Hola Taringueros,les dejo un poco de historia del
Mito de los treinta mil
Introducción
Luego de unos años de finalizado el proceso de reorganización nacional, comenzado por el teniente Jorge Rafael Videla, el 24 marzo de 1976, y finalizado el 10 de diciembre de 1983, una cifra comenzó a rondar los medios de comunicación, los libros y en el boca en boca cotidiano… la cifra era 30.000, 30.000 desaparecidos durante el proceso…
¿Pero de donde salía esta cifra? ¿Si los registros no lo indican así? Durante este discurso, vamos a descubrir la verdad, aclarar las dudas y desarma un mito.
“LA VERDAD OS HARA LIBRES”
Frase historica, la verdad, adecuada para inciar este trabajo, en el que mostraremos la verdad acerca de un mito tan grande, de una mentira tan bien camuflada, que nos han hecho creer hasta ahora... las cifras oficiales nos indican otra cosa:
Algunas de las cifras más fidedignas que pocas veces fueron adecuadamente divulgadas, son las siguientes:
El Presidente ALFONSIN en Nueva York dijo que los desaparecidos apenas llegan a los 10.000 (Clarín 23/01/84).
El Embajador en Suiza, Roberto BIANCHI declaró que los desaparecidos se aproximaban a los 10.000 (Clarín 22/02/84).
El Cardenal Evaristo ARNS de San Pablo, informó a Su Santidad sobre 7.271 personas desaparecidas (Clarín 18/01/84).
El Senado de España sostiene la cifra de 7.000 (Tiempo Argentino 01/06/83).
El New York Times informa de sólo 6.000 en forma dudosa por falta de seriedad y credibilidad (Tiempo Argentino 28/02/84).
La APDH declara que son 5.780 (Crónica 07/05/83).
Ernesto SABATO, declara en Bogotá que ... se habían recibido más de 2.000 denuncias, pero que la dificultad estriba en las escasas pruebas y que la mayoría son sólo testimonios con escasa pruebas. (Tiempo Argentino 21/02/84).
Ahora lo interesante: El número que supuestamente más se aproxima al real es el que surge de los anexos del libro NUNCA MÁS, confeccionado por la CONADEP.
Las tres primeras ediciones del NUNCA MÁS llevaban un anexo. En él figuraban 8.961 desaparecidos. Son 865 páginas con 18 apellidos en cada una, muchísimos de ellos sin nombre, sin número de documento, sin apodos, sin fecha de detención o desaparición. En las ediciones posteriores ya no figuraba el anexo. En síntesis, una larga lista de sospechosos por falta de pruebas.
El reciente testimonio de la Sra. Graciela Fernández de Meijide confirma con bastante exactitud los números expuestos y de esa manera cae estrepitosamente la mentira oficial de 30.000 desaparecidos.
Se podrá argüir que el hecho de un solo desaparecido tiene la misma gravedad que la desaparición de 30.000. Esta afirmación es cierta. Pero también es cierto que 8.000 no es igual a 30.000.
Conclusión, otra descomunal mentira del gobierno. Otra obscena manipulación de la opinión pública. Pero detrás de hecho se oculta además un gigantesco negociado. Pensemos que por cada desaparecido hay una indemnización a los familiares del orden de los u$s 250.000.-
Asamblea Permanente de los Derechos Humanos recopiló 6.000 casos, Amnistía Internacional habla sobre 4.000 desaparecidos, la OEA tiene documentación de 5.000, en el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, se señalaron sólo 1.377; el primer informe de la Conadep estimaba en 8.961 los desaparecidos, aunque luego la cifra sería reducida, por escandalosos casos de personajes públicos que, estando vivos, engrosaban el anexo rápidamente quitado de circulación (el juez Alberto Humberto Meade, el actual procurador general de la Nación, Dr. Esteban Righi, y la integrante de la Corte Suprema de Justicia Dra. Carmen Argibay constituyen sólo algunos ejemplos de tamaña tomada de pelo).
El guarismo actual y presuntamente depurado contabiliza 7.954 denuncias de desapariciones de personas, aunque gran parte de ellas no son acompañadas por información elemental, como DNI, LE o, incluso, apellido, lo que pone en duda su credibilidad. Según investigaciones realizadas por el escritor Nicolás Márquez, sólo 4.905 denuncias presentan DNI o LE (1).
