Yyyyyyyy vuelvo de nuevo con el SEGUNDO post de historias de terror con mas terror, suspenso, drama(si ay), y locura, porfavor sigamos.
El Loco de la Carretera
Una pareja de recién casados de un remoto pueblo de Texas estaban de luna de miel. Decidieron irse a la capital porque no había presupuesto para más. Ya están en el coche, son las tantas de la madrugada, casi al filo del amanecer; está lloviendo. Para amenizar el viaje van escuchando las noticias locales que dan desde una pequeña emisora del condado.
¡Qué mala suerte!; como no podría ser de otra manera se han quedado sin gasolina. La última gasolinera se la pasaron hace bastantes kilómetros pero el marido, confiado, pensaba que les llegaría hasta la próxima estación de servicio. Tras una acalorada discusión, el marido decide salir en busca de un poco de gasolina para, por lo menos, poder llegar hasta un motel.
La mujer está sola, el ruido de las pequeñas gotas de lluvia la ponen nerviosa, por lo que sube el volumen de la radio. No tendría que haberlo hecho porque en ese mismo instante el locutor ofrecía una noticia de última hora un loco muy peligroso se ha escapado del manicomio del pueblo del que partían. Va armado. l nerviosismo se convierte en terror. Para no seguir escuchando apaga la radio. Pasan varios minutos en los que la mente de la mujer vuela pensando en su marido. Este pensamiento es interrumpido por un goteo más intenso en la parte superior del coche. Después de unos interminables minutos en los que el goteo no cesaba, la mujer puede ver en el espejo retrovisor las luces de un coche de policía. Para su sorpresa, el coche de policía se detiene detrás del coche. Un policía baja y con un megáfono le dice a la mujer que con cuidado se baje y que no mire hacia atrás en su camino. Ella se baja, se dirige cautelosamente hacia el policía, pero en el último momento mira hacia detrás.
Ahora es ella quien se encuentra en el manicomio tras ver la cabeza de su marido goteando sangre en la parte superior del coche en manos del loco.
El Manicomnio de Merida
Esta es la historia de un tal Carlos, un periodista madrileño que acudió a primeros de los años ochenta a la ciudad de Mérida a hacer un reportaje.
Carlos estaba cansado porque su jefe siempre le mandaba a que hiciera reportajes aburridos y sin ningún tipo de acción. Un día su jefe lo llamó y le dijo que tenía que hacer un reportaje en la ciudad de Mérida sobre una agencia de turismo rural. Entonces se dio cuenta de que era otro de los reportajes aburridos que siempre le mandaban, por ello se enfado muchísimo.
Esa tarde Carlos llegó a su casa, saludó a su mujer y a su hija y mientras almorzaban les comentó que tenía que ir a Mérida a hacer un reportaje y que volvería en un par de días. Esa misma tarde, Carlos hizo su maleta, agarro sus cosas y se despidió de su hija y de su mujer.
En el camino hacia la ciudad todo parecía normal, Carlos iba a una velocidad media, muy tranquilo. Sin embargo, se le hizo de noche y el tiempo estaba empezando a ponerse muy feo; ya eran las 2330 horas. Viendo que amenazaba lluvia fuerte, decidió correr un poco mas, para asi llegar antes al hotel. Sin embargo, su viejo coche tubo una avería en aquella zona aislada, en la cual lo único que se veía a unos cuantos kilómetros eran unas luces.
Carlos se dirigió a esas luces, y después de andar una hora bajo la lluvia que ya empezaba a caer, consiguió llegar a la puerta de un edificio, que resulto ser un viejo manicomio que había en aquella zona. En la entrada le atendió un celador de avanzada edad que estaba de guardia aquella noche, al cual le contó todo lo ocurrido, y le pregunto se seria posible usar el teléfono. El celador le dijo que desgraciadamente hacia un rato que el teléfono, como era habitual cuando había mal tiempo, no funcionaba, y que por la tanto, hasta que por la mañana no estuviese arreglado el problema no estaría solucionado. La única solución que le daba era que pasara allí la noche, ya por la mañana podría llamar a una grúa. Dado que no tenia otra opción, acepto. Ceno con el celador, el cual le comento que aquel era un hospital donde ingresaban a aquellos enfermos mentales que estaban solos en el mundo, o que habían sido desahuciados por sus familias, por lo que allí no era muy habitual recibir visitas. También le pregunto si había mas gente trabajando aquella noche, , y le comento que a parte de una par de personas mas que había en otra zona del edificio, no había mas trabajadores, pero que no tenia mucha relación con el resto de compañeros, ya que exceptuándolo a él, continuamente iban y venían nuevos trabajadores, ya que era un lugar en el que nadie quería estar. Después, el celador le acompaño a unas habitaciones que había vacías. Carlos se acostó y durmió hasta por la mañana.
Lo que ocurrió desde este momento, no se sabe con certeza, ni creo que se sepa totalmente nunca. La cuestión es que parece ser que aquel celador, un hombre como ya se ha comentado de avanzada edad, murió aquella noche de forma natural. La cuestión es que, por la mañana cuando Carlos salió de la habitación y pidió que le dejasen llamar a la grua, vio que los enfermeros que había allí lo trataban de forma rara, casi ignorando sus peticiones, y le dijeron que volviese a su habitación y que no molestara.
¿Qué era lo que estaba ocurriendo Pues que el celador no había dejado constancia en ningún sitio que la persona que estaba allí en aquella habitación era alguien de paso que había tenido un problema con el coche. Carlos trato de explicar lo que había pasado, pero le siguieron la corriente como a otro loco mas. Carlos, llegado cierto momento llego a ponerse violento incluso, lo que fue peor, ya que lo redujeron y le sedaron . . . . . . . . . . fueron dos semanas terribles, hasta que por fin, su familia y desde el periódico en el que trabajaba consiguieron encontrarlo. No obstante, el golpe psicológico fue tan grande, que este hombre nunca pudo recuperarse, y lo ultimo que se conoce es que hoy día se encuentra ingresado en una institución mental de Madrid, y que todos los días repite a los médicos y enfermeros sin cesar, que el no debería estar allí, que el es un periodista camino de la ciudad de Mérida para hacer un reportaje. . . . . . . . .
El Monstruo que Querria tener dentro de Mi
Todo sucedió un día pensando en el sofá. Como siempre esperé a que fuera de noche, mi vida empezaba cuando caía el sol. Mi mente enferma para algunos y brillante para otros pensaba en mi siguiente victima... tenía que ser morena, con los ojos azules, como el mar que veía desde la terraza de mi piso.
Me armé con un cuchillo de carnicero y salí a cazar, en mi cara se dibujaba una sonrisa maléfica. Los ojos de la gente inspiraban miedo. Fui a mi garaje y cogí el gran Jeep negro, me monté y arranqué en busca de mi presa.
Paré debajo del puente de Brooklyn, me senté y miré hacia los lados no había nadie que respondiera con mi victima. A los dos segundos un joven se sentó al lado mío.
Hola.
¿Que hay Respondí bajando la cabeza.
¿Te importa que este aquí
No, porque iba a importarme. Le miré a los ojos.
Mi corazón dio un salto de alegría y volví a sonreír sádicamente... era él, el era la presa que necesitada. Su pelo era negro y sus ojos azules.
¿Vamos a pasear
Vale. Se levantó.
Anduvimos hacia mi 4x4 y sin pensarlo le di un fuerte golpe en la cabeza, se quedó sin sentido en mis brazos y lo metí en el asiento del copiloto.
Conduje hacia casa y lo metí a la fuerza, fui hacia el sótano donde tenía mis queridas máquinas. Mucha gente ha sufrido en ellas... las amaba.
Cuando despertó se asustó al verme con un látigo en la mano.
¿Que quieres de mí Dijo suplicando, amo cuando hacen eso.
Nada, solo quiero jugar. Sonreí.
Estupido psicópata. Eres un loco.
De eso nada. Le di un latigazo en el ojo. Te has portado mal, te voy a castigar muy fuerte.
Con el látigo le castigué todo su débil y escuálido cuerpo, humanos siempre tan flojos. Al decimocuarto latigazo ya estaba medio muerto. Agarré un cuchillo pero el sonido de la puerta me molestó así que lo guardé, desaté al chico que sangraba mucho y conteste con un Ahora abro.
Era la pesada de la vecina diciéndome que le dejara un poco de arroz, maldita vieja siempre pidiéndome cosas… en fin, se la di y se despidió.
Bajé de nuevo y vi que sangraba mucho, ya no despertaba. Me acerqué como un animal salvaje y saboreé la sangre que bajaba por sus heridas, sabía muy bien. Me encanta el olor y el sabor de la sangre... la amo.
Lo subí al coche y arranqué, fui corriendo hacia el hospital y cuando llegué abrí la puerta del coche y giré bruscamente o sea que lo tiré como si fuera un vil perro. Salió disparado y oí como se chocaba contra la puerta, una vieja chillaba. Primero pensé en tirarlo a un barranco o río para que su muerte fuera lenta y agónica.
Pensé en lo que iba a hacerle después, decidí acabar con su vida. Me fui a casa donde me serví una copa de whisqui y me fumé un cigarrillo mirando el azulado mar de fondo, notaba el suave olor del mismo.
Después me recosté en el sofá y me quedé dormido... diablos, no quería pero así pasó.
Me levanté a las cuatro de la mañana entré en la cocina; vi un brillante y grande cuchillo; lo cogí y lo guardé en el cinturón de mi pantalón, fui al baño y cogi un tubo de tranquilizantes, me dirigí hacia el hospital para acabar con la vida de mi presa.
Entré al hospital y le dije a la recepcionista donde estaba la habitación de ese maldito bastardo. Ella me dijo que no era horas de visita así que sin pensarlo dos veces me abalancé contra ella y la dormí con cloroformo, miré su ordenador. Ya tenía el número de su habitación así que subí arriba; en la habitación se oían ruidos parecía que había un medico examinándolo, esperé escondido hasta que se fue segundos después.
Rápido entre en aquel cuarto, lo vi sentado en una cama con el respirador conectado. Toque su fino cuello, su piel era blanca y fría.
La ira me cegó, cogi el cuchillo y agarrando su fino cuello lo degollé, no sentí nada; parecía que no tenía alma. La sangre caía a borbotones, manchando las sabanas, su pijama del hospital y hasta a mí. Amaba la sangre salpicando mi cara, la saboreé mientras se ahogaba con su propia sangre. Pude escuchar como su corazón se paró de golpe, sonreí fríamente.
Su cuerpo se estaba enfriando, yo cansado bajé por el balcón y sin rumbo me dirigí hacia el acantilado que había allí al lado. Sabiendo lo que iba a hacer, me tomé todo el tubo de tranquilizantes, mirando hacia arriba; lloré pero no se si de impotencia o por que me estaba arrepintiendo, después con el mismo cuchillo me corté también el cuello para que pareciera que había sido un asesinato.
Mi cuerpo cayó al acantilado, medio muerto. Todo a mi vista se iba apagando poco a poco, después todo oscuro, la terrible y temida oscuridad eterna.
Pues aquí me encuentro escribiendo esto desde el infierno no me arrepiento de lo que hice, cuarenta chicos he matado desde que tenía diez años… me gusta, amo matar, esa adrenalina al hundir el cuchillo, se que tengo una eternidad por delante; pero solo tengo una salida, soy el ángel de la muerte. Mataré cada día más ese es mi destino eterno, soy y seré un asesino eterno.
El Monte del Retorno
En un pueblo del norte de América vivía un chico de 14 años llamado Izan, con su madre y su reciente padrastro, al que el tanto odiaba porque muchas veces llegaba borracho y le pegaba. No era un pueblo muy extenso, tenía poco más de 3000 habitantes con su plaza, con su iglesia, su cementerio y un cementerio de animales.
Izan tenia un perro de raza pastor alemán. Un día su perro se comió una gallina del corral de su padrastro, intentó remediarlo pero en ese momento su padrastro salio al patio que daba al bosque, (ya que el pueblo estaba rodeado por montes y bosques) y al darse cuenta de lo sucedido fue en busca de su rifle. Izan en ese momento le grito a su perro que saliera corriendo y huyo al bosque pero su padrastro disparo y le dio.
Izan fue corriendo a donde estaba su perro, su perro estaba tendido en el suelo y gimiendo de dolor, más tarde murió entre los brazos de Izan. Dejo el cadáver y fue a buscar a su amigo Johann para que lo ayudara, volvieron, recogieron el cadáver, y fueron a enterrarlo al cementerio de animales, pero no lo enterraron en donde entierran a los demás animales, sino en un monte que estaba cerca del cementerio, donde una tribu de indios hacia antiguamente rituales a los muertos.
Al día siguiente era la noche de Halloween y, como de costumbre, su padrastro no le dejaba salir, pero su madre le dejo ir con sus amigos, que habían quedado cerca del cementerio junto al bosque para contar historias de miedo. Cuando llego su padrastro a casa borracho y se dio cuenta de que Izan no estaba, le pego a su mujer hasta que le confeso donde lo había dejado marchar, y fue en su busca. Izan y sus amigos al ver llegar a su padrastro borracho se asustaron ya que le iba a pegar, y justo al llegar a el se escucho un ruido…. su perro salio del bosque y mato a su padrastro!
Izan y Johann se quedaron paralizados al ver otra vez al perro, llorando lo llamo pero ya no era el mismo de antes, aunque estaba lleno de tierra, y sin responder a la llamada de Izan, volvió al bosque.
Todos los amigos huyeron del susto excepto Johann, que ayudo a Izan a llevar el cadáver de su padrastro al cementerio junto al monte donde enterraron al perro.
Al regresar a su casa, Izan contó a su madre todo lo ocurrido y decidieron callar, ya que su madre cansada de que su nuevo esposo la golpeara le quería pedir el divorcio, pero no lo hacia por miedo a que la matara, entonces hicieron las maletas y se fueron a vivir a otra ciudad.
