Hola gente. Mediante este post quiero dar a conocer información importante y práctica sobre como reducir enormemente el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer. Muchas cosas seguramente ya las saben, pero seguro otras les van a resultar nuevas.
No hay que tenerle miedo, detectado a tiempo es curable un muchísimos casos. Préstenle especial atención a la parte de prevención. Mediante la modificación de algunos hábitos, el riesgo se reduce dramáticamente.
Es la segunda causa de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón en el hombre y el de mama, en la mujer. En nuestro país se producen 11.000 nuevos casos por año.
La tasa de supervivencia a cinco años es del 90% en aquellas personas que han tenido una detección temprana del cáncer. Pero sólo son detectados un 37% de estos cánceres en un estadio temprano.
FACTORES DE RIESGO
Edad: este tipo de cáncer suele ser más frecuente entre aquellas personas que rondan los cincuenta años o con más edad. Aunque esto no significa que no pueda darse en personas jóvenes.
Predisposición genética: historial personal o familiar de pólipos o de cáncer de colon.
Enfermedades inflamatorias intestinales previas
Hábito de vida sedentaria
Dietas con poca fibra, frutas y verduras y demasiadas grasas son perjudiciales. Los carotenoides, sustancias que se encuentran principalmente en frutas, verduras y hortalizas, tienen muchas funciones beneficiosas como la lucha contra la formación de estos tumores y el refuerzo del sistema inmune.
Consumo de tabaco: las personas que fuman 20 cigarrillos al día tienen en doble de posibilidades de desarrollar el cáncer de colon.
¿Puede prevenirse este cáncer?
El cáncer de colon es hasta cierto punto prevenible, debido a que nunca se forma en a partir de tejido 100% sano. Es decir, siempre surge de lesiones PRE-CANCEROSAS. Toma meses o años para que estas lesiones se transformen en cáncer. Si se las detecta a tiempo, en su estadío pre-canceroso, son extirpadas a través de sencillos procedimientos.
La manera de detectarlas es a través de la COLONOSCOPÍA. Este estudio consiste en la introducción de un delgado instrumento de fibra óptica, a través del ano, que mediante una cámara y una fuente de luz permiten observar el colon en busca de lesiones.
Todos los hombres mayores de 40 años deben hacerse una colonoscopía. Pero si se tiene familiares de primer grado con antecedente de cáncer de colon (padres, hermanos), esta edad se reduce a 35 años.
Es un estudio poco invasivo, que genera escaso dolor, y te puede salvar la vida.
Se pueden detectar pólipos en sus primeras etapas y extirparlos para evitar la posible formación de células cancerosas.
Las personas pueden disminuir o variar aquellos factores de riesgo que puedan cambiar como los siguientes:
- Mantener una actividad diaria moderada ayuda a disminuir la probabilidad de tener cáncer.
- Tomar una dieta con bajo contenido en grasas, rica en verduras y frutas previene la formación y crecimiento de este cáncer.
- Dejar de fumar. El tabaco influye en la formación de muchos tipos de cáncer. En el de colon, los hombres fumadores tienen un 34% más posibilidades de padecerlo, y las mujeres fumadoras un 43%.
-Beber alcohol moderadamente.
En cuanto a los factores genéticos predisponentes, lo que pueden hacer las personas que los tengan es acudir frecuentemente a revisiones. Su médico les podrá dar toda la información que necesiten y las posibles vías de diagnóstico que pueden elegir.
FACTORES DE RIESGO
La causa del cáncer de mama no se conoce pero sí se sabe algunos factores de riesgo. Se considera factor de riesgo aquella situación que aumente las probabilidades de padecer la enfermedad.
Hay que tener en cuenta que aquellas mujeres que tengan mayores probabilidades de padecer cáncer de mama (por tener más factores de riesgo) pueden tomar medidas preventivas que reduzcan esa probabilidad como revisiones periódicas o cambios en su estilo de vida.
Sexo
El cáncer de mama se da principalmente en la mujer aunque. También puede afectar a los hombres pero la probabilidad es mucho menor.
Edad
Una mayor edad conlleva un aumento del número de cánceres. El 60% de los tumores de mama ocurren en mujeres de más de 60 años. Este porcentaje aumenta mucho más después de los 75 años.
Genes
Existen dos genes identificados que, cuando se produce algún cambio en ellos (mutación), se relacionan con una mayor probabilidad de desarrollar el cáncer de mama. Estos genes se denominan BRCA1 y BRCA2 y según algunos estudios parece que entre el 50% y el 60% de mujeres que han heredado estos genes mutados pueden desarrollar el cáncer antes de los 70 años.
Antecedentes familiares
Cuando un pariente de primer grado (madre, hermana, hija) ha tenido cáncer de mama se duplica el riesgo de padecerlo. Si se trata de un pariente más lejano (abuela, tía, prima) sólo aumenta el riesgo ligeramente.
Antecedentes personales
Una enfermedad mamaria benigna previa parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres que tienen un gran número de conductos mamarios. Aún así, este riesgo es moderado. Algunos resultados anormales de biopsia de mama pueden estar relacionados con un riesgo ligeramente elevado de padecer cáncer de mama. El riesgo de desarrollar cáncer en el otro seno en aquellas mujeres que han tenido un cáncer de mama es distinto de la recurrencia o reaparición del primer cáncer.
Raza
Las mujeres blancas son más propensas a padecer esta enfermedad que las de raza negra, aunque la mortalidad en éstas últimas es mayor, probablemente porque a ellas se les detecta en estadíos más avanzados. Las que tienen menor riesgo de padecerlo son las mujeres asiáticas e hispanas.
Períodos menstruales
Cuanto antes se comienza con la menstruación (antes de los 12 años), mayor es el riesgo (de dos a cuatro veces mayor) de padecer esta enfermedad si se compara con aquellas que comenzaron más tarde (después de los 14 años). Lo mismo ocurre con la menopausia: las mujeres con una menopausia tardía (después de los 55 años) tienen mayor riesgo. El embarazo después de los 30 años también aumenta el riesgo. Estos factores, aunque muy frecuentes, suelen tener poca incidencia sobre el riesgo de padecer cáncer.
Uso prolongado de anticonceptivos
Los últimos estudios han demostrado que el uso prolongado de anticonceptivos no está relacionado con el cáncer de mama.
Terapia hormonal sustitutiva
Esta terapia, que se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, parece aumentar a largo plazo (más de 10 años) el riesgo de sufrir cáncer de mama, aunque los estudios al respecto no son dle todo concluyentes.
Alcohol
El consumo de alcohol durante años está claramente vinculados al riesgo elevado de cáncer de mama.
