Hola Taringeros al cabo de horas de investigacion pude completar esta informacion que creo yo es la mas importante sobre taringa espero les guste
Esta parte de la informacion fue emitida por uno de los creadores de taringa y muestra como es victima de una estafa
Creo que es el momento de emitir algunas palabras con respecto a Taringa, sitio de mi creación allá por el año 2004, cuando aún no había abandonado el secundario. Era puro hobby, y me sirvió para adentrarme en el mundo de la programación, lo que explica su funcionamiento tan poco escalable (Desconozco actualmente), lo que obligó una reestructuración de su código tantas veces. Ya en el 2006, con (si mal no recuerdo, voy a chequear el analytics.) aproximadamente 35.000 visitas únicas diarias, un servidor dedicado en WNPOWER (Ya que antes me sponsoreaba Wiroos pero dejó de hacerlo porque al parecer dejó de convenirles, estuvo tambien en los servers de G2K, Mesi, y Servilink, empresa que también sponsorearon T! en su momento), e ingresos casi nulos, que se los chupaban los gastos de housing, estaba un poco asqueado y decidí venderlo porque:
* Estaba fuera de mi control tanta gente.
* No tenía tiempo para dedicarle, prefería andar paseando porái.
* No pensaba atiborrar el sitio de publicidad para mantenerlo, y tampoco pensaba poner un peso mas de mi bolsillo para algo que ya no me causaba tanto placer. (Y los trolls estaban como locos.)
Entonces un buen día, avisé a un grupo reducido de personas que aceptaba ofertas para entregar con moñito a Taringa, cuyo nombre no viene de un mono, sino que fue una palabra totalmente improvisada que luego resultó existir, nunca le hubiese puesto ese nombre de haber sabido que en Taringa.com hay un centro de enemas quienes deben quere morirse porque tienen un 509 por mi culpa, (Marche un enema al server!)
Matías Botbol (dueño de Wiroos) resultó ser el más interesado en hacerse con el sitio, y así sucedió, le vendí el 90% por la módica suma de ********* (Oooso.)
Hoy en día poseo un 10% (y todavía el “.com.ar” está a mi nombre) del cual no veo nada ni participo, mas por cuelgue propio que por cualquier otra cosa. Nunca más me junté con los Botbol a pesar de su insitencia en reunirnos.
Y no, no tengo otro sitio mas que éste, mi blog.
Espero con ésto haber liquidado dudas, ya que mucho leí al respecto y poco es cierto
Por mas que lo pienso no puedo creer como es que el creador de taringa no recibe un solo peso por esta manifica creacion en esta otra parte de la informacion es un poco mas alegre es una entrevista que se les hizo a los creadores de taringa
El fenómeno "taringuero" gana cada vez más adeptos, a pesar de que la legalidad de los contenidos que se comparten en esa comunidad podría definirse, al menos, como vidriosa, según las leyes vigentes sobre propiedad intelectual.
La comunidad o sitio Taringa! ya tiene 750.000 usuarios permanentes y fue creada por tres jóvenes argentinos que, en dos años, llegaron a ser considerados superhéroes o supervillanos, según el cristal con el que se los mire. Algunos podrían ubicar a Taringa! entre la lista de los inventos argentinos, aunque resulta bastante más controvertido que la birome o el colectivo, por ejemplo.
"Es un lugar de intercambio de contenidos. La gente sube lo que quiere compartir con otros y listo. No hay más secretos", sostiene Matías Botbol, de 29 años, uno de los creadores e impulsores de Taringa!
En su interpretación "no hay delito", porque se trata de un intercambio entre particulares, sin dinero de por medio, y con la plataforma de Taringa! Los usuarios utilizan otras herramientas exteriores, como Rapidshare, para poder "postear", y los contenidos provienen, en buena parte, de millones de blogs particulares.
El procedimiento, en su forma más ingenua, podría explicarse así: los dueños de un producto transferible por la Web deciden compartirlo y lo suben al sitio. El costado menos claro tiene que ver con la falta de autorización de los creadores de ese producto para que pase de mano en mano. "Cuando uno sube algo se publica directamente, pero no permitimos contenidos con mensajes violentos, racistas o pornográficos. Además, existe un grupo de taringueros moderadores elegidos por nosotros que analizan cada contenido", comentó Botbol.
La tentación para millones de internautas resulta muy grande. Películas, software (apenas editados), discos, libros, juegos, capítulos de series de televisión extranjeras y muchos etcéteras, todo gratis, a un clic de distancia. La portada del sitio parece un reflejo de lo que ocurre adentro: simple, efectiva y sin ningún adorno que distraiga al usuario de lo que fue a buscar, salvo por la sugestiva esquela: "Inteligencia colectiva".
