Carlos "Chiquito" Bossio
Carlos Gustavo Bossio es un arquero de fútbol profesional nacido en Córdoba, Argentina el 1 de diciembre de 1973.
Carlos es conocido con el apodo de "Chiquito" lo cual es un claro contraste con su enorme físico, pues mide 1,95 metros, pesa 95 kilogramos y calza 46 EUR.
Integró la selección nacional argentina entre 1994 y 1996, ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 y jugó partidos de las eliminatorias de la Copa Mundial de Fútbol de 1998.
Carlos "Chiquito" Bossio entró en la historia grande del fútbol argentino el 12 de mayo de 1996 cuando se convirtió en el primer arquero del fútbol argentino en marcar un gol de cabeza tras un corner. El tanto sirvió para igualar el partido entre Racing y Estudiantes, que finalizó 1-1.
Carlos Bossio se inició en el club Las Palmas, en su ciudad natal, Córdoba (Argentina). Luego fue transferido al club Belgrano de la misma ciudad, donde debutó en el campeonato de primera división de la Liga Argentina en la temporada 1993/94. Un año después fue transferido a Estudiantes de La Plata, donde jugó hasta 1999. Tras su paso por Portugal, en 2004 regresó al fútbol argentino al incorporarse a Lanús.
"Chiquito" logró, además de marcar un gol en 1996, también logró otro récord al ser convocado a la selección nacional argentina en 1994, cuando su club - Estúdiantes de La Plata - militaba en el campeonato de Segunda División. Nunca un jugador de la Segunda División argentina había integrado el seleccionado.
Con Estudiantes de La Plata logró el ascenso en la temporada de 1994/95 y la mejor campaña en primera división la efectuó en el torneo Clausura 1996, cuando fue tercero. Con Lanús, fue subcampeón en el Clausura 2006.
Trayectoria en clubes
En Argentina
*Club Atlético Belgrano (1992/94)
*Estudiantes de La Plata (1994-99)
*Lanús (2004-06)
En Portugal
*Benfica (1999-2001/2002-2004)
*Vitoria Setubal (2001-2002)
10 Preguntas a Chiquito Bossio
—¿Cómo titularías el Olé de tu mejor día?
—"Por un Chiquito Histórico", el día del gol.
—¿Cuál es la noticia que no te gustó leer?
-No entramos a la Copa.
—¿Qué tapa hubieras querido leer?
—Lanús se clasificó para las dos copas.
—¿Qué producción que no te animaste te gustaría hacer en Olé?
—Si estaban cuando hice el gol, me animaba a todo, ja.
—¿Comprás Olé para ver los elogios, o para aguantar los palos?
—Lo compro todos los días.
—¿Qué es lo primero que leés de Olé?
—Y... la tapa, ¿qué va a ser?, ja. Después Lanús.
—¿Quién debería ser tapa de Olé y no lo fue?
—Belgrano de Córdoba.
—¿Qué DT se merece la tapa de Olé?
—Carlos Bianchi, ganó todo.
—¿El personaje?
-Maradona, por todo lo que representa.
—¿Cuál fue tu puntaje más bajo?
—Creo que 3 ó 4.
Bossio pasó el día en Córdoba, junto a su familia. Repasó sus comienzos en el club Las Palmas y dijo que metía goles, pero que a los 13 años lo mandaron al arco y nunca más abandonó el puesto. Ahora ya integra el grupo de los arqueros goleadores.
De vuelta al pago. Como en las viejas épocas. Bossio regresó al club Las Palmas de Córdoba donde inició su carrera.
La abuela Emilia, todos los domingos y desde hace años, mantiene al tanto a la familia Bossio de lo que va pasando en cada partido del fútbol de Buenos Aires. Por algo la apodaron Juan José Lujambio, igual que el periodista que con su voz inconfundible informa cada gol al país por Radio Mitre.
En el barrio Lamadrid de Córdoba -un rincón de trabajadores que de a poco va olvidando las calles de tierra-, la voz finita de "Emilia Lujambio-" ya es inconfundible: "Gol de Boca-", "gol de River-", "gol de San Lorenzo-"... "gol de Bossio, de cabeza-", gritó el domingo, al borde de la locura. Sí: gol de Carlos Gustavo, su nieto, el hombre recibido por la historia como el primer arquero en convertir un gol de jugada en la Primera División del fútbol argentino.
Los arqueros gritan goles
Bossio (22 años) decidió pasar el día después en su tierra, en Córdoba. Y la recepción de honor se la prepararon en la calle Santa Ana al 4000, en la agencia de lotería y quiniela del tío Miguel. Ahí estuvieron todos. Papá Carlos por un día guardó su mameluco engrasado de mecánico. Mamá Olga planchará y lavará mañana, o pasado. Los hermanos Sebastián y Martín también estuvieron. Como Deborah, la novia. Y la abuela Emilia, obvio. "Falta Pirucha, la otra abuela -se preocupó Olga-. No pudimos avisarle. Para colmo, es celosa. Cómo se va a poner!-" El tema, claro, es el gol histórico:
¿Ibas convencido de que era tu gol?
