Hola a todos/as, a continuación les dejo un breve informe acerca del Trastorno de Personalidad Límite, una complejidad que muchas personas padecemos pero que pocas reconocen, o en su defecto, su entorno puede reconocer.
Acá les va.
Fuente original http://es.wikipedia.org/wiki/Borderline (SE LAS RECOMIENDO EN CASO DE QUERER PROFUNDIZAR)
El concepto formal del Trastorno Límite de la personalidad, también denominado Borderline (limite) o abreviado como TLP, es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM) publicado por la Asociación americana de Psiquiatría hasta el 1980 (DSM-III).
Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de "trastorno de personalidad" cuando se dispara el interés por esta patología. Este estatus se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se deja atrás definitivamente la idea del borderline como oscilando entre la neurosis y la psicosis.
Características generales de las personas con TLP
La característica central es una acusada y continua inestabilidad a nivel emocional, interpersonal y de identidad. Esto puede hacerse patente en diversos aspectos:
A.- En cómo se presentan los problemas y síntomas
Mezcla de diferentes síntomas y problemáticas que pueden variar de un día a otro.
Reacciones emocionales y vulnerabilidad emocional fuertes y desproporcionadas. Hipersensibilidad a estímulos mínimos.
Auto invalidación: Tendencia a invalidar sus propias emociones, pensamientos y conductas que puede dar lugar a un intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida hacia sí mismos.
Comportamiento impulsivo y mal planeado que más tarde es reconocido como alocado, tonto y contra productivo.
Falta de claridad y definición de objetivos, prioridades, sentimientos, orientación sexual, etc.
Sentimiento de vacío; localizado a veces en la boca del estómago.
B.- En las relaciones interpersonales
Falta de relaciones íntimas estables. Cambios frecuentes de amistades y de parejas siendo éstas a menudo intensas y tormentosas.
Dificultades para establecer límites personales así como para respetar los límites de los demás.
Suelen provocar en las personas cercanas desconcierto, incomprensión e impotencia.
Frecuentes problemas de convivencia y relaciones intra familiares conflictivas.
Tendencia a idealizar y devaluar a los demás; sintiendo por una misma persona admiración y otras veces odio y decepción.
Tendencia a confundir intimidad con sexualidad.
Dificultad para tolerar la soledad y el tener que cuidar de sí mismos.
Tienden a "dividir" a las personas que conviven con ellos o a grupos de personas con los que tienen más relación; de forma que unos estarán "a favor" de ellos y otros "en contra".
C.- En las terapias
Crisis frecuentes, contactos telefónicos frecuentes con el terapeuta, necesidad de tratamiento especial.
Frecuentes malas interpretaciones respecto a comentarios, intenciones o sentimientos del terapeuta.
Miedo y oposición a los cambios.
Frecuente atención en urgencias o unidades de crisis.
No suelen responder como se espera a tratamientos farmacológicos; siendo hipersensibles a posibles efectos secundarios de la medicación.
Cambios frecuentes de terapeutas e interrupción de las terapias.
Las personas con TLP no están en el límite de nada. La teoría de que están entre la neurosis y la psicosis ha sido descartada desde los años ochenta; pero el término "borderline" o "Límite" han perdurado.
Seguidamente se citan algunas formas de pensar, sentir y actuar bastante comunes en los TLP. La persona no tiene porque tener todas estas características; pero cuantas más coincidan más probable será el diagnóstico TLP
Pensamientos
Alterna entre considerar:
A los otros de su lado o en su contra.
Las situaciones desastrosas o ideales.
Su conducta despreciable o perfecta.
Cambia sus opiniones de forma brusca en función del interlocutor.
Recuerda situaciones de forma diferente a los demás o es incapaz de evocarlas.
Cree que otros son responsables de sus acciones o, por el contrario, se responsabiliza de las acciones de otros.
Parece incapaz de admitir errores o bien, considera todos sus actos erróneos.
Basa sus creencias en sensaciones más que en hechos.
No reconoce los efectos de su comportamiento en los otros.
Sentimientos
Siente:
Abandono a la menor provocación.
Desconfianza y suspicacia la mayor parte del tiempo.
Ansiedad e irritabilidad habitualmente.
Indiferencia del entorno cuando no es el centro de atención.
Experimenta:
Cambios de humor extremos en cuestión de minutos u horas.
Dificultad para controlar los estados de ánimo.
Emociones de forma tan intensa que le cuesta mucho recuperar el estado inicial.
Conductas
Expresa furia inapropiada o, por el contrario, no sabe cómo demostrar enfado.
