María Jesús Galán, monja de clausura española de 54 años de edad, fue expulsada del convento de Santo Domingo el Real (Toledo) por mantener una cuenta en Facebook, destacó El País.
La religiosa es llamada “sor Internet” por digitalizar los fondos documentales de su monasterio, escribió en su perfil: “Me han echado. Hay unas keniatas que me han hecho la vida imposible. La envidia ha jugado una mala pasada y han ganado ellas”
La monja llevaba 35 años recluida en el convento de clausura. Tras conocer su expulsión, escribió “Hoy fue el delegado de vida religiosa y junto con la priora y otras dos monjas han decidido que yo me marchara para que quedaran tranquilas las keniatas. No tienen vocación, pero vienen a coger dinero para las familias”.
Señaló que “no merece la pena hurgar en la herida. Estoy en paz y sin ningún tipo de rencor”.
El Arzobispado de Toledo rechazó hablar del asunto, pero señaló que la orden dominica tienen “sus propias reglas”.
Sin embargo, fuentes cercanas a Galán aseguran qie la jerarquía eclesiástica estaba descontenta con la notoriedad de la religiosa, muy conocida en los medios de comunicación y en Internet.
Tiene unos 300 amigos en Facebook, y considera que Internet “tiene cosas buenísimas”.
Recibió la Placa al Mérito Regional del Gobierno de Castilla-La Mancha en mayo de 2010 por su “labor de catalogación de documentos y libros de la biblioteca conventual, la introducción de tecnologías en un ambiente tradicional y la contribución a su difusión por la Red”, escribió El País.