dijo:
Hipócritas: La Nación y la muerte de Luis Emilio Mitre
Por reenvío sentido g. - Wednesday, Jan. 11, 2006 at 11:10 AM
De vez en cuando pasa. Algún hecho fortuito descubre a un gay tapado en alguna de estas instituciones, familias o grupos que sostienen públicamente que homosexualidad es sinónimo de perversión, enfermedad e inmoralidad. Entonces ese ellos dicho con repugnancia se choca, se confunde, se mezcla con aquel altanero nosotros. Y se descubren humanos. Y nos descubren humanos. Ellos y nosotros, revueltos en la misma olla por la vida. Somos sus hermanos y hermanas, sus hijos e hijas, sus amigos y amigas, sus seres queridos, ellos mismos. Descubren y descubrimos que la diversidad de la sexualidad humana no ofrece excepciones ideológicas ni religiosas ni de clase. Somos todos humanos y, como tales, diversos, en todas las casas y en todos los grupos.
Por Bruno Bimbi – (para SentidoG.com)
Esta vez fue el hermano del director del diario La Nación. Ese diario que se la pasa vociferando contra los homosexuales. Ese diario que editorializa periódicamente contra la unión civil y la educación sexual en las escuelas. Ese diario de familia tan patricia, tan católica, tan conservadora y tan homofóbica. Ese diario golpista que aplaudió todas las dictaduras militares, que fue cómplice de los crímenes atroces de quienes cuidaron los intereses de su clase; y a quienes hasta hoy sigue defendiendo con fervor, cada vez que la justicia y la historia les reclaman por sus actos aberrantes.
Luis Emilio Mitre, el hermano homosexual de Bartolomé Mitre, director de La Nación y descendiente del ex presidente de la república, fue encontrado muerto en su departamento, asfixiado con una bolsa de plástico, y la policía busca a un taxiboy que lo visitaba con frecuencia, a quien señalan como el presunto asesino.
Mientras la noticia aparecía destacada en los sitios de internet de todos los medios de prensa, la web del diario de los Mitre no decía nada. Recién a las ocho de la noche del 3 de enero, cuando las ediciones impresas de los demás diarios ya publicaban sendas notas, pusieron online un breve artículo hablando de la “trágica muerte” y destacando sobre la víctima que “era soltero y, años atrás, se desempeñó en la Redacción de La Nación” (sic).
El 4 de enero, finalmente, publicaron la información en su edición impresa, agregando una breve biografía del fallecido en la sección Cultura, en la que resaltaron al pasar y con intención un cuento suyo, publicado hace muchos años, donde “el narrador contaba su romance con una joven, Paula” (sic). Una amiga de la familia se mostró indignada y le dijo a la revista Veintitrés que le parecía ridícula la actitud del diario porque todos sabían que Luis Emilio Mitre era homosexual.
El artículo publicado por La Nación el 4 de enero dice que “La policía se encuentra detrás de los pasos de un sospechoso, allegado de la víctima”, sin dar mayores precisiones. Estoy escribiendo estas líneas cuatro días después, y no hay nada nuevo sobre el caso en el diario cuyo director es hermano del fallecido. En otros medios, en cambio, sí parece haber novedades. Luego del excelente artículo de Gustavo Cirelli para Veintitrés, hoy 8 de enero Página 12 publica una investigación de Raúl Kollman donde se hace expresa mención a que la policía tendría identificado a un taxiboy con el que Mitre solía encontrarse y al que consideran sospechoso del homocidio. En ambos artículos se habla claramente de la homosexualidad del hermano de Bartolomé Mitre, que era pública y notoria.
¿Es relevante como información la orientación sexual de Luis Emilio Mitre? Evidentemente, es un dato que si bien no es relevante en sí mismo, no puede ser soslayado sin ocultar otros datos que sí lo son para un correcto reporte periodístico del caso, como que la policía busca por el homicidio a un taxiboy.
Es de destacar que además de no brindar ningún tipo de información nueva sobre el caso durante días, La Nación haya pretendido deslizar el supuesto romance con “la joven Paula”, (extraído de un cuento de Mitre publicado en 1967) como un hecho importante de la biografía de la víctima.
Estamos hablando de alguien de la propia familia: el hermano del director del diario. Al ocultar su homosexualidad como si fuera motivo de vergüenza, amputándole parte de su identidad, están falsificando la verdad sobre quién fue. Y lo hacen conscientes de que el resto de los medios están hablando de lo que ellos no hablan, dejándolos en evidencia, haciendo más cruel y más absurda esa actitud.
La hipocresía los lleva a caer en una falta de respeto imperdonable para con un muerto de su propia sangre.
A donde estan los periodistas mas jugados del pais?, porque NUNCA hablaron de esta causa?