Cuenta la leyenda que en las noches cuando alguien pasa junto al monte del cementerio se distingue la figura de un perro, pero al parpadear desaparece.
El Muñeco Satanico
Les juro que esto realmente me sucedió. Con toda seguridad alguno de ustedes habrá experimentado algo similar. Les ruego no se burlen, aunque si lo hacen los comprenderé por que yo era un escéptico y ahora no sé qué pensar.
Alguna vez publiqué mi historia en la red para buscar ayuda y sólo conseguí ser insultado y ridiculizado. Otros (muy pocos) me han hecho recomendaciones que no han funcionado, aunque se los he agradecido de todo corazón.
Te suplico te compadezcas de alguien que ya no quiere vivir con miedo, de alguien que recurre a ti por este medio para superar esta terrible pesadilla. Gracias por tu tiempo, al leer mi experiencia.
Esta es mi historia (esto es lo que escribí aquella ocasión en la red, la primera vez que me atreví a contarlo)
HACE UN MES rompí con mi novia (llevaba cerca de 8 meses) Me regaló un muñeco de peluche una semana antes de que termináramos.
El caso es que yo estaba muy molesto cuando tronamos que llegué a mi casa, agarré el muñeco y lo aventé a la azotea.
Poco después comencé a escuchar ruidos en el techo y pensé que era algún gato, no le tomé importancia.
Mi papá subió a la azotea, a revisar los cables del teléfono, encontró el muñeco y me lo dio.
Total que lo agarré y lo puse sobre mi ropero. Después de eso, empecé a escuchar ruidos como de roedor, pensé que eran ratones así que puse algunas trampas. Seguía escuchando ruidos hasta que hace cuatro días (como a las 3 de la madrugada) se oía que arrastraban como una bolsa o un cartón debajo de mi cama, prendí la luz y ahí estaba tirado el regalito.
Me dio mucho miedo porque no sé cómo llegó ahí. Nadie entra a mi cuarto, tengo la única llave y siempre la tengo conmigo. Lo saqué inmediatamente de mi cuarto, lo aventé junto a mi puerta y al otro día lo eché en el camión de la basura.
Lo peor sucedió hace unos días, estaba durmiendo y de pronto desperté pero no podía moverme entonces escuché una voz susurrándome Ponme un altar...Ponme un altar...
Aunque no soy una persona religiosa, me dio tanto miedo que empecé a rezar. De pronto aquel ser comenzó a reírse de mí, como si supiera que no era una persona allegada a la religión, una persona de poca fe.
Con gran esfuerzo hice que me dejara y finalmente me pude mover.
Le conté eso a una amiga a la que le había pasado algo similar (por cierto, cuando ella me contó lo que le pasó, mi reacción inmediata fue mofarme. No podía creer que alguien dijera tantas “tonterías”, porque eso es lo que yo creía que eran, un montón de estupideces.)
Me dijo que algunas personas hacen misas negras para que se vendan sus productos, en este caso, muñecos de peluche.
Me dijo que lo peor que pude haber hecho fue tirar el objeto a la basura pues la energía negativa se había impregnado con mayor fuerza en mi casa.
Desde ese día he intentado de todo para tratar de vivir tranquilo, para que me deje en paz.
Agua bendita junto a mi cama, amuletos, visitas y consejos de diversos líderes religiosos e incluso (en mi desesperación) recurrí a las famosas limpias practicadas por viejos curanderos. Nada ha funcionado. Actualmente trato de no pensar en ello, aunque a veces me sorprendo con los ojos abiertos y sin poder moverme en las madrugadas, sintiendo como alguien me observa, me sofoca, me aplasta mientras rezo con todas mis fuerzas para que se aleje.
Si alguien sabe qué puedo hacer para librarme de ese ser o esa energía negativa, por favor díganmelo. Esta ha sido una de las experiencias más escalofriantes de mi vida.
Elegí este medio para comunicarme contigo, para pedirte ayuda, para recibir un consejo sincero.
Si alguien esta pasando por lo que yo, le pido que sea fuerte pues es único que podemos hacer. Ser fuertes y esperar que algún día, algún glorioso día, termine esta terrible pesadilla...
El Orfanato Maldito
Hace muchos años hubo un orfanato solo para niñas , el edificio estaba dirijido por monjas y tenia muy buena fama en toda la región. Muchas niñas huerfanas eran enviadas allí y las dueñas las acogían y cuidaban con cariño. sin embargo , aquello cambió radicalmente un día de otoño.
Nadie sabe por que sucedió , ni por que las monjas hicieron eso , solo se sabe que, un día , las monjas decidieron acabar con su establecimiento e iniciaron una terrible masacre contra las niñas , ninguna sobrevivió y se dice que , despues de matar a las niñas las monjas se suicidaron una a una , provocandose la muerte de la misma manera que a las niñas a las que asesinaron . desde entonces se dice que , si osas pasar al edificio ( no ha sido derruido y se conserva como símbolo del pueblo) los espíritus de las monjas temeran que descubras su terrible secreto y se aseguraran de que no lo hagas , no te permitiran salir y te mataran del mismo modo que lo hicieron ellas y las niñas que asesinaron .
muchas personas no han creido esta historia y han decidido pasar al orfanato , yo he acompañado a algunas de ellas hasta la puerta y he visto como se adentraban en el edificio , todas las personas que se han atrevido a entrar no han vuelto nunca y alguna vez que he acompañado a alguien y he acampado delante para esperale he podido escuchar terribles gritos que procedian del interior del edificio.
El Payaso
Esto me ocurrió hace unos seis años. Una tarde decidí ir a ver a mi abuela, allí solía jugar con mis primos Angelique y Maximiliano en el desván de la antigua casa, entre juego y juego me agoté y decidí sentarme en una de las cajas que tenía mi abuela, de pronto algo llamó mi atención, era un precioso payaso de porcelana, me gusto tanto que me lo llevé a mi casa.
Por la noche, nada más llegar a mi casa lo puse en mi buró y me acosté a dormir, cuando empecé conciliar el sueño pude escuchar claramente una risa macabra, me quede parado y al abrir los ojos pude ver ¡El espectro de ese payaso, tenía los dientes afilados y le salía sangre por la boca!.
No podía reaccionar, lo que estaba viendo me dejó paralizado y lo único que quería hacer era aventarme por la ventana y ponerme a salvo pero cual fue mi sorpresa que pude ver a mi mamá y a mi hermano tirados en el suelo, estaban muertos. Sólo me quedaba una salida y la cogí, salí corriendo y me salve por los pelos. Mi vida desde ese día cambió radicalmente y nunca volví a saber nada de aquel payaso…CUIDADO POR QUE AHORA PUEDE ESTAR EN TUS MANOS.
El Perro de la Carretera
Mientras iba a casa de su abuela con su madre, Carlos no se imaginaba de lo que iba a ocurrir, su familia era muy afortunada sus padres ganaban mucho dinero y eran una familia querida por el pueblo. Mientras iban por el coche hubo un gran embotellamiento y tuvieron que quedarse esperando un buen rato. Carlos se quedó muerto de aburrimiento en el asiento de atrás, pasaban los minutos y por eso su madre llamó a su abuela para avisarla de que llegarían tarde. Carlos aprovechó ese rato para estudiar un examen que tenía al día siguiente. Pero mientras estudiaba vio afuera un perro, era una especie de pastor alemán, pero totalmente negro, y sus ojos eran brillantes e inquietantes. Mientras el perro miraba fijamente a Carlos, este seguía repasando. Diez minutos más tarde su madre por fin pudo seguir conduciendo pero de pronto, las nubes se amontonaron de repente y empezó a amenazar tormenta, los truenos rugían con furia y el cielo se iluminó con rayos y relámpagos, todos los que estaban en el coche parecían asustados. Los rayos seguían apareciendo. Carlos y su madre dejaron escapar un grito. Pero uno de los rayos alcanzó un camión que llevaba unas verjas afiladas para una casa. El rayo produjo una gran explosión en el vehículo, y todas las verjas afiladas saltaron por los aires. Carlos y su madre oyeron la explosión y salieron junto a los demás. Pero mientras miraban el camión totalmente calcinado, los dos no se dieron cuenta de que las verjas empezaban a caer al suelo sin romperse, pero dos de ellas no cayeron al suelo como las demás, cayeron donde estaban Carlos y su madre. La punta de las dos verjas se le clavaron primero en sus cabezas y luego empezaron a hundirse en su piel. La gente miró aterrorizada a Carlos y a su madre con las verjas hundidas en sus cabezas. Y más tarde empezó a amainar dejó de haber tormenta, pero eso no calmaba a la gente. Todavía no se habían recuperado del shock de la explosión y de la horripilante muerte de Carlos y su madre. Pero no muy lejos de allí estaba el perro, jadeando sin parar observando con sus ojos brillantes la trágica escena.
Se cuenta que ese perro causa desgracia a la gente que lo observa. Ese día Carlos y su madre fueron sus victimas ¿Serás tú la siguiente...
El Primero de la Lista Es el mas sicopata que lei.
EL PREMATURO FALLECIMIENTO DE SUS PADRES CONVIRTIERON A ARMANDO EN UN DESCEREBRADO ASESINO CON EXTRAÑAS OBSESIONES
Durante años Armando fue el primero de la lista. Desde bien pequeño siempre le había tocado el primero de la lista en un colegio de una ciudad al norte de España.
Los trágicos sucesos que tuvo que vivir en primera persona marcaría para toda su vida la conducta de este chavalillo. Su madre, su padre, su hermana, su abuelo y su abuela fallecieran cuando Armando contaba con tan solo 4 años, en un accidente aéreo sin que sus cuerpos pudieran ser rescatados del océano.
Armando vivía obsesionado con la sangre y las muertes. Mientras otros niños de su edad pasaban las tardes estudiando o mirando dibujos televisivos, Armando se dedicaba a mirar películas de terror y pequeñas excursiones al campo en busca de animales muertos para realizarles su propia “necropsia” en el viejo desbán de su hogar.
Armando despues de los trágicos sucesos fue adoptado por una familia. Su padre adoptivo le pegaba y le hacía pasar una mala infancia. Todas estas situaciones fueron creando a un monstruo, a un asesino.
Con 18 años Armando ingresó en el cuerpo militar para hacer la “mili”, le tocó en el primer batallón. Este batallón estaba configurado por unas listas de hombres cuyos apellidos iban de la A a la D.
Armando siempre fue el primero de la lista, pero en esta ocasión bajó al puesto número 14. Esto hizo que con el paso de los días Armando se fuera trastornando hasta idear un plan, una matanza. Iría asesinando a todos los compañeros para conseguir así ser el primero de la lista.
Asesinó brutalmente a todos sus compañeros. Así, al número 13 lo agarró por los pelos y le destrozó la cabeza a golpes contra la pared de los lavabos.
Al número 12 le introdujo un puñal de 13 cm de largo por 4 de ancho por la boca, destrozandole la lengua, garganta y esófago, para acabar muriendo ahogadpo con su propia sangre.
Al número 11 lo atropelló con un “jeep” del cuartel repetidas veces hasta dejarlo completamente destrozado.
Al número 10 le seccionó la garganta con un corte seco.
Al número 9 lo introdujo vivo en la incineradora de residuos.
Al número 8 le arrancó el corazón mientras dormía con sus propias manos.
Al número 7 lo empujó a unos paneles de electricidad y se electrocutó hasta prenderse fuego.
Al número 6 le segó la cabeza con un hacha, la empaquetó y se la envío a la familia del asesinado.
Al número 5 le cortó las piernas y los brazos y lo tiró a un río que pasaba por el lugar para que muriera ahogado.
Al número 4 lo tiró desde una de las garitas del tejado, y para rematarlo le cortó la vena yugular.
Al número 3 le introdujo una varilla de acero por el cuello hasta la médula y lo dejó en estado de coma irreversible.
Al número 2 le ató de piernas y brazos en un bosque cercano, le introdujo una grana en la boca, tiró de la anilla y explosionó.
Al número 1 lo torturó de la siguiente manera hasta que falleció desangrado Le fue cortando con un machete dedos, manos, brazos, desos de los pies, pies, piernas, orejas, pene, nariz, ojos y le sacó la piel en vida, falleciendo a los poco minutos.
Como había enterrado a uno y echado a un río a otro, el resto de los cuerpos los troceó y los fue enterrando por los jardines del cuartel.
Todas estas desapariciones provocaron un gran problema social, nadie tenía explicación para lo que estaba sucediendo.
Unos días mas tarde llega la noticia de que el compañero que estaba en coma había fallecido en el hospital. Se celebra un homenaje en el cuartel y mientras Armando limpia su arma accidentalmente se produce un disparo que le atraviesa la cabeza de lado a lado.
Desde ese día se cuenta que el espíritu de Armando vaga por el hoy abandonado cuartel vigilando que siempre sea el primero de la lista…
El Proximo eres tu
Aquella noche todo fue muy extraño. Estábamos en un descampado cerca de mi barrio. Hicimos una fogata y nos sentamos alrededor del fuego a charlar, cuando Mario nos propuso jugar a la ouija. Yo tenía un poco de miedo por todo lo que había escuchado sobre ella, pero, pensándolo fríamente, ¿por qué voy a temer algo que nunca he probado
Al final nos decidimos. Pusimos el tablero y todo, y empezamos a preguntar cosas. Sorprendentemente el vaso se fue moviendo, y yo me quedé sin aliento. ¡Era increíble!
De repente, el vaso explotó. Aquello fue demasiado. Decidimos que ya era hora de que cada uno volviera a su casa. Aquella noche me desperté varias veces porque encontraba la luz del baño encendida.
A la mañana siguiente le pregunté a mis padres si ellos habían estado yendo al baño por la noche. Me contestaron que no. Pasé por alto ese incidente y no quise darle más importancia.
