pero aún no se hacía a la idea de cuanto cambiaría su vida el haber conocido a aquel hombre.
Y sería después de un mes, tras la vuelta de Christian, cuando sabríamos, o legalmente dicho, cuando supondríamos la verdadera historia de Marcos.
Christian desembarcó de aquel vuelo de placer con mala pie, era de noche cuando salió del aeropuerto y se montó en un taxi con el propósito de volver a casa, pero lo que le esperaba era algo muy diferente, aquel taxista detuvo la carrera en un callejón bastante oscuro, le hizo bajar, se aseguró de que no pudiera ver la matricula con un acertado golpe de puño en cada ojo y se marchó después de robarle todo lo que llevaba encima, ni siquiera sabía donde estaba cuando la neblina sanguinolenta que perturbaba su campo de visión comenzó a despejarse, así que caminó sin rumbo aparente en busca de ayuda hasta casi tropezarse con una comisaría.
Y allí estaba yo, sentado en aquella aburrida sala, frente a montañas de papeles, informes y un gran archivador rebosante de casos sin resolver, donde la escritura era mi más recurrida vía de escape ante tantas horas corrompidas por el lento pasar de la nada en la noche, cuando entró Chris, esta creo que irá directa al archivador pensaba yo, mientras cursaba su denuncia, me estaba contando que lo único que quería era volver a su casa a descansar cuando llegó mi relevo, me hizo la noche mas amena y como había terminado mi turno sentí la obligación de ofrecerme para llevarle a casa, y así lo hice.
Charlamos del tiempo y poco más, estaba cansado pero se percibía que era buena gente. Ya estaba amaneciendo cuando llegamos a su casa y fue entonces cuando recordó que le habían robado hasta las llaves, estábamos ya frente a la puerta pensando como abrirla cuando un señor de unos sesenta años emergió a nuestra espalda con unas llaves en la mano y nos preguntó:
¿Pasa algo agente?
No, no se preocupe, a mi amigo le han robado las llaves y estamos pensando como abrir la puerta.
Con todo mi respeto, señor agente, deben haberse confundido ya que esta casa es mía, precisamente la compré hace dos semanas.
Christian estaba cansado y aún tenía restos de la batalla pegados en la retina, aun así miró a su alrededor y seguro de si mismo confirmó que esa era la casa.
No puede ser, mire aquí mismo tengo las llaves y si aun duda podemos entrar y le enseño las escrituras.
Así lo hicimos, vivía con su esposa que en aquel momento estaba desembalando unas cajas, los dos eran muy amables, mientras el sacaba aquellos papeles ella nos sirvió un par de cafés, y fue con ellos en las manos cuando la señora pareció reconocer a Chris.
¡Christian! ¿es usted, pero qué le ha pasado en la cara?
¿Nos conocemos?
Claro usted nos vendió esta casa hace dos semanas, incluso me dijo que hoy se pasaría por el barrio y vendría a saludarnos.
Lo cierto es que yo ya no sabía que pensar, estaba desconcertado ante aquel combate léxico, aún debatían si se conocían o no cuando el señor llegó con los papeles.
Cariño, ¿no es cierto qué él fue quien nos vendió la casa? preguntó la señora.
Claro… sabía que le conocía, pero con esos golpes y que mi vista no es la de aquel joven que fui, no le terminaba de situar. Pero si, es él.
La cosa no podía estar más confusa cuando comenzamos a ver las escrituras, al parecer todo estaba correcto, incluso la firma de Chris figuraba en ellos y comparada con la que sólo hace unas horas había hecho para la denuncia, apenas notamos diferencia.
Todo se complicaba por momentos y después de agotar toda posibilidad de aclarar aquella situación, nos tuvimos que marchar, ya no quedaba nada de lo que supuestamente podía tener Chris en aquella casa y los señores no parecían ser unos estafadores, aunque tampoco él.
Decidimos dormir un poco antes de continuar con la investigación, le lleve a una pensión cerca de mi casa, pero antes pasamos por su banco a ver si podía sacar algo
y anular las tarjetas antes de que también le robasen el dinero, pero al parecer llegamos tarde, según la señora de la sucursal, el había sacado todo el dinero y cancelado las cuentas hace dos días, suceso al que no daba crédito, incluso hizo venir al director de la sucursal, el cual lo único que pudo es corroborar la mala noticia que acababa de recibir, y con esta sucesión de pesadillas hechas realidad, fuimos a la pensión donde le preste dinero para pagar y comer algo.
