InicioInfoGrandes farsas de la historia o.O

Grandes farsas de la historia o.O

Info2/4/2011

Mentiras históricas, culturales y religiosas más repetidas de todos los tiempos.

No sé si todo lo que dice aquí es verdad, pero es realmente curioso.







Las tres carabelas de Colón sólo fueron dos. La pinta y la Niña. Porque la tercera

nave que participó en el descubrimiento de América era una nao, otro tipo de

barco de mayor tamaño. Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó Santa

María







Las brujas de salem no fueron quemadas en la hoguera. Pero que nadie piense que

las indultaron. En realidad fueron ahorcadas, que era la pena que las comunidades

protestantes y calvinistas solían dictar para los casos de hechicería.









Napoleón no era tan bajito. De hecho, media 1,68 cm., una estatura aceptable

para su época, e incluso superaba por 4cm al duque de Wellington, su gran

enemigo.







En casablanca, Bogart nunca pronuncia la frase: “Tócala otra vez, Sam”. En realidad,

la frase exacta es: “Tócala Sam, Toca as time goes by”, y la recita Ingrid

Bergman. Para acabar de arruinar el mito, el actor que hacía de Sam (Dooley

Wilson) sólo cantaba, ya que no sabía tocar el piano. El acompañamiento se incorporó

en el estudio.







Los vikingos no llevaban cascos con cuernos. Fue una invención del pintor sueco

Gustav Malstrom en las ilustraciones que realizó en 1820 para el poema épico

Frithiof’s Saga. El propósito de estos cuernos irreales era retratar a los feroces

guerreros del Norte como seres casi demoníacos.







La guerra de los cien años realmente duró 116. Duró de 1337 a 1453, año en que

los reyes de Inglaterra y Francia (los países en conflicto) pusieron fin a las

hostilidades.







El estrangulador de Boston no estrangulaba a sus víctimas. No es cierto que Albert

de Salvo estrangulaba a sus víctimas, al menos, no estrangulaba a todas. Únicamente

asesinó de ese modo a la primera; en cambio a las otras doce las mato a

golpes o puñaladas.







George Washington no fue el primer presidente de EE.UU. Al estallar la revolución

americana en 1714, una comisión de notables eligió a Peyton Randolph, de manera

provisión, para ese cargo. Tras su dimisión, ocho personas actuaron como

presidentes en funciones hasta 1789, año en que por fin se aprobó la Constitución

americana y se celebraron las primeras elecciones al cargo, en las que

Washington fue finalmente elegido.







Walt Disney no sabía dibujar. Nunca diseño ninguno de sus famosos personajes.

Durante muchos años se dijo que Mickey Mouse había sido creado por él, pero

ahora sabemos que fue obra exclusiva del dibujante Ub Wickers quien le dejó

a Disney compartir la autoría para devolverle un favor.







La revolución de octubre fue en noviembre. Realmente (y según el actual calendario

gregoriano), comenzó el 7 de Noviembre, cuando Lenin se sublevó en

Petrogrado contra el gobierno de Kerensky. Lo que ocurre es que Rusia se regía

aún por el llamado calendario Juliano (obsoleto en el resto del mundo occidental

desde el año 1582). Según el cual, la fecha correspondía al 25 de octubre







Sherlock Holmes nunca dijo: “Elemental querido Watson”. En las novelas de Conan

Doyle, el famoso detective sí pronuncia la palabra “elemental”, pero nunca

acompañada por la muletilla. La frase, tal y como la conocemos, fue escrita para

el guión de una película protagonizada por Basil Rathbone en 1939.







La guillotina no es un invento francés. Tampoco su creador fue el doctor Ígnace

Guillotin. El revolucionario lo único que hizo fue proponerla como método oficial

de ejecución. Los romanos ya conocían y usaban la guillotina, y algunos historiadores

creen que fue inventada por el cónsul Titus Manlius, quien paradójicamente,

acabo siendo ejecutado con ella.







Van Gogh no se corto una oreja. Tan sólo cortó un pedacito del lóbulo izquierdo.







En la bastilla no habian presos políticos. Para acabar con

la Revolución Francesa, hay que decir que en la mítica

prisión parisina no estaba preso ningún disidente. No

había más que siete cautivos. Todos aristócratas (entre

ellos el marqués de Sate), encarcelados por los llamados

“delitos de nombre”: no pagar deudas, matar a un rival en

un duelo…







Bruce Lee no fue el Rey del Kárate. De hecho, jamás practico esa modalidad de

las artes marciales. El suyo era un estilo de lucha diferente conocido como jun

fan gung fu. La enseñanza del Jeet Kune Do comienza con una base técnica. Esta

base técnica es lo que Bruce enseñaba hace más de 30 años a sus alumnos, algo

a lo que llamó Jun Fan Gung Fu.