Exceso de peso
El exceso de peso parece estar relacionado con un riesgo más alto de tener esta enfermedad, aunque no existe ninguna evidencia que un tipo determinado de dieta (dieta rica en grasas) aumente ese riesgo.
DIAGNÓSTICO TEMPRANO Y PREVENCIÓN
En la actualidad la mejor lucha contra el cáncer de mama es una detección temprana del tumor pues aumentarán las posibilidades de éxito del tratamiento.
AUTOEXAMEN MAMARIO
La autoexploración sistemática permite detectar tumores más pequeños que los que pueda detectar el médico o la enfermera pues la mujer estará familiarizada con sus senos y podrá detectar cualquier pequeño cambio.
En las revisiones ginecológicas, el médico comprueba que no exista ninguna irregularidad en las mamas, también que no haya ninguna inflamación de los ganglios linfáticos axilares.
La autoexploración debe realizarse después de la menstruación, las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes, pues conviene que se realice siempre en estados similares.
La mujer debe estar tranquila y realizarla en el lugar que crea más adecuado. A algunas mujeres les parecerá más cómodo realizarla en el momento de la ducha, sin embargo, a otras, pueden preferir hacerla al acostarse.
La manera más adecuada, para observar los cambios en las mamas, es situarse delante de un espejo, con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto de la piel, el perfil, etc.
Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos u hoyuelos. El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas no deben estar retraídos o hundidos.
Una vez hecho lo anterior, tiene que repetir la operación pero con los brazos elevados sobre el cuello. Los senos deberán elevarse de la misma manera y, en esa posición, comprobar que no hay ningún bulto u hoyuelo.
La palpación puede realizarse una vez enjabonada, en la ducha, o tumbada en la cama con una almohada debajo del hombro correspondiente al seno que se vaya a examinar. Conviene repetirla en distintas posturas: tumbada y de pie.
Se debe utilizar la mano contraria a la mama que va a palparse. La presión será la suficiente como para reconocer bien el seno.
Se pueden realizar varios movimientos para la exploración:
1) Con la yema de tres dedos hay que ir realizando movimientos circulares desde la parte más externa de la mama hacia el pezón, a modo de espiral.
2) Otro movimiento que se puede realizar con los dedos es en forma de eses, ir recorriendo el seno de un lado al otro.
3) El tercer movimiento es radial, comenzando desde el pezón hacia fuera.
Conviene ser muy cuidadosa en la zona del cuadrante superior externo, pues están cercanos los ganglios axilares, y es ahí donde se detectan el mayor número de tumores.
Hay que comprimir un poco el pezón y comprobar si se produce alguna secreción (avise al médico si esto es así, intente identificar el color de la secreción).
Una vez explorada la mama, hay que realizar la exploración de la axila para intentar descubrir la existencia de bultos en esta zona.
El examen se deberá realizar en las dos mamas y axilas.
MAMOGRAFIA
Las mujeres con factores de riesgo deben realizarse una mamografía y un examen clínico anual a partir de los 40 años.
Las mujeres que no tienen factores de riesgo conocidos recientes deben realizarse una mamografía cada dos años, a partir de los 40 años, y anualmente, a partir de los 50 años. No obstante, este asunto ha sido objeto de controversias recientes y algunos estudios sugieren la necesidad de hacerse una mamografía al año entre los 40 y los 49.
La mamografía es una exploración que utiliza los rayos X de baja potencia para localizar zonas anormales en la mama. Esta técnica consiste en colocar la mama entre dos placas y presionarla durante unos segundos mientras se realizan las radiografías.
No hay ningún peligro por las radiaciones de esta técnica, ya que son de baja potencia.
Es una de las mejores técnicas para detectar el cáncer de mama en sus primeras fases.
La mamografía realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan síntomas.
Para confirmar el diagnóstico, en los casos positivos, hay que realizar una biopsia tras la mamografía.
FACTORES DE RIESGO
La causa que provoca este tipo de cáncer no es del todo conocida. Sí que se han estudiado determinados factores que influyen en su aparición.
La exposición excesiva al sol influye en la producción de estos cánceres. Personas que trabajan en el exterior, como agricultores y marineros, presentan una mayor incidencia. Se suelen producir en la piel expuesta, frecuentemente en cabeza y cuello.
Aunque la luz solar ayuda a sintetizar las vitaminas A y D, la exposición excesiva, produzca o no quemaduras, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, incluyendo el melanoma maligno.
Existe una correlación entre el riesgo de melanoma y la latitud. También influye el período de tiempo durante el que ha vivido una persona en países de latitudes ecuatorianas, lo que significa una exposición excesiva al sol mantenida durante un período de la vida.
No sólo influye la exposición prolongada sino que una exposición intensa al sol, puntual, durante unas vacaciones por ejemplo, constituye un factor de riesgo de melanoma.
Los melanomas difieren de los tumores malignos de la piel de tipo no melanoma con respecto al sexo, edad y localización corporal. La mayor parte de los melanomas malignos cutáneos no ocurren en zonas que reciben la dosis ultravioleta acumulada mayor.
Aunque no se conoce exactamente cuál es el esquema más peligroso de exposición al sol, algunos estudios apoyan la hipótesis de que la exposición intensa e intermitente a la radiación ultravioleta de la piel que se encuentra normalmente protegida es la responsable de la formación del melanoma.
La edad también parece influir y las quemaduras producidas por el sol antes de los 15 años aumentan el riesgo de melanoma al doble.
Sobreexposición a lámparas y cabinas bronceadoras: Las lámparas y cabinas bronceadoras son una fuente de radiación ultravioleta. Una exposición excesiva aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Características físicas: Las personas de raza blanca de origen escocés, inglés o irlandés con el pelo rubio o rojizo, los ojos claros y abundantes pecas son especialmente susceptibles.
El melanoma es muy raro en la población negra u oriental siendo predominante, cuando se da, en zonas poco pigmentadas como las palmas y plantas y su pronóstico es peor.
La sensibilidad de la piel al sol y la dificultad para broncearse, aumenta el riesgo de melanoma.
La reacción cutánea a la luz solar se relaciona con factores como la pigmentación de la piel, el número de pecas en la infancia o edad adulta y el número de nevus (formaciones parecidas a lunares y que son tumores melanocíticos benignos), constituyendo todos ellos factores de riesgo para el melanoma maligno cutáneo.
La mayor incidencia de nevus en individuos de raza blanca conduce a la idea de que la radiación ultravioleta desarrolla un papel importante en el desarrollo de nevus. Se ha comprobado la existencia de mayor número de nevus en zonas de la piel expuestas al sol que en zonas protegidas, asociándose su aumento con una mayor propensión a quemarse que a broncearse, el número de quemaduras solares, la tendencia a las pecas y el estilo de vida relacionado con una mayor exposición solar. Una persona con piel sensible al sol, más de 150 nevus melanocíticos y algún nevus displásico, podría presentar 50 veces más riesgo de melanoma que otra persona sin estas características.