Tiene dificultades para:
Respetar los límites personales de los otros.
Definir sus propios límites.
Actúa de manera impulsiva e impredecible en formas que son potencialmente peligrosas como relaciones sexuales de riesgo, peleas, juego, abuso de drogas o alcohol, conducción temeraria, compras compulsivas o desórdenes alimenticios.
Se autoagrede.
Intenta suicidarse.
Cambia continuamente sus expectativas vitales.
Lleva un estilo de vida caótico.
Puede abusar verbalmente de los más allegados y sin embargo mostrarse encantador con los desconocidos.
Acusa a otros de comportamientos, sentimientos o creencias que él no tiene.
Características adicionales
Aparte de estos criterios básicos se dan otra serie de características, que suelen ser más variables, según los individuos, pero que pueden ser útiles a la hora de completar el diagnóstico. Algunas de estos rasgos son:
Vivencia paradójica del control.
Ciertos afectados necesitan sentirse controlados para intentar hacer su propia realidad más predecible y manejable. En estos casos incluso pueden elegir un estilo de vida basado en la subordinación a una autoridad (cuerpo militar, culto religioso, pertenencia a una secta...) o la vinculación a personas abusivas que ejercen el control a través del miedo. Otros afectados, sin embargo, pueden tener necesidad de someter ellos mismos o bien, de acusar al entorno de intentar subyugarlos.
Sensibilidad interpersonal especial: algunos poseen una habilidad asombrosa para descubrir los puntos débiles de la gente.
Aparente competencia y control en algunas ocasiones, por ejemplo en el trabajo. Esta circunstancia suele confundir a quienes les rodean, porque cuesta entender el carácter ambivalente de sus acciones en general.
Exigencias narcisistas. Algunos derivan el foco de atención sobre sí mismos y pueden reaccionar a la mayoría de las cosas basándose sólo en cómo les afectan.
Accesos de miedo e inseguridad previos a la consecución de un logro de cualquier tipo (por ejemplo, dejar los estudios justo antes de graduarse, presentar una regresión en la terapia, destruir una buena relación cuando parece que funciona).
Tendencia a inhibir respuestas emocionales negativas - tristeza, ira, culpabilidad, vergüenza, ansiedad o pánico-, especialmente aquellas asociadas al dolor y a la pérdida.
No es correcto que la persona con Trastorno Límite de la personalidad:
Sea un enfermo (en el sentido médico del término).
Esté fingiendo y exagerando constantemente pero al que en realidad no le pasa nada.
Pueda lograr cualquier cosa pero es demasiado vago o no está motivado para ello.
Manipule malintencionadamente y conscientemente a los demás para conseguir sus objetivos.
No pueda razonar o tenga problemas de inteligencia.
Sea un caso perdido por el que no se puede hacer nada.
Sea alguien al que hay que sobreproteger y evitarle cualquier esfuerzo o disgusto.
Sea alguien al que lo único que le hace falta es mano dura.
Sea una persona frívola y falta de sentimientos.
La persona con trastorno Límite de la Personalidad:
Sufre por una falta de adaptabilidad y madurez en su forma de actuar. Afectando esto a la forma de relacionarse con los demás y consigo mismo, la forma de resolver problemas y de interpretar los acontecimientos.
Ha aprendido formas desadaptativas (como la manipulación, la autodestructividad, o la evasión) de reaccionar ante la frustración, las dificultades o de resolver sus problemas.
Tiene elevada sensibilidad y experimenta emociones (tanto positivas como negativas) mucho más intensas que los demás, de mayor duración y le cuesta mucho más regularlas. Esto puede provocarle un sufrimiento intenso difícil de imaginar y comprender por los que le rodean
A pesar de poseer una inteligencia media-alta tiene dificultades para aprender de sus experiencias; así como problemas de concentración y de atención.
A menudo actúa impulsivamente (no premeditadamente) porque lo hace bajo la presión de emociones muy intensas; lo cual le dificulta mucho el control sobre todo de la ira y el enfado.
Suele presentarse a los demás con una especie de "máscara" por miedo y vergüenza de que los demás vean cómo es realmente; lo cual les lleva a rechazar la intimidad y proximidad, incluso la ayuda de otras personas.
Pueden esconder a veces muy bien sus sentimientos actuales y estado interno; confundiendo a los demás y llevándolos a pensar a que "no les pasa nada".
****
Aquellos que tengan personas cercanas y noten por lo menos 6 o 7 rasgos definidos en este artículo , no duden en consultar con un especialista en el tema.
