Al igual que sucede con la consolidación de suelos , los estudios geológicos para la edificación y muchas otras tendencias en la construcción, podemos nombrar también a las cubiertas vegetales. Se trata de una tendencia muy de moda aunque en otros países llevan mucho tiempo usándose. Se trata de la cubrición tanto total como parcial de la cubierta con tierra y vegetación.
¿Qué ventajas aporta una cubierta vegetal?
A priori podríamos decir que la principal ventaja es la estética, porque siempre quedará mejor una cubierta vegetal que una de hormigón, por ejemplo, pero esta clase de cubiertas tienen muchas otras ventajas como las que vamos a ver.
Una de ellas es que reduce lo que se conoce como efecto isla de calor urbana (ICU) Se trata del incremento de la temperatura ambiente promedio que hay en las zonas urbanas. Las cubiertas que no son vegetales pueden hacer que la temperatura de los hogares aumente, pudiendo afectar tanto a la salud de las personas como al medio ambiente y al consumo energético.
Con una cubierta vegetal también se consigue una notable mejora de la calidad del aire de las ciudades y contribuyen a reducir la contaminación, por lo que cada vez son más ciudades en el mundo las que apuestan por esta tendencia vegetal.
Otro punto muy a tener en cuenta es que consiguen reducir la contaminación acústica, pudiendo llegar a atenuar hasta 40dB, por lo que es ideal en aquellos rincones de la ciudad en los que se genere mucho ruido como salas de conciertos, discotecas o incluso aeropuertos entre otros.
Proporciona una mejor gestión de las aguas de lluvia, contribuyendo a la falta de sistemas de drenaje con lo que pueden llegar algunas ciudades. Asimismo, las cubiertas vegetales destacan por hacer que la membrana impermeabilizante dure más tiempo.
Por ejemplo, los tejados suelen tener una vida útil de unos 15 años aproximadamente y cuando las membranas están continuamente expuestas a las condiciones climáticas, se van degradando poco a poco, reduciendo su vida útil, algo que no sucede con las cubiertas vegetales, las cuales también sirven para reducir los costes de mantenimiento.