Desciende directamente de la coupé SS y por lógica se la denominó Serie 2. Se trata básicamente del mismo coche con algunas modificaciones, algunas de ellas vitales. Entre las primeras se destacan una combinación de colores de carrocería características y llantas de distinto diseño, y lo más importante reside en el reemplazo del carburador de una boca por un "Holley" de doble boca y un diferente múltiple de admisión.
Fue y es fácilmente identificable por sus rayas pintadas y sus múltiples estrías. Nació como una modificación sobre un coche de línea ya impuesto con producción normalizada y estaba dirigido al sector comprador de los velocistas de entrecasa.
Es descendiente directo de la Cupé Chevy SS. Pero las raíces de este renovado Chevy van más allá de los vínculos hereditarios directos. El rastreo de los antecedentes que determinaron su puesta en producción hay que enfocarlos en primer lugar hacia el Chevron de Jorge López.
Un fuera de serie elaborado ingeniosamente por el inquieto concesionario de la marca, quien se ocupó de lanzar un excelente globo zonda para la empresa de San Martin.
Asi, hábilmente, General Motors actualizó su cupé y ganó terreno. Puso en la calle un modelo absolutamente de línea con características de especial fuera de serie. Fue el primero en usar esas ropas como tarjeta de identificación entre los de gran cilindrada; si a eso le sumamos el menor despeje que por ende a una menor altura total de la carrocería se descubre que la búsqueda de la personalidad deportiva también se ha tratado de exteriorizar. Esta es una buena prueba. La suave agresividad que tenía la primitiva cupé se enfatizó a través de la combinación cromática.
Motor Plus Polenta
El motor de 4.097 cm3 (o sea 250 pulgadas cúbicas) está mejor alimentado. El Holley bicuerpo se encarga de ese trabajo. El diseño del múltiple de admisión contribuye al nervio y a mejorar la potencia. Idem sucede con el leve cambio introducido en el árbol de levas, que no por ser más deportivo le hizo perder serenidad al motor en ralenti.
La cosa que este varillero de seis cilindros entrega al comprador 170 HP sanos y robustos que logran mover a la cupé en velocidades del orden de los 180 Km/h sin inconvenientes de ningún tipo.
Una cupé debe tener puertas grandes y la Chevy Serie 2 dispone de ese imprescindible elemento. Sin embargo la poca altura hace que uno deba contorsionarse para ubicarse en el asiento trasero y un poco menos para el delantero. Y hablando del asiento, apenas nos sentamos buscamos la regulación del respaldo, pero no existía. Sólo se puede acercar o alejar el asiento del volante, al espalda no tiene posibilidad de acomodarse dignamente.
El pequeño diámetro del volante transmite mucho las irregularidades del camino. No es cómodo y además hace que en el centro, para estacionarla, se tenga que hacer un esfuerzo poco natural para mover la dirección. La pedalera no es cómoda. El comando del embrague es duro y el acelerador es de un diseño discutible.
La visibilidad hacia adelante tiene varias zonas ciegas. Los parantes son anchos y eso hace que el panorama no sea completo. Para atrás, la cola "fast-back" complica las cosas y no se le puede pedir más de lo que uno logra vislumbrar en el espejo. La caja de velocidades es uno de los puntos positivos. Es de manejo algo brusco pero sumamente precisa y segura. Es imposible equivocarse de marcha. Su ubicación es correcta ya que tanto para un conductor de corta estatura como para uno extremadamente alto, la misma queda siempre en una posición de privilegio.
El tablero, aunque no es de diseño muy agradable, es del tipo que nos gusta. Completo, lleno de agujas y sin luces de idiota. Presión de aceite, amperímetro, temperatura de agua y nivel de combustible son leíbles. Idem con el tacómetro, el velocímetro y demás elementos. Sólo el plástico que los recubre por su forma, logra en ocasiones que ciertos reflejos impidan la lectura inmediata de las esferas.
El freno de mano, encendedor, radio y freno de estacionamiento a pedal son correctos y no pudimos sacarles trapitos al sol.
Con la quinta rueda electrónica se puede comparar correctamente el velocímetro, además de medir con exactitud el kilómetro lanzado. También se utiliza para medir la aceleración y desaceleración del vehículo.
Una vez al volante, acostumbrado a la posición del manejo, el comportamiento del auto se comienza a vivir. Tiene una excelente aceleración, y si bien la caja de cambios no es una perfección en lo que a relaciones se refiere, el auto trepa enseguida y es fácil llegar a los 140 - 150 Km/h en ruta. La tenida hasta esa velocidad es buena. Más allá, superando los 160 - 170 Km/h ya hay que comenzar a manejarla, llevarla finito y no es recomendable distraerse para mirar las vaquitas del campo porque cuando se vuelva la vista al asfalto seguramente vendrá a fondo por la contramano o al borde de la banquina.
