A lo largo de la última década, la psicología ha hecho un ¡bum! en lo que respeta a la salud general, muchas personas han interiorizado que la salud mental es parte de la salud general y eso es correcto. Sin embargo, aún no hay una preocupación verdaderamente alta dentro de la población, salvo tengan a un conocido cercano que padezca alguna patología, la mayoría de personas se sienten felices leyendo cualquier artículo sin fuentes, a alguna persona aleatoria que "escuchó que", entre otras cosas.
En este post, por una recolección realizada por Ben Ambridge a través de distintos estudios dentro del campo de la psicología, les presento 10 mitos desmentidos de y por la psicología.
1. Los hombres se orientan mejor que las mujeres.
Seguramente has escuchado oír que las mujeres no saben orientarse y son malas en percepción espacial, manejar un auto, leer un mapa o usar una brújula son percibidas como actividades que solo hacen los hombres porque las mujeres son incapaces debido a su poca capacidad de poder desempeñarse en inteligencia espacial. Sin embargo, los resultados mencionan que si bien, los hombres presentan una mejor percepción espacial, las mujeres no se quedan atrás, de hecho, la mujer promedio va a saber leer mejor un mapa que el 33% de los hombres.
2. Capacidades según género
Constantemente escuchamos y de hecho, poseemos una fuerte idea social de que los hombres son mejores en números y las mujeres mejores en letras y comunicación, esto ha llegado a tal punto, que hay un prejuicio que la mayoría de hombres debe dedicarse a ingeniería, administración o contabilidad mientras que la mujer debe dedicarse a psicología, filosofía o literatura. Nada más lejos que la realidad, pues en los resultados dados, la diferencia es muy pequeña entre habilidades, casi equitativas por áreas.
3. La prueba de las manchas
En el mundo de la psicología, a esto se le conoce como el Test de Rorschach que consiste, basicamente en interpretar una serie de dibujos y basar tu personalidad en base a tu respuesta. En distintas películas veremos referencias a estas pruebas, casi como una muletilla constante en lo que sugiere un personaje que interprete a un psicólogo. Pero lamentablemente, este test fue desmentido hace mucho y hoy en día ya no tiene ninguna validez para un psicólogo serio, ya que es imposible basar la personalidad de una persona según lo que pueda percibir de un dibujo, esto va orientado más a la atención y percepción de objetos y nada que ver con la personalidad.
4. Los estilos de aprendizaje
En muchos casos habrás escuchado por pedagogos o profesores e incluso, por mismos psicólogos, que las personas poseemos estilos de aprendizaje, entre los más mencionados se encuentra el aprendizaje visual, el aprendizaje auditivo y el aprendizaje kinestésico, esta teoría asegura que cada persona nace predeterminadas para aprender mejor con uno de estos estilos. Lamentablemente, esto también es falso, las personas en general, tenemos las mismas capacidades de aprender en estas distintas formas de aprendizaje y que de hecho, los estilos de aprendizaje no dependen de las personas, sino de la actividad que se desea aprender. Por ejemplo, si quieres aprender a manejar un auto, utilizarás el aprendizaje kinestésico, porque difícilmente aprenderás a manejar si alguien te lo explica. Si quieres aprender a dibujar, es obvio que optarás por el aprendizaje visual para conocer las técnicas. Por ello, es obvio deducir que la forma de conocer una actividad dependerá de la actividad y no de ti.
5. La genética y el ambiente
Muchas veces se dice que el ambiente influye por encima de la genética y que una persona puede ser "completamente distinta a sus padres". Un estudio en una universidad de Londres quiso averiguar la capacidad de las personas para los estudios y ver si estos se desempeñaban según el ambiente o según el entorno en el que vivían. Para averiguar y estudiar este tema, se optó por ir tras gemelos idénticos y gemelos no idénticos, pues estos comparten entorno y genética, en caso de los idénticos el 100% y en caso de los no idénticos, el 50%. Los resultados, como era de esperarse, desmintieron que nuestro ambiente afecta a nuestra genética, pues somos un 58% basados en genética y lo demás si variará por factores externos. Así que si no eres tan bueno en algo, siempre puedes culpar a tus padres por ello.