Quedaremos por la tarde y seguiremos investigando con la mente más despejada, nos vendrá bien descansar un poco.
Le recogí un poco antes de comenzar el turno y me pidió que le acompañase a su trabajo, quizás allí nos podría ayudar alguien, llegamos y cuando su jefe nos contó lo que había pasado, el rostro de Chris se descompuso.
Al parecer, según su secretaria Chris estuvo trabajando con un tal Marcos durante un mes, hasta que de pronto un día, el tal Marcos no volvió más, desde entonces Chris comenzó a comportarse de una forma extraña, incluso asegura haberle visto beber en la oficina, pero no estuvo así mucho tiempo, una o dos semanas, después se presento ante el jefe con unas copas de más mientras escupía patrañas en forma de incontrolados balbuceos contra la empresa, y como es normal, tras aquel suceso, fue despedido y desapareció hasta hoy.
A todos nos extrañó, porque él siempre había sido alguien muy formal, quizás problemas personales, quien sabe… pero ante tal situación no hubo alternativa me explicó el jefe antes de marcharnos.
Camino a la comisaría Chris fue muy callado, supongo que cavilando lo que me contaría después, al llegar, mientras saboreaba un café, me relató la historia de Marcos.
Cómo me dejé engañar por él repetía en cada párrafo.
Ahí parecía estar la clave, supusimos que aquel que se hacia llamar Marcos, se hizo pasar por él, llevando a cabo tan ambicioso plan, más tarde buscamos el nombre de la inmobiliaria que había vendido a los señores la casa, pero no hubo resultados, y volvimos a suponer, ya tendría apalabrado con alguien la venta de la casa, seguramente lo hizo con una inmobiliaria creada expresamente para esto, y que decir del trabajo, sin duda el tipo lo tenia bien montado, incluso espero a que ingresaran el finiquito para vaciar las cuentas del banco.
De haber sido así, no podríamos hacer nada, no sabemos quién es en realidad ese Marcos, ni donde vive, y no hay nada que le relacione con los hechos, al contrario, esos dos viejos dirán que fue Chris quien les vendió la casa, también en la empresa dirán lo mismo y los del banco…
Podríamos intentar demostrar que estaba fuera, por el vuelo y el alojamiento, pero es fácil registrarse con un nombre falso para todo eso, así que no creo que hubiese sido muy relevante en un juicio.
Y después de una breve reflexión por parte de Chris, se resignó a aceptar la realidad, se había quedado sin nada, alguien le acababa de robar toda una vida, aun así se mostró muy agradecido por mi ayuda y se marchó.
La verdad es que me quede unos días pensando en este caso, estudiando cada suceso e intentando averiguar como dar con ese tal Marcos.
Pero al final ocurrió lo que pensé al principio, aquel caso quedaría sumergido para siempre en el gran archivador.
Al cabo de un par de semanas me llegaron noticias de Chris.
Habían encontrado su cuerpo flotando en el río.
Y ALGO MAS QUE DA MIEDO
se me olvido como poner : xDxDxDxDxDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD COMENTEN
BUENO xDxDxDxDxDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD COMENTEN
















era una niña que vivia sola y sus papas le compraron un perro para que la niña no este sola la niña se encariño
con el perro y crearon un codigo de amistad ( el perro le lama la mano ala niña ) una noche la ñiña se acosto a dormir en su cama y amarro a su perro en una pata de su cama y alas 2:30 de la madrugada desperto y escucho que su perro lloraba asi que metio su mano bajo la cama y la lamio ella se sintio tranquila asi que volvio a dormir en la mañana abajo de su cama vio a su perro mutilado y con su sangre habia escrito NO SOLO LOS PERROS LAMEN la niña asustada se traumo y la enserreraron en un manicomio.
ELVIS PRESLEY NO ESTA MUERTO
El mito de Elvis Presley alcanza incluso para alimentar una serie de teorías acerca de la sobrevivencia del cantante en nuestros días. Estos son algunos de los argumentos que circulan al respecto:
¿Dónde ha sido visto Elvis? (según publicación de la BBC).
En una gasolinera en Montana.
En un supermercado en Cambridge.
Saliendo de un local de "Pizza Hut" en Southampton, Inglaterra.
En una oficina en Oslo.
