Ovni en Israel: ¿Fue atacado o nos mandó un mensaje encriptado?
El viernes 28 de enero hubo un avistamiento de un ovni sobre la capital de Israel, Jerusalén. El hecho se hubiera contado como uno de los tantos casos que se producen al año si no fuera por la curiosa maniobra que realizó la mencionada nave.
Los testigos del hecho vieron cómo el objeto descendió lentamente hasta posarse por encima de la meseta donde alguna vez estuvo edificado el Templo de Salomón y que hoy lo ocupa la mezquita de Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del Islam. Tras algunos segundos de permanecer inmóvil, y de acuerdo a lo que se puede apreciar a través del video subido a Youtube que captó el hecho, tras una potente luz que surgió abajo del artefacto, éste emprendió un veloz ascenso hasta perderse de vista.
Este acontecimiento fue ampliamente difundido en varios blogs, pero el punto de vista de Juan Andrés Salfate (conocido comunicador chileno que habla periódicamente de estos temas) dejó pensando a varios. Según él, esa luz que se vio antes del escape del ovni, fue en realidad un arma de defensa israelí de carácter electromagnético. Lo que Salfate concluye es que este enigmático episodio sería solo un preludio de las guerras del futuro donde podríamos ser atacados por seres de otros planetas. Si la observación de este investigador es acertada, sería la segunda ocasión, registrada en los últimos meses, donde las fuerzas armadas de Israel se enfrentan a una nave desconocida: el caso anterior fue el de un presunto ovni que merodeaba cerca de una planta nuclear que fue derribado por la defensa anti-aérea hebrea.
Sin embargo, recientemente surgió una nueva teoría: en su página web whatdoesitmean.com, la investigadora irlandesa Sorcha Faal, quien cita a sus informes de inteligencia rusos, afirma que lo que realmente sucedió fue que nuestro mundo fue oficialmente contactado por una fuerza extraterrestre mediante un pulso electromagnético recibido en Jerusalén y emitido por la citada nave que, traducido al inglés, significa “Be of no fear as [we-it-I] return”. (”No tengan miedo mientras volvemos”). Siendo las palabras [we-it-I] un misterio supuestamente referido a ciertos lugares del Planeta.
En el informe ruso, publicado por Faal, se indica que el “rayo comunicador” recibido en Jerusalén, llegó en la banda de 1420.377 MHz, que es prácticamente la misma que una comunicación recibida dentro del Proyecto SETI el 15 de agosto de 1977 y que se cree es una frecuencia usada por esos seres porque es muy cercana a la resonancia del hidrógeno (1420), que es un gas fundamental en el Cosmos.
A continuación incluyo dos videos del hecho en sí y otro ligado a él: El primero es el captado por dos testigos desde diferentes puntos y puestos en forma sincronizada; el segundo, incluye los ángulos del primero, pero se adjunta una vista privilegiada de la meseta “santa” antes mencionada y el tercero es de un ovni aparecido en el mismo lugar, pero captado el 16 de diciembre de 2010.
Una Posible Explicación de los Ovnis
(¡Por Fin!)
Redacción
BBC Mundo
(¡Por Fin!)
Redacción
BBC Mundo
Los testigos de la noche de Brisbane 2006 recuerdan haber visto una luz sintentizada en este gráfico.
Algunos fenómenos no identificados, como los ovnis, podrían explicarse por una luz o fenómeno eléctrico poco conocido, afirma el astrofísico australiano, Stephen Hughes.
El científico realizó un estudio detallado de un acontecimiento inusual que ocurrió en 2006 cuando una gran cantidad de meteoritos fueron observados en el cielo de Brisbane.
Su aparición se produjo al mismo tiempo que un brillante objeto verde al que se vio rodar por las cercanas montañas.
Hughes propone una teoría que establece un vínculo entre el objeto, al parecer un rayo globular o centella, con los meteoritos o bolas de fuego.
Su idea es que uno de los meteoritos podrían haber desatado momentáneamente una conexión eléctrica entre la alta atmósfera y el suelo, proporcionando la energía para que el rayo globular apareciera por encima de las montañas.
Hughes publicó su explicación en la revista científica de la Royal Society.
