HOLA CAMARADAS LES DEJO ESTE TEMA PARA HACER LA RECOMENDACION DE ESTE GRAN LIBRO LLAMADO:EL EXILIO DE HITLER,UN GRAN LIBRO QUE TRATA SOBRE EL FINAL DEL TERCER REICH Y LA HUIDA DEL FUHRER A LA ARGENTINA. ESPERO QUE LO LEAN Y DESPUES ME DIGAN SU OPINION SOBRE EL LIBRO,SI SE LO LLEGAN A COMPRAR LES ASEGURO QUE NO SE ARREPIENTEN, ES UN LIBRO DE ABEL BASTI,MUY RECOMENDADO.
EL EXILIO DE HITLER
(LIBRO)
AUTOR:ABEL BASTI)
Desde los años 30 Hitler recibía importantes aportes financieros provenientes de Estados Unidos. Sus campañas políticas, para llegar al poder, eran apoyadas por importantes empresarios y políticos de esa y otras naciones del planeta.
Entre otros personajes participaban activamente, para conseguir financiación que beneficiara a las empresas alemanas y al mismo partido nazi, los hermanos norteamericanos John Foster Dulles y Allan Dulles -este último abogado de varias empresas estadounidenses-, quienes se reunieron con Hitler y Martin Bormann, en 1933, en Hamburgo.
La llegada de Hitler al gobierno, como Canciller en 1933, tranquilizó a la derecha internacional, ya que se sabía que a partir de ese momento habría una férrea voluntad dispuesta a controlar el avance del comunismo.
Desde Estados Unidos el Tercer Reich recibió créditos varias veces millonarios que le facilitaría a Alemania salir de una situación de crisis para luego convertirse en una gran potencia. Con esa ayuda se rearmó y se preparó para el mayor conflicto armado de la historia.
Hitler gozaba de popularidad en Europa y en América a tal punto que en 1938 -a menos de un año antes que empezara la guerra- la publicación Time lo calificó como el "hombre del año".
Cuando Estados Unidos entró en guerra contra el Eje, Allan Dulles, fue nombrado embajador de Estados Unidos en Suiza desde donde, además de cumplir con sus funciones diplomáticas, mantuvo negociaciones permanentes para que la guerra no perjudicara a los grupos económicos alemanes.
Respecto a los hermanos Dulles hay que destacar que John sería designado, en 1953, Secretario de Estado del presidente Dwight Eisenhower, mientras que Allan fue el segundo titular de la central de inteligencia de ese país (CIA), entre 1950 y 1953 y director de la misma entre ese año y 1961.
Lo cierto es que las ayudas que recibió Hitler de los norteamericanos fueron realmente fabulosas y que desde Wall Street se le preparó el camino que le permitiría convertirse en el hombre más poderoso del mundo.
En 1945, cuando Berlín caía, los principales acuerdos entre la jerarquía nazi y los militares norteamericanos estaban cerrados y los mismos se comenzaban a cumplir. En las negociaciones entre nazis y norteamericanos fue fundamental el papel que cumplió el general Reinhardt Ghelen, jefe de espionaje de Hitler, quien disponía de abundante documentación que demostraba que empresarios y políticos británicos y norteamericanos estaban involucrados con Hitler y su política. La no difusión de esos informes lapidarios, entrre otros motivos, formó parte del acuerdo que daría impunidad a los nazis después del conflicto.
La guerra -que enriqueció a un selecto grupo de empresarios- estaba terminando (ya habría tiempo para inventar nuevos conflictos) y comenzaba otro negocio, también millonario, como lo era el de la reconstrucción de las zonas destruidas.
Durante el mes de mayo de 1945, luego que Alemania se había rendido, los criminólogos rusos reconstruyeron los últimos días de Hitler en Berlín, guiados por el Mayor Ivan Nikitine, jefe de la policía de seguridad de Stalin.
En esos días, según un artículo del Time Magazine, “al lado de una biblioteca se encontró una placa removible de concreto en el cuarto personal de Hitler. Detrás, había un conducto del tamaño de un hombre que llevaba a un refugio de cemento super secreto a 500 metros. Otro túnel lo conectaba con el túnel de una línea de subte. Los restos de comida indicaban que allí hubo entre 6 y 12 personas hasta el 9 de mayo”.
Nada dice la historia conocida de este pasaje secreto. No sabemos quienes lo usaron para salvar su pellejo. Solamente el libre acceso a los archivos rusos, que permanecen secretos, permitiría conocer más detalles sobre esa “salida de emergencia” oculta que permitía escapar del refugio subterráneo.
