
Historia Militar: Grandes éxitos. Final.
Como hemos podido ver hasta el momento, las guerras estuvieron marcadas por sucesos que hicieron la diferencia entre la derrota y victoria de uno u otro bando. Muchos de estos actos realizados por el área militar cobraron algunas vidas para poder ser realizadas, sin embargo, el bien mayor obtenido fue capaz de superar la lamentable pérdida y servir para salvar muchas otras.
En el capítulo final de las grandes hazañas militares toca el turno de hablar de:
* La última gran batalla marina de la historia.
Navidad de 1943, el buque insignia del ejército alemán, el Scharnhorst, zarpó comandado por el Almirante Karl Dönitz hacia la misión Ostfront con la intensión de detener un convoy de 19 mercantes repletos de municiones, combustible y vehículos destinados para suplir las necesidades del ejército aliado. El poderoso navío alemán, cargado con 9 cañones de 28cm en tres torretas, blindaje pesado, y motores que le permitían viajar a la enorme velocidad de 31 nudos, era considerado el más poderoso de los mares en su momento. Sin embargo, el Führer desconocía de la existencia de un nuevo acorazado rival llamado El Duke de York, cuyas virtudes se veían reflejadas en cañones de 35cm y una velocidad muy similar al del Scharnhorst. En su viaje hacia el Cabo Norte, localizado a 240 kilómetros, la escolta Alemana experimentó problemas meteorológicos que llevaron a los militares a cuestionarse sobre la cancelación de la misión pues el embravecido mar y una tormenta de nieve complicó que los otros barcos que servirían como respaldo al Scharnhorst pudiesen mantener una formación ordenada. El nerviosismo fue tal que uno de los oficiales de las embarcaciones escolta se vio obligado a romper el silencio radial y envió un mensaje de ayuda que fue interceptado por el Royal Navy, el cual rápidamente dedujo los planes alemanes y lanzó una contraofensiva enviando al Duke de York junto con otras cinco embarcaciones para la contraofensiva. Mientras tanto, conforme las embarcaciones lideradas por el Scharnhorst se acercaron al objetivo se dieron cuenta de que este no estaba donde esperaban por lo que, temiendo una trampa, se separaron en formación de abanico y esperaron con los radares apagados para no ser descubiertos.
Por suerte para ejército militar aliado ya habían descubierto la posición enemiga y se inició el ataque con todo el poder de sus embarcaciones que poco a poco fueron destruyendo a los destructores rivales, sin embargo, el Scharnhorst se desvió y se comenzó a alejar por lo que inició una persecución entre éste y el Duke de York. Ambos se batieron a duelo durante más de una hora hasta que los torpedos del barco aliado impactaron contra las calderas del navío alemán; dañándolo gravemente y poniéndole fin así a la persecución.
El buque alemán se hundió con sus 1965 tripulantes luego de haber recibido la brutal cantidad de 55 torpedos, 11 de los cuales fueron impactos directos.