Fenómenos Inexplicables
Hughes afirma que el extraordinario episodio, que ocurrió en una noche clara es el tipo de evento que puede llevar a uno a pensar que ha presenciado un ovni.
"Si pones juntos fenómenos atmosféricos inexplicables, como la naturaleza eléctrica con el deseo psicológico humano de ver algo, eso podría explicar mucho acerca de las visiones de los ovnis", declaró a la BBC.
La mezcla del efecto de meteorito y un rayo globular podría haber generado un efecto ovni.
El científico, que es un prestigioso conferenciante de la Universidad de Tecnología de Queensland, inició el estudio después de que se le solicitara acudir a una televisión local para examinar las fotos y explicar lo que los miembros del público habían captado en las cámaras de sus celulares.
Las bolas de fuego son meteoritos excepcionalmente brillantes que se producen por fragmentos de rocas espaciales más grandes que las partículas de arena responsables de las estrellas fugaces. Pero como las estrellas fugaces, cruzan el cielo a gran velocidad.
Se cree que al menos tres bolas de fuego individuales se vieron en la noche del 16 de mayo de 2006.
Una encuesta posterior realizada por la universidad logró identificar muchos más testigos, incluido un granjero que recuerda haber visto una bola luminosa de color verde bajando de una pendiente del Gran Cordillera Divisoria, una cadena montañosa de 120 kilómetros al oeste de Bribane.
El objeto descrito como de 30 centímetros de diámetro parecía saltar sobre las rocas y seguir el sendero de una valla de metal durante varios minutos. El granjero afirmó que vislumbró el objeto verde justo después de que la bola de fuego hubiera pasado por encima de su cabeza.
Al principió pensó que se trataba de un accidente de avión y llamó a la policía, pero la búsqueda al día siguiente no encontró ningún resto.
Rayos Globulares o Centellas
Los rayos globulares o centellas parecen una explicación obvia, dice el profesor Hughes.
Todavía no se comprende totalmente cómo funcionan estas brillantes esferas de luz flotante. Se sabe que están relacionadas con los tormentas eléctricas, pero no siempre, aunque ciertamente no había actividad eléctrica de tormenta en los alrededores de la Gran Cordillera Divisoria.
Hughes no ofrece una nueva explicación de las causas de los rayos globulares, sino que simplemente explica como la energía podría haber llegado al suelo y desencadenar el efecto.
El investigador propone que el flujo natural de la corriente que existe entre las capas más altas de las atmósfera, la ionosfera, y el suelo fue incrementado por el pasaje de un meteorito que incentivo la corriente y el flujo de partículas cargadas y otros materiales conductores a su paso.
"¿Podría ser que un meteorito descendiera de la atmósfera, habiendo pasado por la ionosfera, y creando realmente una conducción transitoria entre la ionosfera y el suelo, incluso si sólo fue durante unos segundos? ¿sería eso suficiente para cargar el suelo y luego que se produjera una descarga de alguna forma en la bola de plasma que se vió arriba?"
"Si pensamos en la ionosfera y en el suelo como las terminales de dos pilas y pones un alambre entre esas dos terminales y las corrientes eléctricas, obtienes literalmente una chispa", explica el investigador.
Gas Ionizado
Otros científicos sugieren que la carga que se disipa a través del terreno puede crear bolas de gas ionizado encendido encima de él.
Las bolas de fuego o meteoritos se producen por fragmentos de rocas espaciales.
John Abrahamson de la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, defendió la idea, hace diez años de que el rayo globular o la centella consistía en granos de minerales vaporizados que salían del suelo a través de un rayo convencional, una idea que fue verificada posteriormente con cierto éxito por investigadores brasileños.
Abrahamson describió el trabajo de Hughes como "relativamente factible" y una teoría que hace conexiones interesantes.
"Aún tiene que pasar mucho tiempo antes de que todo el mundo esté feliz y satisfecho de que hayamos encontrado una solución", dijo a la BBC.
Hughes, por su parte, afirma que su publicación en la revista Proceedings of the Royal Society A: Mathematical and Physical Sciences intentaba iniciar un debate.
"No es una teoría sólida, sino más bien una sugerencia que merece la pena ser explorada", concluyó.