Tipos de amistad para los que luchan con la homosexualidad
Queremos colocar aquí un cuadro de los tipos de amistades según el libro de Terapia Reparativa de la Homosexualidad Masculina de Nicolosi
Nicolosi dice que en orden de importancia para ir logrando el cambio existen diferentes niveles de amistades:
Amigos homosexuales que NO buscan el cambio y nos atraen: ellos pueden inducirnos a que nos desviemos de nuestro objetivo. Son desde el punto de vista de la terapia, no recomendables porque nos ponen en grave riesgo, con peligro de retroceder.
Amigos homosexuales que NO buscan el cambio y no nos atraen: ellos de manera indirecta pueden inducirnos a la tentación invitándonos al bar gay o a otros lugares. No se trata de evitarlos sino de tomar precauciones. El diálogo puede ser bueno, si estamos seguros de nuestro cambio, si no, es mejor ser cautelosos.
Amigos homosexuales que SI buscan el cambio: ellos nos pueden ayudar y su compañía es muy valiosa porque -ya que compartimos una misma situación- podemos comparar o intercambiar puntos de vista que nos pueden ayudar a unos y a otros.
Amigos heterosexuales que no nos atrean físicamente: ellos nos pueden proporcionar una imgen de lo que es la masculinidad. Al ser heterosexuales nos pueden brindar una amistad segura para crecer en nuestro anhelo de cambio. Al no haber emoción en esta amistad, puede resultar un poco tedioso el relacionarnos con ellos, pero ayuda.
Amigos heterosexuales que sí nos atraen físicamente: son los que -según la Terapia Reparativa- son los más valiosos porque la admiración que sentimos por ellos -debidamente deserotizada- nos puede ayudar al cambio. La explicación es que al ser la homosexualidad un problema emocional, es necesario que exista atracción hacia un amigo hétero para que esa emoción sea debidamente canalizada para facilitar el cambio. Se trata de ver a estos amigos como modelos en los que nos apoyamos para construir, alimentar y consolidad nuestra propia masculinidad.
fuente:
Queremos colocar aquí un cuadro de los tipos de amistades según el libro de Terapia Reparativa de la Homosexualidad Masculina de Nicolosi
Nicolosi dice que en orden de importancia para ir logrando el cambio existen diferentes niveles de amistades:
Amigos homosexuales que NO buscan el cambio y nos atraen: ellos pueden inducirnos a que nos desviemos de nuestro objetivo. Son desde el punto de vista de la terapia, no recomendables porque nos ponen en grave riesgo, con peligro de retroceder.
Amigos homosexuales que NO buscan el cambio y no nos atraen: ellos de manera indirecta pueden inducirnos a la tentación invitándonos al bar gay o a otros lugares. No se trata de evitarlos sino de tomar precauciones. El diálogo puede ser bueno, si estamos seguros de nuestro cambio, si no, es mejor ser cautelosos.
Amigos homosexuales que SI buscan el cambio: ellos nos pueden ayudar y su compañía es muy valiosa porque -ya que compartimos una misma situación- podemos comparar o intercambiar puntos de vista que nos pueden ayudar a unos y a otros.
Amigos heterosexuales que no nos atrean físicamente: ellos nos pueden proporcionar una imgen de lo que es la masculinidad. Al ser heterosexuales nos pueden brindar una amistad segura para crecer en nuestro anhelo de cambio. Al no haber emoción en esta amistad, puede resultar un poco tedioso el relacionarnos con ellos, pero ayuda.
Amigos heterosexuales que sí nos atraen físicamente: son los que -según la Terapia Reparativa- son los más valiosos porque la admiración que sentimos por ellos -debidamente deserotizada- nos puede ayudar al cambio. La explicación es que al ser la homosexualidad un problema emocional, es necesario que exista atracción hacia un amigo hétero para que esa emoción sea debidamente canalizada para facilitar el cambio. Se trata de ver a estos amigos como modelos en los que nos apoyamos para construir, alimentar y consolidad nuestra propia masculinidad.
fuente: