La clase obrera, el legado de Néstor y el apoyo a Cristina
Lo decía el Che: “se está con los monopolios, o contra los monopolios”. Tosco hablaba del "sindicalismo de liberación". O monopolios, o proyecto nacional y popular, no hay una tercera alternativa política.
Por eso el mejor legado de Néstor Kirchner a los trabajadores, es tomar la iniciativa en el proceso de toma de conciencia, en la movilización y en la organización de la unidad del conjunto del pueblo argentino.
En las plazas, en las calles, en lo hogares, en los centros de trabajo y estudio, el pueblo hizo visible que emergía el proyecto nacional y popular. Lo demostraron decenas de miles de trabajadores formales e informales, jóvenes y adultos que perciben lo que está en juego en nuestra Patria. Particular fuerza tuvieron las expresiones colectivas de trabajadores de empresas y gremios que suscitaban la atención a los miles de personas autoconvocados. “Se olía en el aire” el respeto y la expectativa que generaban distintas agrupaciones sindicales o delegaciones de centros de trabajo, con altivas consignas, y otras quizás más silenciosas, encolumnadas con ropa de trabajo como diciendo “aquí estamos” con profundo sentimiento.
El enemigo actúa
Antes del 27 de octubre, las corporaciones y los grandes medios, condenaron hipócritamente el asesinato del joven obrero Mariano Ferreyra, apuntando contra la CGT y Hugo Moyano para esmerilar el apoyo de la clase obrera organizada y de los sectores medios al rumbo. Buscaron empañar el multitudinario acto de la CGT encabezada por Moyano en el estadio de River. Las cámaras empresariales se oponen al proyecto de ley que habilita la participación en las ganancias para empresas de más de 300 trabajadores. Lo rechazan porque no toleran el control público y democrático de sus superganancias obtenidas con la explotación de los trabajadores. No cuestionan las pésimas condiciones laborales en las empresas tercerizadas del ex ferrocarril Roca. La Unión Industrial Argentina se opone al proyecto de ley que equipara los derechos de los trabajadores tercerizados con los de la empresa madre, que tuvo dictamen afirmativo en la Comisión de Legislación Laboral de Diputados. El proyecto del diputado Julio Piumato (FPV-CGT) corrige el artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo de la dictadura militar del 76.
La CTA, la Lista 10 y el Proyecto Nacional
La derecha chantajea al gobierno de Cristina, le pega a la CGT que encabeza Hugo Moyano, y no cuestiona a Barrionuevo ni a los “gordos”, tampoco a la política que encarnan Víctor De Genaro y Pablo Michelli (Lista 1 de la CTA). En la Lista 10 encabezada por Hugo Yasky, afrontamos el debate post electoral con miras a las nuevas elecciones y al propio destino de la Central. Un tema es la unidad. ¿Unidad con el proyecto funcional a la derecha, o unidad en la acción con los sectores obreros y populares que defienden claramente el proyecto nacional? ¿CTA para resistir al proyecto de Néstor y Cristina o para construir junto a la militancia política y social la organización que el pueblo argentino necesita?
A los grupos económicos concentrados se los enfrenta luchando con un criterio político, patriótico y no sólo sectorial y economicista. La autonomía del Gobierno Nacional no puede significar combatirlo ni juzgarlo desde un estrado. Es que la independencia de clase exige observar la realidad como conjunto, con sus tendencias, y no de manera unilateral como colección segregada de medidas buenas, malas y omisiones. Significa apuntar contra el enemigo histórico de la clase juntando todas las fuerzas posibles para dar la lucha y avanzar.
Es necesario concebir medidas más de fondo y a más largo plazo, pero la tarea es llevar las ideas a la práctica. Es modificar la correlación de fuerzas, construir instrumentos organizativos superadores, luchar por corregir lo que deba ser corregido sin que “el árbol nos tape el bosque”.
La lucha entre Proyecto Nacional y restauración neoliberal y la creciente realidad de centenares de miles de nuevos y jóvenes trabajadores que se incorporan al trabajo y a la lucha hacen al debate principal de la clase obrera, y no si se pertenece a gremios de la CGT o de la CTA. En este proceso podemos forjar los instrumentos sindicales más aptos para esta etapa y avanzar en la imprescindible participación política de los trabajadores.
Independientemente del gremio y la Central en la que se actúe, de si se está afiliado a un gremio o no, de si se trabaja en blanco o si aun se trabaja en negro, la tarea principal de los trabajadores es debatir lo que está en juego en la Argentina de hoy con sus compañeros de trabajo y sus vecinos. Así actuamos y actuaremos los militantes del PCCE.
http://www.pcce.com.ar/152_mobrero.htm