PREVENCIÓN
El principal factor de riesgo en este cáncer es una exposición excesiva a la radiación ultravioleta.
Evitar una intensa o prolongada exposición al sol, intentando no exponerse en horas en las que la radiación solar es mayor es la mejor medida de prevención que se puede utilizar.
Otras formas son la utilización de materiales que protejan aquellas zonas más delicadas como es el uso de sombreros, de gafas que absorban los rayos ultravioleta de un 99% a un 100%, o utilizar telas adecuadas para cubrir la piel.
El uso de cremas protectoras solares reduce el peligro de la exposición. Deben utilizarse correctamente, hay distintos grados según sea el tipo de piel. Además deben de emplearse con un tiempo de antelación a la exposición solar.
Como se ha visto, las cabinas y las lámparas bronceadoras resultan peligrosas, por lo que deben evitarse.
Cuando se observe un lunar que ha cambiado de aspecto, o que sangra, se debe acudir al médico. Éste lo puede extirpar y realizar una biopsia para comprobar si es maligno o no.
Este tipo de cáncer puede prevenirse más que muchos otros. Siguiendo las anteriores instrucciones pueden disminuirse o anularse gran parte de los factores de riesgo, con lo que las posibilidades de padecer un cáncer de piel también disminuyen.
Principales medidas antes y durante la exposición solar
- Evitar el uso de productos que contengan alcohol y perfumes.
- Elegir el protector solar adecuado, en función del tipo de piel, del lugar de aplicación y de las condiciones ambientales.
- Aplicar una buena cantidad del producto solar 30 minutos antes de tomar el sol, sobre la piel seca.
- Evitar tomar el sol entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde, en zonas de gran altitud, y en lugares próximos al ecuador.
- El agua, la nieve y la arena actúan reflejando los rayos solares y aumentando su intensidad. Es por este motivo, por lo que pueden producirse quemaduras incluso en la sombra.
- Las primeras veces que se tome el sol, se deberá emplear un factor de protección más elevado.
- Aún en los días nublados, hay que utilizar el protector solar.
- Hay que ingerir muchos líquidos para compensar la pérdida de líquidos debido a la exposición solar.
- Después de un baño, cuando se haya sudado mucho, o tras pasar dos horas de la anterior aplicación, habrá que volver a aplicar la crema protectora.
- Tras la exposición al sol, hay que ingerir muchos líquidos debido a la pérdida de éstos.
PREVENCIÓN Y FACTORES DE RIESGO
Las causas no son bien conocidas, no se sabe muy bien por qué en algunos casos aparecen células cancerosas y en otros no.
Se están estudiando los factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de padecer esta enfermedad. Entre otros factores, están los siguientes:
Edad: la probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta considerablemente a partir de los 50 años. Más del 80% se diagnostica en hombres mayores de 65 años.
Raza: es más frecuente en hombres de raza negra.
Nacionalidad: es más común en América del Norte y en Europa Noroccidental y menos frecuente en Asia, África, América Central y América del Sur.
Dieta: las grasas parecen tener un papel en el cáncer de próstata, favoreciéndolo. Algunos estudios ha puesto énfasis en que los hombres que comen más grasas, comen menos cantidad de frutas y verduras y que puede ser esto lo que aumente el riesgo de cáncer y no el hecho de comer grasas. Parece ser que los licopenos, que se encuentran en niveles altos en algunas frutas y vegetales, hacen disminuir la posibilidad de cáncer.
Actividad física: realizar una actividad física regular y mantener un peso adecuado ayudan a disminuir el riesgo de cáncer de próstata.
Alteraciones genéticas: en familias en las que uno de sus miembros, como el padre o un hermano han tenido cáncer de próstata, está aumentado el riesgo, en otro miembro, de sufrir esta enfermedad. Parece ser que los genes HCP-1, HPC2, HPCX y CAPB aumentan las posibilidades de sufrir la enfermedad. También otros estudios han probado que la alteración de un gen que codifica la proteína PTEN, unida a la disfunción de otro, el que sintetiza la proteína p27kip1, favorecen la aparición de cáncer de próstata.
Actividad hormonal: la testosterona en un principio "dispara" el crecimiento del cáncer de próstata, pero cuando este tumor está en una fase avanzada, la testosterona consigue detener el crecimiento. Las razones de esta actividad no se conocen todavía pero existen estudios que están investigando la función de la testosterona para emplearla en la lucha contra este tipo de cáncer.
Muchos de estos factores no pueden cambiarse, pero otros, como la dieta o la actividad física, sí.
TACTO RECTAL
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los hombres de 50 años o más, y que tengan una esperanza de vida de más de 10 años, se realicen un tacto rectal anualmente.
El tacto rectal consiste en que el médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto del paciente para detectar cualquier anormalidad o bulto que pudiera ser un cáncer. La próstata está situada cerca del recto y generalmente los tumores comienzan por las zonas que pueden palparse.
La prueba dura poco tiempo y, aunque es incómoda, no es dolorosa.
ECOGRAFIA TRANSRECTAL
Utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata en un monitor. Con esta prueba puede visualizarse cualquier alteración. Es muy útil para aquellos tipos de tumores que se presentan en zonas que no pueden palparse.
Esta técnica dura unos 10-20 minutos, no es dolorosa aunque es incómoda.
Se recomienda su uso cuando se ha visto alguna anomalía con las anteriores pruebas, para detectar dónde se localiza el tumor exactamente y guiar así la aguja para la biopsia.
Una biopsia es un procedimiento quirúrgico en donde se toman muestras de tejidos para analizarlos al microscopio. Se toman varias muestras de diferentes zonas de la próstata para tener una visión representativa. Es el método principal para confirmar el diagnóstico de cáncer.
Si se detecta el cáncer a partir de una biopsia, se tiene que establecer la etapa en la que se encuentra.
El cáncer de pulmón representa el 13,4% de los nuevos casos de cáncer y es el motivo más frecuente de mortalidad por cáncer, es el tipo más frecuente en el mundo desarrollado.
DETECCIÓN Y SÍNTOMAS
Los síntomas del cáncer de pulmón no suelen aparecer en los primeros estadios sino que surgen cuando ya se ha extendido demasiado como para aumentar las probabilidades de curación. De hecho, desde que se produce la primera célula maligna hasta que una persona consulta por primera vez al médico ante los síntomas de la enfermedad pueden pasar entre diez y veinte años.
Entre los síntomas más frecuentes están:
- Tos insistente.
- Dolor en el pecho que aumenta al respirar.
