Cuando una persona ha dejado de respirar, hay pocos minutos para salvarle la vida.
Si una persona tiene dificultad para respirar o hay ausencia de la respiración, pérdida del conocimiento y labios amoratados son señales de alarma que indican que en pocos minutos puede morir.
- Busque de inmediato ayuda médica.
- Si hay lesiones en el cuello o espalda, no le mueva la cabeza y ábrale suavemente la boca.
- Verifique en el cuello si hay pulso, si no lo encuentra al mismo tiempo que le da respiración boca a boca, presione con sus dos manos en el pecho a la altura de la tetilla izquierda, 5 veces seguidas y alternando con la respiración artificial.
- Si no hay lesiones en el cuello o espalda, coloque a la persona boca arriba, con su mano eleve el cuello y póngale la cabeza hacia atrás para facilitar el paso del aire.
- Apriete con suavidad la nariz del lesionado, coloque su boca sobre la boca de la persona y sople una bocanada de aire fuerte y profunda.
- Retire su boca entre cada respiración, vea si se eleva el pecho y escuche si el aire sale de los pulmones.
- Si es adulto repita esta operación de 12 a 18 veces por minuto hasta que la respiración se restablezca.
Si se trata de un niño:
- Cubra con su boca la nariz y la boca del lesionado.
- Aplique bocanadas cortas y menos profundas.
- Si con la entrada del aire el pecho no se mueve, cheque si hay algún objeto obstruyendo el paso del aire y presione el pecho para que salga o dé palmadas en la espalda con el niño boca abajo sobre sus rodillas.
- Repita la respiración boca a boca, varias veces.
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