Otras fuentes, todas disonantes entre sí, pero ninguna cercana a los publicitados e híper inflados 30.000, evidencian la falsedad del mito en cuestión. Alfonsín, al respecto, diría que los desaparecidos "apenas superan los 10.000" (2). El Dr. Hilario Fernández Long, miembro de la Conadep y familiar de guerrilleros, declaró la cifra de 8.426 (3). El senado de España sostuvo que el número es de 7.000 (4). "The New York Times" informó de "sólo 6.000, en forma dudosa, por la falta de seriedad y credibilidad" (5).
Habiendo datos documentados, es dable interrogarse ¿por qué la insistencia de imponer una cifra probadamente ficticia? Sencillamente, porque hablar de 30.000 desaparecidos genera efectos propagandísticos mayores que hablar de 7.954, 5.000 o uno solo. Al respecto, bien podemos trasladar una frase que fuera utilizada con frecuencia por los terroristas subversivos en los años 70, que rezaba "cuanto peor, mejor", a la praxis actual de sus familiares y militantes setentistas: cuanto peor el número de desaparecidos en términos de cantidad de víctimas, mejor los resultados del marketing.
Cabe aclarar que la práctica de la desaparición de personas, diagramada e implementada por el gobierno constitucional peronista y continuada por el gobierno cívico-militar, es, de suyo, reprochable. Empero, falsificar la verdad de estos lamentables sucesos no es sino incidir sobre la memoria de los mismísimos damnificados. En este sentido, el ex guerrillero Martín Caparrós escribiría que "falsear la historia es lo peor que se les puede hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos" (6).
Lo que aquí queda demostrado, al certificarse la falsedad de los dígitos del eslogan setentista, no es que 8.000 desaparecidos sean menos condenables que 30.000, sino que las organizaciones de derechos humanos, sus militantes e, incluso, sectores del mismísimo Estado mienten a sabiendas, descarada e impunemente.
El monumento construido en la ex ESMA, consiste en 5 paredes con 30.000 placas pero solamente tienen identificación 8.718 placas. Esto quiere decir que hay 21.282 placas sin identificar a más de 30 años de los sucesos, 21 mil "NN", sin parientes ni nadie que reclame por ellos...
Un caso de estafa al pueblo argentino
Carmen María Argibay (n. Buenos Aires, 15 de junio de 1939) es una ministra de la Corte Suprema de Justicia de Argentina. Se declara atea militante y con relación al tema del aborto tienen posición tomada en favor de su despenalización. Estas opiniones le ha valido la oposición de los sectores más conservadores de la sociedad, aunque también recibió críticas desde sectores de izquierda cuando por causa de su honestidad intelectual no decidió en sintonía con el gobierno que la designó.
COBRO UN SUBSIDIO COMO DESAPARECIDO QUE NO DEVOLVIO Y HOY COMO ELLA ES MINISTRO DE LA CORTE SUPREMA
También e igual a los Hijos de Hebe, la Dra. Carmen Argibay Molina figura como desaparecida en el libro de la Conadep. Esto por supuesto no la impide ser hoy miembro de la Corte Suprema Nacional. Entretanto la familia habría cobrado la correspondiente indemnización por ser ella una desaparecida. Cuando se la consultó al respecto y que opinaba parece haber dicho:” Bueno, veré como devuelvo el dinero”. Esta es la moral de nuestra Corte Suprema.
La lista seguramente es más larga, pero estos casos alcanzan como muestra.
El testimonio de una madre
La ex ministra de Desarrollo Social de la Nación, Graciela Fernández Meijide, desató una fuerte polémica al proponer que se bajen las condenas de los represores a cambio de información y al sostener que los desparecidos de la última dictadura no fueron 30 mil, sino 7.954.
La ex funcionaria, que tiene un hijo desaparecido, hizo estas declaraciones a raíz de la presentación de su libro “La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina (a Pablo)”, en el que cuenta la tragedia familiar que vivió con el secuestro y desaparición de su hijo Pablo, de 17 años, hecho que ocurrió en octubre de 1976.