- Pérdida de peso y apetito.
- Falta de aliento.
- Bronquitis y neumonía frecuentes
- Respiración jadeante o con silbido.
- Esputos con sangre o coloración rojiza (flemas).
- Afonía o “gallos” en la voz de forma persistente
Otros síntomas que puede manifestar el paciente y que son debidos a la extensión del cáncer en otras zonas del cuerpo son:
- Dolor en los huesos.
- Coloración amarillenta de la piel y de los ojos (ictericia).
- Inflamaciones en zonas ganglionares, como en el cuello o axilas.
- Mareos, dolor de cabeza debilidad o adormecimiento de algún miembro debido a una afectación del cerebro.
A menudo los pacientes con cáncer de pulmón sufren síntomas iniciales que repercuten sobre otros órganos y que hace que, en un principio, se piense en otra enfermedad. A este conjunto de síntomas se les denomina síndromes paraneoplásicos y comprenden los siguientes estados:
- Niveles bajos de sodio en sangre producen síntomas como cansancio, pérdida de apetito, debilidad muscular o calambres, náuseas, vómitos, inquietud y confusión.
- Hay una producción excesiva de sustancias que hacen que se produzcan coágulos, esto puede dar lugar a patologías importantes al obstruir venas pulmonares o cerebrales, por ejemplo.
- Un aumento del calcio en sangre produce mayor frecuencia urinaria, estreñimiento, debilidad, confusión y mareos.
CAUSAS
El hábito de fumar tabaco es la causa principal en el 90% de los casos de cáncer de pulmón entre los varones y en el 70% de las mujeres. Conforme aumenta la proporción de mujeres fumadoras, también lo hace el de los cánceres de pulmón femeninos atribuibles al tabaco.
Otra parte de este tipo de cáncer es debida a sustancias inhaladas y que se encuentran en el lugar del trabajo. Esto es responsable del 10% al 15% de cáncer de pulmón en los varones y el 5% en las mujeres. Estas sustancias son, entre otras, amianto, arsénico, cromo, níquel, éter clorometílico, gas de mostaza y emisiones de coque de los hornos.
Existen unos factores de riesgo familiares o personales a la enfermedad. Ciertos cambios genéticos, pueden dar lugar a una activación de oncogenes (que forman tumores) o a la inhibición de genes supresores de tumores. Se ha visto que estas alteraciones se producen durante la vida del individuo y no son heredados.
A menudo, las mutaciones adquiridas en las células pulmonares se producen por la exposición a sustancias químicas causantes de cáncer que se encuentran en el humo de tabaco.
Investigaciones sobre ciertos genes como el gen p53, supresor de tumores, y el Ras, oncogén, han comprobado que alteraciones en ellos son las responsables de la génesis del cáncer de pulmón.
FACTORES DE RIESGO
La nicotina potencia el efecto cancerígeno de las otras sustancias procedentes del humo del tabaco y los efectos de los carcinógenos en el medio ambiente.
La nicotina actúa sobre el mecanismo de apoptosis, o muerte celular, impidiendo que las células se suiciden. Cuando se trata de células cancerígenas hace lo mismo con lo cual provoca o estimula la formación de cáncer.
Además del tabaco, existen otras sustancias, mencionadas anteriormente, que se detallan ahora:
Asbesto: las personas que trabajan con asbesto tienen siete veces más posibilidades de sufrir cáncer que las que no mantienen contacto con esta sustancia. Estas personas sufren un tipo de cáncer denominado mesotelioma, que se da en la pleura. En los últimos años, los gobiernos han prohibido que se emplee este material para los productos comerciales e industriales. Si se combina la exposición a asbesto con el hábito de fumar, se aumentan las probabilidades de sufrir cáncer de 50 a 90 veces.
Agentes causantes de cáncer en el trabajo: un grupo de riesgo laboral son los mineros. Éstos trabajan con materiales que al ser inhalados puede dañar sus pulmones. Tales sustancias son minerales radiactivos como el uranio, y los trabajadores expuestos a productos químicos tales como el arsénico, el cloruro de vinilo, los cromatos de níquel, los productos derivados del carbón, el gas de mostaza y los éteres clorometílicos. Las personas que trabajan en estas condiciones deben tener mucho cuidado de evitar la exposición a dichos agentes.
Otro tipo de factores serían aquellos que han producido algún daño en el pulmón y que predisponen a padecer un cáncer, como haber sufrido tuberculosis, silicosis o berilosis (enfermedades, estas dos últimas, causadas por inhalación de ciertos minerales).
Otro motivo que favorece el crecimiento de células cancerígenas sería el exceso o déficit de vitamina A.
El cáncer del testículo es el tumor más común en los hombres entre los 15 y los 35 anos de edad. Los hombres que tienen un testículo que no ha descendido (un testículo que nunca ha bajado al escroto) corren mayor riesgo de desarrollar cáncer testicular que los hombres cuyos testículos han descendido al escroto. Este riesgo sigue existiendo aun cuando se haya efectuado cirugía para colocar el testículo en el lugar correspondiente dentro del escroto.
El paciente deberá ver al medico si el escroto presenta alguna hinchazón. El medico le hará un examen de los testículos y los palpará para determinar la presencia de masas. Si el escroto no se siente normal, el medico quizás tenga que realizar un examen por ultrasonido, en el que se usan ondas de sonido para tomar una imagen del interior de los testículos.
El medico puede tener que extraer el testículo y observarlo en el microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Es muy importante que esto se haga correctamente.
La probabilidad de su recuperación (pronostico) y selección de tratamiento dependerá de la etapa en que se encuentra el cáncer de testiculo(sí se encuentra en el testículo únicamente o si se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud en general del paciente.
¿Cómo es el diagnóstico? ¿Que es el autoexamen? ¿En que consiste? ¿Quién se lo debe hacer? ¿Hasta que edad?
Es muy importante que los hombres se realicen el auto examen testicular, para detectar temprano cualquier anomalía (principios de cancer testicular). Unos minutos una vez al mes, puede ser en la ducha, mientras se bañan o después; el agua y el calor ayudan a relajar la piel del escroto. Se toma cada testículo con ambas manos. Colocando el dedo índice y los dedos medianos debajo del testículo y los pulgares encima, haciendo rodar el testículo suavemente entre los dedos pulgar e índice, y comprobando si está liso y firme al tacto. En la parte posterior del testículo se puede sentir la masa irregular y blanda del epidídimo. Luego se sujetan ambos testículos con una sola mano, y se compara el tamaño. Deben ser similares.
fuente
No hay que tenerle miedo, detectado a tiempo es curable un muchísimos casos. Préstenle especial atención a la parte de prevención. Mediante la modificación de algunos hábitos, el riesgo se reduce dramáticamente.