De camino al instituto pasé por delante de un banco donde había un hombre sentado. Cuando avancé un poco más noté que ese mismo hombre me seguía. Iba vestido con gabardina negra y sombrero oscuro. No me daba buenas vibraciones, así que aceleré el paso. Él también lo hizo. Para no parecer paranoico opté por otra estrategia me paré en seco, como si me fuera a atar los cordones de los zapatos, para ver qué hacía él...
... Se me acercó al oído, y en un susurro me dijo no juegues con fantasmas cuando no sabes qué son.
Me quedé de piedra. En cuanto pude, llamé a todos con los que estuve aquella noche y se lo conté. Quedamos otra vez en el descampado. Ninguno de nosotros habló porque no había nada que decir habíamos jugado con fuego y nos habíamos quemado.
De repente, un hombre emergió de la sombra. Llevaba un instrumento afilado en la mano. Se dirigía hacia nosotros. Salimos corriendo. Cada uno a su casa. Pero a Mario y a Silvia no les vimos más.
Ahora, cuando miro sus fotos, siento como si me sonrieran y me dijeran el próximo eres tú.
El Refugio de las tres Cruces
En un pueblo de la sierra de Madrid existe una leyenda que narra las desgracias de tres excursionistas que desaparecieron misteriosamente hace ya muchos años.
La historia comienza un caluroso día de septiembre en que los tres amigos dejan a la Guardia Civil de dicho pueblo la ruta que van a seguir por la sierra y el tiempo que van a emplear (como debería hacer todo buen excursionista) sin saber que esta era la última vez que alguien los iba a volver a ver.
Transcurridos unos días y ante la preocupación de la familia al ver que no regresaban, el comandante del puesto mandó a dos guardias a recorrer la ruta marcada por los excursionistas con el todo terreno de la patrulla, lo que cumplieron a regañadientes mientras pensaban que seguro andaban de juerga por alguna de las fiestas patronales de los pueblos de alrededor. Fueron recorriendo el camino tranquilamente hacia el primer lugar donde habían previsto pasar la noche, un pequeño refugio de montaña con unas preciosas vistas a la sierra de Navacerrada y un mirador hacia un pequeño valle surcado por un riachuelo. Al llegar a dicho refugio, descendieron del todo el terreno y, mientras uno echaba un vistazo por el mirador, el otro se adentró en el refugio para ver si habían estado allí. Cuando el primer guardia se quiso dar cuenta, su compañero salía por la puerta del refugio con la cara pálida y tapándose la boca para evitar el vómito... Al entrar, descubrió las mochilas ensangrentadas y destrozadas de los tres excursionistas y tres cruces pintadas en la pared con lo que parecía ser su sangre. Pese a las intensas labores de búsqueda, no se encontró ni rastro de los cuerpos y nunca se supo nada más de ellos. Desde entonces, nadie a vuelto a dormir en aquel refugio que ahora es conocido como la casa de las tres cruces.
El Rito Satanico
Se comenta la historia de una chica que le encantaba todo lo relacionado con el satanismo. Tenía la Biblia Satánica en casa, siempre vestía de negro y llevaba los labios del mismo color. Le encantaba hacer hechizos e inventárselos, y tenía su cuarto plagado de anticristos y triples seises. Ponía en práctica todo ritual que llegase a sus oídos, invocaba espíritus y hacía la ouija. Nunca ocurrió nada, y a mi no me extrañaba, siempre fui incrédula a éste respecto, y sus fallidos intentos por contactar con el más allá no hacían más que darme la razón, pero ella no se daba por vencida, y de todos modos sus historias eran entretenidas.
Un día navegando en la Web, dio con una págin[size=24][/size]a que contenía unos cuantos rituales, que la tendrían entretenida unas cuantas noches. Como no, se dispuso a ponerlos todos en práctica. Había uno relacionado con un espejo y una vela, otro con sal y un vaso lleno de agua, tonterías. Pero llegó la luna llena, y tocó una de las invocaciones (cito textualmente, para atraer a la superficie un malvado e indescriptible ser infernal), uno de sus requisitos era que Sara, que así se llamaba ella, brillara en todo su esplendor.
A media noche, frente a la ventana, abierta de par en par, Sara estaba iluminada por los blancos y suaves rayos de la luna. Agarrando con la mano izquierda su péndulo (fabricado con una cadena y una piedra y, como ella decía, cargado con sus vibraciones personales), le haría dar vueltas en sentido de las agujas del reloj y pronunciando a la vez, y tres veces consecutivas las palabras IRSIO, TRUSCARA, LONGA MESCALE, BRUNA, BRUNA...
Lo que sucedió a continuación en la habitación no se sabe, lo único es que ahora ella vive en un centro psiquiátrico del que nunca saldrá, y que su seriedad de ahora, mezclada con su mirada vacía y huidiza, no tiene nada de agradable. Asi que por si acaso, ni se os ocurra llevar a cabo ese rito.
El Taxista Nervioso
Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo ¿te conté lo que le ocurrió a mi amigo bueno, de hecho fue a su primo... y continúa así un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado. Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.
Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados gritan y chillan mientras el automovilista se aleja. Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.
El Torturador
Cuenta una vieja leyenda urbana la existencia de un espíritu violento, al que años de apariciones lo han bautizado como el torturado y según dicen, se trata del espíritu de un asesino que, atrapado en los tiempos de los reyes católicos, fue quemado vivo en la hoguera por la mismísima inquisición tras varios días de intensa tortura, prometiendo venganza contra todos aquellos que profesaran la religión católica.
Todo signo religioso cristiano, especialmente imágenes o figuras de Jesús, es susceptible de atraer la atención de este peligroso ente hasta tu misma casa, donde permanecerá por el periodo de un mes, ni un día mas, ni un menos. La indicación de que el torturado ha entrado en tu casa es que los símbolos religiosos como cruces o imágenes de santos temblaran de forma extraña como si hubiera un pequeño terremoto, pero el resto de la casa apenas se moverá. hay que tener claro que el torturado no es un espíritu amistoso, y de ninguna manera se debe retarle a manifestarse o provocarle, lo mejor que puede hacerse es ignorarlo hasta que se marche, aunque eso no siempre es fácil.
Durante el mes completo que el torturado pasara recorriendo tus pasillos notaras un frió extraño cada vez que entres o salgas de una habitación, y sentirás como una presencia agobiarte te vigila sin descanso. Por la noche, cuando estés acostado oirás en ocasiones campanas similares a las de las de una iglesia, y no podrás dormir aunque estés muy cansado, con lo que la situación empeorará cada vez más.
Nunca, bajo ningún concepto se te ocurra recurrir a la ouija para contactar con este espíritu, o puedes salir muy malparado, ya que el torturado es un asesino, y no dudara en matarte si intentas invocarle. Tras aguantar como puedas durante esos días interminables el torturado se ira, pero no sin antes presentarte sus respetos.
La ultima noche que el espíritu pase en tu casa te sumirás en un profundo sueño, un sueño que poco a poco derivara en una espantosa pesadilla de la que despertaras de golpe, encontrándote frente al torvo rostro calcinado del psicópata, para después caer en un profundo sueño y despertar a la mañana siguiente con varios símbolos religiosos rotos, pero libre de la presencia del espíritu.
El Vedel
En una cárcel de mujeres, una presa lleva un tiempo seduciendo al vedel de la cárcel para que cuando este se enamore de ella le haga el favor de sacarle de allí. Ella le complacía con favores sexuales. Después de un tiempo el le dijo que la sacaría cuando alguien de la cárcel falleciera. Cuando alguien moria se sacaba la tumba fuera y el se encargaba de llevarla al tanatorio, una vez allí el la sacaría. El vedel le dio una llave para cuando sonara la trompeta (que indicaba que ese día se iba a llevar una tumba fuera) ella abriera la habitación donde se ponen las tumbas antes de ser desalojadas. El plan era que ella abriera la tumba y se quedara dentro hasta que el la sacara de allí. Un día sonó la trompeta y ella hizo todo lo del plan pero pasaban las horas y nadie la sacaba de allí. Incluso llego a oír ruidos de que estuviera echando tierra por encima como si estuviera siendo enterrado el ataúd. Estaba desesperada, metió la mano en los bolsillos del fallecido y dio con un mechero. Lo encendio y vio que el muerto que estaba con ella era el vedel.
El Verdadero Blair Witch
“En un pueblo llamado Gizy, su bosque esconde una historia de terror. Hace mucho tiempo, una pareja de casados, construyeron una cabaña en ese bosque y allí pasaron los mejores momentos de sus vidas, hasta que en una noche, el hombre se volvió loco, tomó un machete y mató a pedazos a su esposa. Luego el hombre se suicidó. Nadie supo porque reaccionó de esa forma. Pero, varias semanas después de esa desgracia, dos turistas se perdieron en el bosque de Gizy y recién en la noche pudieron encontrar un refugio la cabaña donde la esposa fue asesinada. Dentro del lugar pasaron la peor noche de su vida porque varios días estuvieron desaparecidos, y la policia al encontrar la cabaña e ingresar dentro del lugar encontraron las mochilas de los excursionistas totalmente destrozada y las pieles de ellos colgadas por las paredes. Unos jovenes sintieron mucha curiosidad por esa historia, por ello estos tres, con su filmadora ingresaron dentro del bosque, estuvieron todo el día buscando la cabaña y recién a las 12 horas de la noche, pudieron encontrarla. Dentro del lugar con sus linternas no encontraron nada, solo humedad y una vieja cama con su colchon todo sucio. Cuando pensaron que todo era mentira, uno de los jovenes observó que por la ventana habia un hombre con el rostro lleno de sangre los estaba mirando. Todos gritaron e intentaron salir de la cabaña pero la puerta estaba cerrada y no la podian abrir. El hombre estaba con ellos dentro de la cabaña. Con su machete los mató a todos. Las familias de los jovenes estaban muy preocupadas y fueron en busqueda de sus hijos. Nunca los consiguieron , tampoco la cabaña. Pero un día un de los padres encontró la filmadora de su hijo y vio todo lo grabado, tambien como su hijo y los otros eran asesinados sin descubrir al asesino.”
Enterrada Viva
Mi madre jura que esto que os voy a contar es cierto
Mi tatarabuela, venía arrastrando durante algún tiempo una horrible enfermedad que finalmente, y a pesar de su fortaleza, le logró arrebatar la vida después de un intenso coma de varios días. Mi tatarabuelo, se sintió vacío, ni sus creencias lograron mantenerle firme en sus convicciones. Después de 50 años de matrimonio, su verdadero amor le había sido arrebatado. Aquella mujer que miró una vez pareciendo que se conocieran desde siempre se había ido para siempre. Con sólo mirarse a los ojos era suficiente para saber que pasaba por la cabeza del otro.
Después de que el médico pronunciara la palabra muerta, mi tatarabuelo insistía una y otra vez que no lo era. Tuvieron que apartarlo del cuerpo de su esposa para iniciar los preparativos de su entierro.
Aquellos días fueron especialmente duros para la familia, especialmente para mi tatarabuelo, tuvieron que retrasar los preparativos hasta tener un lugar donde dar descanso al cuerpo en el cementerio, y mientras, para interrumpir la descomposición del cadáver tuvieron que drenar los fluidos corporales y así mantener el cuerpo materialmente fresco.
Durante este desagradable proceso mi tatarabuelo protestó tan ferozmente que tuvieron que sedarlo y acostarlo en cama. Ese mismo día enterraron a su esposa.
Aquella noche se despertó de una horrible pesadilla, la escalofriante visión en la que aparecía su mujer, histérica, tratando de salir del ataúd lo levantó de la cama. Llamó inmediatamente al médico y le pidió que el cuerpo de su esposa fuera exhumado inmediatamente. El médico se negó.
Esta pesadilla perseguía noche tras noche a mi tatarabuelo, durante una semana sufría la misma visión.
Por fin, y después de muchos ruegos, el médico cedió y juntamente con las autoridades locales exhumaron el cuerpo. Al abrir el ataúd, el horror se apoderó de todos los allí presentes. Los dedos de las manos de mi tatarabuela ya no tenían uñas, se las había arrancado intentando salir de la caja, en el interior de la tapa podían verse las marcas de los arañazos.
Entonces creyeron a mi tatarabuelo. Tenía razón…
Entre Nosotros
Quizás no lo has notado pero ellos rondan entre nosotros fue lo primero que me dijo aquella mujer en la posada. Me preocupó mucho el hecho de que una mujer de semejante reputación, una dama de la noche para suavizar el término, se preocupara por unos seres tan etéreos como los que me había descrito.
No le di importancia y seguí mi camino, por alguna razón un mensaje anónimo me había convocado a un lugar con el sobrenombre de Akkad, mas no se porque esconder el nombre de un almacén abandonado. Como el humano poco respetable que soy, pude imaginar más de 3 motivos de chantaje por los cuales me estarían llamando, pero que se puede hacer… es el precio de mi cargo por así decirlo.
Mas adelante en el camino algo se atravesó en el camino. No pude ver lo que era, más si pude ver como se retorcía por el retrovisor. Me bajé del auto a ver a que le había provocado tan fatídico destino, pero al acercarme vi que era un humano, una joven a la cual le calculaba unos 1718 años. Estaba vestida bastante conservadoramente para estos tiempos, pero por el olor que emanaba era evidente que estaba muy ebria. El frío habitual de cuando mi futuro como líder de la compañía en la que trabajaba, estaba en juego volvió a correr mi espalda, por lo que me al ver que no estaba muriendo la levante y la metí en el asiento trasero del auto. Mi estafador tendría que esperar, los cargos por un accidente así podrían ser graves dada mi reputación, mas aun que cualquier información que poseyera cualquier estafador común como los de este pueblo.
Me devolví hacia la parte habitada del pueblo, en busca de cualquier clínica, hospital o lo que fuera que este montarral pudiera ofrecerme para tratar a la desafortunada victima del alcohol, pero en ese momento mi estimado cobrador volvió a llamar. Me dijo que lo viera mas tarde del otro lado del pueblo, que tenia unos compromisos importantes que se le habían presentado, espero sean policías maldito fue lo primero que pensé pero el despertar de mi pasajera me hizo volver a la realidad.