6. Hemisferios del cerebro.
Tal vez habrás escuchado de tu maestro de biología, que los hemisferios del cerebro tienen capacidades divididas, que el lado derecho se centra en la imaginación y creatividad, mientras que el lado izquierdo se centra en la lógica y que ambos se desempeñan mejor en dichas áreas. Sin embargo, esto también es falso y se sabe a través de estudios y visualizaciones de las activaciones del cerebro a través de resonancia magnética demuestran que si bien hay zonas específicas del cerebro que se encargan de ciertas áreas y temas, es completamente falso que estrictamente los hemisferios tienen una función única y distinta entre ellas, pues para distintas actividades usamos distintas partes del cerebro que se ven mezclados entre el hemisferio derecho e izquierdo. Por lo tanto, cualquier relación con diferencias mentales entre zurdos y diestros es completamente falso.
7. El 10% del cerebro
Esta es la más criticada por lo evidente de su falsedad, pero se ha dejado llevar por distintas obras de ciencia ficción, que no hacen más que reforzar este mito para bien de sus historias. La realidad es que el cerebro se utiliza al 100%, pues si bien, es posible hablar de que el 10% del cerebro se centra en el intelecto, el otro 90% se encargará de otras funciones como mantener el equilibrio, traer y guardar memorias y experiencias, utilizar los órganos sensoriales, procesar emociones y producir las hormonas y segregaciones a los neurotransmisores para nuestras actividades.
8. Escuchar a Mozart
No hay mucho que decir de esto, si bien, hay cierta verdad en esto, hay que explicarlo bien. Es falso que escuchar a Mozart te hace más inteligente, a la edad que sea. Lo que sí podemos comprobar, es que la música en general, puede estimular mejor a un niño a temprana edad, por lo tanto, no es necesario escuchar música clásica para hacer inteligente a un niño, sino más bien, que se le permita escuchar la música que este pueda preferir para así aumentar su capacidad de aprendizaje y resolución de problemas.
9. El escoger pareja
Mucho se habla de que podemos preferir a parejas contrarias a nosotros o almas gemelas, o irnos por lo más simple y culpar a nuestra sociedad del porque escogemos a las parejas que escogemos. La realidad es que el ser humano en general parece tener un patrón al elegir pareja según sexo, pues a través de entrevistas a distintas personas del mundo, se sabe que el hombre se centra mucho en el atractivo físico de la mujer y que su edad sea preferentemente menor a él. Mientras tanto, a la mujer le atraen las metas e ideales del hombre y saber cuánto gana. Según se supone, todo esto con la objetivos naturales de supervivencia, pues el macho prefiere a una hembra que pueda dar crías, mientras que la hembra busca a alguien con quién pueda sentirse segura tanto emocional como económicamente.
10. Época dorada de la vida
El cerebro humano tiene un problema y este es el colocar patrones en donde no los hay, por lo tanto, en aspectos de lo que suerte y personas se trata, cuando una persona goza de buena suerte, se le suele atribuir una "época dorada" en donde estadísticamente su suerte es mayor, también llamada la "época de vacas gordas" y que por lo tanto, debe aprovechar su suerte antes de que se acabe. Pero como ya se dijo, es un defecto del cerebro humano, pues en todo lo que azar respecta nunca habrá una "racha de buena suerte" y que más bien, el cerebro se centra en los aciertos y no en las pérdidas creando así una sensación de que es "una buena" o "una mala" época cuando todo se resume a un 50/50 de probabilidades.