Leyendo poesía en la Universidad de Penn State.
Haciendo dedo en Texas.
Manejando un camión en Tasmania.
Razones que explicarían que Presley no ha muerto.
En su lápida, su segundo nombre está mal escrito: es Aaron y no Aron.
Su tumba está entre las de su padre y su abuela, y no junto a su madre, como siempre fue su deseo final.
Aunque al momento de su supuesta muerte pesaba 250 libras, en su certificado de defunción figura con "sólo" 170. Y el certificado original desapareció.
Testigos de su funeral han dicho que su ataúd estaba excesivamente frío, lo cual llevó a levantar la teoría de que lo que había dentro no era más que un cuerpo de cera que era preciso mantener con aire acondicionado.
Dos horas después de anunciarse su muerte, un hombre muy parecido a Presley compró un pasaje de avión a Buenos Aires, pagó en efectivo y dijo llamarse John Burrows, el mismo alias usado por el cantante en varios momentos de su vida.
El día después de su muerte, una de sus ex novias recibió una rosa por correo de parte de "Lancelot", el apodo que usaba Presley durante su relación y que sólo ellos dos conocían.
Fue un gran seguidor de la numerología y si se suman los números de su fecha de muerte (16-08-1977) se obtiene la cifra 2001, justo el título de la película favorita del cantante. En la cinta, un hombre piensa sobre su inmortalidad sentado en el baño. Adivine: fue en el baño donde se encontró el cuerpo del cantante.
Poco antes de su muerte, Presley había perdido diez millones de dólares en un negocio inmobiliario con una compañía vinculada a la mafia. Se cree que Presley habría ayudado al gobierno a desmantelar al grupo a cambio de una nueva identidad.
Poco después de su muerte, un cantante enmascarado de apodo Orion empezó a dar conciertos de gran similitud con los de Presley. Cuando en 1981 el programa televisivo "20/20" realizó un extenso reportaje respecto de la muerte del cantante, Orion desapareció para siempre de la escena en vivo.
Hasta hoy, nadie ha cobrado su seguro de vida.
EL MERCADER DEL TIEMPO
Christian ya había cumplido los treinta, pero aún conservaba su alma de niño, intentaba parecer adulto porque su mundo se lo exigía, pero en su interior aquella energía gritaba por ser liberada. Christian trabajaba de creativo para una fábrica de juguetes y en sus ratos de ocio, que eran pocos, solía pasear por los parques observando a los niños con el fin de mejorar su trabajo, él siempre había querido recorrer el mundo en busca de experiencias nuevas, pero debido a su compromiso con la factoría esa opción se veía inalcanzable, aunque es algo que había conseguido apartar haciéndose futuras promesas, pese a todo había conseguido ser feliz, su día a día no era mas que la oficina de la fábrica, los paseos de estudio y algo de lectura por la noche. El trabajo le iba bien, ganaba bastante dinero con el que se había hecho una forma de vida materialista en la que invertía casi todo, apenas mantenía contacto con la familia y los pocos amigos que llegaban solía ser gente no muy afín a él y eran rechazados al poco tiempo, era un hombre solitario, una persona extraña si la comparamos con lo que normalmente se ve en la calle, sin duda era diferente, poseedor de un alma limpia, un espíritu libre atrapado en un mundo capitalista.
Y en torno a él se suceden los hechos de esta, nuestra breve historia.
Según me contó, una mañana después de seguir la rutina de siempre, montó en su coche, como siempre, aparcó en la plaza de siempre, subió al ascensor y paró en la séptima planta, se cruzó a la gente de siempre y justo antes de entrar a su oficina, como siempre, María, la secretaria le dijo que alguien había preguntado por él pero había bajado a desayunar para hacer más corta la espera,
No tardará en volver le dijo,
Ok, avísame cuando vuelva contestó Christian mientras habría la puerta.
Se sentó frente a su gran escritorio, conectó el PC, miró en correo y se estaba preparando para trabajar en una idea cuando María llamó y le dijo que había vuelto aquel hombre.
Mierda, qué querrá este ahora se dijo a si mismo.
Dile que pase susurró esta vez dirigiéndose a María.
Se colocó con la pose de recibir a las visitas y continuadamente entró aquel hombre, tendría su misma edad, llevaba el típico traje que te compras para una boda en el último momento, su peinado era el clásico lametón de vaca, parecía un tipo serio y elegante pero su forma de andar delataba que esa no era su fachada original.
