Fue el hecho mas trágico que ocurriese en una cárcel argentina
Ocurrió el 14 de marzo de 1978, e inspiró el tema "Pabellón Séptimo". Allí murió Luis María Canosa, un amigo del Indio Solari (preso, en aquel entonces, por tenencia de droga), que también es recordado en la letra de Toxi-Taxi
Murieron 61 de los internos. Los 84 sobrevivientes quedaron con el cuerpo y el alma marcados por el fuego. Luis María Canosa, un amigo del Indio Solari recordado en la canción de Los Redonditos de Ricota Toxi-Taxi, fue asesinado en ese motín. El cantante volverá a mencionar la tragedia en su etapa solista en el tema “Pabellón Séptimo”.
El recuerdo todavía permanece vivo. La escena fue dramática: el fuego y el humo se habían
apoderado del pabellón N° 7, en el penal de Villa Devoto. Pero nadie pudo salir de allí. La tensión
era el denominador común. Las puertas y ventanas estaban trabadas: las habían cerrado los
propios reclusos haciendo una barricada con sábanas, colchones y almohadas como señal de
apoyo a un preso que había cometido una acción de indisciplina.
Horas después, 61 personas murieron asfixiadas y quemadas, en lo que fue la peor tragedia en una
cárcel en la Argentina.
El llamado "motín de los colchones" estalló en la mañana del 14 de marzo de 1978. La noche
anterior, un recluso del pabellón N° 7 se había negado a apagar el televisor, luego de ser advertido
por un guardiacárcel. Al día siguiente, integrantes del servicio penitenciario quisieron retirar al preso
de la celda, pero sus compañeros salieron en su defensa. Fue entonces cuando los reclusos
tomaron la trágica decisión que marcaría sus destinos.
Barricadas
"Los amotinados levantaron barricadas en la entrada del pabellón y acumularon gran cantidad de
material inflamable en el lugar de acceso, tras lo cual lo incendiaron", expresaron en aquella
oportunidad las autoridades del Servicio Penitenciario Federal, mediante un comunicado difundido el
día después de la tragedia.
Pasaron varias horas hasta que pudo controlarse el fuego. La demora se debió a que las rejas de la
puerta se encontraban al rojo vivo, así como las camas que habían sido atacadas por las llamas,
creando una verdadera trampa mortal para todos los reclusos que estaban allí.
De los 161 procesados alojados en el pabellón N° 7, 61 de ellos perdieron la vida, mientras que 85
resultaron heridos, algunos con quemaduras que les cubrían el 60 por ciento del cuerpo.
Las víctimas, calcinadas
Una semana después del motín, Jorge Antonio Dotti, entonces director nacional del Servicio
Penitenciario Federal, aseguró que en las autopsias realizadas no se evidenció que hubiera heridos
de bala.
Las víctimas fallecieron calcinadas o asfixiadas, aclararon las autoridades. La superpoblación de
las cárceles del país también era un problema en aquellos años. En el pabellón N° 7 del penal de
Devoto -de 15 por 30 metros de longitud- el número de internos estaba excedido en un 25 por
ciento.
Fuentes: Diario La Nacion , blog " Devoto sin cárcel "
Ocurrió el 14 de marzo de 1978, e inspiró el tema "Pabellón Séptimo". Allí murió Luis María Canosa, un amigo del Indio Solari (preso, en aquel entonces, por tenencia de droga), que también es recordado en la letra de Toxi-Taxi
Murieron 61 de los internos. Los 84 sobrevivientes quedaron con el cuerpo y el alma marcados por el fuego. Luis María Canosa, un amigo del Indio Solari recordado en la canción de Los Redonditos de Ricota Toxi-Taxi, fue asesinado en ese motín. El cantante volverá a mencionar la tragedia en su etapa solista en el tema “Pabellón Séptimo”.
El recuerdo todavía permanece vivo. La escena fue dramática: el fuego y el humo se habían
apoderado del pabellón N° 7, en el penal de Villa Devoto. Pero nadie pudo salir de allí. La tensión
era el denominador común. Las puertas y ventanas estaban trabadas: las habían cerrado los
propios reclusos haciendo una barricada con sábanas, colchones y almohadas como señal de
apoyo a un preso que había cometido una acción de indisciplina.
Horas después, 61 personas murieron asfixiadas y quemadas, en lo que fue la peor tragedia en una
cárcel en la Argentina.
El llamado "motín de los colchones" estalló en la mañana del 14 de marzo de 1978. La noche
anterior, un recluso del pabellón N° 7 se había negado a apagar el televisor, luego de ser advertido
por un guardiacárcel. Al día siguiente, integrantes del servicio penitenciario quisieron retirar al preso
de la celda, pero sus compañeros salieron en su defensa. Fue entonces cuando los reclusos
tomaron la trágica decisión que marcaría sus destinos.
Barricadas
"Los amotinados levantaron barricadas en la entrada del pabellón y acumularon gran cantidad de
material inflamable en el lugar de acceso, tras lo cual lo incendiaron", expresaron en aquella
oportunidad las autoridades del Servicio Penitenciario Federal, mediante un comunicado difundido el
día después de la tragedia.
Pasaron varias horas hasta que pudo controlarse el fuego. La demora se debió a que las rejas de la
puerta se encontraban al rojo vivo, así como las camas que habían sido atacadas por las llamas,
creando una verdadera trampa mortal para todos los reclusos que estaban allí.
De los 161 procesados alojados en el pabellón N° 7, 61 de ellos perdieron la vida, mientras que 85
resultaron heridos, algunos con quemaduras que les cubrían el 60 por ciento del cuerpo.
Las víctimas, calcinadas
Una semana después del motín, Jorge Antonio Dotti, entonces director nacional del Servicio
Penitenciario Federal, aseguró que en las autopsias realizadas no se evidenció que hubiera heridos
de bala.
Las víctimas fallecieron calcinadas o asfixiadas, aclararon las autoridades. La superpoblación de
las cárceles del país también era un problema en aquellos años. En el pabellón N° 7 del penal de
Devoto -de 15 por 30 metros de longitud- el número de internos estaba excedido en un 25 por
ciento.
Fuentes: Diario La Nacion , blog " Devoto sin cárcel "