NO PUEDEN IMAGINAR LO QUE ADENTRO TIENE UN BORDERLINE, ES INDEFINIBLE.
dignaroma.blogspot.com
Acá les va.
Fuente original http://es.wikipedia.org/wiki/Borderline (SE LAS RECOMIENDO EN CASO DE QUERER PROFUNDIZAR)
El concepto formal del Trastorno Límite de la personalidad, también denominado Borderline (limite) o abreviado como TLP, es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM) publicado por la Asociación americana de Psiquiatría hasta el 1980 (DSM-III).
Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de "trastorno de personalidad" cuando se dispara el interés por esta patología. Este estatus se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se deja atrás definitivamente la idea del borderline como oscilando entre la neurosis y la psicosis.
Características generales de las personas con TLP
La característica central es una acusada y continua inestabilidad a nivel emocional, interpersonal y de identidad. Esto puede hacerse patente en diversos aspectos:
A.- En cómo se presentan los problemas y síntomas
Mezcla de diferentes síntomas y problemáticas que pueden variar de un día a otro.
Reacciones emocionales y vulnerabilidad emocional fuertes y desproporcionadas. Hipersensibilidad a estímulos mínimos.
Auto invalidación: Tendencia a invalidar sus propias emociones, pensamientos y conductas que puede dar lugar a un intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida hacia sí mismos.
Comportamiento impulsivo y mal planeado que más tarde es reconocido como alocado, tonto y contra productivo.
Falta de claridad y definición de objetivos, prioridades, sentimientos, orientación sexual, etc.
Sentimiento de vacío; localizado a veces en la boca del estómago.
B.- En las relaciones interpersonales
Falta de relaciones íntimas estables. Cambios frecuentes de amistades y de parejas siendo éstas a menudo intensas y tormentosas.
Dificultades para establecer límites personales así como para respetar los límites de los demás.
Suelen provocar en las personas cercanas desconcierto, incomprensión e impotencia.
Frecuentes problemas de convivencia y relaciones intra familiares conflictivas.
Tendencia a idealizar y devaluar a los demás; sintiendo por una misma persona admiración y otras veces odio y decepción.
Tendencia a confundir intimidad con sexualidad.
Dificultad para tolerar la soledad y el tener que cuidar de sí mismos.
Tienden a "dividir" a las personas que conviven con ellos o a grupos de personas con los que tienen más relación; de forma que unos estarán "a favor" de ellos y otros "en contra".
C.- En las terapias
Crisis frecuentes, contactos telefónicos frecuentes con el terapeuta, necesidad de tratamiento especial.
Frecuentes malas interpretaciones respecto a comentarios, intenciones o sentimientos del terapeuta.
Miedo y oposición a los cambios.
Frecuente atención en urgencias o unidades de crisis.
No suelen responder como se espera a tratamientos farmacológicos; siendo hipersensibles a posibles efectos secundarios de la medicación.
Cambios frecuentes de terapeutas e interrupción de las terapias.
Las personas con TLP no están en el límite de nada. La teoría de que están entre la neurosis y la psicosis ha sido descartada desde los años ochenta; pero el término "borderline" o "Límite" han perdurado.
Seguidamente se citan algunas formas de pensar, sentir y actuar bastante comunes en los TLP. La persona no tiene porque tener todas estas características; pero cuantas más coincidan más probable será el diagnóstico TLP
Pensamientos
Alterna entre considerar:
A los otros de su lado o en su contra.
Las situaciones desastrosas o ideales.
Su conducta despreciable o perfecta.
Cambia sus opiniones de forma brusca en función del interlocutor.
Recuerda situaciones de forma diferente a los demás o es incapaz de evocarlas.
Cree que otros son responsables de sus acciones o, por el contrario, se responsabiliza de las acciones de otros.
Parece incapaz de admitir errores o bien, considera todos sus actos erróneos.
Basa sus creencias en sensaciones más que en hechos.
No reconoce los efectos de su comportamiento en los otros.
Sentimientos
Siente:
Abandono a la menor provocación.
Desconfianza y suspicacia la mayor parte del tiempo.
Ansiedad e irritabilidad habitualmente.
Indiferencia del entorno cuando no es el centro de atención.
Experimenta:
Cambios de humor extremos en cuestión de minutos u horas.
Dificultad para controlar los estados de ánimo.
Emociones de forma tan intensa que le cuesta mucho recuperar el estado inicial.
Conductas
Expresa furia inapropiada o, por el contrario, no sabe cómo demostrar enfado.
Tiene dificultades para:
Respetar los límites personales de los otros.
Definir sus propios límites.
