Abortos clandestinos
en
América
Latina
En la actualidad, anualmente, cerca de 4 millones de mujeres en América Latina se practican un aborto . La mayoría de los casos se tratan de abortos ilegales, por lo tanto, no son llevados a cabo bajo las condiciones óptimas en las que deberían y en muchas ocasiones llega a ser mortal. Como podemos notar, nos enfrentamos a un problema grave de salud pública que atenta contra las vidas de las mujeres, pone en riesgo su salud reproductiva y genera un gran peso sobre los hospitales y los sistemas de salud que ya están más que cargados.
Los abortos en América Latina son una realidad, sin embargo, son producto de los límites estrictos que impone la ley. Ante la ley, el aborto inducido resulta un castigo en la mayoría de los países, con la excepción de Puerto Rico, algunos países del Caribe y Cuba. En el resto de América Latina, un médico puede terminar con un embarazo de manera legal sólo bajo los siguientes condiciones:
- La vida de la mujer corre peligro si continúa con el embarazo.- El embarazo es producto de una violación o resultado de incesto.- Cuando el producto del embarazo viene con un mal congénito.
El índice alto de abortos clandestinos en América Latina es una gran preocupación, aunque no es para nada una novedad. En los últimos 20 o 30 años, los responsables de crear políticas públicas y los expertos de la salud han estado enterados de lo que sucede en toda la región.
En la República de Chile, se realizó una serie de encuestas a principio de la década de los 60, con el fin de conocer qué tan grande era el problema. El resultado fue que con toda posibilidad las mujeres tendrían 2 o 3 abortos en el lapso de toda su etapa reproductiva. Durante la década de los años 70, en diferentes países como México, Colombia, Perú, Brasil, República Dominicana y Venezuela, se llevaron a cabo estudios, los cuales indicaron que una mujer durante su etapa reproductiva tendrían de .5 a 1.5 de abortos inducidos.
Abortos clandestinos en
América
Latina: el por qué
Los estudios que se han realizado en relación a los abortos clandestinos en América Latina, han demostrado que las mujeres han decidido terminar con su embarazo es porque no pueden mantener a un hijo por cuestiones económicas, familiares o personales. Muchas no están casadas o se encuentran en relaciones inestables. Mientras que es posible que las solteras o muy jóvenes no pueden hacerse responsable de un hijo por cuenta propia y sin recursos económicos.