¿Estas bien, puedes moverte o sientes algo, debía saber la magnitud del daño. ¿Donde estoy... ¿quien eres tu... ellos sig el chorro de bilis y sangre que vomitó destruyó la tapicería del auto. ¿¡Niña estas bien ¡Tienes que decirme que sientes para poder ayudarte!!. No parecía reaccionar, pero no era a causa del alcohol, una cara así solo era producto de un trauma muy grande. ¿ellos me siguen persiguiendo me dijo con un tono más lúcido, pero enseguida despertó del todo y un grito de dolor y terror fue todo lo que me dijo antes de que chocara con eso.
Era un ser solo venido de los pensamientos mas obscuros de una mente retorcida, parecía estar vivo a pesar de haberlo arrollado a 70km por hora, y de su espina partida brotaba una sustancia verde obscura que parecía disolver el capó del auto. Sin pensarlo pisé el acelerador y nos alejamos de eso mientras mi pasajera aun gritaba.
Cuando logré calmarla me contó que eso era un Nathresin, que no era la primera vez que se topaba con uno, pero era la 1ra vez que alguno de ellos la notaba a ella. Eran los seres de los que me hablaba la dama de compañía en la posada en la que descansaba. Un resultado fallido de traer a un muerto a la vida, cuya alma quedaba atrapada en las sombras y estaba destinada a vagar entre este plano existencial y los planos superiores aullando de dolor y sufrimiento. No podían morir pero el vivir les producía una enorme agonía. Ellos no notaban a los seres de este plano a excepción de muy raros casos en los que podían atravesar el velo de las sombras que separan a la tierra del cielo y el infierno.
¿Si es el resultado de tratar de revivir a alguien, significa que en este pueblo enfermizo tratan de revivir a los muertos le dije, pero ella me dijo que hay personas que lo hacen, mas no viven en el pueblo. Que en la fiesta uno de ellos se presentó y los demás lo sacaron a patadas, pero antes de poder irse de la casa de su amigo los Nathresins aparecieron... ellos siempre rondan a sus creadores, nadie sabe por que.
Llegamos al un pequeño hospital, donde nos detuvimos. Pero al volverme hacia ella ya no estaba. Un escalofrío me recorrió la espalda al darme cuenta que me agarraban por el cuello. Un ser horrible, con ojos deformes e inyectados de sangre, músculos y huesos que rompían su propia piel, y un olor a putrefacción solo equiparable con el asco que producía el ácido que salía de su boca me estaba clavando sus garras en el cuello. Así fue como morí, mas el destino me tenía preparado otro fatídico destino, uno infinitamente más terrible. El estafador vino a mi cuerpo desprovisto de vida y lo sepultó mientras me relataba como el sufrimiento de los seres que creaba llenaba su negro corazón de un sádico goce, y cómo sus planes para mí y para mis conocidos comenzaban a desarrollarse
Meses mas tarde mi esposa fue convocada por el mismo estafador al pueblo, donde fue convencida de tratar de revivirme, acción que solo derivo en mi resurgimiento como una de las bestias horribles que pueblan los bosques de este pueblo, destinado a vagar por todo la eternidad para acallar mi sufrimiento... mi ira..., pero creo que tu puedes ser el receptor de toda mi furia así que te conviene correr
La perdicion del Planeta
Están muy cerca, puedo oírlos gemir atrás en el patio, son una amenaza necesito ayuda, se que ansían mi carne, les gusta la carne fresca, la ciudad esta devastada estoy con alfonso, mi mejor amigo desde la primaria, estamos ocultos en mi ático, de 5 que éramos ahora somos 2, Gabriel y Alejandro fueron brutalmente heridos, al paso de los minutas nos comenzaron a asustar y Gabriel nos ataco, no tuvimos remedio y lo matamos.
No pudo creer esto somos los únicos en todo méxico, apenas ayer todo era normal, aburrido, hasta que encontramos ese maldito libro.
No nos queda mucho tiempo, puedo oír como golpean la puerta…….
Encontramos el diario de un tal Miguel Sánchez que dice así
25septiembre1998
Hoy lo logre, mi gran suceso, se ahora como levantar a los muertos, al parecer mi sujeto de prueba no esta muy cómodo, digo usted no estaría cómodo si tuviera un cuchillo en el corazón.
26septiembre1998
No lo creo, me acaba de morder mi propia creación no se por que, me siento muy raro, siento como si me estuviera trastornando, no puedo mas la abominación que cree a salido a la ciudad, es la perdición del planeta no lo puedo creer y es mi culpa.
las demás hojas están cubiertas de sangre lo que decía el diario es verdad es…..la perdición del planeta.
Fast Food
“El niño tan sólo tenía a sus abuelos. A pesar del lamentable estado que presentaban, no quería que muriesen y le dejaran solo en este mundo.
Él consiguió salvarse gracias a que pudo refugiarse a tiempo en su escondite del sótano.
Pero sus abuelos estaban prácticamente desdentados. Entre los dos, sumaban cuatro dientes. Así que debió ingeniárselas para poder darlos de comer...”
“Bombas de racimo del tipo experimental SHRIKE FLOCK con cargas Type AT3 HELLWISP
Cada módulo AT3 consta de tres vainas. Entre cada una se intercala un gas diferente que es expulsado al aire en tres tiempos comandados por una espoleta de acción retardada. Los tres tipos se designan como compuestos A, N, y K1 respectivamente.
La expulsión del compuesto hipergólico A (dimetilhidracina asimétrica (UDMH) + tetróxido de dinitrógeno), genera una combustión instantánea de un volumen importante de aire, creando tras de sí un vacío que en centésimas de segundo equivale a una semiesfera de unos diez metros de radio. La tercera vaina contiene una esponja de hidrógeno y lantano, que incluye perlas de litio y sodio, y se expande rápidamente tras el vacío dejado por la explosión. El sodio cristalizará cuando contacte con el aire a gran velocidad, actuando de metralla química.
Efectos
La fugaz llama de la combustión y su alta temperatura, provoca que se queme con asombrosa rapidez la tela de la ropa y la epidermis. Las quemaduras resultan muy graves, pero no mortales de necesidad. Los cristales de sodio a alta velocidad provocan microfisuras en la dermis del orden de hasta un centenar por cm2 de piel si el sujeto se encuentra dentro del radio de acción directa del artefacto.
La absorción de la sobredosis de litio en el organismo se produce por las microfisuras en la piel. La combinación con el sodio aumenta el exceso de serotonina, provocando un síndrome serotoninérgico de primer grado, que se traduce en alteraciones mentales, hiperactividad autonómica y trastornos neuromusculares en grado sumo.
Se estima que alrededor de un diez por ciento no sobrevivió a las quemaduras directas y frontales y hasta un quince por ciento pereció por la combinación de este factor y las heridas superficiales.
Otro veinticinco por ciento pudo ser debido a uno o la combinación de varios síntomas, entre los que se encuentran principalmente la fiebre, taquicardia, ataxia, diaforesis, diarrea, vómitos, dilatación pupilar y los temblores.
El resto de bajas civiles en la franja se prevé que sean autoinfligidas por los afectados debido a los efectos secundarios de la serotoninergia de primer grado.
Hasta pasados trece días no se espera la orden gubernamental de intervención del ejército para la “limpieza” del área fronteriza.”
¿Qué son, zombis
Nooo, que va, nada de eso. Estos hijos de.... aún están bien vivos.
Son repugnantes.
Ya lo creo.
¿Porqué ese ansia constante por devorar
Es por el gas. Los volvió locos. Son como los animales. Pueden estar comiendo todo el día y no se sacian.
Ahí viene otro. Más cerca...más cerca...
¡Blam!
¡Qué sangría!
Supieron durante años que aquí se cocía algo gordo, pero no hicieron absolutamente nada.
Cuando reventaron el mercado central causando la mayor masacre de la historia del país, les jodió tanto, que no dudaron en dar la orden de contraataque para lanzar las putas bombas con el gas experimental de los cojones. Ya tenían ganas de probarlas y esa fue la ocasión perfecta. Se ve que llevaban tiempo esperando algo así.
Y eso fue toda la historia. El resto ya lo sabes. Ahí se acerca otro más. Ese te lo dejo para ti.
¡Blam, Blam!
Los periodistas de medio mundo están al acecho en la frontera, saben que aquí ha ocurrido algo acojonante, como represalia del ataque terrorista. Están como perros hambrientos a la caza de cualquier rastro informativo, se lo huelen, pero nadie ha logrado traspasar el cordón sanitario.
Muchos están camuflados de reporteros de guerra, pero han sido enviados por sus respectivos gobiernos. Supongo que les jode un montón no saber lo que ocurre aquí exactamente.
¡Y los americanos y los ingleses no sueltan prenda!
Ni lo harán, a pesar de la presión internacional, las ONG´s, ni de nadie.
Somos sus aliados.
Así que lo mejor es no pensar más en ello. Cumplamos nuestra tarea cuanto primero, y antes nos iremos de este puto sitio.
La verdad es que acojonan un poco. Todos despellejados, sangrando y con esos ojos que parecen querer salírseles de las cuencas...sin siquiera pestañear...
Me recuerdan un poco al cuadro ese de Saturno devorando a sus hijos, de Rubens, creo.
¿Qué dices de quien
Nada. Olvídalo.
Pues espera a que venga la noche, chaval. De momento te aconsejo que lleves siempre munición a tope y el arma a punto, por si las moscas...
¿Ves aquella casa de dos plantas
La veo.
Pues ese es nuestro objetivo ahora. Debemos limpiar esta zona, asegurarla y marcarla. De ahí para adelante, seguirá la siguiente patrulla.
Despejado.
Entremos.
Parece limpio. Subiré al piso de arriba.
¿Algo
Despejado.
Llama a la unidad. Que amplíen el perímetro de seguridad hasta este punto. Yo subiré a la azotea y colocaré la baliza marcadora.
Espera. En este rincón hay una puerta pequeña que no hemos visto.
Ponte detrás.
¡Blam!
¡Mecagüen la..., qué hedor, joder!
¿Qué hacemos, bajamos
Hay que bajar. Tenemos que registrar todo bien. Mantente alerta.
Esto me toca las pelotas...no me gusta nada, joder.
Tranqui. Ten cuidado y no te tropieces en los escalones, a ver si vamos a bajar rodando.
Esto es un sótano ¿ves algo
No veo nada. Quitaré la tela que cubre aquella ventana.
El suelo está pegajoso, se pegan las suelas de las botas...
Así está mejor...¡hágase la luz!
Está todo sucio de restos...hay pedacitos por todas partes...
¡Puajjjjjjssss!
No te avergüences de haber vomitado. Esto es asqueroso.
Espera! ¡No dispares! ¡Es un chico, y no está afectado por el gas!
Chico, ¿Estás bien
Está muerto de miedo, como yo...
Anda, sal de ahí. Somos tus amigos. Venimos a sacarte de aquí.
¡Aselejalam! ¡Aselejalam!
¿Por qué grita... ¡Cállate!
¡Aselejalam!
¿...A dónde se va el muy... ¡Se ha colado por ese agujero!
¡Será.....
¡Arriba! ¡La puerta!
¡Qué es eso, jodeeer...!
¡Blam! ¡Blam!
¡Sois unos jodidos monstruos!
¡El chico...!
...plinc..........plinc.......plinc...plinc...
!Es una granad.....
Fija tu mirada
Cuidado no te des la vuelta. El Fiero amenaza, con arrancarte los ojos si lo haces. Es facil, basta con meter sus huesudos dedos y con sus uñas tan largas, hacer palanca.
Procura seguir mirando hacia adelante. No quites la vista de alli. De esa luz. De la salida del tunel. No te desvies del camino. Que la oscuridad no te envuelva el alma.
Fija tu mirada alli.
Fijala.
No te muevas ni un milimetro de tu senda.
Habrán monstruos que te acosaran. Delante de ti, mostraran sus lenguas viscosas e intentaran lamer tu cuerpo.
Sigue mirando adelante.
Aunque, se abran trampillas en el suelo, a tus pies, como alcantarillas, que dejan salir los mas sucios seres, como ratas infectas, que intentaran reptar por tus piernas desnudas y, debajo de tu falda, llegar mas arriba...
Sigue mirando hacia delante.
Sigue y no pares, de caminar.
Recta.
Como una línea hecha con una regla, pero en el camino correcto.
No te tuerzas, por Dios, no te tuerzas.
Aunque alguien pose sus susurros en tu oído y haga que tu espina dorsal se esremezca, poniendote la carne de gallina.
Sigue adelante.
Mira hacia la luz
Que no es cobarde el que tiene miedo, si no el que tiene miedo y huye.
Venga que ya llegas
¿A que no ha sido para tanto
Total, por unas arañitas enredando tu pelo y raspando tu cara , con sus 8 patitas peludas, como las que mas.
Venga que ya cruzas la luz y...
Procura despertar
O todo volvera a empezar...
De nuevo...
Forenses
Este hecho que os voy a contar sucedió de verdad según me contó un monitor mío de un campamento y que al parecer se lo contaron los propios protagonistas de la historia, bueno, aquí empieza. Resulta que una mañana como tantas otras tres amigos que estudiaban la carrera de forense se reunieron a la hora del desayuno como hacían siempre. Los amigos eran dos chicos y una chica y juntos se lo pasaban genial. Un día a los dos chicos se les ocurrió gastar una broma a su amiga y para ello abrieron un cajón en el que había un cadáver del cuál cortaron una pierna y antes de acostarse uno de ellos colocó la pierna del muerto dentro de la cama de la chica. A la mañana siguiente la chica no bajaba a desayunar y sus amigos cansados de esperar subieron a llamarla.
Al subir y entrar en su habitación ya que no respondía se la encontraron en la ventana sentada agarrada a la repisa y la pierna del muerto en la boca. Presentaba los signos característicos de haber muerto de miedo pálida, las pupilas dilatadas, el pelo blanco... etc.