Por otra parte, en los interrogatorios que realizaban los soviéticos a los nazis apresados hubo una coincidencia entre todos los testimonios: nadie había visto morir al Führer.
ESPERO QUE LES GUSTE,SALUDOS CAMARADAS!!!
EL EXILIO DE HITLER
(LIBRO)
AUTOR:ABEL BASTI)
Desde los años 30 Hitler recibía importantes aportes financieros provenientes de Estados Unidos. Sus campañas políticas, para llegar al poder, eran apoyadas por importantes empresarios y políticos de esa y otras naciones del planeta.
Entre otros personajes participaban activamente, para conseguir financiación que beneficiara a las empresas alemanas y al mismo partido nazi, los hermanos norteamericanos John Foster Dulles y Allan Dulles -este último abogado de varias empresas estadounidenses-, quienes se reunieron con Hitler y Martin Bormann, en 1933, en Hamburgo.
La llegada de Hitler al gobierno, como Canciller en 1933, tranquilizó a la derecha internacional, ya que se sabía que a partir de ese momento habría una férrea voluntad dispuesta a controlar el avance del comunismo.
Desde Estados Unidos el Tercer Reich recibió créditos varias veces millonarios que le facilitaría a Alemania salir de una situación de crisis para luego convertirse en una gran potencia. Con esa ayuda se rearmó y se preparó para el mayor conflicto armado de la historia.
Hitler gozaba de popularidad en Europa y en América a tal punto que en 1938 -a menos de un año antes que empezara la guerra- la publicación Time lo calificó como el "hombre del año".
Cuando Estados Unidos entró en guerra contra el Eje, Allan Dulles, fue nombrado embajador de Estados Unidos en Suiza desde donde, además de cumplir con sus funciones diplomáticas, mantuvo negociaciones permanentes para que la guerra no perjudicara a los grupos económicos alemanes.
Respecto a los hermanos Dulles hay que destacar que John sería designado, en 1953, Secretario de Estado del presidente Dwight Eisenhower, mientras que Allan fue el segundo titular de la central de inteligencia de ese país (CIA), entre 1950 y 1953 y director de la misma entre ese año y 1961.
Lo cierto es que las ayudas que recibió Hitler de los norteamericanos fueron realmente fabulosas y que desde Wall Street se le preparó el camino que le permitiría convertirse en el hombre más poderoso del mundo.
En 1945, cuando Berlín caía, los principales acuerdos entre la jerarquía nazi y los militares norteamericanos estaban cerrados y los mismos se comenzaban a cumplir. En las negociaciones entre nazis y norteamericanos fue fundamental el papel que cumplió el general Reinhardt Ghelen, jefe de espionaje de Hitler, quien disponía de abundante documentación que demostraba que empresarios y políticos británicos y norteamericanos estaban involucrados con Hitler y su política. La no difusión de esos informes lapidarios, entrre otros motivos, formó parte del acuerdo que daría impunidad a los nazis después del conflicto.
La guerra -que enriqueció a un selecto grupo de empresarios- estaba terminando (ya habría tiempo para inventar nuevos conflictos) y comenzaba otro negocio, también millonario, como lo era el de la reconstrucción de las zonas destruidas.
Durante el mes de mayo de 1945, luego que Alemania se había rendido, los criminólogos rusos reconstruyeron los últimos días de Hitler en Berlín, guiados por el Mayor Ivan Nikitine, jefe de la policía de seguridad de Stalin.
En esos días, según un artículo del Time Magazine, “al lado de una biblioteca se encontró una placa removible de concreto en el cuarto personal de Hitler. Detrás, había un conducto del tamaño de un hombre que llevaba a un refugio de cemento super secreto a 500 metros. Otro túnel lo conectaba con el túnel de una línea de subte. Los restos de comida indicaban que allí hubo entre 6 y 12 personas hasta el 9 de mayo”.
Nada dice la historia conocida de este pasaje secreto. No sabemos quienes lo usaron para salvar su pellejo. Solamente el libre acceso a los archivos rusos, que permanecen secretos, permitiría conocer más detalles sobre esa “salida de emergencia” oculta que permitía escapar del refugio subterráneo.
Por otra parte, en los interrogatorios que realizaban los soviéticos a los nazis apresados hubo una coincidencia entre todos los testimonios: nadie había visto morir al Führer.
ESPERO QUE LES GUSTE,SALUDOS CAMARADAS!!!