En las curvas veloces y lentas es sumamente leal. Subvirante de nacimiento (se va de trompa) no tiene reacciones extrañas. Es franca. Hay que embocar la trompa y una vez que las ruedas apuntan a donde uno quiere ir el resto de las correcciones se pueden hacer con el acelerador gracias a los 170 HP que lo secundan.
Las distancias de frenado son muy buenas y cuando se la somete a ese ejercicio responde a las mil maravillas, suavemente y sin vibraciones ni altibajos y tampoco con tendencias a espantarse a izquierda o a derecha.
Resumiendo lo conversado podremos hablar de sus virtudes y de sus defectos. Por el lado de lo positivo podemos sintetizar el cuadro, hablando de una excelente aceleración y de un motor elástico a bajas rpm. El consumo de combustible es normal para un auto grande de más de 4 litros ya que a 140 Km/h da 5 kilómetros por litro o 100 con 20 como se utiliza en la jerga popular. La velocidad máxima es que suficiente. Nuestra unidad, después de varias corridas, nos llevó a un promedio de 180 Km/h. Tiene una gran capacidad de baúl (algo normal en las cupé) y el motor se encuentra muy accesible para todo tipo de reparaciones. Buena aireación del habitáculo, eficaz mando de caja de cambios y frenos acordes a la velocidad y prestaciones de la Serie 2.
Para rematar los pro, de noche se puede viajar rápido (130 - 140 Km/h) sin problemas porque las luces son más que las necesarias.
Por el lado de los aspectos negativos podemos empezar las enumeraciones por los asientos delanteros y traseros. Realmente poco anatómicos. Súmese a ello la falta de regulación del respaldo de la butaca del conductor y del acompañante. Instrumentos de tablero de diseño no muy aceptable y de lectura algo complicada. Visibilidad hacia adelante con zonas ciegas debido a los parantes gruesos. Los cinturones de seguridad -y este no es un problema que se remita sólo a la Serie 2- son incompletos. Poco hubiese costado colocarle cinturones combinados. Pedalera incómoda y de comando (el del embrague) bastante duro. Fallas en las relaciones de caja de velocidad. Mala posición de manejo para el conductor, lo que hace que en un viaje largo logre poner tensos los músculos que unen el cuello y la espalda. Como vicios de comportamiento, aunque leal, es extremadamente subvirante.
Resumiendo. Un auto de buena performance, con detalles de buena terminación y velocidad máxima interesante. Como contra algunos detalles solucionables que no son del todo insoportables pero que se hace inevitable enumerar.
¡¡¡Espero que les guste!! para mi este es uno de los autos iconos de la Argentina en los años 70 junto con otros un abrazo a todos los hinchas del chivo =que yo
Fue y es fácilmente identificable por sus rayas pintadas y sus múltiples estrías. Nació como una modificación sobre un coche de línea ya impuesto con producción normalizada y estaba dirigido al sector comprador de los velocistas de entrecasa.
Es descendiente directo de la Cupé Chevy SS. Pero las raíces de este renovado Chevy van más allá de los vínculos hereditarios directos. El rastreo de los antecedentes que determinaron su puesta en producción hay que enfocarlos en primer lugar hacia el Chevron de Jorge López.
Un fuera de serie elaborado ingeniosamente por el inquieto concesionario de la marca, quien se ocupó de lanzar un excelente globo zonda para la empresa de San Martin.
Asi, hábilmente, General Motors actualizó su cupé y ganó terreno. Puso en la calle un modelo absolutamente de línea con características de especial fuera de serie. Fue el primero en usar esas ropas como tarjeta de identificación entre los de gran cilindrada; si a eso le sumamos el menor despeje que por ende a una menor altura total de la carrocería se descubre que la búsqueda de la personalidad deportiva también se ha tratado de exteriorizar. Esta es una buena prueba. La suave agresividad que tenía la primitiva cupé se enfatizó a través de la combinación cromática.
Motor Plus Polenta
El motor de 4.097 cm3 (o sea 250 pulgadas cúbicas) está mejor alimentado. El Holley bicuerpo se encarga de ese trabajo. El diseño del múltiple de admisión contribuye al nervio y a mejorar la potencia. Idem sucede con el leve cambio introducido en el árbol de levas, que no por ser más deportivo le hizo perder serenidad al motor en ralenti.
La cosa que este varillero de seis cilindros entrega al comprador 170 HP sanos y robustos que logran mover a la cupé en velocidades del orden de los 180 Km/h sin inconvenientes de ningún tipo.
Una cupé debe tener puertas grandes y la Chevy Serie 2 dispone de ese imprescindible elemento. Sin embargo la poca altura hace que uno deba contorsionarse para ubicarse en el asiento trasero y un poco menos para el delantero. Y hablando del asiento, apenas nos sentamos buscamos la regulación del respaldo, pero no existía. Sólo se puede acercar o alejar el asiento del volante, al espalda no tiene posibilidad de acomodarse dignamente.
