InicioInfoNuevo helicoptero argentino / Augusto Cicaré

Nuevo helicoptero argentino / Augusto Cicaré

Info12/4/2007
Nuevo Helicoptero Argentino de Augusto Cicare



"Cicaré es uno de esos raros hombres que con su fórmula de sudor y talento les sobra para desarrollar obras que proyectan a su patria"
Juan Manuel Fangio (1969)


Su constructor, una leyenda viva


Autodidacta de 71 años, Augusto Cicaré, el constructor del CH-14 es una suerte de leyenda vida de la aeronáutica nacional. A él se le debe el primer helicóptero construido íntegramente en Sudamérica, el cual armó a los 21 años en su casa de Saladillo sin materiales aeronáuticos. Desde entonces no ha parado de fabricar aeronaves.

Durante su adolescencia, Cicaré diseñó y construyó motores, algunos de ellos para instalar en automóviles DKW a pedido de Juan Manuel Fangio, quien dijo de él: "es uno de esos hombres raros que con su fórmula de sudor y talento les sobra para desarrollar obras que proyectan a su patria".



Entre los años 60 y los 90, Cicaré desarrolló otros helicópteros de empleo civil: el CH-5, de uso agrícola; el CH-6 y su versión mejorada CH-7, dos mini-helicópteros con un innovador sistema de comandos; y el CH-8, un ultraliviano, biplaza y bimotor.



También es responsable del CH-9; un biplaza "lado a lado" en dos versiones: con una o dos turbinas de diseño argentino: y del CH-11, un helicóptero de exploración sin piloto y con hélices contrarrotativas.


Creó además el notable simulador/entrenador de vuelo de helicóptero conocido como SVH-3, muy premiado y vendido a empresas y organismos gubernamentales argentinos y de países como Gran Bretaña, Canadá y Australia.



Algunos de los desarrollos hechos por Cicaré, incluido uno de sus simuladores de vuelo, fueron probados y certificados por ingenieros del Departamento de Aeronáutica de la Universidad Nacional de La Plata, organismo con el que mantiene relación desde hace más de una década.



Se trata del primer helicóptero a turbina desarrollado en Latinoamérica

Durante dos años, ingenieros aeronáuticos de la Universidad Nacional de La Plata trabajaron en el último proyecto secreto del Ejército Argentino: el prototipo experimental del CH-14, un helicóptero liviano a turbina presentado días atrás en Campo de Mayo. Es el desarrollo más importante de este tipo de aeronaves en Latinoamérica, y quizás una de las mayores apuestas en años de nuestro país por revivir una industria que alguna vez lideró a nivel regional.

Pero la historia del CH-14 es también la de un autodidacta de 71 años que construyó su primer helicóptero en su casa a los 21 y la de un grupo de docentes de nuestra Universidad que no sólo aspiran a formar ingenieros aeronáuticos, sino crearles además las condiciones para que éstos tengan en un futuro mejores posibilidades de trabajo en Argentina.

Difícil predecir si el CH-14 -o "Aguilucho", como ya lo bautizaron informalmente los pilotos del Ejército- llegará algún día a integrar nuestra flota de aeronaves de defensa. Por lo pronto, su prototipo fue considerado un éxito. Al ser puesto a prueba no sólo respondió a las condiciones de vuelo impuestas en el encargo, sino que se terminó de construir en apenas dos años y con una inversión cercana a los 3 millones de pesos.

La cifra resulta inusualmente baja por tratarse de un desarrollo, cuyo costo siempre es mayor al de los modelos que se construyen luego en base a él. Pero es que tampoco se trata de un desarrollo cualquiera: el CH-14 constituye el primer helicóptero a turbina diseñado y construido en Latinoamérica, donde sólo los fabrica Brasil bajo licencia de firmas extranjeras.

Tras liderar durante décadas la industria aeronáutica en la región, Argentina importa hoy sus aeronaves (y exporta muchos de sus ingenieros), mientras que su mayor planta en este campo, la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba, donde alguna vez llegaron a trabajar 15 mil personas, sobrevive en base reparaciones para la Fuerza Aérea.

En este contexto, la invitación que recibieron en 2005 ingenieros aeronáuticos de la UNLP a participar en el desarrollo de un prototipo de helicóptero para el Ejercito, tanto como un desafío fue tomado por ellos como una apuesta a la industria aeronáutica nacional.