Esa broma costó la vida de su amiga...
El Loco de la Carretera
Una pareja de recién casados de un remoto pueblo de Texas estaban de luna de miel. Decidieron irse a la capital porque no había presupuesto para más. Ya están en el coche, son las tantas de la madrugada, casi al filo del amanecer; está lloviendo. Para amenizar el viaje van escuchando las noticias locales que dan desde una pequeña emisora del condado.
¡Qué mala suerte!; como no podría ser de otra manera se han quedado sin gasolina. La última gasolinera se la pasaron hace bastantes kilómetros pero el marido, confiado, pensaba que les llegaría hasta la próxima estación de servicio. Tras una acalorada discusión, el marido decide salir en busca de un poco de gasolina para, por lo menos, poder llegar hasta un motel.
La mujer está sola, el ruido de las pequeñas gotas de lluvia la ponen nerviosa, por lo que sube el volumen de la radio. No tendría que haberlo hecho porque en ese mismo instante el locutor ofrecía una noticia de última hora un loco muy peligroso se ha escapado del manicomio del pueblo del que partían. Va armado. l nerviosismo se convierte en terror. Para no seguir escuchando apaga la radio. Pasan varios minutos en los que la mente de la mujer vuela pensando en su marido. Este pensamiento es interrumpido por un goteo más intenso en la parte superior del coche. Después de unos interminables minutos en los que el goteo no cesaba, la mujer puede ver en el espejo retrovisor las luces de un coche de policía. Para su sorpresa, el coche de policía se detiene detrás del coche. Un policía baja y con un megáfono le dice a la mujer que con cuidado se baje y que no mire hacia atrás en su camino. Ella se baja, se dirige cautelosamente hacia el policía, pero en el último momento mira hacia detrás.
Ahora es ella quien se encuentra en el manicomio tras ver la cabeza de su marido goteando sangre en la parte superior del coche en manos del loco.
El Manicomnio de Merida
Esta es la historia de un tal Carlos, un periodista madrileño que acudió a primeros de los años ochenta a la ciudad de Mérida a hacer un reportaje.
Carlos estaba cansado porque su jefe siempre le mandaba a que hiciera reportajes aburridos y sin ningún tipo de acción. Un día su jefe lo llamó y le dijo que tenía que hacer un reportaje en la ciudad de Mérida sobre una agencia de turismo rural. Entonces se dio cuenta de que era otro de los reportajes aburridos que siempre le mandaban, por ello se enfado muchísimo.
Esa tarde Carlos llegó a su casa, saludó a su mujer y a su hija y mientras almorzaban les comentó que tenía que ir a Mérida a hacer un reportaje y que volvería en un par de días. Esa misma tarde, Carlos hizo su maleta, agarro sus cosas y se despidió de su hija y de su mujer.
En el camino hacia la ciudad todo parecía normal, Carlos iba a una velocidad media, muy tranquilo. Sin embargo, se le hizo de noche y el tiempo estaba empezando a ponerse muy feo; ya eran las 2330 horas. Viendo que amenazaba lluvia fuerte, decidió correr un poco mas, para asi llegar antes al hotel. Sin embargo, su viejo coche tubo una avería en aquella zona aislada, en la cual lo único que se veía a unos cuantos kilómetros eran unas luces.
Carlos se dirigió a esas luces, y después de andar una hora bajo la lluvia que ya empezaba a caer, consiguió llegar a la puerta de un edificio, que resulto ser un viejo manicomio que había en aquella zona. En la entrada le atendió un celador de avanzada edad que estaba de guardia aquella noche, al cual le contó todo lo ocurrido, y le pregunto se seria posible usar el teléfono. El celador le dijo que desgraciadamente hacia un rato que el teléfono, como era habitual cuando había mal tiempo, no funcionaba, y que por la tanto, hasta que por la mañana no estuviese arreglado el problema no estaría solucionado. La única solución que le daba era que pasara allí la noche, ya por la mañana podría llamar a una grúa. Dado que no tenia otra opción, acepto. Ceno con el celador, el cual le comento que aquel era un hospital donde ingresaban a aquellos enfermos mentales que estaban solos en el mundo, o que habían sido desahuciados por sus familias, por lo que allí no era muy habitual recibir visitas. También le pregunto si había mas gente trabajando aquella noche, , y le comento que a parte de una par de personas mas que había en otra zona del edificio, no había mas trabajadores, pero que no tenia mucha relación con el resto de compañeros, ya que exceptuándolo a él, continuamente iban y venían nuevos trabajadores, ya que era un lugar en el que nadie quería estar. Después, el celador le acompaño a unas habitaciones que había vacías. Carlos se acostó y durmió hasta por la mañana.
Lo que ocurrió desde este momento, no se sabe con certeza, ni creo que se sepa totalmente nunca. La cuestión es que parece ser que aquel celador, un hombre como ya se ha comentado de avanzada edad, murió aquella noche de forma natural. La cuestión es que, por la mañana cuando Carlos salió de la habitación y pidió que le dejasen llamar a la grua, vio que los enfermeros que había allí lo trataban de forma rara, casi ignorando sus peticiones, y le dijeron que volviese a su habitación y que no molestara.
¿Qué era lo que estaba ocurriendo Pues que el celador no había dejado constancia en ningún sitio que la persona que estaba allí en aquella habitación era alguien de paso que había tenido un problema con el coche. Carlos trato de explicar lo que había pasado, pero le siguieron la corriente como a otro loco mas. Carlos, llegado cierto momento llego a ponerse violento incluso, lo que fue peor, ya que lo redujeron y le sedaron . . . . . . . . . . fueron dos semanas terribles, hasta que por fin, su familia y desde el periódico en el que trabajaba consiguieron encontrarlo. No obstante, el golpe psicológico fue tan grande, que este hombre nunca pudo recuperarse, y lo ultimo que se conoce es que hoy día se encuentra ingresado en una institución mental de Madrid, y que todos los días repite a los médicos y enfermeros sin cesar, que el no debería estar allí, que el es un periodista camino de la ciudad de Mérida para hacer un reportaje. . . . . . . . .
El Monstruo que Querria tener dentro de Mi
Todo sucedió un día pensando en el sofá. Como siempre esperé a que fuera de noche, mi vida empezaba cuando caía el sol. Mi mente enferma para algunos y brillante para otros pensaba en mi siguiente victima... tenía que ser morena, con los ojos azules, como el mar que veía desde la terraza de mi piso.
Me armé con un cuchillo de carnicero y salí a cazar, en mi cara se dibujaba una sonrisa maléfica. Los ojos de la gente inspiraban miedo. Fui a mi garaje y cogí el gran Jeep negro, me monté y arranqué en busca de mi presa.
Paré debajo del puente de Brooklyn, me senté y miré hacia los lados no había nadie que respondiera con mi victima. A los dos segundos un joven se sentó al lado mío.
Hola.
¿Que hay Respondí bajando la cabeza.
¿Te importa que este aquí
No, porque iba a importarme. Le miré a los ojos.
Mi corazón dio un salto de alegría y volví a sonreír sádicamente... era él, el era la presa que necesitada. Su pelo era negro y sus ojos azules.
¿Vamos a pasear
Vale. Se levantó.
Anduvimos hacia mi 4x4 y sin pensarlo le di un fuerte golpe en la cabeza, se quedó sin sentido en mis brazos y lo metí en el asiento del copiloto.
Conduje hacia casa y lo metí a la fuerza, fui hacia el sótano donde tenía mis queridas máquinas. Mucha gente ha sufrido en ellas... las amaba.
Cuando despertó se asustó al verme con un látigo en la mano.
¿Que quieres de mí Dijo suplicando, amo cuando hacen eso.
Nada, solo quiero jugar. Sonreí.
Estupido psicópata. Eres un loco.
De eso nada. Le di un latigazo en el ojo. Te has portado mal, te voy a castigar muy fuerte.
Con el látigo le castigué todo su débil y escuálido cuerpo, humanos siempre tan flojos. Al decimocuarto latigazo ya estaba medio muerto. Agarré un cuchillo pero el sonido de la puerta me molestó así que lo guardé, desaté al chico que sangraba mucho y conteste con un Ahora abro.
Era la pesada de la vecina diciéndome que le dejara un poco de arroz, maldita vieja siempre pidiéndome cosas… en fin, se la di y se despidió.
Bajé de nuevo y vi que sangraba mucho, ya no despertaba. Me acerqué como un animal salvaje y saboreé la sangre que bajaba por sus heridas, sabía muy bien. Me encanta el olor y el sabor de la sangre... la amo.
Lo subí al coche y arranqué, fui corriendo hacia el hospital y cuando llegué abrí la puerta del coche y giré bruscamente o sea que lo tiré como si fuera un vil perro. Salió disparado y oí como se chocaba contra la puerta, una vieja chillaba. Primero pensé en tirarlo a un barranco o río para que su muerte fuera lenta y agónica.
Pensé en lo que iba a hacerle después, decidí acabar con su vida. Me fui a casa donde me serví una copa de whisqui y me fumé un cigarrillo mirando el azulado mar de fondo, notaba el suave olor del mismo.
Después me recosté en el sofá y me quedé dormido... diablos, no quería pero así pasó.
Me levanté a las cuatro de la mañana entré en la cocina; vi un brillante y grande cuchillo; lo cogí y lo guardé en el cinturón de mi pantalón, fui al baño y cogi un tubo de tranquilizantes, me dirigí hacia el hospital para acabar con la vida de mi presa.
Entré al hospital y le dije a la recepcionista donde estaba la habitación de ese maldito bastardo. Ella me dijo que no era horas de visita así que sin pensarlo dos veces me abalancé contra ella y la dormí con cloroformo, miré su ordenador. Ya tenía el número de su habitación así que subí arriba; en la habitación se oían ruidos parecía que había un medico examinándolo, esperé escondido hasta que se fue segundos después.
Rápido entre en aquel cuarto, lo vi sentado en una cama con el respirador conectado. Toque su fino cuello, su piel era blanca y fría.
La ira me cegó, cogi el cuchillo y agarrando su fino cuello lo degollé, no sentí nada; parecía que no tenía alma. La sangre caía a borbotones, manchando las sabanas, su pijama del hospital y hasta a mí. Amaba la sangre salpicando mi cara, la saboreé mientras se ahogaba con su propia sangre. Pude escuchar como su corazón se paró de golpe, sonreí fríamente.
Su cuerpo se estaba enfriando, yo cansado bajé por el balcón y sin rumbo me dirigí hacia el acantilado que había allí al lado. Sabiendo lo que iba a hacer, me tomé todo el tubo de tranquilizantes, mirando hacia arriba; lloré pero no se si de impotencia o por que me estaba arrepintiendo, después con el mismo cuchillo me corté también el cuello para que pareciera que había sido un asesinato.
Mi cuerpo cayó al acantilado, medio muerto. Todo a mi vista se iba apagando poco a poco, después todo oscuro, la terrible y temida oscuridad eterna.
Pues aquí me encuentro escribiendo esto desde el infierno no me arrepiento de lo que hice, cuarenta chicos he matado desde que tenía diez años… me gusta, amo matar, esa adrenalina al hundir el cuchillo, se que tengo una eternidad por delante; pero solo tengo una salida, soy el ángel de la muerte. Mataré cada día más ese es mi destino eterno, soy y seré un asesino eterno.
El Monte del Retorno
En un pueblo del norte de América vivía un chico de 14 años llamado Izan, con su madre y su reciente padrastro, al que el tanto odiaba porque muchas veces llegaba borracho y le pegaba. No era un pueblo muy extenso, tenía poco más de 3000 habitantes con su plaza, con su iglesia, su cementerio y un cementerio de animales.
Izan tenia un perro de raza pastor alemán. Un día su perro se comió una gallina del corral de su padrastro, intentó remediarlo pero en ese momento su padrastro salio al patio que daba al bosque, (ya que el pueblo estaba rodeado por montes y bosques) y al darse cuenta de lo sucedido fue en busca de su rifle. Izan en ese momento le grito a su perro que saliera corriendo y huyo al bosque pero su padrastro disparo y le dio.
Izan fue corriendo a donde estaba su perro, su perro estaba tendido en el suelo y gimiendo de dolor, más tarde murió entre los brazos de Izan. Dejo el cadáver y fue a buscar a su amigo Johann para que lo ayudara, volvieron, recogieron el cadáver, y fueron a enterrarlo al cementerio de animales, pero no lo enterraron en donde entierran a los demás animales, sino en un monte que estaba cerca del cementerio, donde una tribu de indios hacia antiguamente rituales a los muertos.
Al día siguiente era la noche de Halloween y, como de costumbre, su padrastro no le dejaba salir, pero su madre le dejo ir con sus amigos, que habían quedado cerca del cementerio junto al bosque para contar historias de miedo. Cuando llego su padrastro a casa borracho y se dio cuenta de que Izan no estaba, le pego a su mujer hasta que le confeso donde lo había dejado marchar, y fue en su busca. Izan y sus amigos al ver llegar a su padrastro borracho se asustaron ya que le iba a pegar, y justo al llegar a el se escucho un ruido…. su perro salio del bosque y mato a su padrastro!
Izan y Johann se quedaron paralizados al ver otra vez al perro, llorando lo llamo pero ya no era el mismo de antes, aunque estaba lleno de tierra, y sin responder a la llamada de Izan, volvió al bosque.
Todos los amigos huyeron del susto excepto Johann, que ayudo a Izan a llevar el cadáver de su padrastro al cementerio junto al monte donde enterraron al perro.
Al regresar a su casa, Izan contó a su madre todo lo ocurrido y decidieron callar, ya que su madre cansada de que su nuevo esposo la golpeara le quería pedir el divorcio, pero no lo hacia por miedo a que la matara, entonces hicieron las maletas y se fueron a vivir a otra ciudad.
Cuenta la leyenda que en las noches cuando alguien pasa junto al monte del cementerio se distingue la figura de un perro, pero al parpadear desaparece.