CÁNCER DE COLON
Es la segunda causa de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón en el hombre y el de mama, en la mujer. En nuestro país se producen 11.000 nuevos casos por año.
La tasa de supervivencia a cinco años es del 90% en aquellas personas que han tenido una detección temprana del cáncer. Pero sólo son detectados un 37% de estos cánceres en un estadio temprano.
FACTORES DE RIESGO
Edad: este tipo de cáncer suele ser más frecuente entre aquellas personas que rondan los cincuenta años o con más edad. Aunque esto no significa que no pueda darse en personas jóvenes.
Predisposición genética: historial personal o familiar de pólipos o de cáncer de colon.
Enfermedades inflamatorias intestinales previas
Hábito de vida sedentaria
Dietas con poca fibra, frutas y verduras y demasiadas grasas son perjudiciales. Los carotenoides, sustancias que se encuentran principalmente en frutas, verduras y hortalizas, tienen muchas funciones beneficiosas como la lucha contra la formación de estos tumores y el refuerzo del sistema inmune.
Consumo de tabaco: las personas que fuman 20 cigarrillos al día tienen en doble de posibilidades de desarrollar el cáncer de colon.
¿Puede prevenirse este cáncer?
El cáncer de colon es hasta cierto punto prevenible, debido a que nunca se forma en a partir de tejido 100% sano. Es decir, siempre surge de lesiones PRE-CANCEROSAS. Toma meses o años para que estas lesiones se transformen en cáncer. Si se las detecta a tiempo, en su estadío pre-canceroso, son extirpadas a través de sencillos procedimientos.
La manera de detectarlas es a través de la COLONOSCOPÍA. Este estudio consiste en la introducción de un delgado instrumento de fibra óptica, a través del ano, que mediante una cámara y una fuente de luz permiten observar el colon en busca de lesiones.
Todos los hombres mayores de 40 años deben hacerse una colonoscopía. Pero si se tiene familiares de primer grado con antecedente de cáncer de colon (padres, hermanos), esta edad se reduce a 35 años.
Es un estudio poco invasivo, que genera escaso dolor, y te puede salvar la vida.
Se pueden detectar pólipos en sus primeras etapas y extirparlos para evitar la posible formación de células cancerosas.
Las personas pueden disminuir o variar aquellos factores de riesgo que puedan cambiar como los siguientes:
- Mantener una actividad diaria moderada ayuda a disminuir la probabilidad de tener cáncer.
- Tomar una dieta con bajo contenido en grasas, rica en verduras y frutas previene la formación y crecimiento de este cáncer.
- Dejar de fumar. El tabaco influye en la formación de muchos tipos de cáncer. En el de colon, los hombres fumadores tienen un 34% más posibilidades de padecerlo, y las mujeres fumadoras un 43%.
-Beber alcohol moderadamente.
En cuanto a los factores genéticos predisponentes, lo que pueden hacer las personas que los tengan es acudir frecuentemente a revisiones. Su médico les podrá dar toda la información que necesiten y las posibles vías de diagnóstico que pueden elegir.
CANCER DE MAMA
FACTORES DE RIESGO
La causa del cáncer de mama no se conoce pero sí se sabe algunos factores de riesgo. Se considera factor de riesgo aquella situación que aumente las probabilidades de padecer la enfermedad.
Hay que tener en cuenta que aquellas mujeres que tengan mayores probabilidades de padecer cáncer de mama (por tener más factores de riesgo) pueden tomar medidas preventivas que reduzcan esa probabilidad como revisiones periódicas o cambios en su estilo de vida.
Sexo
El cáncer de mama se da principalmente en la mujer aunque. También puede afectar a los hombres pero la probabilidad es mucho menor.
Edad
Una mayor edad conlleva un aumento del número de cánceres. El 60% de los tumores de mama ocurren en mujeres de más de 60 años. Este porcentaje aumenta mucho más después de los 75 años.
Genes
Existen dos genes identificados que, cuando se produce algún cambio en ellos (mutación), se relacionan con una mayor probabilidad de desarrollar el cáncer de mama. Estos genes se denominan BRCA1 y BRCA2 y según algunos estudios parece que entre el 50% y el 60% de mujeres que han heredado estos genes mutados pueden desarrollar el cáncer antes de los 70 años.
Antecedentes familiares
Cuando un pariente de primer grado (madre, hermana, hija) ha tenido cáncer de mama se duplica el riesgo de padecerlo. Si se trata de un pariente más lejano (abuela, tía, prima) sólo aumenta el riesgo ligeramente.
Antecedentes personales
Una enfermedad mamaria benigna previa parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres que tienen un gran número de conductos mamarios. Aún así, este riesgo es moderado. Algunos resultados anormales de biopsia de mama pueden estar relacionados con un riesgo ligeramente elevado de padecer cáncer de mama. El riesgo de desarrollar cáncer en el otro seno en aquellas mujeres que han tenido un cáncer de mama es distinto de la recurrencia o reaparición del primer cáncer.
Raza
Las mujeres blancas son más propensas a padecer esta enfermedad que las de raza negra, aunque la mortalidad en éstas últimas es mayor, probablemente porque a ellas se les detecta en estadíos más avanzados. Las que tienen menor riesgo de padecerlo son las mujeres asiáticas e hispanas.
Períodos menstruales
Cuanto antes se comienza con la menstruación (antes de los 12 años), mayor es el riesgo (de dos a cuatro veces mayor) de padecer esta enfermedad si se compara con aquellas que comenzaron más tarde (después de los 14 años). Lo mismo ocurre con la menopausia: las mujeres con una menopausia tardía (después de los 55 años) tienen mayor riesgo. El embarazo después de los 30 años también aumenta el riesgo. Estos factores, aunque muy frecuentes, suelen tener poca incidencia sobre el riesgo de padecer cáncer.
Uso prolongado de anticonceptivos
Los últimos estudios han demostrado que el uso prolongado de anticonceptivos no está relacionado con el cáncer de mama.
Terapia hormonal sustitutiva
Esta terapia, que se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, parece aumentar a largo plazo (más de 10 años) el riesgo de sufrir cáncer de mama, aunque los estudios al respecto no son dle todo concluyentes.
Alcohol
El consumo de alcohol durante años está claramente vinculados al riesgo elevado de cáncer de mama.
Exceso de peso
El exceso de peso parece estar relacionado con un riesgo más alto de tener esta enfermedad, aunque no existe ninguna evidencia que un tipo determinado de dieta (dieta rica en grasas) aumente ese riesgo.
DIAGNÓSTICO TEMPRANO Y PREVENCIÓN
En la actualidad la mejor lucha contra el cáncer de mama es una detección temprana del tumor pues aumentarán las posibilidades de éxito del tratamiento.
