El Gobierno evitó hoy abrir "juicios de valor" sobre el presidente de
Egipto
, Hosni Mubarak, y la crisis que atraviesa ese país, con el que la
Argentina
mantuvo buenas relaciones en los últimos años. El posicionamiento se diferenció del de otros países como Estados Unidos, que también tiene una buena relación con
Egipto
, y le pidió a Mubarak "una transición ordenada".
El canciller Héctor Timerman fue el encargado de fijar la posición argentina frente a la crisis egipcia y sostuvo: "No tenemos por qué calificar o descalificar a nadie".
El posicionamiento se diferenció del de otros países como Estados Unidos, que también tiene una buena relación con Egipto , y le pidió a Mubarak "una transición ordenada".
"Nosotros no tenemos por qué calificar o descalificar a nadie, ni a la oposición, ni a la hermandad musulmana", respondió por su parte Timerman ante la consulta sobre cuál era la consideración de la Casa Rosada acerca de Mubarak.
Timerman explicó que el Gobierno nacional "siempre" apoyó "la defensa de los derechos humanos, la democracia, que haya más democracia para la gente y regímenes más representativos", aunque aclaró que "tampoco podemos ser tan engreídos de pensar que vamos a resolver la crisis en Egipto también".
"La Argentina , como gobierno, no tiene que hacer juicios de valor sobre otros gobiernos en momentos en que se están debatiendo cuestiones históricas en ese país", dijo.
Como contrapartida, explicó que lo que se debe hacer "es acompañar todos los procesos democráticos en todos los países del mundo en nuestra medida".
"Más cerca de casa, podemos trabajar mejor, en América Latina, en el Mercosur. Cuando se trata de Medio Oriente, acompañamos procesos que nunca vayan en contra de la democracia y la libertad", señaló.
En este sentido, Noticias Argentinas consultó a Gladys Lechini, especialista en África del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), quien expresó que esta postura "no se condice" con la política exterior del Gobierno de Cristina Kirchner.
"Lo de Argentina es un medida conservadora. Es cierto que no puede entrometerse en la política interna de otro país, pero este pronunciamiento no se condice con una línea de política exterior o con Madres de Plaza de Mayo reunidas con (la presidenta de Brasil) Dilma Rousseff", evaluó Lechini.
La especialista recordó la visita de Estado que realizó la mandataria en 2008 a Egipto , junto a otros países del norte de África, que potenció el crecimiento de la balanza comercial con un saldo superavitario para la Argentina .
La jefa de Estado también tuvo un paso este año por Egipto , pero fue una escala turística de su viaje a Qatar, Kuwait y Turquía.
En este contexto, diferentes agrupaciones de izquierda, entre las que se encontraba Quebracho, marcharon hoy a la Cancillería para solidarizarse "con el pueblo de Egipto en momentos donde sigue la lucha para terminar con el régimen de dominación de Mubarak y para que detengan la represión".
"La lucha debe seguir, porque es la única forma para llegar a la victoria de los pueblos", explicaron en un comunicado.
"Apoyamos la rebelión y la huelga general en Egipto . Fuera Mubarak y todo el régimen de dominación. Fuera las manos del imperialismo y del sionismo de Egipto . Basta de represión y asesinatos. Libertad a todos los presos políticos", concluyeron las agrupaciones firmantes, entre otras, Quebracho, PTS, Movimiento Asambleas del Pueblo, MTR y Convergencia Socialista.
El canciller Héctor Timerman fue el encargado de fijar la posición argentina frente a la crisis egipcia y sostuvo: "No tenemos por qué calificar o descalificar a nadie".
El posicionamiento se diferenció del de otros países como Estados Unidos, que también tiene una buena relación con Egipto , y le pidió a Mubarak "una transición ordenada".
"Nosotros no tenemos por qué calificar o descalificar a nadie, ni a la oposición, ni a la hermandad musulmana", respondió por su parte Timerman ante la consulta sobre cuál era la consideración de la Casa Rosada acerca de Mubarak.
Timerman explicó que el Gobierno nacional "siempre" apoyó "la defensa de los derechos humanos, la democracia, que haya más democracia para la gente y regímenes más representativos", aunque aclaró que "tampoco podemos ser tan engreídos de pensar que vamos a resolver la crisis en Egipto también".
"La Argentina , como gobierno, no tiene que hacer juicios de valor sobre otros gobiernos en momentos en que se están debatiendo cuestiones históricas en ese país", dijo.
Como contrapartida, explicó que lo que se debe hacer "es acompañar todos los procesos democráticos en todos los países del mundo en nuestra medida".
"Más cerca de casa, podemos trabajar mejor, en América Latina, en el Mercosur. Cuando se trata de Medio Oriente, acompañamos procesos que nunca vayan en contra de la democracia y la libertad", señaló.
En este sentido, Noticias Argentinas consultó a Gladys Lechini, especialista en África del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), quien expresó que esta postura "no se condice" con la política exterior del Gobierno de Cristina Kirchner.
"Lo de Argentina es un medida conservadora. Es cierto que no puede entrometerse en la política interna de otro país, pero este pronunciamiento no se condice con una línea de política exterior o con Madres de Plaza de Mayo reunidas con (la presidenta de Brasil) Dilma Rousseff", evaluó Lechini.
La especialista recordó la visita de Estado que realizó la mandataria en 2008 a Egipto , junto a otros países del norte de África, que potenció el crecimiento de la balanza comercial con un saldo superavitario para la Argentina .
La jefa de Estado también tuvo un paso este año por Egipto , pero fue una escala turística de su viaje a Qatar, Kuwait y Turquía.
En este contexto, diferentes agrupaciones de izquierda, entre las que se encontraba Quebracho, marcharon hoy a la Cancillería para solidarizarse "con el pueblo de Egipto en momentos donde sigue la lucha para terminar con el régimen de dominación de Mubarak y para que detengan la represión".
"La lucha debe seguir, porque es la única forma para llegar a la victoria de los pueblos", explicaron en un comunicado.
"Apoyamos la rebelión y la huelga general en Egipto . Fuera Mubarak y todo el régimen de dominación. Fuera las manos del imperialismo y del sionismo de Egipto . Basta de represión y asesinatos. Libertad a todos los presos políticos", concluyeron las agrupaciones firmantes, entre otras, Quebracho, PTS, Movimiento Asambleas del Pueblo, MTR y Convergencia Socialista.