No creía que podía ser gol. Pero sí estaba convencido de que iba a darles una mano a mis compañeros.
¿Vos, qué harías si un arquero viene a cabecear en tu área?
Le mando al que cubre el primer palo.
¿Cabeceás en las prácticas? El profe Córdoba dijo que ensayan.
¿A veces, sí, con los otros arqueros, pero medio en joda y medio en serio.
¿Este gol te cambia algo?
¿Qué me va a cambiar? Si el domingo atajo mal, seguro que me insultan.
¿Vas a ir a cabecear el domingo?
Ojalá no tenga que ir nunca más.
¿Fue tu momento más feliz?
No. Lo más importante que me pasó fue la convocatoria a la Selección.
Bossio se paraliza. Entra un muchachito morocho. Es Gustavo Costillo, su suplente en Las Palmas, el equipo de Córdoba en el que empezó a revolcarse debajo de los tres palos. Los dos se cuelgan charlando. Entonces, el otro Carlos Bossio, el padre, recuerda: "Mi hijo jugaba de cinco en Las Palmas. Hasta que, un día, un tal Angeli, el técnico, como faltaba el arquero, lo mandó a atajar. Fue contra San Lorenzo de Córdoba. Tenía 13 o 14 años y nunca más abandonó el arco-". Ahora, otra vez el héroe.
¿De chico eras goleador?
Sí. Hice de cabeza y de tiro libre. Tenía 10 años, les llevaba dos cabezas a todos, arco grande, arqueros chiquitos: imaginate.
La noche está por llegar. Es hora de las últimas reflexiones. Afirma convencido que "primero Estudiantes tiene que salvarse del descenso-". Y habla de la Selección: Según ustedes y la gente, no debo estar en la Selección.
¿Y, vos, qué pensás?
Yo trabajo para estar.
¿Te molesta que no te reconozcan?
No juego para el periodismo. Lo hago para mi equipo y para mí. No me fijo en los puntajes ni en nada de eso.
Deborah está harta. Se le nota en la cara. Quiere compartir un rato de intimidad con su novio, algo imposible durante el día que seguramente ocurrirá después de la cena. Eso sí, Carlos Gustavo Bossio volverá a contarle su gol. De otra manera y con otro tono, claro.
Carlos Gustavo Bossio es un arquero de fútbol profesional nacido en Córdoba, Argentina el 1 de diciembre de 1973.
Carlos es conocido con el apodo de "Chiquito" lo cual es un claro contraste con su enorme físico, pues mide 1,95 metros, pesa 95 kilogramos y calza 46 EUR.
Integró la selección nacional argentina entre 1994 y 1996, ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 y jugó partidos de las eliminatorias de la Copa Mundial de Fútbol de 1998.
Carlos "Chiquito" Bossio entró en la historia grande del fútbol argentino el 12 de mayo de 1996 cuando se convirtió en el primer arquero del fútbol argentino en marcar un gol de cabeza tras un corner. El tanto sirvió para igualar el partido entre Racing y Estudiantes, que finalizó 1-1.
Carlos Bossio se inició en el club Las Palmas, en su ciudad natal, Córdoba (Argentina). Luego fue transferido al club Belgrano de la misma ciudad, donde debutó en el campeonato de primera división de la Liga Argentina en la temporada 1993/94. Un año después fue transferido a Estudiantes de La Plata, donde jugó hasta 1999. Tras su paso por Portugal, en 2004 regresó al fútbol argentino al incorporarse a Lanús.
"Chiquito" logró, además de marcar un gol en 1996, también logró otro récord al ser convocado a la selección nacional argentina en 1994, cuando su club - Estúdiantes de La Plata - militaba en el campeonato de Segunda División. Nunca un jugador de la Segunda División argentina había integrado el seleccionado.
Con Estudiantes de La Plata logró el ascenso en la temporada de 1994/95 y la mejor campaña en primera división la efectuó en el torneo Clausura 1996, cuando fue tercero. Con Lanús, fue subcampeón en el Clausura 2006.
Trayectoria en clubes
En Argentina
*Club Atlético Belgrano (1992/94)
*Estudiantes de La Plata (1994-99)
*Lanús (2004-06)
En Portugal
*Benfica (1999-2001/2002-2004)
*Vitoria Setubal (2001-2002)
10 Preguntas a Chiquito Bossio
—¿Cómo titularías el Olé de tu mejor día?
—"Por un Chiquito Histórico", el día del gol.
—¿Cuál es la noticia que no te gustó leer?
-No entramos a la Copa.
—¿Qué tapa hubieras querido leer?
—Lanús se clasificó para las dos copas.
—¿Qué producción que no te animaste te gustaría hacer en Olé?
—Si estaban cuando hice el gol, me animaba a todo, ja.
—¿Comprás Olé para ver los elogios, o para aguantar los palos?
—Lo compro todos los días.
—¿Qué es lo primero que leés de Olé?