Por favor dijo Christian, mientras señalaba una de las sillas frente a él, justo en la otra orilla del escritorio.
Buenos días, me llamo Marcos, sin duda se estará preguntando quién soy, y lo más importante, por qué he venido ilustró mientras tomaba asiento.
Era un tipo extrovertido, eso seguro, a ver que me quiere vender pensó Christian.
Pues si, usted dirá contestó esperando que sacase la típica carpeta con fotos de artefactos que sin duda le serian útiles a cualquiera.
Tutéeme, por favor y después de un leve movimiento de cabeza de Christian continuó
pues verá, soy nuevo en la ciudad, y permítame decirle que es un lugar encantador este donde viven, en realidad vine de vacaciones pero llevo dos meses y he decidido quedarme, pero disculpe, no le quiero aburrir… pues lo que en realidad quería es ofrecerme para un trabajo.
Lo siento, pero ahora no necesitamos a nadie, sin quiere, puede dejarme un currículo por si en algún momento…
Marcos le cortó antes de terminar.
No… eh… no busco trabajar en la fabrica, me he explicado mal, yo ya tengo un oficio y es lo que le venía a ofrecer, soy mercader de tiempo.
Otro chiflado… ese fue el primer pensamiento de Christian tras esas palabras, sin embargo su cara de asombro le pedía a Marcos que le explicase mejor ese oficio que decía tener.
Verá señor, yo siempre he sido un tipo creativo, tocaba todos los palos y los que no, aprendía rápido a hacerlo, pero nada me llenaba del todo y pasaba horas pensando a qué fin podía dedicar ese don, hasta que un día pensé, por qué tengo que hacer algo con él, por qué no lo alquilo y que cada uno haga lo que quiera, y sorprendentemente de lo que parecía otro pensamiento absurdo, nació mi profesión. Reconozco que al principio fue difícil encontrar un cliente, pero una vez hecho el primer trabajo y habiéndose estudiado los resultados, la voz corrió de una boca a un oído, luego a otro… y hoy en día puedo decir que he trabajado para encargados, directores y dueños de diferentes empresas, quedando todos contentos con el resultado final y aunque reconozco que es complicado decidir aceptar lo que le propondré a continuación, le aseguro que merece la pena pensar en ello.
Christian estaba estupefacto.
O sea que me estas ofreciendo tu… don, a cambio de… dinero supongo, pero lo que realmente me intriga, es el cómo.
La verdad es que me he ido demasiado por las ramas, pero es sencillo, verá, yo aprendo a hacer su trabajo y me convierto en su sustituto, así usted se podrá tomar las vacaciones que seguro hace años que no se toma, así es como yo le podría vender tiempo si decidiese aceptar, y le repito que nunca he tenido un cliente descontento, pero permítame explicarle el modo: lo primero es crear un vínculo, nos tenemos que conocer, tendría que conocer a sus conocidos y por supuesto no separarme de usted en el trabajo. Tras esto estaría preparado y tengo que añadir que ninguna formación ha durado más de dos meses, la cual por supuesto no es remunerada, y mis honorarios solamente son, el 70% de su sueldo, por los días o meses trabajados en él.
Parece una oferta interesante. Pero es algo que debería pensar más detenidamente, ¿no cree?
Claro, claro… no se preocupe, yo le dejaré mi tarjeta y cuando se lo piense, usted me llama, pero le rogaría que aunque la respuesta fuese negativa me llamase para poder buscar otro cliente.
De acuerdo, así lo haré dijo Christian mientras cogía la tarjeta.
Se levantaron los dos, se estrecharon la mano y Marcos desapareció tras la puerta después de una cordial despedida.
Hacer necesario un deseo es una artimaña muy usada en marketing, podrías haber pasado sin eso perfectamente pero cuando te exponen la posibilidad de tenerlo, el cerebro rápidamente crea la necesidad, e incluso ralentiza el tiempo hasta que lo consigues, y al parecer es la técnica que usaba Marcos, porque los dos escasos días que estuvo cavilando la oferta se profesaron como semanas en la ya obnubilada mente de Christian.
Decidió aceptar, llevaba años sin vacaciones y la verdad es que se las merecía.
Y con esa idea llamó a Marcos.