En el texto, Meijide cuenta su drama personal, que la hizo ser parte de los movimientos de derechos humanos y de la Conadep, creada en 1984 por Raúl Alfonsín y cuyo informe fue decisivo en el juicio a las Juntas Militares.
La ex dirigente reveló que se decidió a escribir este libro pensando en sus nietos y en los jóvenes.
Sugirió que habría bajar las penas a los represores a cambio de que brinden datos para lograr “alguna verdad” sobre las desapariciones y, especialmente, para recuperar la identidad de los niños robados.
En este sentido, dijo que le preguntó a Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, si prefería que los condenen al que robó a su nieta o que ésta aparezca. A lo que la anciana, de 80 años, le respondió: “Conocerla”.
Meijide agregó que esa baja en las condenas apunta a que hablen los represores más jóvenes, no los que denomina “dinosaurios”. “Los que secuestraban, interrogaban, los que mataron. Ésos saben. Y son los que no largan prenda”, se explayó.
Por otra parte, criticó el agregado que hizo el kirchnerismo en el prólogo del libro “Nunca más”, en el que se cuestiona a la Conadep.
Al respecto, se lamentó de que todo sea “tan circunstancial, de tal chiquitaje” y de que se haya incurrido en la práctica de “sustituir y llenar de mentiras”, como los 30 mil desaparecidos. “¿Con qué derecho cuando había un conteo de 9 mil? ¿Porque es un símbolo? Están los mitos, pero quien hace historia tiene responsabilidad política. Debe decir la verdad”, finalizó.
Ante estas declaraciones, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuestionó con dureza las afirmaciones de Meijide.
Por un lado, Carlotto dijo que no está dispuesta a “negociar impunidad” para encontrar a los nietos. Por otro, replicó que los desparecidos “pueden ser más de 30 mil”.
Reflexión Final
El pueblo argentino es sujeto de muchas mentiras, día a día nos esconden las verdaderas cifras, nos mienten y juegan con nosotros.
La clave es mantener nuestra mente abierta y siempre buscar mas allá, escuchar las dos campanas y encontrar la verdad de acuerdo a lo que nuestro corazón nos diga.
Espero que les aya servido y gustado
Mito de los treinta mil
Introducción
Luego de unos años de finalizado el proceso de reorganización nacional, comenzado por el teniente Jorge Rafael Videla, el 24 marzo de 1976, y finalizado el 10 de diciembre de 1983, una cifra comenzó a rondar los medios de comunicación, los libros y en el boca en boca cotidiano… la cifra era 30.000, 30.000 desaparecidos durante el proceso…
¿Pero de donde salía esta cifra? ¿Si los registros no lo indican así? Durante este discurso, vamos a descubrir la verdad, aclarar las dudas y desarma un mito.
“LA VERDAD OS HARA LIBRES”
Frase historica, la verdad, adecuada para inciar este trabajo, en el que mostraremos la verdad acerca de un mito tan grande, de una mentira tan bien camuflada, que nos han hecho creer hasta ahora... las cifras oficiales nos indican otra cosa:
Algunas de las cifras más fidedignas que pocas veces fueron adecuadamente divulgadas, son las siguientes:
El Presidente ALFONSIN en Nueva York dijo que los desaparecidos apenas llegan a los 10.000 (Clarín 23/01/84).
El Embajador en Suiza, Roberto BIANCHI declaró que los desaparecidos se aproximaban a los 10.000 (Clarín 22/02/84).
El Cardenal Evaristo ARNS de San Pablo, informó a Su Santidad sobre 7.271 personas desaparecidas (Clarín 18/01/84).
El Senado de España sostiene la cifra de 7.000 (Tiempo Argentino 01/06/83).
El New York Times informa de sólo 6.000 en forma dudosa por falta de seriedad y credibilidad (Tiempo Argentino 28/02/84).
La APDH declara que son 5.780 (Crónica 07/05/83).
Ernesto SABATO, declara en Bogotá que ... se habían recibido más de 2.000 denuncias, pero que la dificultad estriba en las escasas pruebas y que la mayoría son sólo testimonios con escasa pruebas. (Tiempo Argentino 21/02/84).
Ahora lo interesante: El número que supuestamente más se aproxima al real es el que surge de los anexos del libro NUNCA MÁS, confeccionado por la CONADEP.
