dijo:1 - ¿Cómo superar el miedo a hablar en público?
2 - Querer es poder
3 - Recupera la energía
4 - Aprende a terminar etapas y a seguir adelante
5 - Aumenta tu fuerza de voluntad
6 - Supera la fobia a las arañas
7 - ¿Cómo hacer elecciones correctas?
8 - Evita el cansancio excesivo
9 - 5 claves para aumentar la capacidad mental
10 - Aprende de la competencia
11 - ¿Cómo sobrellevar el trabajo bajo presión?
12 - Aprende a superar el pesimismo
13 - ¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?
14 - Los 7 principios del exito
15 - ¿Cómo actuar frente a una crisis de pánico?
16 - ¿Sobrepasado por las presiones? Conoce la solución
17 - 7 tips para superar el miedo
18 - ¿Cómo tener más fuerza de voluntad?
19 - 6 claves para generar cambios positivos y duraderos
Aquellos que padecen un tipo particular de fobia, la social, sienten que no son capaces de conducirse correctamente en público porque les asalta un miedo intenso e irracional de sentirte humillados cada vez que tienen que hablar ante otros, dar una clase o asistir a una reunión con más de una persona. Aproximadamente un 2 % de todas las personas sanas tienen o han tenido conductas compatibles con esta enfermedad
Si así te sientes cuando no hay motivos reales que lo justifiquen, o el temor es tan intenso que te inhibe y encierra, debes encarar la superación de esta fobia desde dos perspectivas: la reflexiva, para bucear en la raíz del temor, y la conductual, para aprender a dar respuestas diferentes frente a las situaciones que te provocan ansiedad.
1 - Rastrea en tu interior cuáles son las situaciones en las que te surgen pensamientos que te conducen a la ansiedad. Obsérvalos y toma nota detallada de estos escenarios.
Analiza cual es tu posición en ellos y que expectativas tienes. Compáralas con las expectativas que tú supones que tienen los demás sobre ti.
2 - Toma cada uno de esos contextos y trata de descubrir cual sería el grado de riesgo real que contienen. Así descubrirás que, a partir de un detalle real pero nimio, o incluso de una fantasía, tu fobia te compele a exagerar el riesgo, siempre en tu imaginación y nunca en la realidad. Verifícalo, comparando los riesgos que has determinado con reales con las expectativas que habías supuesto en el tip anterior.
3 - Realiza con detenimiento estos 2 ejercicios que te serán de mucha utilidad para modificar estas conductas
* Disminuye esta visión catastrófica de tu imaginación recurriendo al sentido del humor, exagerando aún más la "visión catastrófica" y llevándola a extremos que te puedan provoquen risa.
4 - Apela a tu memoria, recordando escenas en las que tú mismo u otras personas, a las que consideres pares o similares a ti, vivieron momentos semejantes, y nada trágico les sucedió por ello.
5 - No huyas de aquello que te atemoriza. Apuesta, en cambio, por una estrategia de superación gradual, donde cada pequeña experiencia que realices te dejará el sabor de estar avanzando sostenidamente en su resolución.
6 - No intentes eliminar tu ansiedad sino fortalecerte frente a las situaciones que te la provocan. Así ganarás cada día un espacio mayor para tu autoestima.
7 - Proponte cada mañana "desafiar a tu fobia". Realiza una pequeña acción superadora. De este modo conseguirás modificar favorablemente la relación de fuerzas entre tu fobia (hasta hoy, enorme) y tú mismo (que irás creciendo en fuerza cada día).
8 - Afirma cada día que tú puedes alcanzar todo lo que te propones, y que sólo necesitas aplicar un pequeño esfuerzo progresivo para concretar tus objetivos a mediano plano.
9 - Incorpora técnicas de relajación y de control de la ansiedad, a las que puedas apelar cuando las necesites. No subestimes su poder.
* La fobia social, al igual que todo temor irracional, se va desarrollando a partir de la acumulación de situaciones frustrantes que te han superado y frente a las cuales no pudiste dar una respuesta satisfactoria en su momento.
* Si comienzas a acumular diariamente experiencias positivas, por pequeñas que sean, habrás iniciado el camino de superación de cualquier temor.
* No olvides consultar a un especialista cuando sientas que no puedes resolver este tema por ti mismo o ya ha pasado demasiado tiempo y tus esfuerzos no son recompensados con una mejora en tu calidad de vida.
Médico Psiquiatra
M.N 69874
El primer obstáculo a superar frente a un deseo que no nos atrevemos a ejecutar, no está en el afuera, sino en nuestra propia mente. Esta barrera mental es útil y necesaria si es empleada para reprimir deseos perjudiciales para nosotros o para nuestro medio, pero se convierte en fuente de sufrimiento cuando nos impide crecer.
Utilizando estos tips encontrarás modos de superar límites impuestos por la educación o la cultura y te acercarás a aquello que te beneficie genuinamente por ser coincidente con tus valores y principios éticos.
1 - Antes de decir que no puedes o que no quieres, tómate un par de minutos para escuchar tu interior. Al no responder por reflejo, le darás a tu mente la oportunidad de reflexionar antes de responder.
2 - Cuando sientas o digas "no puedo", imagina que no es cierto. Toma tu negativa como si fuera simplemente el disfraz de un temor y no le des credibilidad o importancia. Reflexiona acerca de los beneficios que obtendrías si pudieras. Evalúa el costo. Luego, decide.
3 - Cuando sienta que la frase "no puedo" se te impone, añádele otra frase que refleje posibilidades temporales. Por ejemplo: "no puedo por ahora", "no puedo hoy, pero mañana sí lo haré", "no puedo por el momento, pero me prepararé para hacerlo".
4 - Evita las ideas absolutas y reemplázalas por grados de posibilidad. Por ejemplo, en lugar de afirmar "no puedo hacerlo", pregúntate "¿podré hacerlo? A medida que avances en tu práctica podrás reforzar esta actitud positiva diciéndote: "Deseo hacerlo... ¿Cómo podría hacerlo?", "Intentaré hacerlo", "Lo estoy haciendo".
5 - Repite varias veces al día frases tales como "puedo lidiar con este problema y resolverlo", sin importar si lo "crees" racionalmente o no. Aunque en un principio las digas o las pienses con poca carga afectiva, la repetición te permitirá grabar un "sendero nuevo y positivo en tu memoria", el que se reforzará con aquello que hagas para enfrentar el problema.