Rápidamente se pusieron con la formación, Marcos se ganó su confianza, realmente parecían ser muy afines, no se separaban ni un momento en el trabajo e incluso cuando terminaban la jornada, salían a tomar algo, también los fines de semana quedaban y más de una mañana despertaron con aliento a cenicero y tumbados en algún banco de cualquier parque, hacia años que Christian no se relacionaba así con nadie, muchos momentos y alguna juerga loca serían plasmados por Marcos en formato digital, con el supuesto fin de avivar en un futuro esos recuerdos.
Como un veloz parpadeo paso aquel mes y medio, hasta que un día cualquiera Marcos expuso que ya estaba preparado.
Se había ganado su confianza, así que también le dejó las llaves de su casa, por si pasaba algo.
Llámame al hotel si tienes algún problema le dijo Christian, ya en el parking del aeropuerto.
Marcos le había acercado con el coche de Christian.
Después lo dejaría en la puerta de su casa.
Y se marchó.
Realmente Marcos me ha cambiado la vida, por fin puedo desconectar del trabajo y disfrutar de tiempo libre, quizás me ponga a escribir una historia en estas vacaciones pensaba Christian mientras volaba rumbo a cualquier parte incluso supongo que podremos mantener la amistad cuando vuelva.
Pero aún no se hacía a la idea de cuanto cambiaría su vida el haber conocido a aquel hombre.
Y sería después de un mes, tras la vuelta de Christian, cuando sabríamos, o legalmente dicho, cuando supondríamos la verdadera historia de Marcos.
Christian desembarcó de aquel vuelo de placer con mala pie, era de noche cuando salió del aeropuerto y se montó en un taxi con el propósito de volver a casa, pero lo que le esperaba era algo muy diferente, aquel taxista detuvo la carrera en un callejón bastante oscuro, le hizo bajar, se aseguró de que no pudiera ver la matricula con un acertado golpe de puño en cada ojo y se marchó después de robarle todo lo que llevaba encima, ni siquiera sabía donde estaba cuando la neblina sanguinolenta que perturbaba su campo de visión comenzó a despejarse, así que caminó sin rumbo aparente en busca de ayuda hasta casi tropezarse con una comisaría.
Y allí estaba yo, sentado en aquella aburrida sala, frente a montañas de papeles, informes y un gran archivador rebosante de casos sin resolver, donde la escritura era mi más recurrida vía de escape ante tantas horas corrompidas por el lento pasar de la nada en la noche, cuando entró Chris, esta creo que irá directa al archivador pensaba yo, mientras cursaba su denuncia, me estaba contando que lo único que quería era volver a su casa a descansar cuando llegó mi relevo, me hizo la noche mas amena y como había terminado mi turno sentí la obligación de ofrecerme para llevarle a casa, y así lo hice.
Charlamos del tiempo y poco más, estaba cansado pero se percibía que era buena gente. Ya estaba amaneciendo cuando llegamos a su casa y fue entonces cuando recordó que le habían robado hasta las llaves, estábamos ya frente a la puerta pensando como abrirla cuando un señor de unos sesenta años emergió a nuestra espalda con unas llaves en la mano y nos preguntó:
¿Pasa algo agente?
No, no se preocupe, a mi amigo le han robado las llaves y estamos pensando como abrir la puerta.
Con todo mi respeto, señor agente, deben haberse confundido ya que esta casa es mía, precisamente la compré hace dos semanas.
Christian estaba cansado y aún tenía restos de la batalla pegados en la retina, aun así miró a su alrededor y seguro de si mismo confirmó que esa era la casa.
No puede ser, mire aquí mismo tengo las llaves y si aun duda podemos entrar y le enseño las escrituras.
Así lo hicimos, vivía con su esposa que en aquel momento estaba desembalando unas cajas, los dos eran muy amables, mientras el sacaba aquellos papeles ella nos sirvió un par de cafés, y fue con ellos en las manos cuando la señora pareció reconocer a Chris.
¡Christian! ¿es usted, pero qué le ha pasado en la cara?
¿Nos conocemos?
Claro usted nos vendió esta casa hace dos semanas, incluso me dijo que hoy se pasaría por el barrio y vendría a saludarnos.
Lo cierto es que yo ya no sabía que pensar, estaba desconcertado ante aquel combate léxico, aún debatían si se conocían o no cuando el señor llegó con los papeles.
Cariño, ¿no es cierto qué él fue quien nos vendió la casa? preguntó la señora.