—Y... la tapa, ¿qué va a ser?, ja. Después Lanús.
—¿Quién debería ser tapa de Olé y no lo fue?
—Belgrano de Córdoba.
—¿Qué DT se merece la tapa de Olé?
—Carlos Bianchi, ganó todo.
—¿El personaje?
-Maradona, por todo lo que representa.
—¿Cuál fue tu puntaje más bajo?
—Creo que 3 ó 4.
Gol de Bossio de Cabeza!
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/ogJvxaTi4hQ
link:
Confesiones de Carlos Bossio, después del gol histórico
"Si el domingo atajo mal, seguro que me insultan"
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/ogJvxaTi4hQ
link:
Confesiones de Carlos Bossio, después del gol histórico
"Si el domingo atajo mal, seguro que me insultan"
Bossio pasó el día en Córdoba, junto a su familia. Repasó sus comienzos en el club Las Palmas y dijo que metía goles, pero que a los 13 años lo mandaron al arco y nunca más abandonó el puesto. Ahora ya integra el grupo de los arqueros goleadores.
De vuelta al pago. Como en las viejas épocas. Bossio regresó al club Las Palmas de Córdoba donde inició su carrera.
La abuela Emilia, todos los domingos y desde hace años, mantiene al tanto a la familia Bossio de lo que va pasando en cada partido del fútbol de Buenos Aires. Por algo la apodaron Juan José Lujambio, igual que el periodista que con su voz inconfundible informa cada gol al país por Radio Mitre.
En el barrio Lamadrid de Córdoba -un rincón de trabajadores que de a poco va olvidando las calles de tierra-, la voz finita de "Emilia Lujambio-" ya es inconfundible: "Gol de Boca-", "gol de River-", "gol de San Lorenzo-"... "gol de Bossio, de cabeza-", gritó el domingo, al borde de la locura. Sí: gol de Carlos Gustavo, su nieto, el hombre recibido por la historia como el primer arquero en convertir un gol de jugada en la Primera División del fútbol argentino.
Los arqueros gritan goles
Bossio (22 años) decidió pasar el día después en su tierra, en Córdoba. Y la recepción de honor se la prepararon en la calle Santa Ana al 4000, en la agencia de lotería y quiniela del tío Miguel. Ahí estuvieron todos. Papá Carlos por un día guardó su mameluco engrasado de mecánico. Mamá Olga planchará y lavará mañana, o pasado. Los hermanos Sebastián y Martín también estuvieron. Como Deborah, la novia. Y la abuela Emilia, obvio. "Falta Pirucha, la otra abuela -se preocupó Olga-. No pudimos avisarle. Para colmo, es celosa. Cómo se va a poner!-" El tema, claro, es el gol histórico:
¿Ibas convencido de que era tu gol?
No creía que podía ser gol. Pero sí estaba convencido de que iba a darles una mano a mis compañeros.
¿Vos, qué harías si un arquero viene a cabecear en tu área?
Le mando al que cubre el primer palo.
¿Cabeceás en las prácticas? El profe Córdoba dijo que ensayan.
¿A veces, sí, con los otros arqueros, pero medio en joda y medio en serio.
¿Este gol te cambia algo?
¿Qué me va a cambiar? Si el domingo atajo mal, seguro que me insultan.
¿Vas a ir a cabecear el domingo?
Ojalá no tenga que ir nunca más.
¿Fue tu momento más feliz?
No. Lo más importante que me pasó fue la convocatoria a la Selección.
Bossio se paraliza. Entra un muchachito morocho. Es Gustavo Costillo, su suplente en Las Palmas, el equipo de Córdoba en el que empezó a revolcarse debajo de los tres palos. Los dos se cuelgan charlando. Entonces, el otro Carlos Bossio, el padre, recuerda: "Mi hijo jugaba de cinco en Las Palmas. Hasta que, un día, un tal Angeli, el técnico, como faltaba el arquero, lo mandó a atajar. Fue contra San Lorenzo de Córdoba. Tenía 13 o 14 años y nunca más abandonó el arco-". Ahora, otra vez el héroe.
¿De chico eras goleador?
Sí. Hice de cabeza y de tiro libre. Tenía 10 años, les llevaba dos cabezas a todos, arco grande, arqueros chiquitos: imaginate.
La noche está por llegar. Es hora de las últimas reflexiones. Afirma convencido que "primero Estudiantes tiene que salvarse del descenso-". Y habla de la Selección: Según ustedes y la gente, no debo estar en la Selección.
¿Y, vos, qué pensás?
Yo trabajo para estar.
¿Te molesta que no te reconozcan?
No juego para el periodismo. Lo hago para mi equipo y para mí. No me fijo en los puntajes ni en nada de eso.
Deborah está harta. Se le nota en la cara. Quiere compartir un rato de intimidad con su novio, algo imposible durante el día que seguramente ocurrirá después de la cena. Eso sí, Carlos Gustavo Bossio volverá a contarle su gol. De otra manera y con otro tono, claro.
Enrique Gastañaga y Ramón Gómez
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