"Nunca recibimos ninguna denuncia judicial, a pesar del gran tráfico que tenemos; en general, cuando aparece alguna queja de alguien que se siente afectado, le explicamos cómo hacer para eliminarlo, pero también le aclaramos que tiene que ir mucho más allá de Taringa!", explicó.
El sitio no tiene un émulo en otros países y, a diferencia de Facebook o MySpace, por ejemplo, los contenidos se ofrecen a miles de interesados y no sólo a un grupo de amigos: es como una gran góndola de supermercado o un mercado de pulgas gigante. El problema de la propiedad intelectual en Internet, según Botbol, no comienza ni termina con Taringa! y aún resulta un tema muy "nebuloso". Sus detractores sostienen todo lo contrario y le auguran a Taringa! un futuro negro.
A todo esto, el fenómeno ya empezó a trascender la Red. Los diferentes grupos realizan reuniones de "taringueros" en varios puntos del país convocados por la afición a distintos deportes, tendencias culturales o hobbies. Como Google tiene a sus "googlers", Taringa tiene a los "taringueros", un segmento de internautas con color local.
Fenómeno espontáneo
"Eso es totalmente espontáneo y nosotros tratamos de no participar para no interferir", dijo Botbol.
La historia de la creación de Taringa! es como toda leyenda urbana: un poco verdad, un poco mentira. Botbol, su hermano Hernán (26) y Alberto Nakayama (27) querían trabajar poco y, en lo posible, en forma "remota", es decir, sin oficina y sin horarios.
En 2004, se hicieron cargo de Taringa!, un sitio creado, en verdad, por Fernando, un chico que desapareció del proyecto y del cual sólo se conoce su nombre de pila. Hasta ahí llega el relato. No se sabe si los socios actuales compraron, o no, el sitio original -mantienen el secreto-. Sí se sabe, en cambio, que desde que lo tomaron el tráfico explotó y que hoy es la comunidad virtual creada en el país con mayor cantidad de usuarios.
-¿Tuvieron alguna oferta de adquisición del sitio? -preguntó LA NACION.
-Siempre hay algún rumor. Sabemos que se va a dar, pero no es nuestro sueño. Ahora queremos comprar un Flipper para jugar en la oficina. Ese es el objetivo, nada más.
Espero que le valla mejor al creador de taringa y se le agradese que halla creado uno de los mejores sitios de la red espero hallas disfrutado este post.
Esta parte de la informacion fue emitida por uno de los creadores de taringa y muestra como es victima de una estafa
Creo que es el momento de emitir algunas palabras con respecto a Taringa, sitio de mi creación allá por el año 2004, cuando aún no había abandonado el secundario. Era puro hobby, y me sirvió para adentrarme en el mundo de la programación, lo que explica su funcionamiento tan poco escalable (Desconozco actualmente), lo que obligó una reestructuración de su código tantas veces. Ya en el 2006, con (si mal no recuerdo, voy a chequear el analytics.) aproximadamente 35.000 visitas únicas diarias, un servidor dedicado en WNPOWER (Ya que antes me sponsoreaba Wiroos pero dejó de hacerlo porque al parecer dejó de convenirles, estuvo tambien en los servers de G2K, Mesi, y Servilink, empresa que también sponsorearon T! en su momento), e ingresos casi nulos, que se los chupaban los gastos de housing, estaba un poco asqueado y decidí venderlo porque:
* Estaba fuera de mi control tanta gente.
* No tenía tiempo para dedicarle, prefería andar paseando porái.
* No pensaba atiborrar el sitio de publicidad para mantenerlo, y tampoco pensaba poner un peso mas de mi bolsillo para algo que ya no me causaba tanto placer. (Y los trolls estaban como locos.)
Entonces un buen día, avisé a un grupo reducido de personas que aceptaba ofertas para entregar con moñito a Taringa, cuyo nombre no viene de un mono, sino que fue una palabra totalmente improvisada que luego resultó existir, nunca le hubiese puesto ese nombre de haber sabido que en Taringa.com hay un centro de enemas quienes deben quere morirse porque tienen un 509 por mi culpa, (Marche un enema al server!)
Matías Botbol (dueño de Wiroos) resultó ser el más interesado en hacerse con el sitio, y así sucedió, le vendí el 90% por la módica suma de ********* (Oooso.)
Hoy en día poseo un 10% (y todavía el “.com.ar” está a mi nombre) del cual no veo nada ni participo, mas por cuelgue propio que por cualquier otra cosa. Nunca más me junté con los Botbol a pesar de su insitencia en reunirnos.
Y no, no tengo otro sitio mas que éste, mi blog.