Claro… sabía que le conocía, pero con esos golpes y que mi vista no es la de aquel joven que fui, no le terminaba de situar. Pero si, es él.
La cosa no podía estar más confusa cuando comenzamos a ver las escrituras, al parecer todo estaba correcto, incluso la firma de Chris figuraba en ellos y comparada con la que sólo hace unas horas había hecho para la denuncia, apenas notamos diferencia.
Todo se complicaba por momentos y después de agotar toda posibilidad de aclarar aquella situación, nos tuvimos que marchar, ya no quedaba nada de lo que supuestamente podía tener Chris en aquella casa y los señores no parecían ser unos estafadores, aunque tampoco él.
Decidimos dormir un poco antes de continuar con la investigación, le lleve a una pensión cerca de mi casa, pero antes pasamos por su banco a ver si podía sacar algo
y anular las tarjetas antes de que también le robasen el dinero, pero al parecer llegamos tarde, según la señora de la sucursal, el había sacado todo el dinero y cancelado las cuentas hace dos días, suceso al que no daba crédito, incluso hizo venir al director de la sucursal, el cual lo único que pudo es corroborar la mala noticia que acababa de recibir, y con esta sucesión de pesadillas hechas realidad, fuimos a la pensión donde le preste dinero para pagar y comer algo.
Quedaremos por la tarde y seguiremos investigando con la mente más despejada, nos vendrá bien descansar un poco.
Le recogí un poco antes de comenzar el turno y me pidió que le acompañase a su trabajo, quizás allí nos podría ayudar alguien, llegamos y cuando su jefe nos contó lo que había pasado, el rostro de Chris se descompuso.
Al parecer, según su secretaria Chris estuvo trabajando con un tal Marcos durante un mes, hasta que de pronto un día, el tal Marcos no volvió más, desde entonces Chris comenzó a comportarse de una forma extraña, incluso asegura haberle visto beber en la oficina, pero no estuvo así mucho tiempo, una o dos semanas, después se presento ante el jefe con unas copas de más mientras escupía patrañas en forma de incontrolados balbuceos contra la empresa, y como es normal, tras aquel suceso, fue despedido y desapareció hasta hoy.
A todos nos extrañó, porque él siempre había sido alguien muy formal, quizás problemas personales, quien sabe… pero ante tal situación no hubo alternativa me explicó el jefe antes de marcharnos.
Camino a la comisaría Chris fue muy callado, supongo que cavilando lo que me contaría después, al llegar, mientras saboreaba un café, me relató la historia de Marcos.
Cómo me dejé engañar por él repetía en cada párrafo.
Ahí parecía estar la clave, supusimos que aquel que se hacia llamar Marcos, se hizo pasar por él, llevando a cabo tan ambicioso plan, más tarde buscamos el nombre de la inmobiliaria que había vendido a los señores la casa, pero no hubo resultados, y volvimos a suponer, ya tendría apalabrado con alguien la venta de la casa, seguramente lo hizo con una inmobiliaria creada expresamente para esto, y que decir del trabajo, sin duda el tipo lo tenia bien montado, incluso espero a que ingresaran el finiquito para vaciar las cuentas del banco.
De haber sido así, no podríamos hacer nada, no sabemos quién es en realidad ese Marcos, ni donde vive, y no hay nada que le relacione con los hechos, al contrario, esos dos viejos dirán que fue Chris quien les vendió la casa, también en la empresa dirán lo mismo y los del banco…
Podríamos intentar demostrar que estaba fuera, por el vuelo y el alojamiento, pero es fácil registrarse con un nombre falso para todo eso, así que no creo que hubiese sido muy relevante en un juicio.
Y después de una breve reflexión por parte de Chris, se resignó a aceptar la realidad, se había quedado sin nada, alguien le acababa de robar toda una vida, aun así se mostró muy agradecido por mi ayuda y se marchó.
La verdad es que me quede unos días pensando en este caso, estudiando cada suceso e intentando averiguar como dar con ese tal Marcos.
Pero al final ocurrió lo que pensé al principio, aquel caso quedaría sumergido para siempre en el gran archivador.
Al cabo de un par de semanas me llegaron noticias de Chris.
Habían encontrado su cuerpo flotando en el río.
Y ALGO MAS QUE DA MIEDO
se me olvido como poner : xDxDxDxDxDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD COMENTEN
BUENO xDxDxDxDxDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD COMENTEN
















