Histeria Colectiva
Histeria colectiva, descontrol psíquico en masa. ¿qué puede ocurrir para provocar la histeria colectiva?
La histeria como alteración funcional expresada a través de síntomas somáticos ha sido estudiada por la medicina desde tiempos remotos.
La psiquiatría y el psicoanálisis están en deuda con esta entidad nosológica, ya que deben gran parte de su surgimiento y consolidación al estudio de la misma.
A finales del siglo XIX el psicoanálisis vinculó la sintomatología histérica con expresiones simbólicas de conflictos psíquicos vinculados a la sexualidad, sin embargo, a lo largo del siglo XX trasladó su interés de los efectos de la sexualidad reprimida y sus síntomas hacia el tema de la identidad del individuo, su construcción y sus alteraciones.
El siglo XXI está retando a las ciencias de la salud mental con un fenómeno poco usual pero que se presenta en diversas latitudes: la histeria colectiva.
El reto no sólo es para las ciencias de la salud mental, incluye también a las ciencias de la educación ya que una de las características de este fenómeno es su manifestación principalmente en las instituciones escolares.
Para focalizar sobre estos retos nos referiremos al interesante caso de la Villa de las Niñas en el estado de México.
Recientemente 600 niñas participaron en un brote epidémico de histeria colectiva. Los síntomas principales: dolores musculares, de cabeza, además de náuseas, vómito, fiebre y parálisis muscular.
Los familiares de algunas de las niñas acudieron al internado y tuvieron que cargarlas para poder trasladarlas a diversos hospitales ya que las niñas no podían caminar.
Una vez en dichos nosocomios, las niñas empezaron a recuperar la marcha y a liberarse de los otros síntomas.
El brote inició en octubre de 2006 con una alumna, en noviembre del mismo año dos niñas más reportaron los mismos síntomas, en febrero del presente año la cifra creció a doscientos y actualmente a seiscientos.
Las autoridades de salud intervinieron descartando factores orgánicos en la etiología de la situación, posteriormente consideraron el diagnóstico de trastorno conversivo epidémico.
Este trastorno hace referencia a lo que tradicionalmente se denomina histeria colectiva o histeria de masas.
Se trata de un fenómeno grupal o colectivo en donde los afectados generalmente son jóvenes (se consideran muy susceptibles el género femenino que oscila entre los 11 a los 15 años), quienes desarrollan síntomas como mareo, vértigo, diarrea y alteraciones en la marcha, y que no posee una explicación biológica demostrable, además de estar asociados a factores de estrés.
Los casos recientes de trastornos conversivos epidémicos han ocurrido principalmente a nivel educativo medio (secundaria), con adolescentes sometidos a diversas situaciones de estrés.
En el caso de Villa de las Niñas, uno de los factores de estrés a los que están sometidas las adolescentes internas, son las medidas disciplinarias propias en una escuela de inspiración tradicional como ésta, sin embargo, el contexto organizacional y los aspectos cultural-simbólicos de la misma institución escolar (el carácter religioso del instituto), hacen de los castigos disciplinarios (correr descalzas varias hectáreas del predio, limpiar el estiércol de los borregos) una importante fuente de estrés.
Los síntomas comunican lo que no puede ser expresado en palabras, es así que el síntoma de no poder caminar sería una manera somática de expresar simbólicamente la ansiedad de correr descalza y sus consecuencias.
Respecto a los síntomas de náusea y el vómito, pueden ser la expresión somática de la repugnancia derivada de tener que limpiar el estiércol de los animales con las manos sin la utilización de guantes.
Los castigos sean reales o imaginarios forman parte de la representaciones colectivas de las jovencitas internas.
Y sus reacciones constituyen parte de este entramado simbólico donde los afectos se expresan a través de síntomas somáticos.
El funcionamiento de la institución escolar, su modelo pedagógico así como sus prácticas disciplinarias están en el núcleo desencadenante de este brote epidemiológico conversivo.
Por ello, no sólo es un tema para expertos en ciencias de la salud mental, también constituye un reto para especialistas en ciencias de la educación, ya que se trata de un fenómeno psicosocial desencadenado por la estructura y el funcionamiento de la institución escolar.
La histeria colectiva o miedo irracional de una masa de personas, ha causado hechos sorprendentes y a menudo trágicos.
Ejemplos de histeria colectiva son: el pánico producido por la emisión radiofónica de la Guerra de los Mundos de H.G Wells en 1938, la caza de brujas en Salem en 1692, la tragedia el estadio Nacional de Lima en 1964 o el caso del los caníbales del pueblo de Hautefaye en 1870.
