Una pareja de doctores en el Japón de la posguerra crearon algo que estaban convencidos de que era importante, pero no les hicieron caso.
Utako Okamoto nació en Tokio en 1918. Esta foto fue tomada en su laboratorio en 1961
En 1962 Utako Okamoto, creó con su esposo un potente fármaco llamado ácido tranexámico, con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz. Ese fue el principal motivo por el que desarrolló la medicina.
Pero en el Japón de postguerra, en el que no abundaban las científicas, Okamoto no logró convencer a los doctores locales de que hicieran un ensayo clínico con las mujeres que sufrían hemorragias postparto.
Así que el fármaco acabó en manos de una compañía farmacéutica que lo promocionó para tratar la reglas de sangrado abundante. Y así fue como el ácido tranexámico quedó semiolvidado durante décadas.
Más de medio siglo después, la hemorragia postparto es la principal causa de muerte materna en el mundo: se estima que cada año 100,000 mujeres mueren desangradas poco después del parto, 1 cada 6 minutos.
Eficaz, seguro y encima barato
El ácido tranexámico puede reducir en un tercio el riesgo de que una mujer muera desangrada.
Desempeña la función opuesta a un anticoagulante. Se administra como una inyección y debe ser utilizada en un período de tres horas después del parto.
Okamoto murió en abril del año pasado, a los 98 años, sin haber cumplido aún con su sueño de salvar vidas a una escala masiva.
Si van a dejar Comentario inadecuado mejor no comente porque lo voy a eliminar.
Utako Okamoto nació en Tokio en 1918. Esta foto fue tomada en su laboratorio en 1961
En 1962 Utako Okamoto, creó con su esposo un potente fármaco llamado ácido tranexámico, con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz. Ese fue el principal motivo por el que desarrolló la medicina.
Pero en el Japón de postguerra, en el que no abundaban las científicas, Okamoto no logró convencer a los doctores locales de que hicieran un ensayo clínico con las mujeres que sufrían hemorragias postparto.
Así que el fármaco acabó en manos de una compañía farmacéutica que lo promocionó para tratar la reglas de sangrado abundante. Y así fue como el ácido tranexámico quedó semiolvidado durante décadas.
Más de medio siglo después, la hemorragia postparto es la principal causa de muerte materna en el mundo: se estima que cada año 100,000 mujeres mueren desangradas poco después del parto, 1 cada 6 minutos.
Eficaz, seguro y encima barato
El ácido tranexámico puede reducir en un tercio el riesgo de que una mujer muera desangrada.
Desempeña la función opuesta a un anticoagulante. Se administra como una inyección y debe ser utilizada en un período de tres horas después del parto.
Okamoto murió en abril del año pasado, a los 98 años, sin haber cumplido aún con su sueño de salvar vidas a una escala masiva.
Si van a dejar Comentario inadecuado mejor no comente porque lo voy a eliminar.