Saludos, mi nombre es Daniel Martínez.
Soy el publicador del blog http://derechosdeloshombres.blogspot.com/
Me dedico a traducir del inglés al español artículos de igualad de genero desde la perspectiva masculina.
Ahora voy a publicar dos artículos que son como poesía y son de autoría de Typhonblue, una mujer. Ella habla de que es lo que es un hombre bueno y que es un hombre malo. Este artículo es altamente intelectual. Estoy orgullozo de este artículo.
El Único Hombre Bueno
Por Typhonblue
El Único Hombre Bueno ve en las mujeres lo que el siente que le falta a la masculinidad. Y él aspira a ganar eso que le falta con la aprobación de las mujeres.
Para mantener la imagen de la Mujer como llena de luz, encantadora y buena; El Único Hombre Bueno toma la oscuridad de Ella como si fuera de él. Las iras de Ella, los excesos de Ella, las crueldades de Ella son responsabilidad de él, y no de Ella. Toda la bondad de Ella no es una elección porque ella es impotente en su bondad — así como Ella es impotente en su femeneidad. Pero ya que no es elegida, no es bondad y eso no alimenta en lo más mínimo a El Único Hombre Bueno.
Sin sombrea no hay profundidad.
El añora la dimensión y recibe sólo imágenes iluminadas, encantadoras y delgadas como un suspiro. Para compensar el trata de capturar tantas como pueda, pero ellas se le escapan por sus dedos como la luz del sol y su hambre crece.
El necesita un Harem.
El político aprueba una ley – unilateral que ignora el dolor de los hombres para ayudar a las mujeres: Violencia Doméstica, Lucha contra la Violación, Seguridad Laboral, no importa. El lo ve todo como un intento de destruir a sus competidores y ganar un harem que lo adore, incluso si es sólo el mito en su propia mente. El es El Único Hombre Bueno, bueno por su influencia, la cual usa para que las mujeres avancen.
El juez de la familia destripa a su rival – un padre y esposo- y al aprobar a la mujer él ve a otra miembro de su adorado harem. El sabe que su esposo le ha fallado, de otra forma ¿Qué razón tiene ella de estar ante él? Pero él no le va a fallar. El es El Único Hombre Bueno, bueno por su poder, el cual usa para beneficiar a las mujeres.
El sacerdote condena la moralidad imperfecta de los esposos de entre su rebaño y en su admiración él ve un harem. Él sabe que las mujeres de la iglesia están ahí para escuchar sus palabras y las usa para arrojar los pequeños pecados de sus esposos en alto relieve. Él no les va a fallar. Él es El Único Hombre Bueno, bueno por su moral, la cual usa para encender el espíritu de batalla de las mujeres.
El abusón brutaliza a un niño más pequeño, eso es aclamado por su harem. Las chicas tienen quejas; el niños es acusado de invitar a salir a una de ellas, o ¿Tal vez estaba mirando a sus senos durante mucho tiempo? Él no les va a fallar. Él es El Único Hombre Bueno, bueno por su fuerza, la cual usa para vengar a las mujeres.
El Único Hombre Bueno ve a todos los otros hombres como incompetentes, inmorales, débiles, inferiores a él. El Único Hombre Bueno es bueno porque él sabe que es El Único Hombre Bueno. Él es especial. Él se deleita con historias de su bondad, todas con la misma moraleja: He usado mis fuerzas al servicio de una mujer. Entonces el merece la admiración y la aprobación de muchas mujeres. Pero eso no es suficiente.
El Único Hombre Bueno tiene enemigos.
El Único Hombre Bueno odia al Hombre Hambriento porque son el mismo hombre. El Hombre Hambriento tiene deseos por los cuerpos de las mujeres; El Único Hombre Bueno tiene deseos de su aprobación. El Hombre Hambriento dice, “la única utilidad de “las mujeres” es el sexo.” Y El Único Hombre Bueno está en desacuerdo por que “la única utilidad de una “mujer” está en su aprobación.” Es por eso que El Único Hombre Bueno no puede permitirse ver la sombra de una Mujer; porque si lo hiciese, ella podría no aprobarlo.
El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno son el mismo hombre, pero ellos nunca lo admitirán. El Hombre Hambriento dice que a él no le interesa la aprobación de las mujeres, sin embargo necesita esa aprobación para tener acceso al sexo con ellas; El Único Hombre Bueno dice que a él no le importa el sexo con las mujeres, sin embargo el sexo con las mujeres hace que su aprobación valga tanto.