6 - No te quejes de tus imposibilidades. Apóyate en alguna de tus virtudes y comienza, a partir de ella, tus reflexiones acerca de la conveniencia o no de cumplir lo que deseas.
7 - No te exijas hacer todo de modo solitario y heroico. Comparte tu plan de desafío al "no puedo" con alguien de tu confianza y reúnete periódicamente con esa persona para evaluar tus progresos.
8 - Cuando confirmes que te faltan herramientas para poder concretar tus deseos, capacítate, infórmate, estudia. Nadie puede todo en cualquier momento, pero es posible prepararse para realizar aquello que quieres en un futuro.
* Aunque existan, en la actualidad, circunstancias que te impidan objetivamente la acción, ten presente que no será así eternamente.
* Prepárate desde hoy para estar listo y, en ese momento, avanzar con resolución.
Médico Psiquiatra
M.N. 69874
Te alimentas bien, descansas lo suficiente, tu salud es óptima y, sin embargo, repetidamente te encuentras sin deseos de hacer nada.
¿Qué puedes hacer para superar la apatía y reencontrarte con tus propias motivaciones?
Ten en cuenta estos consejos.
1 - Abandona las ideas trágicas o pesimistas. No las reprimas, simplemente abandónalas con el mismo desinterés que sientes hoy por las otras cosas de tu vida.
2 - Ubícate en algún espacio agradable de tu casa o de la ciudad en que vives (tu habitación, el jardín, una plaza) y respira con conciencia del aire que suavemente entra y sale de tus pulmones. Concéntrate en la respiración hasta que sientas la calma y la vitalidad de tu mundo interno.
3 - Visualiza con nitidez algún deseo, por pequeño o insignificante que te parezca. Utiliza tu imaginación para transformarlo, de una sensación más o menos difusa de querer estar mejor, en una imagen clara, brillante y en movimiento. Integra tu deseo como si fuera una película, y a ti mismo como su protagonista.
4 - Cuando logres enraizar tu deseo, pregúntate si vale la pena esforzarse por él. Se sincero contigo mismo y respóndete con la mayor honestidad.
5 - Si te respondes que no vale la pena esforzarte por tan poca cosa, repite el procedimiento. Busca un deseo y transfórmalo en una película colocándote como protagonista. Ante tal visión, realízate nuevamente la pregunta por la validez de tu esfuerzo.
6 - Hazlo así, con tantos deseos como te sean necesarios hasta dar con uno que encienda la chispa de tu motivación. No te urjas en encontrarlo en el primer intento, ni te conformes con cualquier deseo, simplemente para salir de la apatía.
7 - Descarta las ideas que hablen de tu falta de voluntad, de tu pereza o de cualquier otra ineptitud o falla de tu parte. Por el contrario, insiste con el ejercicio de imágenes hasta encontrar un deseo que justifique plenamente la inversión de tu energía vital.
* El uso metódico de la imaginación para encontrar soluciones a los propios conflictos vitales, como la falta de motivación, es una acción que en sí misma nos permitirá encontrarnos con las raíces de nuestros propios deseos y la vitalidad y la energía para realizarlos.
Las situaciones de la vida cambian cada vez más rápidamente y muchas veces nos cuesta adaptarnos a los cambios que se producen en nuestras vidas.
Si eres de los que sigues apenándote por lo que tenías pero que ya no está, aprende a concluir etapas para seguir adelante.
1 - No vivas el presente añorando el pasado.
Enfócate en tu situación actual y emplea tu vida para mejorar este momento que hoy vives.
2 - Toma la iniciativa para mejorar aspectos pequeños de tu situación presente.
No te paralices esperando a que alguien o algo te devuelva el pasado.
3 - Cuando quieras escaparte por unos minutos del presente, piensa en tu futuro.
Pregúntate: ¿Cómo me gustaría que mejorara tal o cual situación?, ¿Qué puedo hacer hoy para que ese deseo futuro se concrete?, ¿Cuento con alguna experiencia en la cual apoyarme para realizar ese deseo?, ¿Hacia qué dirección debería encaminar mis pasos para realizar ese deseo?
4 - No mires el pasado con nostalgia ni esperes su regreso.
Mira las situaciones ya pasadas como un calzado que hoy te queda pequeño y que sólo te haría sufrir si insistieras en ponértelo nuevamente. Los nuevos pasos requieren de nuevo calzado.
5 - Escribe tus mejores deseos para ti y tus seres queridos para los próximos doce meses y proponte comenzar a trabajar hoy mismo para realizar al menos alguno de ellos.
6 - Vive día a día, manteniendo siempre a la vista el lugar a donde quieres llegar con tu acción de hoy.
* El futuro es un tiempo muy importante para la conciencia.
* Si te imaginas un futuro promisorio y te dedicas a trabajar para concretarlo, encaminarás tu presente sin nostalgias por las situaciones perdidas.
Médico Psiquiatra
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La falta de voluntad no existe. Cuando enuncias que no tienes la voluntad necesaria para levantarte temprano, ¿cómo consigues hacerlo sin titubeos cuando se trata de madrugar para salir de vacaciones, realizar ese paseo que tanto ansiabas o acompañar a quien quieres adonde lo necesita?
En realidad, lo que solemos llamar falta de voluntad simplemente refleja un conflicto entre deseos que se oponen entre sí.
Si quieres contar con la fuerza necesaria para transformarte, considera estos tips para superar el conflicto entre tus deseos más internos.
1 - Cuando sientas que no tienes voluntad para plasmar aquello que percibes que te agrada o te causa felicidad, intenta identificar cuáles son los deseos que se contraponen para su realización.
2 - Observa cada situación en particular y pregúntate cual es el sentido o el beneficio que conllevará su puesta en marcha. Enfócate en tus necesidades y alístate para la acción.
3 - Cuando te enfrentes con aspiraciones que identifiques como opuestas, pregúntate cuál te provocaría mayor felicidad y dedícate a realizarla apenas obtengas tu propia respuesta.
4 - No te demores en hacer aquello que quieres. Una vez que hayas tomado una decisión actúa inmediatamente, sin postergaciones.
5 - No enfatices sobre lo costoso que puede ser realizar tu proyecto o lo dificultosa que será su manutención. Guíate por los avances, nunca por las dificultades.
6 - Antes de decidir no actuar, concentra tu pensamiento en cuanto perderás con la inacción. En muchas ocasiones abandonamos nuestros intentos por cansancio o por temor a fracasar, y no por real "falta de voluntad" para actuar.