AUTOEXAMEN MAMARIO
La autoexploración sistemática permite detectar tumores más pequeños que los que pueda detectar el médico o la enfermera pues la mujer estará familiarizada con sus senos y podrá detectar cualquier pequeño cambio.
En las revisiones ginecológicas, el médico comprueba que no exista ninguna irregularidad en las mamas, también que no haya ninguna inflamación de los ganglios linfáticos axilares.
La autoexploración debe realizarse después de la menstruación, las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes, pues conviene que se realice siempre en estados similares.
La mujer debe estar tranquila y realizarla en el lugar que crea más adecuado. A algunas mujeres les parecerá más cómodo realizarla en el momento de la ducha, sin embargo, a otras, pueden preferir hacerla al acostarse.
La manera más adecuada, para observar los cambios en las mamas, es situarse delante de un espejo, con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto de la piel, el perfil, etc.
Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos u hoyuelos. El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas no deben estar retraídos o hundidos.
Una vez hecho lo anterior, tiene que repetir la operación pero con los brazos elevados sobre el cuello. Los senos deberán elevarse de la misma manera y, en esa posición, comprobar que no hay ningún bulto u hoyuelo.
La palpación puede realizarse una vez enjabonada, en la ducha, o tumbada en la cama con una almohada debajo del hombro correspondiente al seno que se vaya a examinar. Conviene repetirla en distintas posturas: tumbada y de pie.
Se debe utilizar la mano contraria a la mama que va a palparse. La presión será la suficiente como para reconocer bien el seno.

Se pueden realizar varios movimientos para la exploración:
1) Con la yema de tres dedos hay que ir realizando movimientos circulares desde la parte más externa de la mama hacia el pezón, a modo de espiral.
2) Otro movimiento que se puede realizar con los dedos es en forma de eses, ir recorriendo el seno de un lado al otro.
3) El tercer movimiento es radial, comenzando desde el pezón hacia fuera.
Conviene ser muy cuidadosa en la zona del cuadrante superior externo, pues están cercanos los ganglios axilares, y es ahí donde se detectan el mayor número de tumores.
Hay que comprimir un poco el pezón y comprobar si se produce alguna secreción (avise al médico si esto es así, intente identificar el color de la secreción).
Una vez explorada la mama, hay que realizar la exploración de la axila para intentar descubrir la existencia de bultos en esta zona.
El examen se deberá realizar en las dos mamas y axilas.
MAMOGRAFIA
Las mujeres con factores de riesgo deben realizarse una mamografía y un examen clínico anual a partir de los 40 años.
Las mujeres que no tienen factores de riesgo conocidos recientes deben realizarse una mamografía cada dos años, a partir de los 40 años, y anualmente, a partir de los 50 años. No obstante, este asunto ha sido objeto de controversias recientes y algunos estudios sugieren la necesidad de hacerse una mamografía al año entre los 40 y los 49.
La mamografía es una exploración que utiliza los rayos X de baja potencia para localizar zonas anormales en la mama. Esta técnica consiste en colocar la mama entre dos placas y presionarla durante unos segundos mientras se realizan las radiografías.
No hay ningún peligro por las radiaciones de esta técnica, ya que son de baja potencia.
Es una de las mejores técnicas para detectar el cáncer de mama en sus primeras fases.
La mamografía realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan síntomas.
Para confirmar el diagnóstico, en los casos positivos, hay que realizar una biopsia tras la mamografía.
CÁNCER DE PIEL
FACTORES DE RIESGO
La causa que provoca este tipo de cáncer no es del todo conocida. Sí que se han estudiado determinados factores que influyen en su aparición.
La exposición excesiva al sol influye en la producción de estos cánceres. Personas que trabajan en el exterior, como agricultores y marineros, presentan una mayor incidencia. Se suelen producir en la piel expuesta, frecuentemente en cabeza y cuello.
Aunque la luz solar ayuda a sintetizar las vitaminas A y D, la exposición excesiva, produzca o no quemaduras, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, incluyendo el melanoma maligno.
Existe una correlación entre el riesgo de melanoma y la latitud. También influye el período de tiempo durante el que ha vivido una persona en países de latitudes ecuatorianas, lo que significa una exposición excesiva al sol mantenida durante un período de la vida.
No sólo influye la exposición prolongada sino que una exposición intensa al sol, puntual, durante unas vacaciones por ejemplo, constituye un factor de riesgo de melanoma.
Los melanomas difieren de los tumores malignos de la piel de tipo no melanoma con respecto al sexo, edad y localización corporal. La mayor parte de los melanomas malignos cutáneos no ocurren en zonas que reciben la dosis ultravioleta acumulada mayor.
Aunque no se conoce exactamente cuál es el esquema más peligroso de exposición al sol, algunos estudios apoyan la hipótesis de que la exposición intensa e intermitente a la radiación ultravioleta de la piel que se encuentra normalmente protegida es la responsable de la formación del melanoma.
La edad también parece influir y las quemaduras producidas por el sol antes de los 15 años aumentan el riesgo de melanoma al doble.
Sobreexposición a lámparas y cabinas bronceadoras: Las lámparas y cabinas bronceadoras son una fuente de radiación ultravioleta. Una exposición excesiva aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Características físicas: Las personas de raza blanca de origen escocés, inglés o irlandés con el pelo rubio o rojizo, los ojos claros y abundantes pecas son especialmente susceptibles.
El melanoma es muy raro en la población negra u oriental siendo predominante, cuando se da, en zonas poco pigmentadas como las palmas y plantas y su pronóstico es peor.
La sensibilidad de la piel al sol y la dificultad para broncearse, aumenta el riesgo de melanoma.
La reacción cutánea a la luz solar se relaciona con factores como la pigmentación de la piel, el número de pecas en la infancia o edad adulta y el número de nevus (formaciones parecidas a lunares y que son tumores melanocíticos benignos), constituyendo todos ellos factores de riesgo para el melanoma maligno cutáneo.
La mayor incidencia de nevus en individuos de raza blanca conduce a la idea de que la radiación ultravioleta desarrolla un papel importante en el desarrollo de nevus. Se ha comprobado la existencia de mayor número de nevus en zonas de la piel expuestas al sol que en zonas protegidas, asociándose su aumento con una mayor propensión a quemarse que a broncearse, el número de quemaduras solares, la tendencia a las pecas y el estilo de vida relacionado con una mayor exposición solar. Una persona con piel sensible al sol, más de 150 nevus melanocíticos y algún nevus displásico, podría presentar 50 veces más riesgo de melanoma que otra persona sin estas características.
