El Sol lanza su llamarada mas potente
La erupción ocurrió el domingo y hoy podrá alcanzar la Tierra, aunque no
está previsto que cause daños...
La potente llamarada solar captada el domingo
El pasado domingo, uno de los agujeros detectados sobre la superficie del
Sol dejó escapar la llamarada solar más potente del actual ciclo en el que se
encuentra el astro rey. La explosión de radiación cruzó el espectro
electromagnético desde las ondas de radio a los rayos X y rayos gamma,
algo intensísimo que, si se produjera más cerca, podría freír la Tierra en un
instante. Los efectos de este fenómeno generado a 150 millones de
kilómetros de distancia se notarán en nuestro planeta, pero, por fortuna,
de una forma inocua. Los expertos creen que este martes podrían
producirse auroras en altas latitudes, como en los polos.
Los agujeros solares que han causado esta gran actividad
El observatorio solar de la NASA SDO recogió un intenso flash de radiación
ultravioleta en mitad de la superficie del Sol. Sus instrumentos y los de otro
satélite, el SOHO, dedicado también al estudio de nuestra estrella,
confirmaron que la explosión había producido una eyección de masa coronal
muy rápida, aunque no brillante en exceso. ¿Qué ocurrió exactamente?
Una gran explosión solar lanza al espacio millones de toneladas de
partículas de plasma a una velocidad superior a un millón de millas por
hora. Cuando las partículas cargadas llegan a la Tierra, interactúan con el
campo magnético de nuestro planeta, lo que puede crear una tormenta
geomagnética. Según explican en Spaceweather.com, este intenso chorro
de plasma probablemente golpeará la Tierra a lo largo del martes, por lo
que es posible que aparezcan auroras en los polos. Las comunicaciones por
satélite y las redes de energía parecen estar a salvo.
Imagen de la llamarada en el centro
Los científicos están muy interesados en este tipo de fenómenos, ya que
una violenta tormenta solar, que se espera para 2012 ó 2013, puede dañar
nuestros sistemas energéticos y de comunicaciones. Nuevas investigaciones
sugieren que, de momento, y aunque disponemos de avanzados equipos
tecnológicos que trabajan en exclusiva para ello, como lo han demostrado
las naves SDO y SOHO, no somos capaces de prevenir todos y cada uno de
estos arranques solares. Una de cada tres erupciones surge por sorpresa,
sin previo aviso.