Espero con ésto haber liquidado dudas, ya que mucho leí al respecto y poco es cierto
Por mas que lo pienso no puedo creer como es que el creador de taringa no recibe un solo peso por esta manifica creacion en esta otra parte de la informacion es un poco mas alegre es una entrevista que se les hizo a los creadores de taringa
El fenómeno "taringuero" gana cada vez más adeptos, a pesar de que la legalidad de los contenidos que se comparten en esa comunidad podría definirse, al menos, como vidriosa, según las leyes vigentes sobre propiedad intelectual.
La comunidad o sitio Taringa! ya tiene 750.000 usuarios permanentes y fue creada por tres jóvenes argentinos que, en dos años, llegaron a ser considerados superhéroes o supervillanos, según el cristal con el que se los mire. Algunos podrían ubicar a Taringa! entre la lista de los inventos argentinos, aunque resulta bastante más controvertido que la birome o el colectivo, por ejemplo.
"Es un lugar de intercambio de contenidos. La gente sube lo que quiere compartir con otros y listo. No hay más secretos", sostiene Matías Botbol, de 29 años, uno de los creadores e impulsores de Taringa!
En su interpretación "no hay delito", porque se trata de un intercambio entre particulares, sin dinero de por medio, y con la plataforma de Taringa! Los usuarios utilizan otras herramientas exteriores, como Rapidshare, para poder "postear", y los contenidos provienen, en buena parte, de millones de blogs particulares.
El procedimiento, en su forma más ingenua, podría explicarse así: los dueños de un producto transferible por la Web deciden compartirlo y lo suben al sitio. El costado menos claro tiene que ver con la falta de autorización de los creadores de ese producto para que pase de mano en mano. "Cuando uno sube algo se publica directamente, pero no permitimos contenidos con mensajes violentos, racistas o pornográficos. Además, existe un grupo de taringueros moderadores elegidos por nosotros que analizan cada contenido", comentó Botbol.
La tentación para millones de internautas resulta muy grande. Películas, software (apenas editados), discos, libros, juegos, capítulos de series de televisión extranjeras y muchos etcéteras, todo gratis, a un clic de distancia. La portada del sitio parece un reflejo de lo que ocurre adentro: simple, efectiva y sin ningún adorno que distraiga al usuario de lo que fue a buscar, salvo por la sugestiva esquela: "Inteligencia colectiva".
"Nunca recibimos ninguna denuncia judicial, a pesar del gran tráfico que tenemos; en general, cuando aparece alguna queja de alguien que se siente afectado, le explicamos cómo hacer para eliminarlo, pero también le aclaramos que tiene que ir mucho más allá de Taringa!", explicó.
El sitio no tiene un émulo en otros países y, a diferencia de Facebook o MySpace, por ejemplo, los contenidos se ofrecen a miles de interesados y no sólo a un grupo de amigos: es como una gran góndola de supermercado o un mercado de pulgas gigante. El problema de la propiedad intelectual en Internet, según Botbol, no comienza ni termina con Taringa! y aún resulta un tema muy "nebuloso". Sus detractores sostienen todo lo contrario y le auguran a Taringa! un futuro negro.
A todo esto, el fenómeno ya empezó a trascender la Red. Los diferentes grupos realizan reuniones de "taringueros" en varios puntos del país convocados por la afición a distintos deportes, tendencias culturales o hobbies. Como Google tiene a sus "googlers", Taringa tiene a los "taringueros", un segmento de internautas con color local.
Fenómeno espontáneo
"Eso es totalmente espontáneo y nosotros tratamos de no participar para no interferir", dijo Botbol.
La historia de la creación de Taringa! es como toda leyenda urbana: un poco verdad, un poco mentira. Botbol, su hermano Hernán (26) y Alberto Nakayama (27) querían trabajar poco y, en lo posible, en forma "remota", es decir, sin oficina y sin horarios.
En 2004, se hicieron cargo de Taringa!, un sitio creado, en verdad, por Fernando, un chico que desapareció del proyecto y del cual sólo se conoce su nombre de pila. Hasta ahí llega el relato. No se sabe si los socios actuales compraron, o no, el sitio original -mantienen el secreto-. Sí se sabe, en cambio, que desde que lo tomaron el tráfico explotó y que hoy es la comunidad virtual creada en el país con mayor cantidad de usuarios.
-¿Tuvieron alguna oferta de adquisición del sitio? -preguntó LA NACION.
-Siempre hay algún rumor. Sabemos que se va a dar, pero no es nuestro sueño. Ahora queremos comprar un Flipper para jugar en la oficina. Ese es el objetivo, nada más.
Espero que le valla mejor al creador de taringa y se le agradese que halla creado uno de los mejores sitios de la red espero hallas disfrutado este post.