PREVENCIÓN
El principal factor de riesgo en este cáncer es una exposición excesiva a la radiación ultravioleta.
Evitar una intensa o prolongada exposición al sol, intentando no exponerse en horas en las que la radiación solar es mayor es la mejor medida de prevención que se puede utilizar.
Otras formas son la utilización de materiales que protejan aquellas zonas más delicadas como es el uso de sombreros, de gafas que absorban los rayos ultravioleta de un 99% a un 100%, o utilizar telas adecuadas para cubrir la piel.
El uso de cremas protectoras solares reduce el peligro de la exposición. Deben utilizarse correctamente, hay distintos grados según sea el tipo de piel. Además deben de emplearse con un tiempo de antelación a la exposición solar.
Como se ha visto, las cabinas y las lámparas bronceadoras resultan peligrosas, por lo que deben evitarse.
Cuando se observe un lunar que ha cambiado de aspecto, o que sangra, se debe acudir al médico. Éste lo puede extirpar y realizar una biopsia para comprobar si es maligno o no.
Este tipo de cáncer puede prevenirse más que muchos otros. Siguiendo las anteriores instrucciones pueden disminuirse o anularse gran parte de los factores de riesgo, con lo que las posibilidades de padecer un cáncer de piel también disminuyen.
Principales medidas antes y durante la exposición solar
- Evitar el uso de productos que contengan alcohol y perfumes.
- Elegir el protector solar adecuado, en función del tipo de piel, del lugar de aplicación y de las condiciones ambientales.
- Aplicar una buena cantidad del producto solar 30 minutos antes de tomar el sol, sobre la piel seca.
- Evitar tomar el sol entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde, en zonas de gran altitud, y en lugares próximos al ecuador.
- El agua, la nieve y la arena actúan reflejando los rayos solares y aumentando su intensidad. Es por este motivo, por lo que pueden producirse quemaduras incluso en la sombra.
- Las primeras veces que se tome el sol, se deberá emplear un factor de protección más elevado.
- Aún en los días nublados, hay que utilizar el protector solar.
- Hay que ingerir muchos líquidos para compensar la pérdida de líquidos debido a la exposición solar.
- Después de un baño, cuando se haya sudado mucho, o tras pasar dos horas de la anterior aplicación, habrá que volver a aplicar la crema protectora.
- Tras la exposición al sol, hay que ingerir muchos líquidos debido a la pérdida de éstos.
CÁNCER DE PRÓSTATA

PREVENCIÓN Y FACTORES DE RIESGO
Las causas no son bien conocidas, no se sabe muy bien por qué en algunos casos aparecen células cancerosas y en otros no.
Se están estudiando los factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de padecer esta enfermedad. Entre otros factores, están los siguientes:
Edad: la probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta considerablemente a partir de los 50 años. Más del 80% se diagnostica en hombres mayores de 65 años.
Raza: es más frecuente en hombres de raza negra.
Nacionalidad: es más común en América del Norte y en Europa Noroccidental y menos frecuente en Asia, África, América Central y América del Sur.
Dieta: las grasas parecen tener un papel en el cáncer de próstata, favoreciéndolo. Algunos estudios ha puesto énfasis en que los hombres que comen más grasas, comen menos cantidad de frutas y verduras y que puede ser esto lo que aumente el riesgo de cáncer y no el hecho de comer grasas. Parece ser que los licopenos, que se encuentran en niveles altos en algunas frutas y vegetales, hacen disminuir la posibilidad de cáncer.
Actividad física: realizar una actividad física regular y mantener un peso adecuado ayudan a disminuir el riesgo de cáncer de próstata.
Alteraciones genéticas: en familias en las que uno de sus miembros, como el padre o un hermano han tenido cáncer de próstata, está aumentado el riesgo, en otro miembro, de sufrir esta enfermedad. Parece ser que los genes HCP-1, HPC2, HPCX y CAPB aumentan las posibilidades de sufrir la enfermedad. También otros estudios han probado que la alteración de un gen que codifica la proteína PTEN, unida a la disfunción de otro, el que sintetiza la proteína p27kip1, favorecen la aparición de cáncer de próstata.
Actividad hormonal: la testosterona en un principio "dispara" el crecimiento del cáncer de próstata, pero cuando este tumor está en una fase avanzada, la testosterona consigue detener el crecimiento. Las razones de esta actividad no se conocen todavía pero existen estudios que están investigando la función de la testosterona para emplearla en la lucha contra este tipo de cáncer.
Muchos de estos factores no pueden cambiarse, pero otros, como la dieta o la actividad física, sí.
TACTO RECTAL
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los hombres de 50 años o más, y que tengan una esperanza de vida de más de 10 años, se realicen un tacto rectal anualmente.
El tacto rectal consiste en que el médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto del paciente para detectar cualquier anormalidad o bulto que pudiera ser un cáncer. La próstata está situada cerca del recto y generalmente los tumores comienzan por las zonas que pueden palparse.
La prueba dura poco tiempo y, aunque es incómoda, no es dolorosa.
ECOGRAFIA TRANSRECTAL
Utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata en un monitor. Con esta prueba puede visualizarse cualquier alteración. Es muy útil para aquellos tipos de tumores que se presentan en zonas que no pueden palparse.
Esta técnica dura unos 10-20 minutos, no es dolorosa aunque es incómoda.
Se recomienda su uso cuando se ha visto alguna anomalía con las anteriores pruebas, para detectar dónde se localiza el tumor exactamente y guiar así la aguja para la biopsia.
Una biopsia es un procedimiento quirúrgico en donde se toman muestras de tejidos para analizarlos al microscopio. Se toman varias muestras de diferentes zonas de la próstata para tener una visión representativa. Es el método principal para confirmar el diagnóstico de cáncer.
Si se detecta el cáncer a partir de una biopsia, se tiene que establecer la etapa en la que se encuentra.
CÁNCER DE PULMÓN
El cáncer de pulmón representa el 13,4% de los nuevos casos de cáncer y es el motivo más frecuente de mortalidad por cáncer, es el tipo más frecuente en el mundo desarrollado.

DETECCIÓN Y SÍNTOMAS
Los síntomas del cáncer de pulmón no suelen aparecer en los primeros estadios sino que surgen cuando ya se ha extendido demasiado como para aumentar las probabilidades de curación. De hecho, desde que se produce la primera célula maligna hasta que una persona consulta por primera vez al médico ante los síntomas de la enfermedad pueden pasar entre diez y veinte años.
Entre los síntomas más frecuentes están:
- Tos insistente.
- Dolor en el pecho que aumenta al respirar.
- Pérdida de peso y apetito.
- Falta de aliento.
- Bronquitis y neumonía frecuentes
- Respiración jadeante o con silbido.