7 - Cada vez que estés a punto de no hacer algo que te has propuesto, imagina que ante ti se abren dos caminos: "el camino del sí" y "el camino del no". Reflexiona en las consecuencias que traerá a tu vida tomar uno u otro.
8 - Refuerza diariamente la imagen de lo que quieres alcanzar y llénala de brillo, confianza y posibilidades. Esa imagen te atraerá desde el futuro y encontrarás la fuerza para vencer tu tendencia a postergar la acción.
6 - Supera la fobia a las arañas
Médico Psiquiatra
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El miedo irracional, intenso y desproporcionado a las arañas, fobia por la que consultan dos veces más las mujeres que los varones, afecta marcadamente la vida de quienes lo padecen.
Si padeces de aracnofobia, no te preocupes ni te maltrates por ello. Existen diferentes modos de enfrentarla para controlar este síntoma. En estos tips encontrarás recomendaciones para comenzar a superarla.
1 - El primer paso para superar tu fobia es aceptar que es sano y precavido sentir cierto resquemor frente a un animal cuya picadura puede ocasionar lesiones. Por lo tanto no busques erradicar tu temor a las arañas, sino ponerlo bajo tu control consciente.
2 - Evita ser "sorprendido" por las arañas: limpia y ventila periódicamente los lugares en donde puedan esconderse (detrás de cuadros y muebles, rincones oscuros, lugares de poco uso). Si vives en zonas de alta proliferación de arácnidos, coloca protecciones en las puertas y en las ventanas para impedirles el acceso al interior de tu vivienda.
3 - No fuerces el contacto con las arañas. Avanza suavemente en el manejo de tu fobia: a tu propio ritmo y sin mayores exigencias, pero sin detenerte.
4 - Toma contacto con el animal de modo paulatino y gradual hasta llegar a la exposición directa. Hazlo sólo en los momentos en que te percibas dispuesto y cómodo, como si estuvieras realizando un experimento o jugando con algo que te divierta.
5 - Comienza observando fotografías con bajo grado de detalle hasta lograr tolerar ver aquellas más nítidas y precisas.
6 - Puedes acrecentar tu sensación de control si preparas el ambiente para tomar contacto con el animal: escucha una música agradable, recurre a tu sentido del humor y relájate antes de comenzar. Recuerda que tu prioridad es mantener tu temor bajo control consciente y no convertirte en un avezado cazador de arañas.
7 - En la medida en que sientas que aumenta tu confianza, atrévete a exposiciones más audaces: contempla videos y documentales en donde observes arañas en movimiento en sus hábitats naturales, infórmate sobre sus variedades y hábitos, visita un zoológico en donde puedas verlas detrás de un cristal.
8 - Cuando sientas que has ganado en seguridad y que tienes cierto control sobre tu temor, comienza a imaginar como procederías si encontraras una araña en tu casa, en tu lugar de trabajo, o en la calle. Elabora distintas estrategias según la ocasión. Anticipa y entrénate con esta nueva conducta, teniendo en cuenta que el temor no te domina.
9 - Observa cómo reaccionan frente a las arañas otras personas, y emplea esa información para mejorar y asegurar tus respuestas.
* Las personas afectadas por fobias suelen demorar hasta diez años en buscar tratamiento y generalmente lo hacen frente a una crisis.
* No postergues tu decisión de superar tu fobia y obtendrás resultados más efectivos y veloces.
* Si pese a tus esfuerzos no logras superar tus temores no dudes en consultar a un especialista, quien podrá ayudarte a resolver esta desagradable conducta.
7 - ¿Cómo hacer elecciones correctas?
Algunos aspectos y circunstancias de tu vida parecieran acompañarte de manera constante, como si estuvieras destinado a vivirlos siempre del mismo modo. Otros, en cambio, parecen responder a las elecciones que realizas cada vez que te enfrentas a ellos. Te mostramos cómo sinergizar estas dos tendencias para volcarlas favorablemente en tus proyectos vitales.
1 - Repasa tu vida para detectar aquellas circunstancias positivas que se presentan como constantes. No busques aquellas situaciones destacadas, que te salieron "muy bien" unas pocas veces en tu vida, o que sucedieron por eventos extraordinarios. Por el contrario, busca aquellas cuestiones cotidianas en las que sueles responder siempre con la misma actitud. Por ejemplo, tu disposición a acompañar a tus amigos, tu necesidad de encontrar las raíces de los problemas, tu permanencia a la hora de la acción, tu deseo de superar los límites impuestos, tu solidaridad, tu practicidad.
2 - Escribe una lista con estas características constantes de tu personalidad. Así verás claramente aquello que te sale sin esfuerzo, aquello para lo que "has venido preparado" casi naturalmente. En estas características se manifiesta tu destino.
3 - Ahora repasa tu vida para buscar esas experiencias que nunca pensaste que llegarías a realizar. Recuerda aquellas situaciones para las que no te sentías preparado, o que no habías siquiera imaginado, pero que sin embargo enfrentaste y a las que le diste una respuesta satisfactoria. Pueden haber sido grandes o pequeñas, no es lo importante: esa vez que hablaste en público a pesar de tu timidez natural; el día que pudiste frenar a tiempo tu enojo para no ofender a un ser querido; cada intento serio por dejar de fumar, aunque solo te haya durado unos pocos días. Todas estas situaciones tienen en común lo intencional, lo no natural de tu respuesta.
4 - Lista esas experiencias "poco naturales" que pudiste vivir. Estas acciones reflejan tu capacidad de responder más allá de los condicionamientos de tu personalidad y muestran un territorio de capacidades que podrás (y deberás) desarrollar a partir de tus intereses y necesidades de crecimiento futuro.
5 - Observa ambos listados para detectar cuáles fueron las relaciones impensadas que existieron entre tu naturaleza y las cosas extraordinarias que realizaste. Por ejemplo, la motivación para hablar en público a pesar de tu timidez fue tu deseo de llegar a las raíces de tus conflictos; el impulso para dejar de fumar nació de tu deseo de superar limitaciones.
6 - Trata de reconocer cómo cada vez que hiciste algo extraordinario la fuerza provino de tus aspiraciones; y usaste un atributo natural como plataforma para impulsarte a concretar tu deseo.