El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno le temen al Hombre Malo, tal vez debería llamarse El Hombre Roto, porque él es El Hombre Hambriento cuando lo han alimentado poco y El Único Hombre Bueno cuando ha tragado mucho.
El Hombre Malo Dice”¡miren, La Mujer tiene una sombra! ¡Esta sombra viene de Ella, no de mí! ¡Todas las sombras las genera ella!”
El Único Hombre Bueno odia las palabras del Hombre Malo; el expone una falla obvia, “¡Algunas de esas sombras las generas tú!” e ignora una verdad mayor.
El Único Hombre Bueno tiene un enemigo mortal; y este es el más insidioso de todos por que es una parte de El Único Hombre Bueno, el Hombre Hambriento y El Hombre Malo.
El es tan sólo un hombre. No es un hombre malo, no es un hombre bueno, no es un hombre real, no es un hombre fuerte ni uno poderoso ni uno agresivo ni uno útil ni uno inútil. Tan sólo es un hombre. Un hombre que ve las palabras como bueno fuerte, malo, falso, poderoso, inútil y útil como palabras que El Único Hombre Bueno usa para diferenciarse de otros hombres, para hacerse a si mismo especial y por lo tanto merecedor de su Harem.
El hombre, solo un hombre, ve a la mujer como sólo una mujer. Ella está hecha de luz y de sombre en igual proporción a la luz y por lo tanto ella tiene profundidad, forma y sustancia. Cuando ella lo lastima él dice “tú me lastimaste. Toma responsabilidad por lo que hiciste. Yo no voy a tomar responsabilidad por haber sido lastimado.” Y ella lo hace, el se queda, porque ella lo alimenta.
Sin sombra no hay profundidad.
Él no necesita un Harem. Y por lo tanto no necesita odiar o lastimar a otros hombres para tener un harem.
El Hombre Malo y La Chica Real
Por Typhonblue
Pinocho era una marioneta, un ser imaginario en el escenario de otra persona. Cuando le cortaron sus cuerdas, él sintió su propio peso y le dolió. Tal vez el maldijo a la persona que le cortó sus cuerdas.
Pero él quería ser un niño de verdad y ser real no se le podía conceder. El tenía que ser malo y después elegir ser bueno para ser real.
El alma no es una cosa que se concede; es una opción que se toma.
El hombre malo tiene magia. En su dolor, su ira y su frustración está la semilla de algo nuevo.
La mujer, durante toda su vida ha sido vista en función de las necesidades de los hombres. Porque Ella está hecha en la forma de las necesidades de los hombres, Ella tiene poder sobre ellos. Pero Ella también está atrapada en las cadenas de la necesidad.
El Único Hombre Bueno ve en Ella sólo bondad, lo que a él le falta y lo que busca en la aprobación de Ella. El Hombre Hambriento la ve como carne, para saciar su hambre. El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno son el mismo hombre: en el cuerpo de la Mujer, ven sólo sus necesidades. De modo que ya no voy a hablar del Hombre Hambriento.
El Hombre Malo no ve en Ella la forma de sus necesidades; Él la ve en términos de las elecciones que ella ha tomado, elecciones que le han perforado el corazón y lo han hecho sangrar.
Él dice.
Y las palabras de El Hombre Malo aflojan las cadenas de la Mujer.
La Mujer ha sido atrapada en la forma de las necesidades de El Único Hombre Bueno por demasiado tiempo – sus músculos delgados y sus huesos no la pueden sostener. Ella grita en agonía al momento en el que se la fuerza a Ella a cargar su propio peso. Por primera vez en su vida Ella siente que no tiene poder. Ella llama a El Único Hombre Bueno.
El Único Hombre Bueno llega a rescatarla, cumpliendo su deber alegremente. Él es necesitado y Ella lo ha aprobado a cambio de que él sirva a su necesidad.
El Único Hombre Bueno tira de las cadenas –las cadenas que él le puso a Ella- tira más y más y eso le quita el peso de los pies de Ella, esos pies están rotos por nunca haber corrido.
“Gracias.” Dice ella con alivio. “Eres bueno. Tú eres El Único Hombre Bueno”
Pocas mujeres, muy pocas, tal vez más jóvenes y mucho más llenas de vida, tal vez menos acostumbradas a ser sostenidas por cadenas, logran aferrarse a pesar del dolor en las palabras de El Hombre Malo. Con movimientos pequeños sienten una libertad que nunca han experimentado.