¿Qué produce la histeria colectiva?
En los sucesos acaecidos en Japón, sorprenden al mundo la disciplina y calma con la que se conducen los japoneses. Guardan colas de forma ordenada, no hay saqueos y todo el pueblo japonés parece parte de un mecanismo de relojería en el que cada cual hace lo que las autoridades le aconsejan.
En muchos otros lugares del mundo no es así, ante una catástrofe el pánico y la histeria se apodera de la población. La histeria puede causar a veces más heridos y muertes que el suceso que la provoca, la gente con tal de sobrevivir puede llegar a empujar incluso pisar a otras personas sin pensar lo que hace.
En el programa Cuarto Milenio de Iker Jiménez abordan el caso, el Dr. José Cabrera psiquiatra forense comenta sobre la histeria colectiva.
Una masa de personas corriendo sin sentido hacia un objetivo es incontrolable. Una masa de personas puede llegar a derrocar un gobierno, tomar la bastilla, o linchar a alguien. Lo que subyace a estos sucesos es la perdida del pensamiento único del individuo que se deja llevar por la masa y actúa imitando lo que otros sujetos de esa masa hacen.
El Dr. José Cabrera explica como en la biología existen ejemplos, como en las enormes bandadas de pájaros la bandada gira y todos los pájaros giran al unísono, se pierde la individualidad.
Si en un cine, una persona grita “fuego” , sin sentido, de forma automática la gente tiende a huir sin siquiera comprobar por propio sentido de supervivencia, si al huir arroyo a la persona que tengo al lado ni me detengo porque es en mi supervivencia en lo que pienso.
Cuando la histeria se convierte en violencia colectiva
Un suceso conocido de histeria colectiva combinada con violencia sucedió en el Estadio Nacional de Lima en 1964 donde murieron 320 personas, la violencia se trasladó incluso fuera del estadio. La Tragedia de Hesse en 1985 es otro de los casos donde la histeria se combina con la violencia hubo 39 víctimas y numerosos heridos.
El caso del pueblo de Houtefaye en 1870 es un ejemplo de histeria con violencia colectiva. Houtefaye es un pueblo de la Borgoña que tiene una historia escalofriante.
Los antecedentes
-Estamos en 1870 en plena guerra con Prusia. El alcalde de un pueblo vecino Alain de Manéys conocido por todos por su generosidad, acude a la feria del pueblo cercano, Houtefaye. El pueblo solo tiene 45 personas, pero debido a la feria en el pueblo hay unas 700 personas.
-La guerra ha generado aún más miseria, hambre y los ánimos están agitados. Los republicanos son odiados en la zona.
-En el periódico sale la foto de un espía, Alain de Monéys (el alcalde de una pueblo vecino), es confundido en Houtefaye con un espía republicano de Prusia. Alain es insultado, vejado, torturado.
-El párroco trata de disuadirles, les convoca a la iglesia para tomar algo de vino. Poco después la masa ata Alain de Monéys en un palo, le queman vivo para luego comérselo.
-Adultos y niños participaron en la barbarie. Hubo personas que le acuchillaron que incluso minutos antes habían estado hablando tranquilamente con Alain de Monéys. Al día siguiente no recordaban nada y no podían creer lo que habían hecho.
El escritor Jean Teulé autor del libro “Los caníbales” sobre los sucesos del pueblo de Hautefaye en 1870 ,tiene una hipótesis:
En la zona del Perigord en aquel entonces se tomaba un vino fabricados con uvas Noa o Noah (prohibido en Francia desde 1935). Las cepas de uvas se infectaron de filoxera, hecho históricamente documentado.
Ese vino de uvas Noah infectadas de filoxera, enloquecía a la gente, Jean Teulé comenta que sería como cocaína líquida. El vino, la guerra y el odio al supuesto espía republicano fueron la chispa de este macabro crimen.
El Dr José Cabrera psiquiatra forense, comenta como cuando la masa está obnubilada, no piensa, personas que minutos antes habían hablado con Alain de Monéys, poco después le atacaban. Le conocían pero estaban “ciegos” de violencia. Es la llamada ceguera psíquica producto de la histeria. Existe un odio tan grande que obnubila la mente.
La histeria colectiva se puede disparar, por miedos irracionales, seguir de forma ciega a un líder, ante hechos o creencias sobrenaturales. Un ejemplo de esto el trastorno Koro conocido en zonas de China y Malasia.