* Utiliza estos descubrimientos para perfeccionar la planificación y ejecución de tus proyectos vitales. De este modo los desafíos no te encontrarán con las manos vacías, porque sabrás que cuentas con un bagaje de aptitudes naturales en las que podrás apoyarte para enfrentarlos cada vez mejor preparado.
8 - Evita el cansancio excesivo
La consulta por la sensación de cansancio durante la mayor parte del día, a pesar de un aparente buen dormir, es una de las más frecuentes en la actualidad. Médicamente se denomina astenia.
Si éste es tu caso, no dudes en consultar con tu médico de cabecera, ya que existen enfermedades endocrinológicas (hormonales), infecciosas, tumorales, trastornos de la alimentación, psicológicas y trastornos del sueño, entre muchas otras, e incluso medicamentos que pueden estar causando este cuadro. En algunas ocasiones no es posible determinar la causa y, cumpliendo determinados criterios, se lo denomina síndrome de fatiga crónico.
Si bien es lógico que el ritmo de vida actual, con múltiples actividades, acceso a la información y a la "comunicación inmediata", horarios de trabajo más extensos, menor tiempo de esparcimiento, determina que naturalmente te encuentres más cansado, no es "normal" que te percibas de este modo durante largos períodos de tiempo (mayor a 4 meses), pese a la presencia de intervalos de descanso o de modificaciones evidentes de las rutinas acostumbradas.
1 -Controla las actividades que te generen estrés, se ha visto que es la actitud más efectiva para atacar este síntoma.
2 - Organiza tus tareas para alternar entre períodos de actividad y de descanso. Intenta dejar de lado aquellas tareas que no te satisfagan o que realizas por obligación, pero que no tienes real necesidad de efectuarlas.
3 - Practica técnicas de relajación muscular: acostado o sentado cómodamente, concéntrate secuencialmente en cada músculo de tu cuerpo comenzando por la cabeza.
Contráelos por 15 segundos y luego relájalos. Hazlo por 15 minutos, luego estírate e incorpórate lentamente.
4 - Realiza actividad física de intensidad moderada como caminar, andar en bicicleta, nadar por lo menos 3 a 4 veces en la semana. Si puedes hacerla todos los días, te será más efectiva. Puedes complementarla con la práctica de yoga o tai chi.
5 - Mantén horarios regulares de sueño e intenta tener una conducta tendiente a la regulación de tus horarios. Si no duermes bien un día, el cansancio se acumulará.
6 - Duerme en un ambiente calmo, sin ruidos o con música baja, oscuro o con luz tenue y sin olores penetrantes. Coloca cortinas gruesas y córrelas antes de dormirte para despertarte por la luz del sol.
7 - Realiza las comidas más importantes durante el día, y para la cena elige algo frugal. Tómala unas dos horas antes de intentar conciliar el sueño.
8 - Mantén una dieta equilibrada, evitando el consumo de fritos y comidas muy elaboradas. Reduce la ingesta de café, chocolate, mate, té, bebidas cola, alcohol y especias.
* Escucha a tu cuerpo, si te percibes cansado, más de lo habitual, consulta con tu médico clínico, para poder llegar a un diagnóstico. La mayoría de las veces, además de una buena anamnesis, requerirá efectuar algunos exámenes complementarios como análisis de sangre, de orina, radiografías, estudios de estimulación, entre otros. Sigue las indicaciones y cumple con todas las peticiones del profesional.
* Deberás revisar atentamente tu estilo de vida para poder organizarte mejor y permitirte un buen descanso.
* Aprende a controlar el estrés.
* Si no se encontrara la causa específica, y los cambios en el estilo de vida no mejoran tu sensación, no desesperes. Existen medicamentos que pueden indicarse como antidepresivos, ansiolíticos, polivitamínicos, analgésicos que actúan sintomáticamente.
9 - 5 claves para aumentar la capacidad mental
Los neurocientíficos avanzan a paso firme en el conocimiento del funcionamiento de nuestra mente. Te acercamos 5 claves, avaladas por la más avanzada investigación médica para aumentar tu capacidad mental.
1 - Para la memoria: mejora la grabación de datos utilizando todos tus sentidos. Por ejemplo, si quieres recordar algo que ahora escuchas (oído), refuerza la grabación utilizando la vista: el lugar en donde te encuentras, la persona que habla, los colores y formas de la escena.
Registra simultáneamente los olores, la temperatura, tu propia sensación corporal y estado de ánimo.
Las grabaciones de memoria que se registran por varios sentidos son más sencillas para evocar.
2 - Para la concentración: percibe conscientemente el placer que sientes, reconoce el gusto y la satisfacción que te brinda lo que estás realizando, no intentes reprimir ideas o imágenes, procura asociarlas a tus sensaciones de ese momento.
Si otros temas interfieren en tu concentración no te fuerces a silenciarlos, reconócelos e intenta comprender el significado de su aparición. La adhesión emotiva con el tema central reforzará sus cualidades.
3 - Para la comprensión: establece la mayor cantidad posible de relaciones entre los datos con los que trabajas. Trata de descubrir simultáneamente las leyes generales que operan sobre tu objeto de estudio.
Realiza síntesis o gráficos al estilo de los mapas mentales, compara con otros datos o situaciones, evoca la historia de aquello que tratas de comprender, investiga en temas conexos al de tu interés, imagina escenas en las que se combinan de formas graciosas, ridículas, coherentes, absurdas.
La comprensión surgirá de la síntesis entre los elementos racionales y no racionales con los que interactúes.
4 - Para la organización: establece siempre tus prioridades y objetivos, de modo mental o, mejor aún, por escrito. Caracterízalos según sean sólo urgentes, sólo importantes o ambos. Comienza por esta última categoría y procura continuar con aquellos que has evaluado como importantes. Seguramente los urgentes, una vez resueltos los importantes, no lo serán tanto. Si actúas guiado por este eje, podrás evitar la improvisación producto de tensiones coyunturales o presiones del medio.
5 - En general: descarta las actitudes pasivas o mecánicas. Intenta observar el mundo que te rodea con "ojos de niño", es decir mirando cada cosa como por primera vez: atento, curioso, proactivo. Las capacidades mentales no son fijas y limitadas. Por el contrario, se fortalecen y aumentan cuando más uso haces de ellas.
Importante
* Evita las actitudes pasivas: se propositivo, interactúa, intercambia, atiende a los detalles sin olvidar los grandes trazos de lo que realizas.
* Aliméntate bien, descansa lo suficiente y diviértete con lo que haces. El funcionamiento mental requiere del bienestar integral de toda tu persona, incluidos tu cuerpo y tu estado de ánimo.