Para finalizar, solo quiero dar el mensaje que muchas cosas que uno cree no son ciertas, a pesar de creer que haya un respaldo científico, la realidad es que no siempre es así y si bien, es cierto que se pueden tener las creencias que uno pueda tener, en el momento crucial, es bueno saber que la realidad no es como siempre la observamos y que en muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que influimos en el ambiente para que todo se de a nuestro favor. Gracias por leer el post.
En este post, por una recolección realizada por Ben Ambridge a través de distintos estudios dentro del campo de la psicología, les presento 10 mitos desmentidos de y por la psicología.
1. Los hombres se orientan mejor que las mujeres.
Seguramente has escuchado oír que las mujeres no saben orientarse y son malas en percepción espacial, manejar un auto, leer un mapa o usar una brújula son percibidas como actividades que solo hacen los hombres porque las mujeres son incapaces debido a su poca capacidad de poder desempeñarse en inteligencia espacial. Sin embargo, los resultados mencionan que si bien, los hombres presentan una mejor percepción espacial, las mujeres no se quedan atrás, de hecho, la mujer promedio va a saber leer mejor un mapa que el 33% de los hombres.
2. Capacidades según género
Constantemente escuchamos y de hecho, poseemos una fuerte idea social de que los hombres son mejores en números y las mujeres mejores en letras y comunicación, esto ha llegado a tal punto, que hay un prejuicio que la mayoría de hombres debe dedicarse a ingeniería, administración o contabilidad mientras que la mujer debe dedicarse a psicología, filosofía o literatura. Nada más lejos que la realidad, pues en los resultados dados, la diferencia es muy pequeña entre habilidades, casi equitativas por áreas.
3. La prueba de las manchas
En el mundo de la psicología, a esto se le conoce como el Test de Rorschach que consiste, basicamente en interpretar una serie de dibujos y basar tu personalidad en base a tu respuesta. En distintas películas veremos referencias a estas pruebas, casi como una muletilla constante en lo que sugiere un personaje que interprete a un psicólogo. Pero lamentablemente, este test fue desmentido hace mucho y hoy en día ya no tiene ninguna validez para un psicólogo serio, ya que es imposible basar la personalidad de una persona según lo que pueda percibir de un dibujo, esto va orientado más a la atención y percepción de objetos y nada que ver con la personalidad.
4. Los estilos de aprendizaje
En muchos casos habrás escuchado por pedagogos o profesores e incluso, por mismos psicólogos, que las personas poseemos estilos de aprendizaje, entre los más mencionados se encuentra el aprendizaje visual, el aprendizaje auditivo y el aprendizaje kinestésico, esta teoría asegura que cada persona nace predeterminadas para aprender mejor con uno de estos estilos. Lamentablemente, esto también es falso, las personas en general, tenemos las mismas capacidades de aprender en estas distintas formas de aprendizaje y que de hecho, los estilos de aprendizaje no dependen de las personas, sino de la actividad que se desea aprender. Por ejemplo, si quieres aprender a manejar un auto, utilizarás el aprendizaje kinestésico, porque difícilmente aprenderás a manejar si alguien te lo explica. Si quieres aprender a dibujar, es obvio que optarás por el aprendizaje visual para conocer las técnicas. Por ello, es obvio deducir que la forma de conocer una actividad dependerá de la actividad y no de ti.
5. La genética y el ambiente
Muchas veces se dice que el ambiente influye por encima de la genética y que una persona puede ser "completamente distinta a sus padres". Un estudio en una universidad de Londres quiso averiguar la capacidad de las personas para los estudios y ver si estos se desempeñaban según el ambiente o según el entorno en el que vivían. Para averiguar y estudiar este tema, se optó por ir tras gemelos idénticos y gemelos no idénticos, pues estos comparten entorno y genética, en caso de los idénticos el 100% y en caso de los no idénticos, el 50%. Los resultados, como era de esperarse, desmintieron que nuestro ambiente afecta a nuestra genética, pues somos un 58% basados en genética y lo demás si variará por factores externos. Así que si no eres tan bueno en algo, siempre puedes culpar a tus padres por ello.
