quien gana
Michael Jackson no quería ser una superestrella. Al igual que los Beatles, quería ser el más grande de todos los astros, el rey. Quería destronar al hombre de la corona, Elvis Presley.
En vida y muerte, estaba Elvis.
"Es tan extraño. Se casó con la hija de Elvis", dijo el autor y crítico musical Greil Marcus, quien escribió ampliamente sobre Presley en su aclamado relato cultural 'Mystery Train'.
Elvis Presley murió en su baño por una sobredosis de fármacos con receta en 1977 a los 42 años, su cuerpo hinchado y avejentado un testimonio cautelar para astros del rock y otras celebridades.
Por su parte, Jackson murió ayer a los 50 años, tras ser trasladado de su casa al Centro Médico de la Unicersidad de California en Los Angeles (UCLA según sus siglas en inglés), donde se pronunció su muerte.
El deceso dejó al mundo más indignado que sorprendido. Mientras la interminable fama parecía inflar a como helio, a Elvis Jackson la fama parecía desgastarle la piel y los huesos casi al punto de verlo estremecer.
Como Elvis, Jackson fue alguna vez hermoso, extravagante, un revolucionario sin cánones de conducta que derribó muros entre negros y blancos. Tuvo los éxitos, el estilo, el ego, el talento.
Era el Rey del Pop y sólo necesitaba llenar su vida: Se casó con la hija de Elvis.
Compró los derechos de algunas canciones de Elvis.
Elvis era dueño de Graceland, símbolo de una liberación por la que el cantante rezó hasta el final de sus días.
Jackson tenía Neverland, una fantasía del hombre-niño para quien el dinero representaba la oportunidad de vivir en su propio mundo.
El quiso, y no quiso, ser como Elvis.
En 'Moon Walk', un libro biográfico publicado en 1988, Jackson insistió en que Elvis no era importante para él mientras crecía y dijo que se entristeció al enterarse de que una canción que grabó con sus hermanos, 'Heartbreak Hotel', tenía el mismo nombre del primer éxito nacional de Presley.
"Juro que esa es una frase que salió de mi cabeza y no estaba pensando en ninguna otra canción cuando la escribí", escribió Jackson. La compañía discográfica imprimió (el título) en la portada (del sencillo) como 'This Place Hotel', por la conexión con Elvis Presley.
"Así de importante como él fue para la música, tanto negra como blanca, no fue una influencia para mí. Supongo que era demasiado temprano para mí. Quizás era cuestión de tiempo más que cualquier otra cosa".
"Para el momento en que nuestra canción salió, la gente pensó que si yo seguía viviendo aislado como lo hacía, moriría del modo en que él murió".
"No existen paralelismos en cuanto a mí concierne y nunca fui partidario de las tácticas de amedrentamiento. Sin embargo, el modo en que Elvis se destruyó a sí mismo me interesa, porque yo jamás quisiera pisar esos terrenos"