En Grecia sucedió un hecho insólito provocado por las intensas lluvias: un charco de agua en el campo de juego hizo frenar la pelota y evitar el gol seguro.
Las intensas lluvias no sólo están afectando de gran manera a la República Argentina. Lejos, muy lejos del terreno “Albiceleste”, ocurre algo similar que dificulta rotundamente la práctica del fútbol.
Hablamos de Grecia, donde ocurrió un hecho insólito motivado por la gran cantidad de agua que había en el campo de juego al momento del partido. Un delantero ya había dejado en el camino al arquero, y, cuando definió con la portería vacía y ya corría festejando el gol, un charco detuvo la pelota y evitó el tanto.