Circular por la derecha no siempre ha sido lo normal. De hecho, en el imperio romano

se circulaba por la izquierda, una costumbre que se mantuvo en toda Europa

hasta la Revolución Francesa. El nuevo régimen instauro la norma de hacerlo

por la derecha, y napoleón la impuso en el resto de Europa, salvo en Inglaterra,

Suecia y los países que no pudo conquistar







John Ford no era tuerto. EL parche se lo puso ocasionalmente en 1934 para poder

recuperarse de la operación de cataratas. A partir de entonces, acostumbró a llevarlo

en público como excentricidad, aunque solía cambiárselo de ojo.







Arturo nunca fue rey. En realidad, fue un general romano llamado Lucio Artorius

Casto, nombrado prefecto para defender Berta de los bárbaros.







Marco Polo no introdujo la pasta en Europa. Fueron los árabes, durante la invasión

de Sicilia en el año 669 (600 años antes del nacimiento del famoso viajero). El

historiador musulmán Al-Idri relató que los árabes instalados en la isla comían

los itriyah, unos fideos secos.







Robin Hood no era un bandido generoso. Tampoco robaba a los ricos para dárselo

a los pobres. En realidad era un nombre llamado Robert Hood, que se sublevó

contra el rey Ricardo II (y no contra Juan “Sin Tierra”) para no pagar impuestos.







Catalina de rusia no murió practicando el sexo con un caballo. La soberana falleció de

un infarto, pero la leyenda negra surgió a raíz del descubrimiento de su colección

privada de piezas eróticas, en las que no faltaban escenas de zoofilia.







Los piratas no enterraban sus tesoros. O lo hacían demasiado bien, porque nunca

ha aparecido ninguno. Lo normal era que dilapidaran el botín en sus pillajes en

las tabernas, los burdeles y las casas de juego de la isla de la Tortuga.







Adán y Eva nunca comieron una manzana. Ya sabemos que sólo es un mito, pero

aún así, en el Génesis no se menciona de qué fruto se trataba; únicamente se lee:

“...pero del fruto del Árbol que está en medio del huerto dijo Dios: ‘No comeréis

de él’”. El mito de la manzana probablemente se deba a los pintores renacentistas.

Marlon Brando no rechazó el Oscar que ganó por El Padrino (1972). Pero mandó a

recogerlo en su lugar a una falsa india (en realidad era una mexicana disfrazada),

quien hizo un alegato a favor de los derechos de los indígenas.







No existen los cementerios de elefantes. La aparición de un gran número de osamentas

de paquidermos en un mismo lugar hizo que en un mítico lugar al que los

elefantes se dirigían voluntariamente para morir. El misterio lo aclaró el biólogo

Rupert Sheldrake, quien explicó que lo que realmente ocurría es que los ejemplares

ancianos o enfermos de una misma manada se quedaban a vivir cerca de

los manantiales de agua y morían allí.







Los reyes magos no eran tres. El Evangelio según San Mateo sólo menciona la visita

de unos magos de Oriente, pero no especifica su número, y ni siquiera dice

que fueran reyes.







Galileo nunca dijo: ”y sin embargo, se mueve”. No existe ninguna prueba que demuestre

que Galileo realmente murmurara esa frase al verse obligado a abjurar

de sus teorías científicas en 1633, tras ser juzgado por la Inquisición. Actualmente,

los historiales creen que se la inventó el escritor y editor turinés Giusepe

Baretti en un fantasioso libro titulado Biblioteca italiana (1757)







Los emperadores romanos no levantaban ni bajaban el pulgar para decretar la muerte

o el indulto de un gladiador.
Mostrar el puño cerrado era señal de clemencia: pero si

sacaba el pulgar hacia un lado, estaba ordenando la ejecución del perdedor.







Al Capone odiaba los espaguetis. Por extensión, odiaba casi todas las variedades

de la pasta italiana. Lo contó en su biografía el actor George Raft, especializado

en papeles de gángster y a quien Capone (gran admirador suyo) invitó una vez a

cenar. ¡Y le sorprendió con un menú de comida china!







Julio César no nació por cesárea. Los historiadores creen que no fue así, porque

su madre murió cuando él ya había cumplido los 30, en una época en la que las

mujeres no solían sobrevivir a esta operación. Lo que sí es cierto es que dicha intervención

debe su nombre a una ley promulgada por César para que los bebés

fueran extraídos de los vientres de sus madres si estas fallecían a partir del séptimo

mes de gestación.









Comenta y recomenda q no cuesta nada





Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,173visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

_
_ben_🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts14
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.