El pequeño diámetro del volante transmite mucho las irregularidades del camino. No es cómodo y además hace que en el centro, para estacionarla, se tenga que hacer un esfuerzo poco natural para mover la dirección. La pedalera no es cómoda. El comando del embrague es duro y el acelerador es de un diseño discutible.
La visibilidad hacia adelante tiene varias zonas ciegas. Los parantes son anchos y eso hace que el panorama no sea completo. Para atrás, la cola "fast-back" complica las cosas y no se le puede pedir más de lo que uno logra vislumbrar en el espejo. La caja de velocidades es uno de los puntos positivos. Es de manejo algo brusco pero sumamente precisa y segura. Es imposible equivocarse de marcha. Su ubicación es correcta ya que tanto para un conductor de corta estatura como para uno extremadamente alto, la misma queda siempre en una posición de privilegio.
El tablero, aunque no es de diseño muy agradable, es del tipo que nos gusta. Completo, lleno de agujas y sin luces de idiota. Presión de aceite, amperímetro, temperatura de agua y nivel de combustible son leíbles. Idem con el tacómetro, el velocímetro y demás elementos. Sólo el plástico que los recubre por su forma, logra en ocasiones que ciertos reflejos impidan la lectura inmediata de las esferas.
El freno de mano, encendedor, radio y freno de estacionamiento a pedal son correctos y no pudimos sacarles trapitos al sol.
Con la quinta rueda electrónica se puede comparar correctamente el velocímetro, además de medir con exactitud el kilómetro lanzado. También se utiliza para medir la aceleración y desaceleración del vehículo.
Una vez al volante, acostumbrado a la posición del manejo, el comportamiento del auto se comienza a vivir. Tiene una excelente aceleración, y si bien la caja de cambios no es una perfección en lo que a relaciones se refiere, el auto trepa enseguida y es fácil llegar a los 140 - 150 Km/h en ruta. La tenida hasta esa velocidad es buena. Más allá, superando los 160 - 170 Km/h ya hay que comenzar a manejarla, llevarla finito y no es recomendable distraerse para mirar las vaquitas del campo porque cuando se vuelva la vista al asfalto seguramente vendrá a fondo por la contramano o al borde de la banquina.
En las curvas veloces y lentas es sumamente leal. Subvirante de nacimiento (se va de trompa) no tiene reacciones extrañas. Es franca. Hay que embocar la trompa y una vez que las ruedas apuntan a donde uno quiere ir el resto de las correcciones se pueden hacer con el acelerador gracias a los 170 HP que lo secundan.
Las distancias de frenado son muy buenas y cuando se la somete a ese ejercicio responde a las mil maravillas, suavemente y sin vibraciones ni altibajos y tampoco con tendencias a espantarse a izquierda o a derecha.
Resumiendo lo conversado podremos hablar de sus virtudes y de sus defectos. Por el lado de lo positivo podemos sintetizar el cuadro, hablando de una excelente aceleración y de un motor elástico a bajas rpm. El consumo de combustible es normal para un auto grande de más de 4 litros ya que a 140 Km/h da 5 kilómetros por litro o 100 con 20 como se utiliza en la jerga popular. La velocidad máxima es que suficiente. Nuestra unidad, después de varias corridas, nos llevó a un promedio de 180 Km/h. Tiene una gran capacidad de baúl (algo normal en las cupé) y el motor se encuentra muy accesible para todo tipo de reparaciones. Buena aireación del habitáculo, eficaz mando de caja de cambios y frenos acordes a la velocidad y prestaciones de la Serie 2.
Para rematar los pro, de noche se puede viajar rápido (130 - 140 Km/h) sin problemas porque las luces son más que las necesarias.
Por el lado de los aspectos negativos podemos empezar las enumeraciones por los asientos delanteros y traseros. Realmente poco anatómicos. Súmese a ello la falta de regulación del respaldo de la butaca del conductor y del acompañante. Instrumentos de tablero de diseño no muy aceptable y de lectura algo complicada. Visibilidad hacia adelante con zonas ciegas debido a los parantes gruesos. Los cinturones de seguridad -y este no es un problema que se remita sólo a la Serie 2- son incompletos. Poco hubiese costado colocarle cinturones combinados. Pedalera incómoda y de comando (el del embrague) bastante duro. Fallas en las relaciones de caja de velocidad. Mala posición de manejo para el conductor, lo que hace que en un viaje largo logre poner tensos los músculos que unen el cuello y la espalda. Como vicios de comportamiento, aunque leal, es extremadamente subvirante.
Resumiendo. Un auto de buena performance, con detalles de buena terminación y velocidad máxima interesante. Como contra algunos detalles solucionables que no son del todo insoportables pero que se hace inevitable enumerar.
¡¡¡Espero que les guste!! para mi este es uno de los autos iconos de la Argentina en los años 70 junto con otros un abrazo a todos los hinchas del chivo =que yo