Una de esas mujeres grita:
Él les dice más y cada palabra afloja sus cadenas, poniendo el peso en un cuerpo que nunca ha estado acostumbrado a cargar un alma. Otra vez ella se desvanece: ella confunde las palabras de El Hombre Malo con la fuente de su dolor y llama a El Único Hombre Bueno para que la salve.
Tal vez ella regresa a escuchar a El Hombre Malo o tal vez ella no lo hace. Pero si lo hace es porque ella sabe – en contra de toda lógica, a través de cierto instinto primitivo o intuición – que no son las palabras de El Hombre Malo la fuente de su dolor. Es algo más, algo que se le escapa a su conocimiento.
Ella escucha otra vez, a veces con mucha atención, a veces con negaciones cuando la presión se vuelve demasiado grande. Pero ella sigue escuchando y su cuerpo se vuelve más fuerte. El dolor se alivia pero nunca se vuelve ausente. Así es la libertad.
La Mujer, ahora, solo una mujer dice: “Mis manos son reales, porque han lastimado a El Hombre Malo. Mis palabras son reales, porque han perforado y han herido. Mis elecciones son reales, porque causan dolor. Si yo actúo, no puedo ser carne. Si soy una villana, no puedo ser una víctima. Si puedo lastimar, no puedo ser débil. Pero incluso si he sido mala, yo puedo ser buena.”
Ella se da la vuelta – porque ahora es capaz de darse la vuelta- y ve la prisión que El Único Hombre Bueno hizo para ella. Ella lo ve por lo que es.
Ella se regresa con El Hombre Malo y caminan juntos por la noche.
La magia de él le concede a ella una elección y ella elige ser real.
Comentario de Daniel Martínez: Si ayudas a que una mariposa salga de su capullo, va a morir. La razón de esto es que necesita trepar fuera de su capullo con sus propias fuerzas hacia la rama donde estaba el capullo. El acto de trepar la rama bombea sangre a las alas de modo que pueda volar.
La adversidad o la lucha de liberarse del capullo es la lucha que perpetúa la vida.
Quien que no se pueda ayudar a sí mismo en la lucha está muerto.
Soy el publicador del blog http://derechosdeloshombres.blogspot.com/
Me dedico a traducir del inglés al español artículos de igualad de genero desde la perspectiva masculina.
Ahora voy a publicar dos artículos que son como poesía y son de autoría de Typhonblue, una mujer. Ella habla de que es lo que es un hombre bueno y que es un hombre malo. Este artículo es altamente intelectual. Estoy orgullozo de este artículo.
El Único Hombre Bueno
Por Typhonblue
El Único Hombre Bueno ve en las mujeres lo que el siente que le falta a la masculinidad. Y él aspira a ganar eso que le falta con la aprobación de las mujeres.
Para mantener la imagen de la Mujer como llena de luz, encantadora y buena; El Único Hombre Bueno toma la oscuridad de Ella como si fuera de él. Las iras de Ella, los excesos de Ella, las crueldades de Ella son responsabilidad de él, y no de Ella. Toda la bondad de Ella no es una elección porque ella es impotente en su bondad — así como Ella es impotente en su femeneidad. Pero ya que no es elegida, no es bondad y eso no alimenta en lo más mínimo a El Único Hombre Bueno.
Sin sombrea no hay profundidad.
El añora la dimensión y recibe sólo imágenes iluminadas, encantadoras y delgadas como un suspiro. Para compensar el trata de capturar tantas como pueda, pero ellas se le escapan por sus dedos como la luz del sol y su hambre crece.
El necesita un Harem.
El político aprueba una ley – unilateral que ignora el dolor de los hombres para ayudar a las mujeres: Violencia Doméstica, Lucha contra la Violación, Seguridad Laboral, no importa. El lo ve todo como un intento de destruir a sus competidores y ganar un harem que lo adore, incluso si es sólo el mito en su propia mente. El es El Único Hombre Bueno, bueno por su influencia, la cual usa para que las mujeres avancen.
El juez de la familia destripa a su rival – un padre y esposo- y al aprobar a la mujer él ve a otra miembro de su adorado harem. El sabe que su esposo le ha fallado, de otra forma ¿Qué razón tiene ella de estar ante él? Pero él no le va a fallar. El es El Único Hombre Bueno, bueno por su poder, el cual usa para beneficiar a las mujeres.
El sacerdote condena la moralidad imperfecta de los esposos de entre su rebaño y en su admiración él ve un harem. Él sabe que las mujeres de la iglesia están ahí para escuchar sus palabras y las usa para arrojar los pequeños pecados de sus esposos en alto relieve. Él no les va a fallar. Él es El Único Hombre Bueno, bueno por su moral, la cual usa para encender el espíritu de batalla de las mujeres.