Tal invitación no surgió del Ejército mismo, sino de la persona a la que éste le encargó el desarrollo del prototipo: Augusto Cicaré, un constructor de helicópteros autodidacta, quien mantiene una larga relación profesional con el Departamento de Aeronáutica de la Universidad de La Plata, y es considerado una leyenda viva en este ámbito.

"Cicaré Vino a vernos en 2005 para participarnos del proyecto y nosotros le ofrecimos hacerle la apoyatura técnica y los ensayos a cambio de que nuestros alumnos puedan hacer prácticas supervisadas en la fábrica, un requisito que tienen ahora los planes de estudio. Fue lo único que le pedimos, ya que estamos interesados en apoyarlo en todo y que la industria nacional salga adelante", contó el ingeniero Marcos Actis, director de la Carrera de Aeronáutica de la facultad de Ingeniería de la UNLP.

Junto a él, trabajó el ingeniero Claudio Rimoldi, integrante del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados; el ingeniero Pablo Ringegni, director de esa unidad de investigación, dos becarios de la facultad y docentes del Laboratorio de Investigaciones de Metalúrgica Física de la UNLP. "Nos hubiera gustado incorporar a más gente, pero se trataba de un proyecto secreto y el Ejército no quería que se difundiera", contó Actis.

La Universidad de La Plata se encargó de asesorar en el diseño, realizar los cálculos estructurales y de materiales compuestos, y los ensayos de vibraciones del CH-14, un proyecto que implicó un desarrollo tecnológico sin antecedentes en esta parte del planeta.

"Una oportunidad que no podía desaprovecharse"

Participar en un proyecto experimental como el CH-14, "era una oportunidad que no podíamos desaprovechar", comentó el ingeniero Marcos Actis, director de la carrera de Aeronáutica de la UNLP, una rama de lngeniería de la que cada año egresan unos 25 profesionales, parte de los cuales emigra a países con mayores posibilidades de trabajo que el nuestro.

"Cada año, unos cinco o seis de nuestros estudiantes se van a seguir postgrados afuera y nunca vuelven. Y la mayoría de los que se quedan termina trabajando en las áreas de mantenimiento de líneas aéreas y en la industria general. Las oportunidades de los ingenieros aeronáuticos para trabajar en desarrollos aeronáuticos son acotadas en un país que ya no fabrica aeronaves", señaló Actis.

De ahí que para él, al igual que para muchos de sus colegas, el CH-14 significa una importante apuesta a revitalizar la industria aeronáutica nacional en un momento en que Argentina compra sus aeronaves en el exterior y buena parte de sus helicópteros a Brasil.

Y es que Brasil, único país de la región con una industria aeronáutica fuerte, tiene una legislación que establece que las aeronaves adquiridas por el Estado a firmas extranjeras sean fabricadas en parte dentro de su territorio.

"Nosotros, en cambio, estamos comprando aeronaves para las que después no hay repuestos. Por eso es que no nos interesaba cobrar un peso (por trabajar en el proyecto del CH-14), lo consideramos más bien un proyecto de extensión y una aporte para que en un futuro nuestros estudiantes tengan mayores posibilidades laborales en el país", dijo el ingeniero.

"Fue un orgullo verlo volar -agregó-. Salvo la turbina (que es importada) está hecho todo acá. Además su grado de confiabilidad es aparentemente muy bueno. Y eso que estamos hablando de un primer prototipo, que en general no vuelan".

El director de la carrera de Aeronáutica de la facultad local dijo desconocer cuál será el futuro del CH-14. "Hasta donde sé, el contrato era sólo para desarrollar el prototipo. No creo que el Ejército pueda decidir por sí solo la producción en serie, pero sería bueno que las autoridades nacionales lo tengan en cuenta para incorporarlo también a la Aeronáutica, la Marina, la Gendarmería, la Prefectura y hasta la misma Policía. Estamos hablando de un helicóptero que podría ser muy útil para múltiples propósitos y que se podría fabricar en Argentina a un costo razonable".

Es seguro que esos primeros helicópteros nacionales serán más caros que los adquiridos en el exterior, pero a largo plazo los costos bajarán y el desarrollo tecnológico alcanzado permitirá encarar nuevos proyectos y que la tecnología quede en el país, cosa que no sucede cuando se compran equipos terminados en el exterior.





Fuentes:


http://www.cicare.com.ar/







Algunas fotos de Cicaré


Cicaré - Bordeu - Lizalde - Cavallin - Fangio


El CH1


El CH2


El CH3


Cicaré con Fangio


Su simulador de vuelo en helicoptero


CH7
Datos archivados del Taringa! original
61puntos
31,332visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

r
rgalan🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts28
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.