El Muñeco Satanico
Les juro que esto realmente me sucedió. Con toda seguridad alguno de ustedes habrá experimentado algo similar. Les ruego no se burlen, aunque si lo hacen los comprenderé por que yo era un escéptico y ahora no sé qué pensar.
Alguna vez publiqué mi historia en la red para buscar ayuda y sólo conseguí ser insultado y ridiculizado. Otros (muy pocos) me han hecho recomendaciones que no han funcionado, aunque se los he agradecido de todo corazón.
Te suplico te compadezcas de alguien que ya no quiere vivir con miedo, de alguien que recurre a ti por este medio para superar esta terrible pesadilla. Gracias por tu tiempo, al leer mi experiencia.
Esta es mi historia (esto es lo que escribí aquella ocasión en la red, la primera vez que me atreví a contarlo)
HACE UN MES rompí con mi novia (llevaba cerca de 8 meses) Me regaló un muñeco de peluche una semana antes de que termináramos.
El caso es que yo estaba muy molesto cuando tronamos que llegué a mi casa, agarré el muñeco y lo aventé a la azotea.
Poco después comencé a escuchar ruidos en el techo y pensé que era algún gato, no le tomé importancia.
Mi papá subió a la azotea, a revisar los cables del teléfono, encontró el muñeco y me lo dio.
Total que lo agarré y lo puse sobre mi ropero. Después de eso, empecé a escuchar ruidos como de roedor, pensé que eran ratones así que puse algunas trampas. Seguía escuchando ruidos hasta que hace cuatro días (como a las 3 de la madrugada) se oía que arrastraban como una bolsa o un cartón debajo de mi cama, prendí la luz y ahí estaba tirado el regalito.
Me dio mucho miedo porque no sé cómo llegó ahí. Nadie entra a mi cuarto, tengo la única llave y siempre la tengo conmigo. Lo saqué inmediatamente de mi cuarto, lo aventé junto a mi puerta y al otro día lo eché en el camión de la basura.
Lo peor sucedió hace unos días, estaba durmiendo y de pronto desperté pero no podía moverme entonces escuché una voz susurrándome Ponme un altar...Ponme un altar...
Aunque no soy una persona religiosa, me dio tanto miedo que empecé a rezar. De pronto aquel ser comenzó a reírse de mí, como si supiera que no era una persona allegada a la religión, una persona de poca fe.
Con gran esfuerzo hice que me dejara y finalmente me pude mover.
Le conté eso a una amiga a la que le había pasado algo similar (por cierto, cuando ella me contó lo que le pasó, mi reacción inmediata fue mofarme. No podía creer que alguien dijera tantas “tonterías”, porque eso es lo que yo creía que eran, un montón de estupideces.)
Me dijo que algunas personas hacen misas negras para que se vendan sus productos, en este caso, muñecos de peluche.
Me dijo que lo peor que pude haber hecho fue tirar el objeto a la basura pues la energía negativa se había impregnado con mayor fuerza en mi casa.
Desde ese día he intentado de todo para tratar de vivir tranquilo, para que me deje en paz.
Agua bendita junto a mi cama, amuletos, visitas y consejos de diversos líderes religiosos e incluso (en mi desesperación) recurrí a las famosas limpias practicadas por viejos curanderos. Nada ha funcionado. Actualmente trato de no pensar en ello, aunque a veces me sorprendo con los ojos abiertos y sin poder moverme en las madrugadas, sintiendo como alguien me observa, me sofoca, me aplasta mientras rezo con todas mis fuerzas para que se aleje.
Si alguien sabe qué puedo hacer para librarme de ese ser o esa energía negativa, por favor díganmelo. Esta ha sido una de las experiencias más escalofriantes de mi vida.
Elegí este medio para comunicarme contigo, para pedirte ayuda, para recibir un consejo sincero.
Si alguien esta pasando por lo que yo, le pido que sea fuerte pues es único que podemos hacer. Ser fuertes y esperar que algún día, algún glorioso día, termine esta terrible pesadilla...
El Orfanato Maldito
Hace muchos años hubo un orfanato solo para niñas , el edificio estaba dirijido por monjas y tenia muy buena fama en toda la región. Muchas niñas huerfanas eran enviadas allí y las dueñas las acogían y cuidaban con cariño. sin embargo , aquello cambió radicalmente un día de otoño.
Nadie sabe por que sucedió , ni por que las monjas hicieron eso , solo se sabe que, un día , las monjas decidieron acabar con su establecimiento e iniciaron una terrible masacre contra las niñas , ninguna sobrevivió y se dice que , despues de matar a las niñas las monjas se suicidaron una a una , provocandose la muerte de la misma manera que a las niñas a las que asesinaron . desde entonces se dice que , si osas pasar al edificio ( no ha sido derruido y se conserva como símbolo del pueblo) los espíritus de las monjas temeran que descubras su terrible secreto y se aseguraran de que no lo hagas , no te permitiran salir y te mataran del mismo modo que lo hicieron ellas y las niñas que asesinaron .
muchas personas no han creido esta historia y han decidido pasar al orfanato , yo he acompañado a algunas de ellas hasta la puerta y he visto como se adentraban en el edificio , todas las personas que se han atrevido a entrar no han vuelto nunca y alguna vez que he acompañado a alguien y he acampado delante para esperale he podido escuchar terribles gritos que procedian del interior del edificio.
El Payaso
Esto me ocurrió hace unos seis años. Una tarde decidí ir a ver a mi abuela, allí solía jugar con mis primos Angelique y Maximiliano en el desván de la antigua casa, entre juego y juego me agoté y decidí sentarme en una de las cajas que tenía mi abuela, de pronto algo llamó mi atención, era un precioso payaso de porcelana, me gusto tanto que me lo llevé a mi casa.
Por la noche, nada más llegar a mi casa lo puse en mi buró y me acosté a dormir, cuando empecé conciliar el sueño pude escuchar claramente una risa macabra, me quede parado y al abrir los ojos pude ver ¡El espectro de ese payaso, tenía los dientes afilados y le salía sangre por la boca!.
No podía reaccionar, lo que estaba viendo me dejó paralizado y lo único que quería hacer era aventarme por la ventana y ponerme a salvo pero cual fue mi sorpresa que pude ver a mi mamá y a mi hermano tirados en el suelo, estaban muertos. Sólo me quedaba una salida y la cogí, salí corriendo y me salve por los pelos. Mi vida desde ese día cambió radicalmente y nunca volví a saber nada de aquel payaso…CUIDADO POR QUE AHORA PUEDE ESTAR EN TUS MANOS.
El Perro de la Carretera
Mientras iba a casa de su abuela con su madre, Carlos no se imaginaba de lo que iba a ocurrir, su familia era muy afortunada sus padres ganaban mucho dinero y eran una familia querida por el pueblo. Mientras iban por el coche hubo un gran embotellamiento y tuvieron que quedarse esperando un buen rato. Carlos se quedó muerto de aburrimiento en el asiento de atrás, pasaban los minutos y por eso su madre llamó a su abuela para avisarla de que llegarían tarde. Carlos aprovechó ese rato para estudiar un examen que tenía al día siguiente. Pero mientras estudiaba vio afuera un perro, era una especie de pastor alemán, pero totalmente negro, y sus ojos eran brillantes e inquietantes. Mientras el perro miraba fijamente a Carlos, este seguía repasando. Diez minutos más tarde su madre por fin pudo seguir conduciendo pero de pronto, las nubes se amontonaron de repente y empezó a amenazar tormenta, los truenos rugían con furia y el cielo se iluminó con rayos y relámpagos, todos los que estaban en el coche parecían asustados. Los rayos seguían apareciendo. Carlos y su madre dejaron escapar un grito. Pero uno de los rayos alcanzó un camión que llevaba unas verjas afiladas para una casa. El rayo produjo una gran explosión en el vehículo, y todas las verjas afiladas saltaron por los aires. Carlos y su madre oyeron la explosión y salieron junto a los demás. Pero mientras miraban el camión totalmente calcinado, los dos no se dieron cuenta de que las verjas empezaban a caer al suelo sin romperse, pero dos de ellas no cayeron al suelo como las demás, cayeron donde estaban Carlos y su madre. La punta de las dos verjas se le clavaron primero en sus cabezas y luego empezaron a hundirse en su piel. La gente miró aterrorizada a Carlos y a su madre con las verjas hundidas en sus cabezas. Y más tarde empezó a amainar dejó de haber tormenta, pero eso no calmaba a la gente. Todavía no se habían recuperado del shock de la explosión y de la horripilante muerte de Carlos y su madre. Pero no muy lejos de allí estaba el perro, jadeando sin parar observando con sus ojos brillantes la trágica escena.
Se cuenta que ese perro causa desgracia a la gente que lo observa. Ese día Carlos y su madre fueron sus victimas ¿Serás tú la siguiente...
El Primero de la Lista Es el mas sicopata que lei.
EL PREMATURO FALLECIMIENTO DE SUS PADRES CONVIRTIERON A ARMANDO EN UN DESCEREBRADO ASESINO CON EXTRAÑAS OBSESIONES
Durante años Armando fue el primero de la lista. Desde bien pequeño siempre le había tocado el primero de la lista en un colegio de una ciudad al norte de España.
Los trágicos sucesos que tuvo que vivir en primera persona marcaría para toda su vida la conducta de este chavalillo. Su madre, su padre, su hermana, su abuelo y su abuela fallecieran cuando Armando contaba con tan solo 4 años, en un accidente aéreo sin que sus cuerpos pudieran ser rescatados del océano.
Armando vivía obsesionado con la sangre y las muertes. Mientras otros niños de su edad pasaban las tardes estudiando o mirando dibujos televisivos, Armando se dedicaba a mirar películas de terror y pequeñas excursiones al campo en busca de animales muertos para realizarles su propia “necropsia” en el viejo desbán de su hogar.
Armando despues de los trágicos sucesos fue adoptado por una familia. Su padre adoptivo le pegaba y le hacía pasar una mala infancia. Todas estas situaciones fueron creando a un monstruo, a un asesino.
Con 18 años Armando ingresó en el cuerpo militar para hacer la “mili”, le tocó en el primer batallón. Este batallón estaba configurado por unas listas de hombres cuyos apellidos iban de la A a la D.
Armando siempre fue el primero de la lista, pero en esta ocasión bajó al puesto número 14. Esto hizo que con el paso de los días Armando se fuera trastornando hasta idear un plan, una matanza. Iría asesinando a todos los compañeros para conseguir así ser el primero de la lista.
Asesinó brutalmente a todos sus compañeros. Así, al número 13 lo agarró por los pelos y le destrozó la cabeza a golpes contra la pared de los lavabos.
Al número 12 le introdujo un puñal de 13 cm de largo por 4 de ancho por la boca, destrozandole la lengua, garganta y esófago, para acabar muriendo ahogadpo con su propia sangre.
Al número 11 lo atropelló con un “jeep” del cuartel repetidas veces hasta dejarlo completamente destrozado.
Al número 10 le seccionó la garganta con un corte seco.
Al número 9 lo introdujo vivo en la incineradora de residuos.
Al número 8 le arrancó el corazón mientras dormía con sus propias manos.
Al número 7 lo empujó a unos paneles de electricidad y se electrocutó hasta prenderse fuego.
Al número 6 le segó la cabeza con un hacha, la empaquetó y se la envío a la familia del asesinado.
Al número 5 le cortó las piernas y los brazos y lo tiró a un río que pasaba por el lugar para que muriera ahogado.
Al número 4 lo tiró desde una de las garitas del tejado, y para rematarlo le cortó la vena yugular.
Al número 3 le introdujo una varilla de acero por el cuello hasta la médula y lo dejó en estado de coma irreversible.
Al número 2 le ató de piernas y brazos en un bosque cercano, le introdujo una grana en la boca, tiró de la anilla y explosionó.
Al número 1 lo torturó de la siguiente manera hasta que falleció desangrado Le fue cortando con un machete dedos, manos, brazos, desos de los pies, pies, piernas, orejas, pene, nariz, ojos y le sacó la piel en vida, falleciendo a los poco minutos.
Como había enterrado a uno y echado a un río a otro, el resto de los cuerpos los troceó y los fue enterrando por los jardines del cuartel.
Todas estas desapariciones provocaron un gran problema social, nadie tenía explicación para lo que estaba sucediendo.
Unos días mas tarde llega la noticia de que el compañero que estaba en coma había fallecido en el hospital. Se celebra un homenaje en el cuartel y mientras Armando limpia su arma accidentalmente se produce un disparo que le atraviesa la cabeza de lado a lado.
Desde ese día se cuenta que el espíritu de Armando vaga por el hoy abandonado cuartel vigilando que siempre sea el primero de la lista…
El Proximo eres tu
Aquella noche todo fue muy extraño. Estábamos en un descampado cerca de mi barrio. Hicimos una fogata y nos sentamos alrededor del fuego a charlar, cuando Mario nos propuso jugar a la ouija. Yo tenía un poco de miedo por todo lo que había escuchado sobre ella, pero, pensándolo fríamente, ¿por qué voy a temer algo que nunca he probado
Al final nos decidimos. Pusimos el tablero y todo, y empezamos a preguntar cosas. Sorprendentemente el vaso se fue moviendo, y yo me quedé sin aliento. ¡Era increíble!
De repente, el vaso explotó. Aquello fue demasiado. Decidimos que ya era hora de que cada uno volviera a su casa. Aquella noche me desperté varias veces porque encontraba la luz del baño encendida.
A la mañana siguiente le pregunté a mis padres si ellos habían estado yendo al baño por la noche. Me contestaron que no. Pasé por alto ese incidente y no quise darle más importancia.
De camino al instituto pasé por delante de un banco donde había un hombre sentado. Cuando avancé un poco más noté que ese mismo hombre me seguía. Iba vestido con gabardina negra y sombrero oscuro. No me daba buenas vibraciones, así que aceleré el paso. Él también lo hizo. Para no parecer paranoico opté por otra estrategia me paré en seco, como si me fuera a atar los cordones de los zapatos, para ver qué hacía él...