El abusón brutaliza a un niño más pequeño, eso es aclamado por su harem. Las chicas tienen quejas; el niños es acusado de invitar a salir a una de ellas, o ¿Tal vez estaba mirando a sus senos durante mucho tiempo? Él no les va a fallar. Él es El Único Hombre Bueno, bueno por su fuerza, la cual usa para vengar a las mujeres.
El Único Hombre Bueno ve a todos los otros hombres como incompetentes, inmorales, débiles, inferiores a él. El Único Hombre Bueno es bueno porque él sabe que es El Único Hombre Bueno. Él es especial. Él se deleita con historias de su bondad, todas con la misma moraleja: He usado mis fuerzas al servicio de una mujer. Entonces el merece la admiración y la aprobación de muchas mujeres. Pero eso no es suficiente.
El Único Hombre Bueno tiene enemigos.
El Único Hombre Bueno odia al Hombre Hambriento porque son el mismo hombre. El Hombre Hambriento tiene deseos por los cuerpos de las mujeres; El Único Hombre Bueno tiene deseos de su aprobación. El Hombre Hambriento dice, “la única utilidad de “las mujeres” es el sexo.” Y El Único Hombre Bueno está en desacuerdo por que “la única utilidad de una “mujer” está en su aprobación.” Es por eso que El Único Hombre Bueno no puede permitirse ver la sombra de una Mujer; porque si lo hiciese, ella podría no aprobarlo.
El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno son el mismo hombre, pero ellos nunca lo admitirán. El Hombre Hambriento dice que a él no le interesa la aprobación de las mujeres, sin embargo necesita esa aprobación para tener acceso al sexo con ellas; El Único Hombre Bueno dice que a él no le importa el sexo con las mujeres, sin embargo el sexo con las mujeres hace que su aprobación valga tanto.
El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno le temen al Hombre Malo, tal vez debería llamarse El Hombre Roto, porque él es El Hombre Hambriento cuando lo han alimentado poco y El Único Hombre Bueno cuando ha tragado mucho.
El Hombre Malo Dice”¡miren, La Mujer tiene una sombra! ¡Esta sombra viene de Ella, no de mí! ¡Todas las sombras las genera ella!”
El Único Hombre Bueno odia las palabras del Hombre Malo; el expone una falla obvia, “¡Algunas de esas sombras las generas tú!” e ignora una verdad mayor.
El Único Hombre Bueno tiene un enemigo mortal; y este es el más insidioso de todos por que es una parte de El Único Hombre Bueno, el Hombre Hambriento y El Hombre Malo.
El es tan sólo un hombre. No es un hombre malo, no es un hombre bueno, no es un hombre real, no es un hombre fuerte ni uno poderoso ni uno agresivo ni uno útil ni uno inútil. Tan sólo es un hombre. Un hombre que ve las palabras como bueno fuerte, malo, falso, poderoso, inútil y útil como palabras que El Único Hombre Bueno usa para diferenciarse de otros hombres, para hacerse a si mismo especial y por lo tanto merecedor de su Harem.
El hombre, solo un hombre, ve a la mujer como sólo una mujer. Ella está hecha de luz y de sombre en igual proporción a la luz y por lo tanto ella tiene profundidad, forma y sustancia. Cuando ella lo lastima él dice “tú me lastimaste. Toma responsabilidad por lo que hiciste. Yo no voy a tomar responsabilidad por haber sido lastimado.” Y ella lo hace, el se queda, porque ella lo alimenta.
Sin sombra no hay profundidad.
Él no necesita un Harem. Y por lo tanto no necesita odiar o lastimar a otros hombres para tener un harem.
El Hombre Malo y La Chica Real
Por Typhonblue
Pinocho era una marioneta, un ser imaginario en el escenario de otra persona. Cuando le cortaron sus cuerdas, él sintió su propio peso y le dolió. Tal vez el maldijo a la persona que le cortó sus cuerdas.
Pero él quería ser un niño de verdad y ser real no se le podía conceder. El tenía que ser malo y después elegir ser bueno para ser real.
El alma no es una cosa que se concede; es una opción que se toma.
El hombre malo tiene magia. En su dolor, su ira y su frustración está la semilla de algo nuevo.
La mujer, durante toda su vida ha sido vista en función de las necesidades de los hombres. Porque Ella está hecha en la forma de las necesidades de los hombres, Ella tiene poder sobre ellos. Pero Ella también está atrapada en las cadenas de la necesidad.