Las tres primeras ediciones del NUNCA MÁS llevaban un anexo. En él figuraban 8.961 desaparecidos. Son 865 páginas con 18 apellidos en cada una, muchísimos de ellos sin nombre, sin número de documento, sin apodos, sin fecha de detención o desaparición. En las ediciones posteriores ya no figuraba el anexo. En síntesis, una larga lista de sospechosos por falta de pruebas.
El reciente testimonio de la Sra. Graciela Fernández de Meijide confirma con bastante exactitud los números expuestos y de esa manera cae estrepitosamente la mentira oficial de 30.000 desaparecidos.
Se podrá argüir que el hecho de un solo desaparecido tiene la misma gravedad que la desaparición de 30.000. Esta afirmación es cierta. Pero también es cierto que 8.000 no es igual a 30.000.
Conclusión, otra descomunal mentira del gobierno. Otra obscena manipulación de la opinión pública. Pero detrás de hecho se oculta además un gigantesco negociado. Pensemos que por cada desaparecido hay una indemnización a los familiares del orden de los u$s 250.000.-
Asamblea Permanente de los Derechos Humanos recopiló 6.000 casos, Amnistía Internacional habla sobre 4.000 desaparecidos, la OEA tiene documentación de 5.000, en el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, se señalaron sólo 1.377; el primer informe de la Conadep estimaba en 8.961 los desaparecidos, aunque luego la cifra sería reducida, por escandalosos casos de personajes públicos que, estando vivos, engrosaban el anexo rápidamente quitado de circulación (el juez Alberto Humberto Meade, el actual procurador general de la Nación, Dr. Esteban Righi, y la integrante de la Corte Suprema de Justicia Dra. Carmen Argibay constituyen sólo algunos ejemplos de tamaña tomada de pelo).
El guarismo actual y presuntamente depurado contabiliza 7.954 denuncias de desapariciones de personas, aunque gran parte de ellas no son acompañadas por información elemental, como DNI, LE o, incluso, apellido, lo que pone en duda su credibilidad. Según investigaciones realizadas por el escritor Nicolás Márquez, sólo 4.905 denuncias presentan DNI o LE (1).
Otras fuentes, todas disonantes entre sí, pero ninguna cercana a los publicitados e híper inflados 30.000, evidencian la falsedad del mito en cuestión. Alfonsín, al respecto, diría que los desaparecidos "apenas superan los 10.000" (2). El Dr. Hilario Fernández Long, miembro de la Conadep y familiar de guerrilleros, declaró la cifra de 8.426 (3). El senado de España sostuvo que el número es de 7.000 (4). "The New York Times" informó de "sólo 6.000, en forma dudosa, por la falta de seriedad y credibilidad" (5).
Habiendo datos documentados, es dable interrogarse ¿por qué la insistencia de imponer una cifra probadamente ficticia? Sencillamente, porque hablar de 30.000 desaparecidos genera efectos propagandísticos mayores que hablar de 7.954, 5.000 o uno solo. Al respecto, bien podemos trasladar una frase que fuera utilizada con frecuencia por los terroristas subversivos en los años 70, que rezaba "cuanto peor, mejor", a la praxis actual de sus familiares y militantes setentistas: cuanto peor el número de desaparecidos en términos de cantidad de víctimas, mejor los resultados del marketing.
Cabe aclarar que la práctica de la desaparición de personas, diagramada e implementada por el gobierno constitucional peronista y continuada por el gobierno cívico-militar, es, de suyo, reprochable. Empero, falsificar la verdad de estos lamentables sucesos no es sino incidir sobre la memoria de los mismísimos damnificados. En este sentido, el ex guerrillero Martín Caparrós escribiría que "falsear la historia es lo peor que se les puede hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos" (6).
Lo que aquí queda demostrado, al certificarse la falsedad de los dígitos del eslogan setentista, no es que 8.000 desaparecidos sean menos condenables que 30.000, sino que las organizaciones de derechos humanos, sus militantes e, incluso, sectores del mismísimo Estado mienten a sabiendas, descarada e impunemente.
