Hace unos seis meses saltaba la noticia:
EL SUPUESTO CRÁNEO BALEADO DE HITLER, SEGÚN SE PUDO DETERMINAR CON UN EXÁMEN DE ADN, NO ERA DE ÉL SINO DE UNA MUJER.
No hay cadáver. Nunca lo hubo.
Lo primero que encontraron los soldados rusos, al entrar al bunker (ver foto más abajo) es el cadáver de un hombre idéntico a Hitler, que descartaron como auténtico por considerarlo un doble. El supuesto cadáver real estaba calcinado, envuelto en una sábana y semi-enterrado. Ahora sabemos que ese tampoco era su cuerpo.
Entonces... Qué pasó, realmente?
EL SUPUESTO CRÁNEO BALEADO DE HITLER, SEGÚN SE PUDO DETERMINAR CON UN EXÁMEN DE ADN, NO ERA DE ÉL SINO DE UNA MUJER.
No hay cadáver. Nunca lo hubo.
Lo primero que encontraron los soldados rusos, al entrar al bunker (ver foto más abajo) es el cadáver de un hombre idéntico a Hitler, que descartaron como auténtico por considerarlo un doble. El supuesto cadáver real estaba calcinado, envuelto en una sábana y semi-enterrado. Ahora sabemos que ese tampoco era su cuerpo.
Entonces... Qué pasó, realmente?


El acuerdo entre Hitler y Perón
De la misma forma que su par Pavelic, el máximo jerarca de las tropas nacionalsocialistas alemanas, Adolf Hitler, “concretó un acuerdo con Perón para desembarcar en las costas argentinas”. El presidente, de quién se sospecha un negociado nazi desde hace varios años apoyado con una investigación muy profunda realizada por Uki Goñi sobre los permisos y pasaportes presuntamente otorgados a los exiliados nazis del gobierno argentino, “no los recibe en forma individual e independiente, sino que lo puede hacer porque había un paraguas y un Ok de las fuerzas militares norteamericanas dentro de un esquema de reciclaje de los hombres, nazis en particular, en la lucha contra el comunismo”.
De esta forma, el investigador justifica el traslado de los convoy alemanes en pleno conflicto internacional: “A esa altura de 1945, una flota de submarinos jamás podría haber cruzado el Atlántico sin ser detectados”.
¿Dónde murió Hitler?
La gran duda. Un de las mayores incógnitas de la historia no oficial. Lo que “se dice” desde años, presuntamente lo sabe él. Y no se guarda nada, va contra todos los pronósticos porque: “Tengo pruebas que lo demuestran, Hitler murió en Argentina a los 66 años en los años ‘50”. Y la realidad no deja de sorprender, “es fácil, el secretario de Gobbels, el ministro de propaganda, todavía vive en Buenos Aires y edita libros. Es más, el último de ellos lo venden en la librería que está al lado de la Cancillería”.
QUE OPINAN, PARA MI VIVIO ACA, ES MAS TENGO UN FAMILIAR MUY CERCANO QUE TRABAJABA EN LA FABRICA MERCEDES BENZ DE CAÑUELAS Y CONOCIO VARIOS NAZIS, Y SUS TEORIAS...