Panamá, Panamá.- Un lujoso auto Lamborghini confiscado en Panamá al colombiano David Murcia, propietario de la desmantelada empresa piramidal DMG, se convirtió hoy en centro de un debate en este país, tras ser transformado en un carro patrulla de la Policía Nacional.
Ronier Ortiz, abogado defensor de Murcia, reaccionó con asombro al ver a través de la televisora local Telemetro (Canal 13) imágenes del vehículo decorado como una unidad policial. Al respecto, remitió una nota a la jueza décimo quinta, Georgina Tuñón, para que revele o justifique el uso de los bienes retenidos a su cliente.
Ortiz señaló que la explicación de la magistrada debe ser enviada a los fiscales de Drogas y Delitos Financieros, y a la Policía Nacional, debido a que el patrimonio de su cliente, incluido el auto Lamborghini, están bajo custodia del Órgano Judicial de Panamá.
La Policía Nacional respondió que el carro convertido en patrulla en áreas urbanas sería utilizado en campañas contra las drogas. Sin embargo, el fiscal Aquiles Medina reconoció que las propiedades de Murcia son legalmente tuteladas por el juzgado décimo quinto.
Previamente, en noviembre de este año, la sede local de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), fue sometida a una inspección ocular, tras una denuncia presentada por la defensa de Murcia, por una supuesta violación al debido proceso.
Ortiz denunció la desaparición de 79 hojas del expediente del caso y adujo que es necesario reponerlas para demostrar las faltas cometidas en la detención del propietario de DMG, el 17 de noviembre de 2008 en Panamá, y en la acelerada deportación a Colombia.
En enero de 2010, Murcia fue entregado por las autoridades colombianas a la Agencia Antidrogas (DEA), de Estados Unidos, para enfrentar un proceso por el presunto "lavado de dinero" en bancos estadounidenses, pero Ortiz alegó la "inocencia" de su cliente.
Pese a ello, en septiembre de este año, un tribunal del ramo Penal en Panamá ordenó el sobreseimiento definitivo a favor del colombiano, preso en los Estados Unidos, y lo liberó de los cargos de supuesto "blanqueo de capitales" del narcotráfico.
Murcia dirigió un complejo negocio piramidal al que estaban adheridas unas 200.000 personas. Tras el estallido de un escándalo de estafa, fueron intervenidas sus cuentas bancarias en Colombia y Panamá. Asimismo, fueron retenidas propiedades, como apartamentos, yates y vistosos carros deportivos.