Médico Psiquiatra
M.N 69874
Aprender es una tarea costosa porque requiere de una inversión de recursos materiales, económicos, energéticos y temporales.
No obstante, si nos ejercitamos a considerarla adecuadamente, existe a nuestra disposición una gran cantidad de experiencia de la que es posible extraer innumerables beneficios.
Sigue estos tips para aprender de los éxitos y fracasos de tus competidores.
1 - Infórmate y actualízate sobre las acciones de tus competidores. Presta atención, no sólo a aquello que funciona, sino también a aquellos proyectos que abandonan sin conseguir el éxito. Muchos planes se experimentan directamente en el campo, sin la realización de investigaciones de mercado, para reducir la incertidumbre sobre los posibles resultados a obtener. Analiza sus proyectos, exitosos y fallidos, como estudios de mercado realizados para tu propio provecho.
2 - No tomes sus experiencias para aplicarlas directamente y sin ajustes a tu propio proyecto. Por el contrario, analízalas para encontrar las particularidades que puedan servir de complemento a tu operación cotidiana. Entiende que cada persona, grupo o empresa construye una cultura determinada que tiende a modificar los resultados finales de una misma acción.
3 - No repitas los errores ajenos. Para ello deberás llegar a comprender la raíz de sus fracasos, y buscar la oportunidad de corregirlos para tu provecho.
4 - Del mismo modo no repliques sus éxitos, por la fantasía del "triunfo en cadena". Recurre, siempre al análisis meticuloso antes de decidir si puedes beneficiar tu estructura con alguna de las ventajas de las experiencias positivas de tus competidores.
5 - Estudia todas sus acciones, no sólo sus productos o servicios. Folletos, cartelería, sitios webs, promociones, cambios en sus redes logísticas y de distribución, publicidades, actividades de capacitación para sus empleados son, entre muchas otras, fuentes de información e inspiración invalorables. Seguramente encontrarás acciones efectivas que puedas adaptar y mejorar para aplicar a tu propio negocio.
* Considera que tus competidores realizan sobre tu negocio el mismo tipo de inteligencia que aquí te proponemos. Planifica cuidadosamente tus acciones y mantenlas confidenciales hasta el momento en que estés en condiciones de lanzarlas con decisión al mercado.
11 - ¿Cómo sobrellevar el trabajo bajo presión?
Por Dr. Marcelo Cubellun
Médico Psiquiatra
M.N 69874
El mercado laboral nos plantea reglas de juego cada vez más exigentes y que nos demandan el estar "siempre listos", y lúcidos para desempeñarnos de acuerdo con nuestras propias expectativas y las de nuestro entorno. La fatiga física y mental se presenta como una de las principales dificultades cuando trabajamos bajo presión que, según encuestas realizadas en varios países europeos, es la condición laboral del 28% de los profesionales medios.
Estos tips te serán de ayuda para que la presión no se convierta en una fuente de desmotivación o de fracaso profesional. [/b]
1 - Sobre el uso del tiempo:
* Dedica los primeros minutos de tu día para organizarte: actividades prioritarias, secundarias y opcionales. Sentirás que tienes tu agenda de trabajo bajo control. * Define el orden y el tiempo que les destinarás a cada una de tus actividades. Se objetivo, no intentes programar con un optimismo irreal, imposible de cumplir y frustrante. Considera un margen adicional para imprevistos. * Incluye momentos de tiempo libre, para relax u ocio. Idealmente, considera pausas de unos pocos minutos cada dos horas de tarea. * Ten en cuenta las actividades que quizás no sean prioritarias, pero que no puedes o no te es conveniente evitar: recibir un cliente importante, realizar trámites internos, reponer materiales. * Considera la posibilidad de anticipar alguna tarea que, tal vez, hoy no sea prioritaria pero que deberás tener concluida en un momento posterior, que sabes, será de gran actividad. * Encara las actividades más engorrosas o comprometidas en tus horas de máximo rendimiento. Deja para las horas de mayor fatiga, a aquellas que puedas realizar más mecánicamente o que no requieran de toda tu energía.
2 - Sobre la organización del trabajo:
* Determina objetivos y prioridades diarias, semanales y mensuales. Trabajar "en el día a día" entorpece el control sobre las actividades, y se convierte en una fuente de stress constante. * Toma decisiones acerca de lo que harás y de lo que no harás. Este punto incluye que aprendas a decir que no, cuando no cuentas con un plus de energía o tiempo para realizar una tarea que no sea de tu estricta competencia. * Evita las interrupciones de los otros, para poder concentrarte en lo que estás ejecutando. Se amable pero mantente firme en tu necesidad de realizar la tarea. * Asegúrate de comprender con precisión las características de los trabajos que te requieran. Si necesitas más información o una capacitación suplementaria, solicítalos. Si tienes personas a cargo, antes de delegarles alguna actividad, asegúrate que estén preparados y que tengan el tiempo suficiente para realizarla. * Organiza tus tareas con flexibilidad pero cumple los objetivos. Una cuota de creatividad es necesaria, pero la improvisación y la dilación son fuentes de stress innecesario.
3 - El entorno de trabajo:
* Adecua el lugar físico en donde desarrollas tus tareas: buena iluminación, mobiliario y accesorios acordes, espacio suficiente, buena ventilación. * Colabora con el entorno emocional mediante una actitud asertiva, positiva, de comunicación respetuosa y recíproca.
* Si te encuentras saludable, cuentas con las condiciones necesarias para responder a la fatiga que generan las situaciones de presión puntuales y por períodos acotados. Prolongar, voluntaria o involuntariamente, este escenario, sólo afectará tu salud e impedirá que cumplas con tus objetivos.
12 - Aprende a superar el pesimismo
No nacemos pesimistas, vamos "aprendiendo a serlo" a medida que acumulamos frustraciones que no podemos asimilar ni procesar.
Si quieres ganar en optimismo, y deseos de vivir de un modo distinto y atractivo, inicia la tarea de disolver tus frustraciones poniendo en práctica estos consejos.
1 - Cuando te percibas pesimista frente a una situación, detente inmediatamente. Obsérvala como si no tuviera nada que ver contigo, y escribe al menos tres elementos positivos acerca de ella.
2 - Cuando el pesimismo te haya tomado y no puedas detenerte, en lugar de tratar de reprimirlo, exagera hasta el absurdo tus ideas negativas. Juega con ellas e imagina los "peores escenarios". Al cabo de un rato, esbozarás una sonrisa.