... Se me acercó al oído, y en un susurro me dijo no juegues con fantasmas cuando no sabes qué son.
Me quedé de piedra. En cuanto pude, llamé a todos con los que estuve aquella noche y se lo conté. Quedamos otra vez en el descampado. Ninguno de nosotros habló porque no había nada que decir habíamos jugado con fuego y nos habíamos quemado.
De repente, un hombre emergió de la sombra. Llevaba un instrumento afilado en la mano. Se dirigía hacia nosotros. Salimos corriendo. Cada uno a su casa. Pero a Mario y a Silvia no les vimos más.
Ahora, cuando miro sus fotos, siento como si me sonrieran y me dijeran el próximo eres tú.
El Refugio de las tres Cruces
En un pueblo de la sierra de Madrid existe una leyenda que narra las desgracias de tres excursionistas que desaparecieron misteriosamente hace ya muchos años.
La historia comienza un caluroso día de septiembre en que los tres amigos dejan a la Guardia Civil de dicho pueblo la ruta que van a seguir por la sierra y el tiempo que van a emplear (como debería hacer todo buen excursionista) sin saber que esta era la última vez que alguien los iba a volver a ver.
Transcurridos unos días y ante la preocupación de la familia al ver que no regresaban, el comandante del puesto mandó a dos guardias a recorrer la ruta marcada por los excursionistas con el todo terreno de la patrulla, lo que cumplieron a regañadientes mientras pensaban que seguro andaban de juerga por alguna de las fiestas patronales de los pueblos de alrededor. Fueron recorriendo el camino tranquilamente hacia el primer lugar donde habían previsto pasar la noche, un pequeño refugio de montaña con unas preciosas vistas a la sierra de Navacerrada y un mirador hacia un pequeño valle surcado por un riachuelo. Al llegar a dicho refugio, descendieron del todo el terreno y, mientras uno echaba un vistazo por el mirador, el otro se adentró en el refugio para ver si habían estado allí. Cuando el primer guardia se quiso dar cuenta, su compañero salía por la puerta del refugio con la cara pálida y tapándose la boca para evitar el vómito... Al entrar, descubrió las mochilas ensangrentadas y destrozadas de los tres excursionistas y tres cruces pintadas en la pared con lo que parecía ser su sangre. Pese a las intensas labores de búsqueda, no se encontró ni rastro de los cuerpos y nunca se supo nada más de ellos. Desde entonces, nadie a vuelto a dormir en aquel refugio que ahora es conocido como la casa de las tres cruces.
El Rito Satanico
Se comenta la historia de una chica que le encantaba todo lo relacionado con el satanismo. Tenía la Biblia Satánica en casa, siempre vestía de negro y llevaba los labios del mismo color. Le encantaba hacer hechizos e inventárselos, y tenía su cuarto plagado de anticristos y triples seises. Ponía en práctica todo ritual que llegase a sus oídos, invocaba espíritus y hacía la ouija. Nunca ocurrió nada, y a mi no me extrañaba, siempre fui incrédula a éste respecto, y sus fallidos intentos por contactar con el más allá no hacían más que darme la razón, pero ella no se daba por vencida, y de todos modos sus historias eran entretenidas.
Un día navegando en la Web, dio con una págin[size=24][/size]a que contenía unos cuantos rituales, que la tendrían entretenida unas cuantas noches. Como no, se dispuso a ponerlos todos en práctica. Había uno relacionado con un espejo y una vela, otro con sal y un vaso lleno de agua, tonterías. Pero llegó la luna llena, y tocó una de las invocaciones (cito textualmente, para atraer a la superficie un malvado e indescriptible ser infernal), uno de sus requisitos era que Sara, que así se llamaba ella, brillara en todo su esplendor.
A media noche, frente a la ventana, abierta de par en par, Sara estaba iluminada por los blancos y suaves rayos de la luna. Agarrando con la mano izquierda su péndulo (fabricado con una cadena y una piedra y, como ella decía, cargado con sus vibraciones personales), le haría dar vueltas en sentido de las agujas del reloj y pronunciando a la vez, y tres veces consecutivas las palabras IRSIO, TRUSCARA, LONGA MESCALE, BRUNA, BRUNA...
Lo que sucedió a continuación en la habitación no se sabe, lo único es que ahora ella vive en un centro psiquiátrico del que nunca saldrá, y que su seriedad de ahora, mezclada con su mirada vacía y huidiza, no tiene nada de agradable. Asi que por si acaso, ni se os ocurra llevar a cabo ese rito.
El Taxista Nervioso
Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo ¿te conté lo que le ocurrió a mi amigo bueno, de hecho fue a su primo... y continúa así un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado. Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.
Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados gritan y chillan mientras el automovilista se aleja. Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.
El Torturador
Cuenta una vieja leyenda urbana la existencia de un espíritu violento, al que años de apariciones lo han bautizado como el torturado y según dicen, se trata del espíritu de un asesino que, atrapado en los tiempos de los reyes católicos, fue quemado vivo en la hoguera por la mismísima inquisición tras varios días de intensa tortura, prometiendo venganza contra todos aquellos que profesaran la religión católica.
Todo signo religioso cristiano, especialmente imágenes o figuras de Jesús, es susceptible de atraer la atención de este peligroso ente hasta tu misma casa, donde permanecerá por el periodo de un mes, ni un día mas, ni un menos. La indicación de que el torturado ha entrado en tu casa es que los símbolos religiosos como cruces o imágenes de santos temblaran de forma extraña como si hubiera un pequeño terremoto, pero el resto de la casa apenas se moverá. hay que tener claro que el torturado no es un espíritu amistoso, y de ninguna manera se debe retarle a manifestarse o provocarle, lo mejor que puede hacerse es ignorarlo hasta que se marche, aunque eso no siempre es fácil.
Durante el mes completo que el torturado pasara recorriendo tus pasillos notaras un frió extraño cada vez que entres o salgas de una habitación, y sentirás como una presencia agobiarte te vigila sin descanso. Por la noche, cuando estés acostado oirás en ocasiones campanas similares a las de las de una iglesia, y no podrás dormir aunque estés muy cansado, con lo que la situación empeorará cada vez más.
Nunca, bajo ningún concepto se te ocurra recurrir a la ouija para contactar con este espíritu, o puedes salir muy malparado, ya que el torturado es un asesino, y no dudara en matarte si intentas invocarle. Tras aguantar como puedas durante esos días interminables el torturado se ira, pero no sin antes presentarte sus respetos.
La ultima noche que el espíritu pase en tu casa te sumirás en un profundo sueño, un sueño que poco a poco derivara en una espantosa pesadilla de la que despertaras de golpe, encontrándote frente al torvo rostro calcinado del psicópata, para después caer en un profundo sueño y despertar a la mañana siguiente con varios símbolos religiosos rotos, pero libre de la presencia del espíritu.
El Vedel
En una cárcel de mujeres, una presa lleva un tiempo seduciendo al vedel de la cárcel para que cuando este se enamore de ella le haga el favor de sacarle de allí. Ella le complacía con favores sexuales. Después de un tiempo el le dijo que la sacaría cuando alguien de la cárcel falleciera. Cuando alguien moria se sacaba la tumba fuera y el se encargaba de llevarla al tanatorio, una vez allí el la sacaría. El vedel le dio una llave para cuando sonara la trompeta (que indicaba que ese día se iba a llevar una tumba fuera) ella abriera la habitación donde se ponen las tumbas antes de ser desalojadas. El plan era que ella abriera la tumba y se quedara dentro hasta que el la sacara de allí. Un día sonó la trompeta y ella hizo todo lo del plan pero pasaban las horas y nadie la sacaba de allí. Incluso llego a oír ruidos de que estuviera echando tierra por encima como si estuviera siendo enterrado el ataúd. Estaba desesperada, metió la mano en los bolsillos del fallecido y dio con un mechero. Lo encendio y vio que el muerto que estaba con ella era el vedel.
El Verdadero Blair Witch
“En un pueblo llamado Gizy, su bosque esconde una historia de terror. Hace mucho tiempo, una pareja de casados, construyeron una cabaña en ese bosque y allí pasaron los mejores momentos de sus vidas, hasta que en una noche, el hombre se volvió loco, tomó un machete y mató a pedazos a su esposa. Luego el hombre se suicidó. Nadie supo porque reaccionó de esa forma. Pero, varias semanas después de esa desgracia, dos turistas se perdieron en el bosque de Gizy y recién en la noche pudieron encontrar un refugio la cabaña donde la esposa fue asesinada. Dentro del lugar pasaron la peor noche de su vida porque varios días estuvieron desaparecidos, y la policia al encontrar la cabaña e ingresar dentro del lugar encontraron las mochilas de los excursionistas totalmente destrozada y las pieles de ellos colgadas por las paredes. Unos jovenes sintieron mucha curiosidad por esa historia, por ello estos tres, con su filmadora ingresaron dentro del bosque, estuvieron todo el día buscando la cabaña y recién a las 12 horas de la noche, pudieron encontrarla. Dentro del lugar con sus linternas no encontraron nada, solo humedad y una vieja cama con su colchon todo sucio. Cuando pensaron que todo era mentira, uno de los jovenes observó que por la ventana habia un hombre con el rostro lleno de sangre los estaba mirando. Todos gritaron e intentaron salir de la cabaña pero la puerta estaba cerrada y no la podian abrir. El hombre estaba con ellos dentro de la cabaña. Con su machete los mató a todos. Las familias de los jovenes estaban muy preocupadas y fueron en busqueda de sus hijos. Nunca los consiguieron , tampoco la cabaña. Pero un día un de los padres encontró la filmadora de su hijo y vio todo lo grabado, tambien como su hijo y los otros eran asesinados sin descubrir al asesino.”
Enterrada Viva
Mi madre jura que esto que os voy a contar es cierto
Mi tatarabuela, venía arrastrando durante algún tiempo una horrible enfermedad que finalmente, y a pesar de su fortaleza, le logró arrebatar la vida después de un intenso coma de varios días. Mi tatarabuelo, se sintió vacío, ni sus creencias lograron mantenerle firme en sus convicciones. Después de 50 años de matrimonio, su verdadero amor le había sido arrebatado. Aquella mujer que miró una vez pareciendo que se conocieran desde siempre se había ido para siempre. Con sólo mirarse a los ojos era suficiente para saber que pasaba por la cabeza del otro.
Después de que el médico pronunciara la palabra muerta, mi tatarabuelo insistía una y otra vez que no lo era. Tuvieron que apartarlo del cuerpo de su esposa para iniciar los preparativos de su entierro.
Aquellos días fueron especialmente duros para la familia, especialmente para mi tatarabuelo, tuvieron que retrasar los preparativos hasta tener un lugar donde dar descanso al cuerpo en el cementerio, y mientras, para interrumpir la descomposición del cadáver tuvieron que drenar los fluidos corporales y así mantener el cuerpo materialmente fresco.
Durante este desagradable proceso mi tatarabuelo protestó tan ferozmente que tuvieron que sedarlo y acostarlo en cama. Ese mismo día enterraron a su esposa.
Aquella noche se despertó de una horrible pesadilla, la escalofriante visión en la que aparecía su mujer, histérica, tratando de salir del ataúd lo levantó de la cama. Llamó inmediatamente al médico y le pidió que el cuerpo de su esposa fuera exhumado inmediatamente. El médico se negó.
Esta pesadilla perseguía noche tras noche a mi tatarabuelo, durante una semana sufría la misma visión.
Por fin, y después de muchos ruegos, el médico cedió y juntamente con las autoridades locales exhumaron el cuerpo. Al abrir el ataúd, el horror se apoderó de todos los allí presentes. Los dedos de las manos de mi tatarabuela ya no tenían uñas, se las había arrancado intentando salir de la caja, en el interior de la tapa podían verse las marcas de los arañazos.
Entonces creyeron a mi tatarabuelo. Tenía razón…
Entre Nosotros
Quizás no lo has notado pero ellos rondan entre nosotros fue lo primero que me dijo aquella mujer en la posada. Me preocupó mucho el hecho de que una mujer de semejante reputación, una dama de la noche para suavizar el término, se preocupara por unos seres tan etéreos como los que me había descrito.
No le di importancia y seguí mi camino, por alguna razón un mensaje anónimo me había convocado a un lugar con el sobrenombre de Akkad, mas no se porque esconder el nombre de un almacén abandonado. Como el humano poco respetable que soy, pude imaginar más de 3 motivos de chantaje por los cuales me estarían llamando, pero que se puede hacer… es el precio de mi cargo por así decirlo.
Mas adelante en el camino algo se atravesó en el camino. No pude ver lo que era, más si pude ver como se retorcía por el retrovisor. Me bajé del auto a ver a que le había provocado tan fatídico destino, pero al acercarme vi que era un humano, una joven a la cual le calculaba unos 1718 años. Estaba vestida bastante conservadoramente para estos tiempos, pero por el olor que emanaba era evidente que estaba muy ebria. El frío habitual de cuando mi futuro como líder de la compañía en la que trabajaba, estaba en juego volvió a correr mi espalda, por lo que me al ver que no estaba muriendo la levante y la metí en el asiento trasero del auto. Mi estafador tendría que esperar, los cargos por un accidente así podrían ser graves dada mi reputación, mas aun que cualquier información que poseyera cualquier estafador común como los de este pueblo.
Me devolví hacia la parte habitada del pueblo, en busca de cualquier clínica, hospital o lo que fuera que este montarral pudiera ofrecerme para tratar a la desafortunada victima del alcohol, pero en ese momento mi estimado cobrador volvió a llamar. Me dijo que lo viera mas tarde del otro lado del pueblo, que tenia unos compromisos importantes que se le habían presentado, espero sean policías maldito fue lo primero que pensé pero el despertar de mi pasajera me hizo volver a la realidad.
