Tengo tiempo dándole vuelta en la cabeza y no consigo determinar quién fue quien se arrogó la atribución de calificar a la derecha como intrínsecamente mala y a la izquierda como buena. Porque hacia donde uno vea, lo que se habla es de izquierda, como si fuera un mundo exclusivamente de zurdos, descalificando, sin derecho de réplica, a la derecha. Es usual que cuando alguien comience a opinar sobre algo en términos distintos a los que promueve la izquierda, surja el primer grito de “¡derechista!”, las más de las veces debidamente acompañado por “¡fascista!” y “¡nazi!” –que no estoy muy seguro de que quienes los usan tan libremente sepan qué quieren decir-, para , sin más, querer desprestigiar al acusado de tal. Pero no he oído a nadie explicar, ni me han dicho a mí, por qué ser de derecha es malo. La memoria es corta, pues olvidamos qué quiere decir “nazi”. Es, simple y llanamente, un acrónimo de “Nacional Socialista” [Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) — “Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes”]1 (¿lo sabían, señores de la izquierda? Creo que no, que pensaban que “nazi” era una palabra surgida al azar…). Y olvidamos, también (¿interesadamente?) los orígenes socialistas2 de Mussolini…
Aún cuando nunca me he considerado “de derecha” por razones que yo mismo desconozco, me sorprende la vehemencia con la cual se le ataca. Porque, al fin y al cabo, la socialdemocracia, por ejemplo, tiene, en realidad, más elementos en común con la “derecha” que con una izquierda como la presente estos días en Cuba y en algunos países de este continente. Si a ver vamos, la “derecha” actual ha logrado un progreso –en términos generales- en las condiciones de vida que en nada es comparable a la nivelación “por debajo” que nos ofrece la “izquierda” de moda. A menos, claro, que la meta sea la “ranchificación” de un país. ¿Qué puede responder un izquierdista trasnochado al giro hacia la derecha de, por ejemplo, China y Viet Nam? ¿Por qué ese vuelco hacia una economía de “derecha” (no hablemos sólo de política. Vamos a lo económico)? ¿Será que se han dado cuenta que la planificación estatal, el control de cambios –y de precios- y las nacionalizaciones de empresas exitosas lo que llevan es al fracaso? ¿Hasta cuándo un Estado que maneja desde teleféricos hasta mataderos, pasando por siderúrgicas, comunicaciones, hoteles, líneas aéreas, mercados y artículos al detal? Por eso, no logro entender quién le dio patente de corso a la izquierda para sus desvaríos y bola negra a la derecha para producir. Si alguien pudiera demostrarme fehacientemente por qué la izquierda es intrínsecamente buena y la derecha mala, espero las pruebas.
1 Nazi es la contracción de la palabra alemana NAtionalsoZIalistische, que significa nacionalsocialista y hace referencia al movimiento Nazista o Nazismo. (Wikipedia)
2 Definiciones de fascismo. El fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica denominado corporativismo, por ello exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; (…). Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder dictatorial en el que se concentra todo el poder con el propósito de conducir en unidad al denominado cuerpo social de la nación.
El fascismo se caracteriza por su método de análisis o estrategia de difusión de juzgar sistemáticamente a la gente no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo. Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. La desinformación, la manipulación del sistema educativo y un gran número de mecanismos de encuadramiento social, vician y desvirtúan la voluntad general hasta desarrollar materialmente una oclocracia que se constituye en una fuente esencial del carisma de liderazgo y en consecuencia, en una fuente principal de la legitimidad del caudillo. El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX. De hecho, el fascismo es ante todo un nacionalismo exacerbado que identifica tierra, pueblo y estado con el partido y su líder.
Aún cuando nunca me he considerado “de derecha” por razones que yo mismo desconozco, me sorprende la vehemencia con la cual se le ataca. Porque, al fin y al cabo, la socialdemocracia, por ejemplo, tiene, en realidad, más elementos en común con la “derecha” que con una izquierda como la presente estos días en Cuba y en algunos países de este continente. Si a ver vamos, la “derecha” actual ha logrado un progreso –en términos generales- en las condiciones de vida que en nada es comparable a la nivelación “por debajo” que nos ofrece la “izquierda” de moda. A menos, claro, que la meta sea la “ranchificación” de un país. ¿Qué puede responder un izquierdista trasnochado al giro hacia la derecha de, por ejemplo, China y Viet Nam? ¿Por qué ese vuelco hacia una economía de “derecha” (no hablemos sólo de política. Vamos a lo económico)? ¿Será que se han dado cuenta que la planificación estatal, el control de cambios –y de precios- y las nacionalizaciones de empresas exitosas lo que llevan es al fracaso? ¿Hasta cuándo un Estado que maneja desde teleféricos hasta mataderos, pasando por siderúrgicas, comunicaciones, hoteles, líneas aéreas, mercados y artículos al detal? Por eso, no logro entender quién le dio patente de corso a la izquierda para sus desvaríos y bola negra a la derecha para producir. Si alguien pudiera demostrarme fehacientemente por qué la izquierda es intrínsecamente buena y la derecha mala, espero las pruebas.
1 Nazi es la contracción de la palabra alemana NAtionalsoZIalistische, que significa nacionalsocialista y hace referencia al movimiento Nazista o Nazismo. (Wikipedia)
2 Definiciones de fascismo. El fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica denominado corporativismo, por ello exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; (…). Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder dictatorial en el que se concentra todo el poder con el propósito de conducir en unidad al denominado cuerpo social de la nación.
El fascismo se caracteriza por su método de análisis o estrategia de difusión de juzgar sistemáticamente a la gente no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo. Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. La desinformación, la manipulación del sistema educativo y un gran número de mecanismos de encuadramiento social, vician y desvirtúan la voluntad general hasta desarrollar materialmente una oclocracia que se constituye en una fuente esencial del carisma de liderazgo y en consecuencia, en una fuente principal de la legitimidad del caudillo. El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX. De hecho, el fascismo es ante todo un nacionalismo exacerbado que identifica tierra, pueblo y estado con el partido y su líder.