Con la llegada de los cálidos meses de verano o primavera, sacudimos el armario en búsqueda de nuestras sandalias favoritas. Pero si eres de los que adoran usar los flip-flops, chanclas o chancletas, te va a interesar mucho esta información. He aquí las buenas razones del por qué debes dejar de usarlas ahora mismo.
Estas sandalias, simples y cómodas, han sido muy populares durante décadas. Desafortunadamente, la simplicidad de este tipo de calzado también lo convierte en la pesadilla de todos los ortopédicos.
Un masaje suave de los pies puede ser capaz de aliviar temporalmente el dolor, pero la mejor opción sería dejar de usar las chanclas por completo. Por su puesto, son perfectas para llevarlas a la playa o en la ducha en el gimnasio. Pero no debes olvidar que estas sandalias, flexibles y abiertas, dejan tus pies vulnerables a todo tipo de accidentes y lesiones.
Chanclas, chancletas, flip-flops, generalmente poseen suelas de espuma simples y planas, con un par de tiras de plástico que forman la correa que envuelve la planta del pie y pasa entre los dedos. Son abiertas y relativamente cómodas, por lo que podemos sentirnos mucho más frescos en días calurosos de verano.
Los flip-flops son el culpable principal, ya que aportan una superficie anormalmente plana, forzando los ligamentos y tendones a tirar en direcciones incorrectas.
Uno de los mayores problemas con los flip-flops es que la mayoría de ellos tienen prácticamente cero apoyo de arco. Cada pie posee un arco natural en la parte central de la planta del pie. Los zapatos con el apoyo del arco soportan bien el peso del pie y preservan la forma de su arco.
Sin apoyo de arco, los ligamentos y tendones comenzarán a tirar en todas las direcciones para compensar la malformación. Esto se traduce en el dolor en los pies, y podría favorecer la fromación de juanetes, espuelas del talón y fascitis plantar.
Estando en la ducha del gimnasio o la piscina, siempre llevamos sandalias para evitar la exposición a los hongos. Pero el hongo y las bacterias están allí de todos modos, y encuentran un «hogar», agradable y acogedor, en la espuma porosa.
¡Eventualmente, llegan a tus pies de todos modos! Eso no significa que debas dejar de usar chanclas en duchas comunitarias, pero sí será una buena idea mantenerlas secas y limpias, y reemplazarlas a menudo.
Flip-flops tienen otras características, especialmente los que tienen una correa de plástico en el medio. Una correa de plástico no puede ser forrada de cuero o tela, así que seguirá frotando la piel entre los dedos de los pies (especialmente cuando los pies estén mojados), favoreciendo la formación de ampollas.
Con el tiempo, eso puede llevar a una condición llamada «hammertoe» (dedo en martillo), donde un dedo cruza sobre su vecino y se dobla de forma permanente hacia abajo. No es bonito y, a menudo, requiere de tratamiento cirúrgico.
¿Alguna vez trataste de correr en chanclas? No te lo recomendamos. Correr, o incluso sólo caminar en chanclas, te ralentizará totalmente, porque es difícil mantenerlos en pies mientras te mueves. Tendrás que agarrar la tira con los dedos del pie, propiciando la malformación y exponiéndote al peligro de caer, si necesitas moverte rápido.
Como resultado, sentirás un intenso dolor, y la presión añadida sobre la piel también puede conducirlos a desarrollar callos y piel agrietada.
¿Encontraste importante esta información? ¡Apuesto que sí! Las chanclas pueden ser ideales para usarlos en la playa, pero para caminar por la ciudad, sólo los zapatos cómodos y resistentes. ¡Se ha dicho!
Estas sandalias, simples y cómodas, han sido muy populares durante décadas. Desafortunadamente, la simplicidad de este tipo de calzado también lo convierte en la pesadilla de todos los ortopédicos.
Un masaje suave de los pies puede ser capaz de aliviar temporalmente el dolor, pero la mejor opción sería dejar de usar las chanclas por completo. Por su puesto, son perfectas para llevarlas a la playa o en la ducha en el gimnasio. Pero no debes olvidar que estas sandalias, flexibles y abiertas, dejan tus pies vulnerables a todo tipo de accidentes y lesiones.

¿Qué son los flip-flops, exactamente?
Chanclas, chancletas, flip-flops, generalmente poseen suelas de espuma simples y planas, con un par de tiras de plástico que forman la correa que envuelve la planta del pie y pasa entre los dedos. Son abiertas y relativamente cómodas, por lo que podemos sentirnos mucho más frescos en días calurosos de verano.
El peligro de usar flip-flops durante mucho tiempo
- Causan juanetes
Los flip-flops son el culpable principal, ya que aportan una superficie anormalmente plana, forzando los ligamentos y tendones a tirar en direcciones incorrectas.
- No apoyan tus arcos
Uno de los mayores problemas con los flip-flops es que la mayoría de ellos tienen prácticamente cero apoyo de arco. Cada pie posee un arco natural en la parte central de la planta del pie. Los zapatos con el apoyo del arco soportan bien el peso del pie y preservan la forma de su arco.
Sin apoyo de arco, los ligamentos y tendones comenzarán a tirar en todas las direcciones para compensar la malformación. Esto se traduce en el dolor en los pies, y podría favorecer la fromación de juanetes, espuelas del talón y fascitis plantar.
- Favorecen el crecimiento del hongo
Estando en la ducha del gimnasio o la piscina, siempre llevamos sandalias para evitar la exposición a los hongos. Pero el hongo y las bacterias están allí de todos modos, y encuentran un «hogar», agradable y acogedor, en la espuma porosa.
¡Eventualmente, llegan a tus pies de todos modos! Eso no significa que debas dejar de usar chanclas en duchas comunitarias, pero sí será una buena idea mantenerlas secas y limpias, y reemplazarlas a menudo.
- Hacen que las ampollas se rompan
Flip-flops tienen otras características, especialmente los que tienen una correa de plástico en el medio. Una correa de plástico no puede ser forrada de cuero o tela, así que seguirá frotando la piel entre los dedos de los pies (especialmente cuando los pies estén mojados), favoreciendo la formación de ampollas.
- Deforman los dedos del pie
Con el tiempo, eso puede llevar a una condición llamada «hammertoe» (dedo en martillo), donde un dedo cruza sobre su vecino y se dobla de forma permanente hacia abajo. No es bonito y, a menudo, requiere de tratamiento cirúrgico.
- Favorecen las caídas
- Te retrasan
¿Alguna vez trataste de correr en chanclas? No te lo recomendamos. Correr, o incluso sólo caminar en chanclas, te ralentizará totalmente, porque es difícil mantenerlos en pies mientras te mueves. Tendrás que agarrar la tira con los dedos del pie, propiciando la malformación y exponiéndote al peligro de caer, si necesitas moverte rápido.
- Lesionan los talones
Como resultado, sentirás un intenso dolor, y la presión añadida sobre la piel también puede conducirlos a desarrollar callos y piel agrietada.
¿Encontraste importante esta información? ¡Apuesto que sí! Las chanclas pueden ser ideales para usarlos en la playa, pero para caminar por la ciudad, sólo los zapatos cómodos y resistentes. ¡Se ha dicho!
