Los Sapos de Churchill
Había una vez dos sapos, el señor Sapo Optimista y el señor Sapo Pesimista.
Una tarde, los dos sapos, salta que salta, atravesaron la pradera atraídos por el olor a leche fresca que salía de una lechería. Saltaron a través de la ventana de la lechería y cayeron directamente en un cubo lleno de leche.
Los bordes del cubo estaban demasiados altos, y los sapos no podían salir. El señor Sapo Pesimista pronto se rindió y se hundió hasta el fondo. Pero el señor Sapo Optimista se armó de coraje y comenzó a agitarse y a patalear, con la esperanza de salir de allí de alguna manera. No sabía cómo, pero sí sabía que no se rendiría sin luchar. Pataleó y pataleó durante toda la noche, y por la mañana, oh maravilla, ¡estaba encima de un cubo de mantequilla!
Había una vez dos sapos, el señor Sapo Optimista y el señor Sapo Pesimista.
Una tarde, los dos sapos, salta que salta, atravesaron la pradera atraídos por el olor a leche fresca que salía de una lechería. Saltaron a través de la ventana de la lechería y cayeron directamente en un cubo lleno de leche.
Los bordes del cubo estaban demasiados altos, y los sapos no podían salir. El señor Sapo Pesimista pronto se rindió y se hundió hasta el fondo. Pero el señor Sapo Optimista se armó de coraje y comenzó a agitarse y a patalear, con la esperanza de salir de allí de alguna manera. No sabía cómo, pero sí sabía que no se rendiría sin luchar. Pataleó y pataleó durante toda la noche, y por la mañana, oh maravilla, ¡estaba encima de un cubo de mantequilla!
Winston Churchill.
------- Historia contada a su asesores haciendo referencia a la guerra con los Alemanes cuando iba perdiendo en 1941.---------