3 - Cuando reconozcas que has emitido un comentario pesimista no te asustes ni te castigues. Recurre, nuevamente, a tu sentido del humor y ríete de tu acotación. Intenta compartirlo con tu interlocutor.
4 - Recuerda una situación determinada en la que hayas sido muy pesimista y obsérvala como si fuera una película protagonizada por actores famosos. Ubícate como director del film e imagina cambios en las escenas para convertirla en una comedia.
5 - Ejercita tu imaginación en sentido positivo: frente a una situación específica que no represente mayores riesgos, imagina que eres optimista y fíjate qué cambio introducirías en tus ideas y comportamientos.
6 - Utiliza tu imaginación de modo dirigido: cuando percibas que estás por enfrentar una situación tensa o difícil, anticipa tu acción creando nuevos modelos de respuesta, imagina cómo te gustaría reaccionar y qué te gustaría decir y hacer.
7 - No busques culpables de tu pesimismo. Aunque tu observación fuera cierta, sólo conseguirías reforzarlo.
8 - Cuando escuches a alguien hacer un comentario pesimista, no lo critiques ni lo apoyes. Revive, luego en tu memoria, la situación y busca los aspectos positivos que su protagonista haya omitido.
9 - Escribe en tu agenda cada experiencia en la que puedas superar tu pesimismo. De ese modo reforzarás en tu memoria el cambio de óptica y facilitarás su repetición en el futuro.
* Si ejercitas diariamente pequeñas experiencias intencionales de tono positivo trazarás nuevos "recorridos mentales" cada vez alejados más del pesimismo.
* Reforzarás tu alegría de vivir con cada intento de convertir tu mirada.
13 - ¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?
Médico Psiquiatra
M.N 69874
Si tu trabajo se ha convertido en una pesadilla en la que no puedes detener ni tus acciones ni tus pensamientos, puedes encontrarte frente a un camino tortuoso que deberás desandar sin postergaciones.
No te dejes confundir por las apariencias, a pesar de los aplausos que recibas por cuanto trabajas.
Si no comienzas a reconocer el problema, tendrás serios inconvenientes en tu salud psíquica, física y vincular en el corto o el mediano plazo.
Lee detenidamente estos tips para comenzar con el cambio.
1 - Sincérate contigo mismo y pregúntate quién toma las decisiones importantes en tu vida: ¿el trabajo o tú?
No te justifiques diciéndote que trabajar mucho está bien visto, o que para eso te has formado.
Un comportamiento es compulsivo cuando no puedes evitar realizarlo o no puedes detenerte una vez que has comenzado. No importa el grado de aprobación o rechazo social que recibas por él.
2 - Acepta que tu relación con el trabajo va más allá de la simple laboriosidad y se ha convertido en un tema que te obsesiona y que no puedes controlar voluntariamente.
Si reconoces que necesitas recuperar el control sobre tu comportamiento, estarás dando el primer paso para controlar la adicción.
3 - Analiza de qué modo se manifiesta tu comportamiento en los diferentes ámbitos de tu vida, no sólo en la esfera laboral. Observa cómo ésta modalidad se ha extendido en todas las áreas, convirtiéndose en el eje inevitable de tu existencia.
4 - Imagina cómo y cuánto mejorará tu vida si modificas ese rumbo. Persevera con tu propósito de superar esa conducta y refuerza cada día la imagen de hacia dónde quieres llegar con tus cambios.
Esta imagen te servirá como guía para encaminarte hacia la salud.
5 - Observa si, vinculados al trabajo, tienes otros comportamientos de tendencia adictiva, tales como desear siempre complacer a los otros, decir inevitablemente que sí a todo pedido que recibas, alabarte en exceso por cada conquista, o maltratarte desproporcionadamente ante tus fallas.
Intenta ver cómo estos comportamientos refuerzan tu adicción al trabajo, creando un círculo vicioso.
6 - Planifica tu semana laboral, asignándole a cada tarea el tiempo que realmente necesita para ser cumplida con eficiencia.
Esfuérzate en ejecutarlas durante el período asignado.
No idees excusas ni te justifiques para ampliar ese tiempo.
Cumple con el compromiso que has tomado contigo mismo.
7 - Proponte un plan de cambio conductual gradual para superar tu adicción al trabajo.
Cada día realiza una pequeña acción no compulsiva. Acumularás en tu memoria nuevos modos de hacer las cosas y crearás nuevos hábitos que serán beneficiosos para tu salud.
8 - Detecta cuáles son las situaciones que desencadenan o disparan tu conducta adictiva.
Intenta discriminar cual es tu sensación predominante en ese instante. La ansiedad es la más frecuente.
9 - Imagina nuevas respuestas, racionales y eficientes, que refuercen tu sensación de tener tu conducta bajo control.
Importante
* No busques el éxito inmediato en tu cambio de conducta pues sólo reforzarás tu adicción.
* Fortifica tu propósito de hacer cada día algo pequeño que se oriente hacia la dirección deseada.
* No olvides solicitar ayuda profesional, cada vez que sientas que no puedes enfrentarte solo con tu conducta.
Para alcanzar tus metas es determinante la actitud con que enfrentes tu futuro y cómo actúes a partir de ella.
Ten en cuenta estos tips para desarrollar o fortalecer una actitud ganadora tendiente a afirmar tu personalidad y a consolidar tu desarrollo integral.
1 - No realices algo que no esté en concordancia con tus valores o principios. Puede que tengas un éxito momentáneo, pero no podrás sostenerlo en el tiempo ni construir a partir de ello. Principio Ético General.
2 - Avanza paso a paso con un ritmo sostenido y constante. Asegura lo que has logrado y afírmate en el terreno a medida que progreses. Principio de la Seguridad.
3 - Mantente atento al ritmo en que debas conquistar tus objetivos. Lo efectivo no es correr todo el tiempo, sino sólo cuando es oportuno.
Principio de la Sincronía.
4 - No te enfoques exclusivamente en lo urgente. Reconoce que es lo prioritario para tus objetivos y actúa. Lo urgente suele ser resultado de la imprevisión y generalmente está alejado de las acciones que te llevarán al éxito. Principio de la Primacía.
5 - Mantén una mirada inquisidora sobre tu entorno. La curiosidad es de gran ayuda para reconocer las oportunidades y amenazas del medio en que te mueves. Reconoce e imita las acciones de quienes son tus modelos de éxito. Principio del Aprendizaje Continuo.