- Esputos con sangre o coloración rojiza (flemas).
- Afonía o “gallos” en la voz de forma persistente
Otros síntomas que puede manifestar el paciente y que son debidos a la extensión del cáncer en otras zonas del cuerpo son:
- Dolor en los huesos.
- Coloración amarillenta de la piel y de los ojos (ictericia).
- Inflamaciones en zonas ganglionares, como en el cuello o axilas.
- Mareos, dolor de cabeza debilidad o adormecimiento de algún miembro debido a una afectación del cerebro.
A menudo los pacientes con cáncer de pulmón sufren síntomas iniciales que repercuten sobre otros órganos y que hace que, en un principio, se piense en otra enfermedad. A este conjunto de síntomas se les denomina síndromes paraneoplásicos y comprenden los siguientes estados:
- Niveles bajos de sodio en sangre producen síntomas como cansancio, pérdida de apetito, debilidad muscular o calambres, náuseas, vómitos, inquietud y confusión.
- Hay una producción excesiva de sustancias que hacen que se produzcan coágulos, esto puede dar lugar a patologías importantes al obstruir venas pulmonares o cerebrales, por ejemplo.
- Un aumento del calcio en sangre produce mayor frecuencia urinaria, estreñimiento, debilidad, confusión y mareos.
CAUSAS
El hábito de fumar tabaco es la causa principal en el 90% de los casos de cáncer de pulmón entre los varones y en el 70% de las mujeres. Conforme aumenta la proporción de mujeres fumadoras, también lo hace el de los cánceres de pulmón femeninos atribuibles al tabaco.
Otra parte de este tipo de cáncer es debida a sustancias inhaladas y que se encuentran en el lugar del trabajo. Esto es responsable del 10% al 15% de cáncer de pulmón en los varones y el 5% en las mujeres. Estas sustancias son, entre otras, amianto, arsénico, cromo, níquel, éter clorometílico, gas de mostaza y emisiones de coque de los hornos.
Existen unos factores de riesgo familiares o personales a la enfermedad. Ciertos cambios genéticos, pueden dar lugar a una activación de oncogenes (que forman tumores) o a la inhibición de genes supresores de tumores. Se ha visto que estas alteraciones se producen durante la vida del individuo y no son heredados.
A menudo, las mutaciones adquiridas en las células pulmonares se producen por la exposición a sustancias químicas causantes de cáncer que se encuentran en el humo de tabaco.
Investigaciones sobre ciertos genes como el gen p53, supresor de tumores, y el Ras, oncogén, han comprobado que alteraciones en ellos son las responsables de la génesis del cáncer de pulmón.
FACTORES DE RIESGO
La nicotina potencia el efecto cancerígeno de las otras sustancias procedentes del humo del tabaco y los efectos de los carcinógenos en el medio ambiente.
La nicotina actúa sobre el mecanismo de apoptosis, o muerte celular, impidiendo que las células se suiciden. Cuando se trata de células cancerígenas hace lo mismo con lo cual provoca o estimula la formación de cáncer.
Además del tabaco, existen otras sustancias, mencionadas anteriormente, que se detallan ahora:
Asbesto: las personas que trabajan con asbesto tienen siete veces más posibilidades de sufrir cáncer que las que no mantienen contacto con esta sustancia. Estas personas sufren un tipo de cáncer denominado mesotelioma, que se da en la pleura. En los últimos años, los gobiernos han prohibido que se emplee este material para los productos comerciales e industriales. Si se combina la exposición a asbesto con el hábito de fumar, se aumentan las probabilidades de sufrir cáncer de 50 a 90 veces.
Agentes causantes de cáncer en el trabajo: un grupo de riesgo laboral son los mineros. Éstos trabajan con materiales que al ser inhalados puede dañar sus pulmones. Tales sustancias son minerales radiactivos como el uranio, y los trabajadores expuestos a productos químicos tales como el arsénico, el cloruro de vinilo, los cromatos de níquel, los productos derivados del carbón, el gas de mostaza y los éteres clorometílicos. Las personas que trabajan en estas condiciones deben tener mucho cuidado de evitar la exposición a dichos agentes.
Otro tipo de factores serían aquellos que han producido algún daño en el pulmón y que predisponen a padecer un cáncer, como haber sufrido tuberculosis, silicosis o berilosis (enfermedades, estas dos últimas, causadas por inhalación de ciertos minerales).
Otro motivo que favorece el crecimiento de células cancerígenas sería el exceso o déficit de vitamina A.
CÁNCER DE TESTÍCULO
El cáncer del testículo es el tumor más común en los hombres entre los 15 y los 35 anos de edad. Los hombres que tienen un testículo que no ha descendido (un testículo que nunca ha bajado al escroto) corren mayor riesgo de desarrollar cáncer testicular que los hombres cuyos testículos han descendido al escroto. Este riesgo sigue existiendo aun cuando se haya efectuado cirugía para colocar el testículo en el lugar correspondiente dentro del escroto.
El paciente deberá ver al medico si el escroto presenta alguna hinchazón. El medico le hará un examen de los testículos y los palpará para determinar la presencia de masas. Si el escroto no se siente normal, el medico quizás tenga que realizar un examen por ultrasonido, en el que se usan ondas de sonido para tomar una imagen del interior de los testículos.
El medico puede tener que extraer el testículo y observarlo en el microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Es muy importante que esto se haga correctamente.
La probabilidad de su recuperación (pronostico) y selección de tratamiento dependerá de la etapa en que se encuentra el cáncer de testiculo(sí se encuentra en el testículo únicamente o si se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud en general del paciente.
¿Cómo es el diagnóstico? ¿Que es el autoexamen? ¿En que consiste? ¿Quién se lo debe hacer? ¿Hasta que edad?
Es muy importante que los hombres se realicen el auto examen testicular, para detectar temprano cualquier anomalía (principios de cancer testicular). Unos minutos una vez al mes, puede ser en la ducha, mientras se bañan o después; el agua y el calor ayudan a relajar la piel del escroto. Se toma cada testículo con ambas manos. Colocando el dedo índice y los dedos medianos debajo del testículo y los pulgares encima, haciendo rodar el testículo suavemente entre los dedos pulgar e índice, y comprobando si está liso y firme al tacto. En la parte posterior del testículo se puede sentir la masa irregular y blanda del epidídimo. Luego se sujetan ambos testículos con una sola mano, y se compara el tamaño. Deben ser similares.
fuente
Bueno gente, acá termina el post. Hay varios tipos de cáncer que no traté acá, como el de esófago, estómago, todos los ginecológicos y algunos más... pero me parecía demasiada información para absorver toda junta. Trataré de hacer un segundo post con esos temas. Espero les haya servido 
