La presencia negra en mi casa
Era muy tarde en la noche cuando arrimo a mi casa, su cuerpo era negro de pies a cabeza exceptuando la palma de sus manos hasta donde se alcanzaba a ver, su vestimenta era de unos harapos feos, pero llevaba en su cuerpo elementos de alta cuña como cadenas finas y amuletos elegantes.
Dijo las palabras hoy dormiré en tu casa, y me encanto con su magia negra, haciendo que yo cediese ante su voluntad, luego me dijo, tu casa es muy pequeña y necesita un sacrificio, yo cedi nuevamente ante sus encantos negros y me ofrecí como uno, me quite la ropa, el me vio y me marco el torso con sangre que traía en una botella, luego dibujo algo en el piso, encendió unas velas y finalizo citando una especie de mantra negro para luego dispersar toda esa sangre que tenía en su botella en el piso, se quitó su calzado y con su pie realizo una marca.
Me penetro con un cuchillo en el abdomen, luego extrajo parte de mis entrañas y se las puso en su cuello como una bufanda, me agarro el talón y corto mis dedos de los pies, luego enterró unas ganzúas grandes en mis pantorrillas, me levanto desde estas y me puso de cabeza, luego corto mi cuello y de la sangre emergente lleno nuevamente su botella, y con ello finalizo, se puso de nuevo su calzado, dejo mis entrañas en un balde, salió de mi casa y fue a la siguiente.
Era muy tarde en la noche cuando arrimo a mi casa, su cuerpo era negro de pies a cabeza exceptuando la palma de sus manos hasta donde se alcanzaba a ver, su vestimenta era de unos harapos feos, pero llevaba en su cuerpo elementos de alta cuña como cadenas finas y amuletos elegantes.
Dijo las palabras hoy dormiré en tu casa, y me encanto con su magia negra, haciendo que yo cediese ante su voluntad, luego me dijo, tu casa es muy pequeña y necesita un sacrificio, yo cedi nuevamente ante sus encantos negros y me ofrecí como uno, me quite la ropa, el me vio y me marco el torso con sangre que traía en una botella, luego dibujo algo en el piso, encendió unas velas y finalizo citando una especie de mantra negro para luego dispersar toda esa sangre que tenía en su botella en el piso, se quitó su calzado y con su pie realizo una marca.
Me penetro con un cuchillo en el abdomen, luego extrajo parte de mis entrañas y se las puso en su cuello como una bufanda, me agarro el talón y corto mis dedos de los pies, luego enterró unas ganzúas grandes en mis pantorrillas, me levanto desde estas y me puso de cabeza, luego corto mi cuello y de la sangre emergente lleno nuevamente su botella, y con ello finalizo, se puso de nuevo su calzado, dejo mis entrañas en un balde, salió de mi casa y fue a la siguiente.