é que alguno puede estar esperándolo, pero no voy a hacer chistes sobre Sandro por las siguientes razones: 1) Ya los hice todos por Facebook y Twitter y no me gusta repetirme; 2) Estoy en Aguas Verdes y la única vía de información que tengo es la radio de mi MP3, un pen drive de 512 MB que de casualidad agarra la FM local (y eso que está a media cuadra de donde estoy parando), de modo que no estoy lo suficientemente empapado en el tema como para opinar; 3) Porque Green Waters es un reducto especialmente férreo para las fans del Gitano: está lleno de "nenas" incendiadas por acá, y temo represalias; 4) Y esta sí, en serio: porque la gente se pone tan ridículamente solemne en estos casos que ya ni me resulta un desafío. Después de lo de Michael Jackson, siento que los mismos que viven exigiendo provocación e irreverencia, ante un caso como éste, se paralizan y se embeben de una moral pacata impuesta por el "clima social" que bajan los medios como línea de pensamiento, a punto tal de desconocer que el humor negro es un mecanismo de defensa psicológicamente probado y que mientras no mancille la obra o el buen nombre del finado en cuestión, uno puede decir lo que se le antoje. No tengo nada contra la pena del verdadero fanático, ¿pero cuánta gente que no escuchó jamás un disco de Sandro se está mostrando compungida como si hubiera perdido un ser querido? La música con violines de los noticieros, las compaginaciones con fotos viejas, las lágrimas televisadas de las fans... todos elementos audiovisuales que condicionan a más de uno para unirse irracionalmente al clima generalizado de dolor, y luego escandalizarse ante cualquier elemento disruptivo. Por eso, para evitar reacciones de tía abuela de Barrio Norte, prefiero dejar de lado al Gitano en sí (un artista que jamás me llegó, pero que respeto como ídolo popular) y hablar de ciertas cuestiones periféricas.
Como por ejemplo, las consecuencias económicas que reportará en determinados sectores de la población su desaparición física. A saber.
- Lamenta profundamente el fallecimiento de Roberto Sánchez el gremio de los fabricantes de ropa interior XL y XXL, quienes solían forrarse de morlacos tras cada seguidilla de Gran Rex debido a la reposición del material propulsado hacia el rostro del cantante por parte de la fanaticada efusiva. Bajón.
- Otra seria perjudicada por esta situación es Catalina Dlugi, quien se ve obligada a realizar horas extras sin remuneración alguna, más allá de tener que escribir y/o improvisar aún más incoherencias de las que habitualmente profiere. Los productores televisivos en general siguen el mismo camino, viéndose forzados a conseguir a cualquier músico o figura mediática (no importa quién: Ricardo Fort, el Negro Ibarra, el Tano Marciello. el que atienda el teléfono) para que largue unas lágrimas en nombre del Gitano en vivo y en directo. Y todo por el mismo sueldo.
- En cambio, en la sede del Sindicato de Dobles de Sandro se escucharon llantos desgarradores pero también algún descorche furtivo en la madrugada. Misma situación con los acreedores del ex marido de Adriana Aguirre, quienes celebran la oportunidad de cobrar sus deudas ante la resurrección laboral del sujeto en cuestión, pero se quieren pegar un tiro en la encía por tener que ver en todos los canales otra vez al subnormal ese.
- Dicen que, ola de calor y aglomeración mediante, para hoy se espera en el Congreso más venta de agua mineral que en la última Creamfields.
Como por ejemplo, las consecuencias económicas que reportará en determinados sectores de la población su desaparición física. A saber.
- Lamenta profundamente el fallecimiento de Roberto Sánchez el gremio de los fabricantes de ropa interior XL y XXL, quienes solían forrarse de morlacos tras cada seguidilla de Gran Rex debido a la reposición del material propulsado hacia el rostro del cantante por parte de la fanaticada efusiva. Bajón.
- Otra seria perjudicada por esta situación es Catalina Dlugi, quien se ve obligada a realizar horas extras sin remuneración alguna, más allá de tener que escribir y/o improvisar aún más incoherencias de las que habitualmente profiere. Los productores televisivos en general siguen el mismo camino, viéndose forzados a conseguir a cualquier músico o figura mediática (no importa quién: Ricardo Fort, el Negro Ibarra, el Tano Marciello. el que atienda el teléfono) para que largue unas lágrimas en nombre del Gitano en vivo y en directo. Y todo por el mismo sueldo.
- En cambio, en la sede del Sindicato de Dobles de Sandro se escucharon llantos desgarradores pero también algún descorche furtivo en la madrugada. Misma situación con los acreedores del ex marido de Adriana Aguirre, quienes celebran la oportunidad de cobrar sus deudas ante la resurrección laboral del sujeto en cuestión, pero se quieren pegar un tiro en la encía por tener que ver en todos los canales otra vez al subnormal ese.
- Dicen que, ola de calor y aglomeración mediante, para hoy se espera en el Congreso más venta de agua mineral que en la última Creamfields.