El Único Hombre Bueno ve en Ella sólo bondad, lo que a él le falta y lo que busca en la aprobación de Ella. El Hombre Hambriento la ve como carne, para saciar su hambre. El Hombre Hambriento y El Único Hombre Bueno son el mismo hombre: en el cuerpo de la Mujer, ven sólo sus necesidades. De modo que ya no voy a hablar del Hombre Hambriento.
El Hombre Malo no ve en Ella la forma de sus necesidades; Él la ve en términos de las elecciones que ella ha tomado, elecciones que le han perforado el corazón y lo han hecho sangrar.
Él dice.
“Tú me has lastimado. Tú no eres Buena. Tú no eres necesaria.”
Y las palabras de El Hombre Malo aflojan las cadenas de la Mujer.
La Mujer ha sido atrapada en la forma de las necesidades de El Único Hombre Bueno por demasiado tiempo – sus músculos delgados y sus huesos no la pueden sostener. Ella grita en agonía al momento en el que se la fuerza a Ella a cargar su propio peso. Por primera vez en su vida Ella siente que no tiene poder. Ella llama a El Único Hombre Bueno.
“¡El dolor! ¡La presión! ¡Sálvame!”
El Único Hombre Bueno llega a rescatarla, cumpliendo su deber alegremente. Él es necesitado y Ella lo ha aprobado a cambio de que él sirva a su necesidad.
“El Hombre Malo se equivoca. Tú eres débil e impotente y buena, sólo eres buena, en tu impotencia y tu debilidad. Eso es todo lo que tú eres. Eso es todo lo que tú serás. Él sólo quiere lastimarte con sus mentiras.”
El Único Hombre Bueno tira de las cadenas –las cadenas que él le puso a Ella- tira más y más y eso le quita el peso de los pies de Ella, esos pies están rotos por nunca haber corrido.
“Gracias.” Dice ella con alivio. “Eres bueno. Tú eres El Único Hombre Bueno”
Pocas mujeres, muy pocas, tal vez más jóvenes y mucho más llenas de vida, tal vez menos acostumbradas a ser sostenidas por cadenas, logran aferrarse a pesar del dolor en las palabras de El Hombre Malo. Con movimientos pequeños sienten una libertad que nunca han experimentado.
Una de esas mujeres grita:
“Hombre Malo. Dime más.”
Él les dice más y cada palabra afloja sus cadenas, poniendo el peso en un cuerpo que nunca ha estado acostumbrado a cargar un alma. Otra vez ella se desvanece: ella confunde las palabras de El Hombre Malo con la fuente de su dolor y llama a El Único Hombre Bueno para que la salve.
Tal vez ella regresa a escuchar a El Hombre Malo o tal vez ella no lo hace. Pero si lo hace es porque ella sabe – en contra de toda lógica, a través de cierto instinto primitivo o intuición – que no son las palabras de El Hombre Malo la fuente de su dolor. Es algo más, algo que se le escapa a su conocimiento.
Ella escucha otra vez, a veces con mucha atención, a veces con negaciones cuando la presión se vuelve demasiado grande. Pero ella sigue escuchando y su cuerpo se vuelve más fuerte. El dolor se alivia pero nunca se vuelve ausente. Así es la libertad.
La Mujer, ahora, solo una mujer dice: “Mis manos son reales, porque han lastimado a El Hombre Malo. Mis palabras son reales, porque han perforado y han herido. Mis elecciones son reales, porque causan dolor. Si yo actúo, no puedo ser carne. Si soy una villana, no puedo ser una víctima. Si puedo lastimar, no puedo ser débil. Pero incluso si he sido mala, yo puedo ser buena.”
Ella se da la vuelta – porque ahora es capaz de darse la vuelta- y ve la prisión que El Único Hombre Bueno hizo para ella. Ella lo ve por lo que es.
“El Único Hombre Bueno sacrificó mi alma para que mi cuerpo pueda servir a sus necesidades.”
Ella se regresa con El Hombre Malo y caminan juntos por la noche.
La magia de él le concede a ella una elección y ella elige ser real.
Comentario de Daniel Martínez: Si ayudas a que una mariposa salga de su capullo, va a morir. La razón de esto es que necesita trepar fuera de su capullo con sus propias fuerzas hacia la rama donde estaba el capullo. El acto de trepar la rama bombea sangre a las alas de modo que pueda volar.
La adversidad o la lucha de liberarse del capullo es la lucha que perpetúa la vida.
Quien que no se pueda ayudar a sí mismo en la lucha está muerto.