6 - Investiga profundamente y planifica racionalmente antes de tomar o abandonar decisiones y proyectos. La impulsividad te expone a riesgos innecesarios, en tanto, planificar los reduce y ahorra recursos que puedes utilizar para otros menesteres.
Principio de la Razón.
7 - Considera las señales de tus sentimientos en el diseño de tus proyectos. Jamás descartes tus percepciones. Eres un ser integral. Lo afectivo y lo racional requieren de un funcionamiento convergente para que tu acción sea eficaz. Principio de la Integración.
* La generación o desarrollo de actitudes, beneficiosas o perjudiciales, no se dan de modo instantáneo. Para contar con una actitud tendiente al éxito debes decidirte y comprometerte firmemente contigo mismo, de modo de sostener tu intención, tu energía y tus acciones a lo largo del tiempo.
15 - ¿Cómo actuar frente a una crisis de pánico?
Por Dr. Marcelo Cubellun
Médico Psiquiatra
M.N 69874
Si has sufrido una crisis de pánico o de ansiedad y aún no has consultado con un especialista para que te oriente y resuelva la situación, es altamente posible que la repitas en algún momento futuro.
Los síntomas más comunes en una crisis de este tipo son; la sensación generalizada de malestar orgánico general, acompañado por nauseas, mareos, sudoración intensa, opresión en el pecho, dificultades respiratorias, dolores gástricos, palpitaciones, obnubilación de la conciencia.
Lo característico de estas crisis es verse sumido en un intenso temor a morir en cualquier instante. Es frecuente el relato de "tenerle miedo al miedo".
Muchos recurren a profesionales de la salud, buscando causas orgánicas que justifiquen su malestar, perdiendo tiempo y recursos económicos.
Si la crisis se reiterara, y hasta que inicies el camino terapéutico específico, ten en cuenta estos tips para sobrellevarla de manera menos angustiante.
1 - Busca un lugar donde puedas sentarte o recostarte cómodamente y concéntrate en realizar varias respiraciones profundas (moviendo el aire desde tu abdomen) de manera lenta y pausada, caso contrario podrían aumentar tus mareos.
2 - Si estás con una persona de tu confianza, coméntale lo que te está sucediendo y pídele que te acompañe, conteniéndote en silencio, sin hacerte preguntas ni intentando ahondar sobre las causas de tu malestar.
3 - Repítete que nada malo o irreparable sucederá. Sólo necesitas aceptar que tu cuerpo requiere de algunos minutos para recuperar su estado de equilibrio interno, y así superar la crisis retornando a tu estado habitual. Recuerda que generalmente una crisis de estas características dura entre 2 y 4 minutos.
4 - No intentes negar lo que sientes ni te fuerces a disimularlo. Acéptalo como una respuesta integral, aunque ineficiente, de tu organismo a una supuesta amenaza que sólo existe en tu realidad psíquica.
5 - Observa nuevamente tu entorno para ratificar que no hay amenazas reales a la vista: En tanto, mantiene tu respiración bajo control conciente, realizando inhalaciones profundas y exhalando lenta y suavemente.
6 - Intenta no dejar volar tu fantasía con imágenes trágicas o de sufrimiento. Por el contrario, utilízala para percibir cómo tu cuerpo está poniendo todo su empeño en reestablecer el estado de calma, lo que seguramente sucederá en contados minutos.
7 - Cuando sientas que la crisis comienza a ceder, concédete unos minutos más de reposo y relajación. No te exijas para retomar tus actividades inmediatamente, simulando que nada ha pasado.
8 - Repasa mentalmente lo sucedido sin intentar extraer conclusiones apresuradas y confirma que esta crisis ya ha sido superada.
9 - Proponte buscar ayuda profesional, sin esperar a saber si habrá una nueva crisis en el futuro.
Importante
* La crisis de pánico es una respuesta psicosomática (respuesta física de origen psicodinámico) a complejas situaciones físicas, psicológicas y ambientales que se entrelazan en ti.
* Tómala como una señal de alerta, que te envías para dedicarte atención y solicitar la ayuda profesional necesaria para develar y resolver las situaciones que generan en ti este síntoma.
16 - ¿Sobrepasado por las presiones? Conoce la solución
Médica Clínica
M.N. 73182
Los síntomas más frecuentes del burn out son el agotamiento, la decepción y la pérdida de interés, asociados a situaciones laborales emocionalmente demandantes a las que te estás sometido durante un tiempo prolongado.
Si ya no le encuentras sentido a tu trabajo, te sientes desgastado en tu profesión o has perdido la ilusión en tus actividades laborales, considera estos tips que te ayudarán a manejar este cuadro, en tanto realizas las acciones de fondo para resolverlo de manera definitiva.
1 - No exageres con el cumplimiento de tus obligaciones laborales. La hiper-responsabilidad no mejorará las tareas. Acota tu grado de compromiso a lo efectivamente necesario para el buen desempeño profesional. Realiza las tareas, chequéalas tan sólo una vez, envíalas prontamente, sin dejar pendientes para revisar.
2 - Pide asistencia puntual cuando las tareas excedan tus funciones. Resolver aquello que no te compete no es indicador de eficiencia. Reorganiza tus actividades de acuerdo con las posibilidades reales, personales y/o del equipo, y solicita a tus superiores las modificaciones que consideres necesarias para un desempeño equilibrado y eficiente.
3 - Fortalece los vínculos sociales con los miembros de tu equipo para evitar el agotamiento de tus recursos emocionales. El intercambio y la colaboración entre compañeros de trabajo, además de ser estimulante, disminuye la sensación de aislamiento y soledad ante las presiones excesivas, constantes o permanentes.
4 - Considera y evalúa los comentarios de tus colegas si te manifiestan que te encuentran desmotivado, irritable, ansioso, deprimido o desesperanzado. No interpretes estas señales como un fracaso profesional o personal. Es frecuente que la detección del síndrome del burn out sea observada antes por el entorno, que por uno mismo.
5 - No postergues las soluciones de los problemas laborales que estás en condiciones de resolver. Así contarás con un plus energético para enfrentar el resto de problemas aún pendientes, y evitarás el desgaste emocional.
6 - Reconoce y enfatiza en tu interior tus logros profesionales. Mantendrás elevada tu autoestima, te sentirás fortalecido para proponerte nuevos desafíos y evitarás el desgaste laboral.