¿Estas bien, puedes moverte o sientes algo, debía saber la magnitud del daño. ¿Donde estoy... ¿quien eres tu... ellos sig el chorro de bilis y sangre que vomitó destruyó la tapicería del auto. ¿¡Niña estas bien ¡Tienes que decirme que sientes para poder ayudarte!!. No parecía reaccionar, pero no era a causa del alcohol, una cara así solo era producto de un trauma muy grande. ¿ellos me siguen persiguiendo me dijo con un tono más lúcido, pero enseguida despertó del todo y un grito de dolor y terror fue todo lo que me dijo antes de que chocara con eso.
Era un ser solo venido de los pensamientos mas obscuros de una mente retorcida, parecía estar vivo a pesar de haberlo arrollado a 70km por hora, y de su espina partida brotaba una sustancia verde obscura que parecía disolver el capó del auto. Sin pensarlo pisé el acelerador y nos alejamos de eso mientras mi pasajera aun gritaba.
Cuando logré calmarla me contó que eso era un Nathresin, que no era la primera vez que se topaba con uno, pero era la 1ra vez que alguno de ellos la notaba a ella. Eran los seres de los que me hablaba la dama de compañía en la posada en la que descansaba. Un resultado fallido de traer a un muerto a la vida, cuya alma quedaba atrapada en las sombras y estaba destinada a vagar entre este plano existencial y los planos superiores aullando de dolor y sufrimiento. No podían morir pero el vivir les producía una enorme agonía. Ellos no notaban a los seres de este plano a excepción de muy raros casos en los que podían atravesar el velo de las sombras que separan a la tierra del cielo y el infierno.
¿Si es el resultado de tratar de revivir a alguien, significa que en este pueblo enfermizo tratan de revivir a los muertos le dije, pero ella me dijo que hay personas que lo hacen, mas no viven en el pueblo. Que en la fiesta uno de ellos se presentó y los demás lo sacaron a patadas, pero antes de poder irse de la casa de su amigo los Nathresins aparecieron... ellos siempre rondan a sus creadores, nadie sabe por que.
Llegamos al un pequeño hospital, donde nos detuvimos. Pero al volverme hacia ella ya no estaba. Un escalofrío me recorrió la espalda al darme cuenta que me agarraban por el cuello. Un ser horrible, con ojos deformes e inyectados de sangre, músculos y huesos que rompían su propia piel, y un olor a putrefacción solo equiparable con el asco que producía el ácido que salía de su boca me estaba clavando sus garras en el cuello. Así fue como morí, mas el destino me tenía preparado otro fatídico destino, uno infinitamente más terrible. El estafador vino a mi cuerpo desprovisto de vida y lo sepultó mientras me relataba como el sufrimiento de los seres que creaba llenaba su negro corazón de un sádico goce, y cómo sus planes para mí y para mis conocidos comenzaban a desarrollarse
Meses mas tarde mi esposa fue convocada por el mismo estafador al pueblo, donde fue convencida de tratar de revivirme, acción que solo derivo en mi resurgimiento como una de las bestias horribles que pueblan los bosques de este pueblo, destinado a vagar por todo la eternidad para acallar mi sufrimiento... mi ira..., pero creo que tu puedes ser el receptor de toda mi furia así que te conviene correr
La perdicion del Planeta
Están muy cerca, puedo oírlos gemir atrás en el patio, son una amenaza necesito ayuda, se que ansían mi carne, les gusta la carne fresca, la ciudad esta devastada estoy con alfonso, mi mejor amigo desde la primaria, estamos ocultos en mi ático, de 5 que éramos ahora somos 2, Gabriel y Alejandro fueron brutalmente heridos, al paso de los minutas nos comenzaron a asustar y Gabriel nos ataco, no tuvimos remedio y lo matamos.
No pudo creer esto somos los únicos en todo méxico, apenas ayer todo era normal, aburrido, hasta que encontramos ese maldito libro.
No nos queda mucho tiempo, puedo oír como golpean la puerta…….
Encontramos el diario de un tal Miguel Sánchez que dice así
25septiembre1998
Hoy lo logre, mi gran suceso, se ahora como levantar a los muertos, al parecer mi sujeto de prueba no esta muy cómodo, digo usted no estaría cómodo si tuviera un cuchillo en el corazón.
26septiembre1998
No lo creo, me acaba de morder mi propia creación no se por que, me siento muy raro, siento como si me estuviera trastornando, no puedo mas la abominación que cree a salido a la ciudad, es la perdición del planeta no lo puedo creer y es mi culpa.
las demás hojas están cubiertas de sangre lo que decía el diario es verdad es…..la perdición del planeta.
Fast Food
“El niño tan sólo tenía a sus abuelos. A pesar del lamentable estado que presentaban, no quería que muriesen y le dejaran solo en este mundo.
Él consiguió salvarse gracias a que pudo refugiarse a tiempo en su escondite del sótano.
Pero sus abuelos estaban prácticamente desdentados. Entre los dos, sumaban cuatro dientes. Así que debió ingeniárselas para poder darlos de comer...”
“Bombas de racimo del tipo experimental SHRIKE FLOCK con cargas Type AT3 HELLWISP
Cada módulo AT3 consta de tres vainas. Entre cada una se intercala un gas diferente que es expulsado al aire en tres tiempos comandados por una espoleta de acción retardada. Los tres tipos se designan como compuestos A, N, y K1 respectivamente.
La expulsión del compuesto hipergólico A (dimetilhidracina asimétrica (UDMH) + tetróxido de dinitrógeno), genera una combustión instantánea de un volumen importante de aire, creando tras de sí un vacío que en centésimas de segundo equivale a una semiesfera de unos diez metros de radio. La tercera vaina contiene una esponja de hidrógeno y lantano, que incluye perlas de litio y sodio, y se expande rápidamente tras el vacío dejado por la explosión. El sodio cristalizará cuando contacte con el aire a gran velocidad, actuando de metralla química.
Efectos
La fugaz llama de la combustión y su alta temperatura, provoca que se queme con asombrosa rapidez la tela de la ropa y la epidermis. Las quemaduras resultan muy graves, pero no mortales de necesidad. Los cristales de sodio a alta velocidad provocan microfisuras en la dermis del orden de hasta un centenar por cm2 de piel si el sujeto se encuentra dentro del radio de acción directa del artefacto.
La absorción de la sobredosis de litio en el organismo se produce por las microfisuras en la piel. La combinación con el sodio aumenta el exceso de serotonina, provocando un síndrome serotoninérgico de primer grado, que se traduce en alteraciones mentales, hiperactividad autonómica y trastornos neuromusculares en grado sumo.
Se estima que alrededor de un diez por ciento no sobrevivió a las quemaduras directas y frontales y hasta un quince por ciento pereció por la combinación de este factor y las heridas superficiales.
Otro veinticinco por ciento pudo ser debido a uno o la combinación de varios síntomas, entre los que se encuentran principalmente la fiebre, taquicardia, ataxia, diaforesis, diarrea, vómitos, dilatación pupilar y los temblores.
El resto de bajas civiles en la franja se prevé que sean autoinfligidas por los afectados debido a los efectos secundarios de la serotoninergia de primer grado.
Hasta pasados trece días no se espera la orden gubernamental de intervención del ejército para la “limpieza” del área fronteriza.”
¿Qué son, zombis
Nooo, que va, nada de eso. Estos hijos de.... aún están bien vivos.
Son repugnantes.
Ya lo creo.
¿Porqué ese ansia constante por devorar
Es por el gas. Los volvió locos. Son como los animales. Pueden estar comiendo todo el día y no se sacian.
Ahí viene otro. Más cerca...más cerca...
¡Blam!
¡Qué sangría!
Supieron durante años que aquí se cocía algo gordo, pero no hicieron absolutamente nada.
Cuando reventaron el mercado central causando la mayor masacre de la historia del país, les jodió tanto, que no dudaron en dar la orden de contraataque para lanzar las putas bombas con el gas experimental de los cojones. Ya tenían ganas de probarlas y esa fue la ocasión perfecta. Se ve que llevaban tiempo esperando algo así.
Y eso fue toda la historia. El resto ya lo sabes. Ahí se acerca otro más. Ese te lo dejo para ti.
¡Blam, Blam!
Los periodistas de medio mundo están al acecho en la frontera, saben que aquí ha ocurrido algo acojonante, como represalia del ataque terrorista. Están como perros hambrientos a la caza de cualquier rastro informativo, se lo huelen, pero nadie ha logrado traspasar el cordón sanitario.
Muchos están camuflados de reporteros de guerra, pero han sido enviados por sus respectivos gobiernos. Supongo que les jode un montón no saber lo que ocurre aquí exactamente.
¡Y los americanos y los ingleses no sueltan prenda!
Ni lo harán, a pesar de la presión internacional, las ONG´s, ni de nadie.
Somos sus aliados.
Así que lo mejor es no pensar más en ello. Cumplamos nuestra tarea cuanto primero, y antes nos iremos de este puto sitio.
La verdad es que acojonan un poco. Todos despellejados, sangrando y con esos ojos que parecen querer salírseles de las cuencas...sin siquiera pestañear...
Me recuerdan un poco al cuadro ese de Saturno devorando a sus hijos, de Rubens, creo.
¿Qué dices de quien
Nada. Olvídalo.
Pues espera a que venga la noche, chaval. De momento te aconsejo que lleves siempre munición a tope y el arma a punto, por si las moscas...
¿Ves aquella casa de dos plantas
La veo.
Pues ese es nuestro objetivo ahora. Debemos limpiar esta zona, asegurarla y marcarla. De ahí para adelante, seguirá la siguiente patrulla.
Despejado.
Entremos.
Parece limpio. Subiré al piso de arriba.
¿Algo
Despejado.
Llama a la unidad. Que amplíen el perímetro de seguridad hasta este punto. Yo subiré a la azotea y colocaré la baliza marcadora.
Espera. En este rincón hay una puerta pequeña que no hemos visto.
Ponte detrás.
¡Blam!
¡Mecagüen la..., qué hedor, joder!
¿Qué hacemos, bajamos
Hay que bajar. Tenemos que registrar todo bien. Mantente alerta.
Esto me toca las pelotas...no me gusta nada, joder.
Tranqui. Ten cuidado y no te tropieces en los escalones, a ver si vamos a bajar rodando.
Esto es un sótano ¿ves algo
No veo nada. Quitaré la tela que cubre aquella ventana.
El suelo está pegajoso, se pegan las suelas de las botas...
Así está mejor...¡hágase la luz!
Está todo sucio de restos...hay pedacitos por todas partes...
¡Puajjjjjjssss!
No te avergüences de haber vomitado. Esto es asqueroso.
Espera! ¡No dispares! ¡Es un chico, y no está afectado por el gas!
Chico, ¿Estás bien
Está muerto de miedo, como yo...
Anda, sal de ahí. Somos tus amigos. Venimos a sacarte de aquí.
¡Aselejalam! ¡Aselejalam!
¿Por qué grita... ¡Cállate!
¡Aselejalam!
¿...A dónde se va el muy... ¡Se ha colado por ese agujero!
¡Será.....
¡Arriba! ¡La puerta!
¡Qué es eso, jodeeer...!
¡Blam! ¡Blam!
¡Sois unos jodidos monstruos!
¡El chico...!
...plinc..........plinc.......plinc...plinc...
!Es una granad.....
Fija tu mirada
Cuidado no te des la vuelta. El Fiero amenaza, con arrancarte los ojos si lo haces. Es facil, basta con meter sus huesudos dedos y con sus uñas tan largas, hacer palanca.
Procura seguir mirando hacia adelante. No quites la vista de alli. De esa luz. De la salida del tunel. No te desvies del camino. Que la oscuridad no te envuelva el alma.
Fija tu mirada alli.
Fijala.
No te muevas ni un milimetro de tu senda.
Habrán monstruos que te acosaran. Delante de ti, mostraran sus lenguas viscosas e intentaran lamer tu cuerpo.
Sigue mirando adelante.
Aunque, se abran trampillas en el suelo, a tus pies, como alcantarillas, que dejan salir los mas sucios seres, como ratas infectas, que intentaran reptar por tus piernas desnudas y, debajo de tu falda, llegar mas arriba...
Sigue mirando hacia delante.
Sigue y no pares, de caminar.
Recta.
Como una línea hecha con una regla, pero en el camino correcto.
No te tuerzas, por Dios, no te tuerzas.
Aunque alguien pose sus susurros en tu oído y haga que tu espina dorsal se esremezca, poniendote la carne de gallina.
Sigue adelante.
Mira hacia la luz
Que no es cobarde el que tiene miedo, si no el que tiene miedo y huye.
Venga que ya llegas
¿A que no ha sido para tanto
Total, por unas arañitas enredando tu pelo y raspando tu cara , con sus 8 patitas peludas, como las que mas.
Venga que ya cruzas la luz y...
Procura despertar
O todo volvera a empezar...
De nuevo...
Forenses
Este hecho que os voy a contar sucedió de verdad según me contó un monitor mío de un campamento y que al parecer se lo contaron los propios protagonistas de la historia, bueno, aquí empieza. Resulta que una mañana como tantas otras tres amigos que estudiaban la carrera de forense se reunieron a la hora del desayuno como hacían siempre. Los amigos eran dos chicos y una chica y juntos se lo pasaban genial. Un día a los dos chicos se les ocurrió gastar una broma a su amiga y para ello abrieron un cajón en el que había un cadáver del cuál cortaron una pierna y antes de acostarse uno de ellos colocó la pierna del muerto dentro de la cama de la chica. A la mañana siguiente la chica no bajaba a desayunar y sus amigos cansados de esperar subieron a llamarla.
Al subir y entrar en su habitación ya que no respondía se la encontraron en la ventana sentada agarrada a la repisa y la pierna del muerto en la boca. Presentaba los signos característicos de haber muerto de miedo pálida, las pupilas dilatadas, el pelo blanco... etc.
Esa broma costó la vida de su amiga...