Sentada ante el juez, una mujer relató en Dublín cómo un cura irlandés abusó de ella cuando tenía 13 años de edad. Tras besarla y tocar su cuerpo en el confesionario, el padre Maeliosa O'Hauallachain le impuso como penitencia rezar diez avemarías.
O'Hauallachain está acusado de tres abusos perpetrados entre julio y agosto de 1982, cuando la víctima tenía 13 años de edad.
Ahora ella tiene 42 años y contó ante el juzgado de lo penal de la capital irlandesa que la primera vez que el acusado abusó de ella fue en el confesionario. Se hincó y dijo la frase ritual "Bendígame padre, porque he pecado". El cura se asomó y le dijo "Ah, eres tú". La metió dentro del confesionario y la sentó en sus rodillas.
La víctima continuó contando al padre sus pecados, pero él la abrazó y la besó en los labios. Tras cerrar la puerta del confesionario, la besó de nuevo y comenzó a acariciarle los pechos. "Puso mi mano dentro de su bolsillo y me obligó a tocar su pene".
Tras la agresión, el acusado le ordenó que rezara diez avemarías como penitencia y que no le dijera nada a nadie. "Como si fuera una tonta, salí del confesionario y recé las avemarías. Me sentía muy mal, estaba avergonzada por lo que había pasado ahí, en la casa del Señor".
Los abusos continuaron. O'Hauallachain la metía en sus habitaciones y acariciaba su cuerpo, la besaba y la obligaba a masturbarlo.
Así hasta que ella cumplió los 15 años. Como consecuencia de los abusos, ella comenzó a tomar demasiadas bebidas alcohólicas porque se sentía "muy mal".
"Tenía miedo de él. Creía que, si rompía mi silencio, Dios me castigaría".
O'Hauallachain está acusado de tres abusos perpetrados entre julio y agosto de 1982, cuando la víctima tenía 13 años de edad.
Ahora ella tiene 42 años y contó ante el juzgado de lo penal de la capital irlandesa que la primera vez que el acusado abusó de ella fue en el confesionario. Se hincó y dijo la frase ritual "Bendígame padre, porque he pecado". El cura se asomó y le dijo "Ah, eres tú". La metió dentro del confesionario y la sentó en sus rodillas.
La víctima continuó contando al padre sus pecados, pero él la abrazó y la besó en los labios. Tras cerrar la puerta del confesionario, la besó de nuevo y comenzó a acariciarle los pechos. "Puso mi mano dentro de su bolsillo y me obligó a tocar su pene".
Tras la agresión, el acusado le ordenó que rezara diez avemarías como penitencia y que no le dijera nada a nadie. "Como si fuera una tonta, salí del confesionario y recé las avemarías. Me sentía muy mal, estaba avergonzada por lo que había pasado ahí, en la casa del Señor".
Los abusos continuaron. O'Hauallachain la metía en sus habitaciones y acariciaba su cuerpo, la besaba y la obligaba a masturbarlo.
Así hasta que ella cumplió los 15 años. Como consecuencia de los abusos, ella comenzó a tomar demasiadas bebidas alcohólicas porque se sentía "muy mal".
"Tenía miedo de él. Creía que, si rompía mi silencio, Dios me castigaría".
fuente: http://www.cronica.com.ar/diario/2010/01/22/32111-cura-abusa-de-nina-y-le-hace-rezar-10-avemarias.html