El monumento construido en la ex ESMA, consiste en 5 paredes con 30.000 placas pero solamente tienen identificación 8.718 placas. Esto quiere decir que hay 21.282 placas sin identificar a más de 30 años de los sucesos, 21 mil "NN", sin parientes ni nadie que reclame por ellos...
Un caso de estafa al pueblo argentino
Carmen María Argibay (n. Buenos Aires, 15 de junio de 1939) es una ministra de la Corte Suprema de Justicia de Argentina. Se declara atea militante y con relación al tema del aborto tienen posición tomada en favor de su despenalización. Estas opiniones le ha valido la oposición de los sectores más conservadores de la sociedad, aunque también recibió críticas desde sectores de izquierda cuando por causa de su honestidad intelectual no decidió en sintonía con el gobierno que la designó.
COBRO UN SUBSIDIO COMO DESAPARECIDO QUE NO DEVOLVIO Y HOY COMO ELLA ES MINISTRO DE LA CORTE SUPREMA
También e igual a los Hijos de Hebe, la Dra. Carmen Argibay Molina figura como desaparecida en el libro de la Conadep. Esto por supuesto no la impide ser hoy miembro de la Corte Suprema Nacional. Entretanto la familia habría cobrado la correspondiente indemnización por ser ella una desaparecida. Cuando se la consultó al respecto y que opinaba parece haber dicho:” Bueno, veré como devuelvo el dinero”. Esta es la moral de nuestra Corte Suprema.
La lista seguramente es más larga, pero estos casos alcanzan como muestra.
El testimonio de una madre
La ex ministra de Desarrollo Social de la Nación, Graciela Fernández Meijide, desató una fuerte polémica al proponer que se bajen las condenas de los represores a cambio de información y al sostener que los desparecidos de la última dictadura no fueron 30 mil, sino 7.954.
La ex funcionaria, que tiene un hijo desaparecido, hizo estas declaraciones a raíz de la presentación de su libro “La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina (a Pablo)”, en el que cuenta la tragedia familiar que vivió con el secuestro y desaparición de su hijo Pablo, de 17 años, hecho que ocurrió en octubre de 1976.
En el texto, Meijide cuenta su drama personal, que la hizo ser parte de los movimientos de derechos humanos y de la Conadep, creada en 1984 por Raúl Alfonsín y cuyo informe fue decisivo en el juicio a las Juntas Militares.
La ex dirigente reveló que se decidió a escribir este libro pensando en sus nietos y en los jóvenes.
Sugirió que habría bajar las penas a los represores a cambio de que brinden datos para lograr “alguna verdad” sobre las desapariciones y, especialmente, para recuperar la identidad de los niños robados.
En este sentido, dijo que le preguntó a Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, si prefería que los condenen al que robó a su nieta o que ésta aparezca. A lo que la anciana, de 80 años, le respondió: “Conocerla”.
Meijide agregó que esa baja en las condenas apunta a que hablen los represores más jóvenes, no los que denomina “dinosaurios”. “Los que secuestraban, interrogaban, los que mataron. Ésos saben. Y son los que no largan prenda”, se explayó.
Por otra parte, criticó el agregado que hizo el kirchnerismo en el prólogo del libro “Nunca más”, en el que se cuestiona a la Conadep.
Al respecto, se lamentó de que todo sea “tan circunstancial, de tal chiquitaje” y de que se haya incurrido en la práctica de “sustituir y llenar de mentiras”, como los 30 mil desaparecidos. “¿Con qué derecho cuando había un conteo de 9 mil? ¿Porque es un símbolo? Están los mitos, pero quien hace historia tiene responsabilidad política. Debe decir la verdad”, finalizó.
Ante estas declaraciones, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuestionó con dureza las afirmaciones de Meijide.
Por un lado, Carlotto dijo que no está dispuesta a “negociar impunidad” para encontrar a los nietos. Por otro, replicó que los desparecidos “pueden ser más de 30 mil”.
Reflexión Final
El pueblo argentino es sujeto de muchas mentiras, día a día nos esconden las verdaderas cifras, nos mienten y juegan con nosotros.
La clave es mantener nuestra mente abierta y siempre buscar mas allá, escuchar las dos campanas y encontrar la verdad de acuerdo a lo que nuestro corazón nos diga.
Espero que les aya servido y gustado

