
El ayuno intermitente podría ser la solución para la diabetes y los problemas de páncreas
La dieta del ayuno intermitente consiste en intercalar días en los que ingieres alimentas de manera normal con días en los que consumes como mucho unas 500 o 600 calorías, es decir, ayunas.
Según un estudio, esta dieta ha sido capaz de revertir los síntomas de la diabetes y restaurar las funciones del páncreas en los ratones.
Los investigadores han sido capaces de revertir los síntomas de la diabetes y restaurar las funciones del páncreas en los ratones, poniéndolos en una versión de la dieta de ayuno imitando. De esta manera podríamos decir que “reinicia” las funciones del cuerpo y restaura la producción de insulina.
La diabetes es el resultado de un páncreas que no puede producir insulina (tipo I) o está dañado por la resistencia a la insulina (tipo II), y el equipo de la Universidad del Sur de California asegura que esta dieta revertió los síntomas de ambos tipos de diabetes en ratones.
Esto puede que también sea así en personas ya que durante los días de ayuno, aunque puedas consumir ciertos alimentos cuidadosamente, tu cerebro y tu organismo creen que estás ayunando totalmente. Cuando al día siguiente vuelves a consumir alimentos de manera normal tus células se activan con mayor eficacia.
“Al empujar a los ratones a un estado extremo y luego traerlos de vuelta, las células del páncreas se activan estando restauradas”, dice el jefe del equipo de investigación, Valter Longo.
En los seres humanos, se ha demostrado que este tipo de dieta ayuda a perder peso de manera eficaz y, además, reduce el riesgo de sufrir cáncer y enfermedades cardíacas y los síntomas de la esclerosis múltiple. Por todo ello, se está ganando una gran reputación entre los científicos.
Cuando el cuerpo está hambriento, deja de producir células y se encarga de reparar las células del cuerpo que están dañadas. De esta manera, las células con errores no van aumentando sino disminuyendo.
En el último estudio, los ratones ayunaron cuatro días a la semana durante un período de varios meses.
Los científicos encontraron que de esta manera, lograron regenerar las células beta del páncreas, responsables de almacenar y liberar la insulina, ya que las células dañadas fueron reemplazadas.