Actúa de manera impulsiva e impredecible en formas que son potencialmente peligrosas como relaciones sexuales de riesgo, peleas, juego, abuso de drogas o alcohol, conducción temeraria, compras compulsivas o desórdenes alimenticios.
Se autoagrede.
Intenta suicidarse.
Cambia continuamente sus expectativas vitales.
Lleva un estilo de vida caótico.
Puede abusar verbalmente de los más allegados y sin embargo mostrarse encantador con los desconocidos.
Acusa a otros de comportamientos, sentimientos o creencias que él no tiene.
Características adicionales
Aparte de estos criterios básicos se dan otra serie de características, que suelen ser más variables, según los individuos, pero que pueden ser útiles a la hora de completar el diagnóstico. Algunas de estos rasgos son:
Vivencia paradójica del control.
Ciertos afectados necesitan sentirse controlados para intentar hacer su propia realidad más predecible y manejable. En estos casos incluso pueden elegir un estilo de vida basado en la subordinación a una autoridad (cuerpo militar, culto religioso, pertenencia a una secta...) o la vinculación a personas abusivas que ejercen el control a través del miedo. Otros afectados, sin embargo, pueden tener necesidad de someter ellos mismos o bien, de acusar al entorno de intentar subyugarlos.
Sensibilidad interpersonal especial: algunos poseen una habilidad asombrosa para descubrir los puntos débiles de la gente.
Aparente competencia y control en algunas ocasiones, por ejemplo en el trabajo. Esta circunstancia suele confundir a quienes les rodean, porque cuesta entender el carácter ambivalente de sus acciones en general.
Exigencias narcisistas. Algunos derivan el foco de atención sobre sí mismos y pueden reaccionar a la mayoría de las cosas basándose sólo en cómo les afectan.
Accesos de miedo e inseguridad previos a la consecución de un logro de cualquier tipo (por ejemplo, dejar los estudios justo antes de graduarse, presentar una regresión en la terapia, destruir una buena relación cuando parece que funciona).
Tendencia a inhibir respuestas emocionales negativas - tristeza, ira, culpabilidad, vergüenza, ansiedad o pánico-, especialmente aquellas asociadas al dolor y a la pérdida.
No es correcto que la persona con Trastorno Límite de la personalidad:
Sea un enfermo (en el sentido médico del término).
Esté fingiendo y exagerando constantemente pero al que en realidad no le pasa nada.
Pueda lograr cualquier cosa pero es demasiado vago o no está motivado para ello.
Manipule malintencionadamente y conscientemente a los demás para conseguir sus objetivos.
No pueda razonar o tenga problemas de inteligencia.
Sea un caso perdido por el que no se puede hacer nada.
Sea alguien al que hay que sobreproteger y evitarle cualquier esfuerzo o disgusto.
Sea alguien al que lo único que le hace falta es mano dura.
Sea una persona frívola y falta de sentimientos.
La persona con trastorno Límite de la Personalidad:
Sufre por una falta de adaptabilidad y madurez en su forma de actuar. Afectando esto a la forma de relacionarse con los demás y consigo mismo, la forma de resolver problemas y de interpretar los acontecimientos.
Ha aprendido formas desadaptativas (como la manipulación, la autodestructividad, o la evasión) de reaccionar ante la frustración, las dificultades o de resolver sus problemas.
Tiene elevada sensibilidad y experimenta emociones (tanto positivas como negativas) mucho más intensas que los demás, de mayor duración y le cuesta mucho más regularlas. Esto puede provocarle un sufrimiento intenso difícil de imaginar y comprender por los que le rodean
A pesar de poseer una inteligencia media-alta tiene dificultades para aprender de sus experiencias; así como problemas de concentración y de atención.
A menudo actúa impulsivamente (no premeditadamente) porque lo hace bajo la presión de emociones muy intensas; lo cual le dificulta mucho el control sobre todo de la ira y el enfado.
Suele presentarse a los demás con una especie de "máscara" por miedo y vergüenza de que los demás vean cómo es realmente; lo cual les lleva a rechazar la intimidad y proximidad, incluso la ayuda de otras personas.
Pueden esconder a veces muy bien sus sentimientos actuales y estado interno; confundiendo a los demás y llevándolos a pensar a que "no les pasa nada".
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Aquellos que tengan personas cercanas y noten por lo menos 6 o 7 rasgos definidos en este artículo , no duden en consultar con un especialista en el tema.
NO PUEDEN IMAGINAR LO QUE ADENTRO TIENE UN BORDERLINE, ES INDEFINIBLE.
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