7 - Si tienes dificultades para levantarte por las mañanas, te sientes crónicamente cansado, desmotivado, aburrido o frustrado en tu profesión, atiende sin postergaciones a tu situación tratando de identificar sus causas. Es posible que te encuentres frente a los primeros síntomas de burn out.
8 - Disminuye la cantidad de tus tareas pero realiza cada una con mayor esmero. Fija objetivos realistas y factibles, introduce pequeños cambios o mejoras y descansa unos minutos cuando lo sientas necesario.
9 - No te lleves trabajo a tu casa. Planifica tu tiempo libre distribuyéndolo equilibradamente entre descanso, esparcimiento y actividades familiares o sociales agradables.
17 - 7 tips para superar el miedo
Por Dr. Marcelo Cubellun
Médico Psiquiatra
M.N. 69874
Si el miedo te paraliza, estás perdiendo una importante posibilidad de madurar y desarrollarte.
Te sugerimos estos tips para que puedas superarlo, y lo utilices como un indicador de crecimiento personal.
1 - Dedica un buen tiempo a reflexionar cuál es la razón específica de tu temor. No te centres sólo en el objeto, a aquello que le tienes miedo. Enfócate en los supuestos daños que ese objeto te podría causar. Identifícalos y habrás dado el paso más importante para poder enfrentar ese sentimiento.
2 - Piensa en tus fortalezas y en tus capacidades, serán las mejores herramientas que tendrás para superar todo temor. Recuerda que te han permitido llegar hasta donde te encuentras en tu vida. Valóralas y procura que sean valoradas por tu entorno.
3 - Realiza un ejercicio de memoria y recuerda cada una de las oportunidades que se te han presentado, pero en las cuales el temor te ha impedido aprovecharlas. Evalúa y pondera el costo que ello te ha significado.
4 - No prepares un plan de retroceso, "quema tus naves" como hacían los griegos al llegar a las batallas, para percibir que vencer es el único camino posible. No olvides que "vencer", en este caso, será actuar sin temor.
5 - No pienses en el fracaso como un hecho único e irreversible. Si no lo logras, procura considerarlo como una alternativa posible. Es una de las consecuencias de tus actos. Utilízalo para enfrentar nuevos desafíos.
6 - Pese a la necesidad de un análisis de cada uno de tus pasos, no dilates la acción. Cuanto más tiempo transcurre, más difícil será dar el primer paso. Actúa pensando en los que ya lo hicieron antes que tú, y han tenido éxito. Aprende de la experiencia de los otros.
7 - Elimina de tu mente todo pensamiento negativo. Procura dar lugar a pensamientos de bienestar y aceptación de la situación y de sus posibles consecuencias.
Importante
* Ten confianza en ti mismo, será fundamental para vencer el miedo y avanzar. Cree en que puedes hacer lo que te propongas y que serás capaz de superar las adversidades.
* Elige referentes exitosos cuando tengas que actuar, no pienses en los que han fracasado, sino en los que han llegado. Proponte realizar lo propio.
* No elijas metas imposibles o para las que no te encuentres preparado o capacitado. Sólo acrecentarás tus temores y la convicción de tus imposibilidades.
* Si no puedes superar tus temores, no dudes en consultar con un profesional capacitado, quien podrá indicarte el tratamiento médico que requieres.
18 - ¿Cómo tener más fuerza de voluntad?
dijo:Las personas que cuentan con fuerza de voluntad suelen ser consecuentes en la prosecución de sus metas, no las abandonan fácilmente ante las dificultades y suelen alcanzar sus objetivos, aún luego de un gran esfuerzo. Si necesitas fortalecer tu voluntad y tu determinación para lograr tus objetivos más deseados, ten en cuenta los siguientes consejos.
1 - Para conseguir, construir o transformar algo importante que mejore tu vida, no sólo necesitas desearlo con mucha fuerza interna, sino también tener muy en claro para qué quieres obtenerlo.
Comienza haciendo el siguiente ejercicio:
* Proyecta situaciones futuras en las que hayas alcanzado tu objetivo y ponlas en movimiento: ¿cómo es la relación contigo mismo en esa circunstancia?, ¿cuál es el trato que das y recibes de tus relaciones afectivas más importantes?, ¿qué características tienen tus días?, ¿cómo es el lugar donde vives, trabajas o estudias?, ¿cuál es tu estado de salud?, ¿cuáles son tus valores y emociones?, ¿cómo ves tu futuro cercano y a mediano plazo desde esa posición imaginada?.
2 - Si el futuro que acabas de imaginar tiene una carga afectiva positiva, y está en relación con lo que tú percibes como coherente por tu razón y alineado con tus valores más profundos, entonces reafirma tu deseo de alcanzarlo y siente cuanto crecerás internamente si lo lograras.
Mantenlo vivo en tu imaginación, en tu espíritu y en las acciones cotidianas y aliméntalo.
Reforzarás, de este modo, tu voluntad de lograrlo.
3 - Planifica los pasos que darás para alcanzar tu meta.
No improvises ni dejes las cosas libradas a la suerte o el destino.
Una cuidadosa planificación te ahorrará accidentes y desilusiones que podrían sabotear tus planes.
Evita incluir que desearías que hicieran los demás.
Planifica desde tu acción y no desde la fantasía o la suposición de la acción ajena.
4 - Invierte diariamente la energía y dedicación necesarias para cumplir cada etapa que has planificado.
Trabaja para obtener lo que quieres, hazlo inteligente, paciente y sostenidamente y no postergues las tareas.
5 - Evalúa periódicamente la marcha de tu plan y mantente alerta a los cambios de escenarios que puedan afectarlo positiva o negativamente. Es conveniente que ajustes tu plan a las nuevas circunstancias, infaltables pero manejables, pero no resignes ni cambies tu objetivo final ante los impedimentos que surjan.
6 - Visualiza el proceso de conquista de tu objetivo como una escuela experimental de la aprendes cosas útiles para otras áreas de tu vida. Son ventajas anticipadas que puedes gozar hoy mismo, aunque falte tiempo aun para concluir tu proyecto.
* Durante el tiempo de ejecución de la planificación, toma cada etapa como si fuera un "mini-proyecto" que tiene sus propios beneficios específicos. Ejecutando las etapas con esa actitud, como si tuvieran un fin en sí mismas, gozarás anticipadamente de los beneficios de tu futura situación.