Como siempre una vez más he comprobado, por lo menos aquí en Argentina no sabemos valorar lo que tenemos.
En todo sentido:
Perdemos nuestra media naranja, recién ahí valoramos la perdida. No sé quizás porque estábamos acostumbrados.
Volviendo al idolo de américa, (Sandro) Q.D.P., necesitamos perderlo para valorarlo como artista, como persona, o me van adecir, que antes no podía tener récord de ventas en discos y filmes que él mismo produjo y actuó.
Que le vamos hacer, no tenemos remedio. No cambiamos más. Necesitamos la pérdida de alguien en alguna etapa de nuestras vidas:
como por ej. la pérdida de la tía, porque nos hacía ricas tortas, o el de algún artista olvidado que sobrevive como puede el resto de su vida.
En fin empecemos haciendo reconocimientos en vida. Pongámoslo en práctica para valorar todo aquello que nos identifica y por sobre todo bien nuestro.