6. Hemisferios del cerebro.
Tal vez habrás escuchado de tu maestro de biología, que los hemisferios del cerebro tienen capacidades divididas, que el lado derecho se centra en la imaginación y creatividad, mientras que el lado izquierdo se centra en la lógica y que ambos se desempeñan mejor en dichas áreas. Sin embargo, esto también es falso y se sabe a través de estudios y visualizaciones de las activaciones del cerebro a través de resonancia magnética demuestran que si bien hay zonas específicas del cerebro que se encargan de ciertas áreas y temas, es completamente falso que estrictamente los hemisferios tienen una función única y distinta entre ellas, pues para distintas actividades usamos distintas partes del cerebro que se ven mezclados entre el hemisferio derecho e izquierdo. Por lo tanto, cualquier relación con diferencias mentales entre zurdos y diestros es completamente falso.
7. El 10% del cerebro
Esta es la más criticada por lo evidente de su falsedad, pero se ha dejado llevar por distintas obras de ciencia ficción, que no hacen más que reforzar este mito para bien de sus historias. La realidad es que el cerebro se utiliza al 100%, pues si bien, es posible hablar de que el 10% del cerebro se centra en el intelecto, el otro 90% se encargará de otras funciones como mantener el equilibrio, traer y guardar memorias y experiencias, utilizar los órganos sensoriales, procesar emociones y producir las hormonas y segregaciones a los neurotransmisores para nuestras actividades.
8. Escuchar a Mozart
No hay mucho que decir de esto, si bien, hay cierta verdad en esto, hay que explicarlo bien. Es falso que escuchar a Mozart te hace más inteligente, a la edad que sea. Lo que sí podemos comprobar, es que la música en general, puede estimular mejor a un niño a temprana edad, por lo tanto, no es necesario escuchar música clásica para hacer inteligente a un niño, sino más bien, que se le permita escuchar la música que este pueda preferir para así aumentar su capacidad de aprendizaje y resolución de problemas.
9. El escoger pareja
Mucho se habla de que podemos preferir a parejas contrarias a nosotros o almas gemelas, o irnos por lo más simple y culpar a nuestra sociedad del porque escogemos a las parejas que escogemos. La realidad es que el ser humano en general parece tener un patrón al elegir pareja según sexo, pues a través de entrevistas a distintas personas del mundo, se sabe que el hombre se centra mucho en el atractivo físico de la mujer y que su edad sea preferentemente menor a él. Mientras tanto, a la mujer le atraen las metas e ideales del hombre y saber cuánto gana. Según se supone, todo esto con la objetivos naturales de supervivencia, pues el macho prefiere a una hembra que pueda dar crías, mientras que la hembra busca a alguien con quién pueda sentirse segura tanto emocional como económicamente.
10. Época dorada de la vida
El cerebro humano tiene un problema y este es el colocar patrones en donde no los hay, por lo tanto, en aspectos de lo que suerte y personas se trata, cuando una persona goza de buena suerte, se le suele atribuir una "época dorada" en donde estadísticamente su suerte es mayor, también llamada la "época de vacas gordas" y que por lo tanto, debe aprovechar su suerte antes de que se acabe. Pero como ya se dijo, es un defecto del cerebro humano, pues en todo lo que azar respecta nunca habrá una "racha de buena suerte" y que más bien, el cerebro se centra en los aciertos y no en las pérdidas creando así una sensación de que es "una buena" o "una mala" época cuando todo se resume a un 50/50 de probabilidades.
Para finalizar, solo quiero dar el mensaje que muchas cosas que uno cree no son ciertas, a pesar de creer que haya un respaldo científico, la realidad es que no siempre es así y si bien, es cierto que se pueden tener las creencias que uno pueda tener, en el momento crucial, es bueno saber que la realidad no es como siempre la observamos y que en muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que influimos en el ambiente para que todo se de a nuestro favor. Gracias por leer el post.