Bienvenido a mi nuevo post, el dia de hoy me ocurrieron varios miniaccidentes, como el pasar a la calle sin mirar a ambos lados casi me atropelllan, me sente sobre una silla que se rompio y a mi mama se le cayo la ventana al cerrar la cortina.
Despues de pensarlo bien me di cuenta que algo estaba pasando, y no se si ustedes crean estas cosas pero mi cerebro o algo me estaba intentando comunicar algo
Despues de investigar en internet por varios sitios me encontre con esta info que me parecio muy acorde a las situaciones que me pasaron!!
Como todo lo demás que hay en nuestra vida, nosotros lo creamos. No se trata de que nos digamos que queremos tener un accidente, sino de que nuestros modelos mentales pueden atraer hacia nosotros un accidente. Parece que algunas personas fueran “propensas a los accidentes” en tanto que otras andan por la vida sin hacerse jamás un rasguño.
Los accidentes son expresiones de cólera, que indican una acumulación de frutraciones en alguien que no se siente libre para expresarse o para hacerse vale. Indican también rebelión contra la autoridad. Nos enfurecemos tanto que queremos golpear a alguien y, en cambio, los golpeados somos nosotros.
Cuando nos enojamos con nosotros mismos, cuando nos sentimos culpables, cuando tenemos la necesidad de castigarnos, un accidente es la una forma estupenda de conseguirlo.
Puede que nos resulte difícil creerlo, pero los accidentes los provocamos nosotos; no somos víctimas desvalidas de un capricho del destino. Un accidente nos permite recurrir a otros para que se compadezcan u nos auiden al mismo tiempo que curan y atienden nuestras heridas. Con frecuencia también tenemos que hacer reposo en cama, a veces durante largo tiempo, y soportar el dolor.
El sufrimiento físico nos da una pista sobre cuál es el dominio de la vida en que nos sentimos culpables. El grado de daño físico nos permite saber hasta qué punto era severo el castigo que necesitábamos, y a cuánto tiempo deberíamos estar sentenciados.
Luise L. Hay , en “Poder espiritual y salud” (Ediciones Urano)
ACCIDENTES, UNA SEÑAL DE STOP A LA CONCIENCIA
Tras un accidente, es frecuente que nos asalten preguntas como: ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Por qué así? ¿Por qué en este lugar? ¿Por qué estas consecuencias?
Partimos de cuatro premisas fundamentales:
*Nada sucede por azar
*La realidad es un espejo de lo que sucede en nuestro interior
*Cualquier acontecimiento viene a enseñarnos algo
*Todo es para bien
¿Qué entendemos por accidente?
Entendemos como accidente un suceso no previsto, algo fortuito producto de la mala suerte. Pero lo cierto es que un accidente es muy similar a una enfermedad, un medio que nuestro “maestro o dios interior” utiliza para comunicarse cuando mantenemos el resto de los canales alternativos desconectados.
No creo que nadie busque los accidentes de forma premeditada
Es cierto que no buscamos los accidentes, como tampoco buscamos las enfermedades; sin embargo, debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad en aquello que nos sucede. Parece ser, según dicen las personas con mucha conciencia, que todo lo que nos ocurre tiene mucho que ver con nosotros.
¿En qué momentos de nuestras vidas puede ocurrirnos un accidente?
Un accidente puede producirse cuando una persona se siente culpable, se acusa de algo que ha pensado o ha hecho. Es como un autocastigo, inconsciente, para neutralizar la culpabilidad. El castigo del “super yo” que diría Freud. También en momentos de desánimo cuando buscamos captar la atención de nuestro entorno. Los niños se dan cuenta de que cuando se accidentan, toda la familia le presta más atención. Es una típica reacción histérica que se repite: una persona se accidenta en los momentos en los que otro miembro de la familia tiene un hijo, enferma o logra lo que perseguía.
Hay accidentes en los que somos agredidos…simplemente porque pasábamos por allí en el momento inadecuado.
El tema de la agresividad descontrolada también tiene mucho que ver con los accidentes. Si creemos que la violencia solucionará nuestros problemas, actuamos como un imán que atrae la agresividad hacia nosotros.
¿Qué podemos aprender de cualquier accidente?
En todos los casos de accidentes: de tráfico, domésticos, laborales, etc. lo primero que debemos buscar es el mensaje que nos transmite, para solucionarlo de manera consciente y evitar su repetición. El accidente es como una señal que nos obliga a mirar en nuestro interior. Podemos y debemos hacernos preguntas:
¿Qué me quiere advertir este accidente?
¿Qué aspecto de mi vida debo transformar?
¿A qué cambio de comportamiento me estoy resistiendo?
¿Tuve la intención de hacer daño a alguien?
Y cuando el accidente queda en un serio aviso, ¿qué me indica?
Que debería cambiar mi estilo de vida. O puede que acabe en el hospital con varias fracturas y gano tiempo para reflexionar, se convierte en una enfermedad con su tiempo de convalecencia. El inconsciente me obliga a ser más flexibles en el futuro (para evitar las fracturas)
En algunas ocasiones detrás de un accidente hay una incapacidad para hacerse valer, una rebelión contra la autoridad mal conducida o la creencia en las virtudes de la violencia.
Visto desde la psicogenealógia, ¿qué significado tienen los accidentes?
Son intentos de suicidio con más o menos fortuna.
Parece un tanto radical…
Interpretar la realidad de este modo es útil. La verdad es lo que es útil, dicen los budistas. Poco importa si es exacto con la realidad o no.
Te invito a pasar por mis otros post !!
Vuelve megaupload y te cuento todo sobre su regreso!!
Te explico la escena post creditos de guardianes de la galaxia:
O te explico la influencia del proyecto haarp, en uno de los ultimos huracanes
Y si tienes una pc vieja como la mia te doy unos consejos