Dejando de lado que fueron (y uno aún lo es) feroces y sangrientos dictadores, estos tres sujetos tienen algo en común, y seguidamente se los muestro…
Cristina y Ben Ali muy sonrientes
Cristina y Mubarak, también sonrientes…

Cristina y Gadafi… bueno, también sonrientes
Cómo se lleva bien con ese tipo de déspotas, se la nota muy cómoda… ¿cierto?