InicioInfoJuana Azurduy: heroína olvidada

Juana Azurduy: heroína olvidada

Info11/21/2009
Juana Azurduy: heroína olvidada




La historia de Juana Azurduy es seguramente el símbolo de la lucha por la independencia latinoamericana. Aunque no era argentina, sino que había nacido en Chuquisaca, Alto Perú (Bolivia) , el 12 de julio de 1780, el Gral. Belgrano le obsequió su espada en reconocimiento al valor desarrollado en la lucha por la independencia y el gobierno de Buenos Aires, al mando de Pueyrredón le concedió en 1816 el grado de Teniente Coronel del ejército argentino por su bravura y coraje.
Pero la historia de Juana se remonta a su infancia, cuando debió luchar contra la misma sociedad de la época al quedar huérfana y ser enviada por una tía al Convento de Santa Teresa. A los 8 meses fue expulsada debido a su continua rebeldía. Posteriormente conocerá a la familia Padilla y el 8 de marzo de 1805 se casa con Manuel Padilla y tendrán tres hijos: Mariano, Manuel, Juliana y Mercedes.
Manuel Padilla se unirá a la causa revolucionaria al mando del Gral. Martín Miguel de Güemes. Los avatares de esa luchas revolucionarias hicieron que la casa de Juana fuera confiscada y ella debiera ocultarse para no ser aprendida, Mientras su marido se convertía en leyenda al atacar a los realistas con tácticas de guerrilla y lograr triunfos importantes. Juana se sumó al ejército en 1813 cuando los revolucionarios tomaron Potosí, logrando con esta conducta que muchas mujeres se sumaran a la lucha.
Las huestes de Padilla y Juana lograron un triunfo importante en Tarvita y Pomabamba y los realistas se encarnizaron en perseguir a la pareja. Acorralados debieron separarse: Manuel Padilla se fue hacia La Laguna y Juana Azurduy hacia una zona de pantanos junto a sus cuatro hijos. Allí enfermaron sus hijos y fallecieron Mariano y Manuel. Luego serían rescatados por su esposo y poco tiempo después murieron sus otros dos hijos Juliana y Mercedes.
A partir de ese momento la lucha se tornará más violenta, pero un nuevo embarazo le otorga un poco de alegría a la pareja. Pero estando embarazada lucha en el cerro de Carretas el 2 de agosto de 1814. Dará a luz a Luisa Padilla cuando se acercan las tropas realistas en Pitantora a orillas del Río Grande. Juana era la custodia del dinero que pertenecía a las tropas de Padilla cuando un grupo de suboficiales intentó arrebatárselo y ella la defendió con su hija en un brazo y con el otro la espada que le había obsequiado Belgrano. Huyó a caballo y cruzó el río. Madre e hija se salvaron y Juana dejó a su hija al cuidado de una india, Anastasia Mamani, que la cuidó durante el tiempo en que Juana continuó luchando.
El ejército que lideraban Manuel y Juana contaba con 6000 indios y en 1816 sitiaron Chuquisaca, pero esta vez los realistas lograron vencer y Manuel Padilla fue muerto y su cabeza puesta en la plaza pública que se exhibió durante meses, hasta que Juana, al mando de sus tropas la recuperó en 1817.
El duro golpe asestado por los realistas obligó a Juana a replegarse hacia Salta y combatir junto a Güemes hasta que éste falleció en 1821. Tres años estuvo allí, hasta que decidió regresar junto a su hija que ya tenía seis años de edad, hecho que logró recién en 1825 cuando el gobierno le dio cuatro mulas y cinco pesos para poder regresar.
En 1825 cuando Sucre ya era presidente de Bolivia le otorgó a Juana una pensión vitalicia que le retiraron en 1857 cuando estaba en la presidencia José María Linares.
Juana Azurduy falleció en la más extrema pobreza el 25 de mayo de 1862, a punto de cumplir 82 años.


Juana Azurduy escribió una carta al gobierno solicitando ayuda económica cuando se hallaba en Salta reclamando al gobierno boliviano sus bienes confiscados:
"Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme".




Datos archivados del Taringa! original
0puntos
121visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

m
mmihai🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts7
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.