Hola este post esta dedicado a mi pais desde el punto de vista Natural. Lo unico que me enorgullece
Saludos.
Parque nacional los glaciares
Patrimonio natural
Escenario de impresionantes glaciares que descienden del campo de hielo continental. Trece glaciares con vertiente atlántica, se desgranan en enormes torres sobre las aguas de los lagos Viedma y Argentino. Sobre este último caen los frentes de los glaciares Perito Moreno, Mayo, Spegazzini y Upsala, quedando a poca distancia de sus orillas los glaciares Agassiz, Onelli, Ameghino y Frías. Enmarcan este espectáculo, elevaciones graníticas terciarias alfombradas por tupidos bosques andinos. Pueden efectuarse navegaciones lacustres para apreciar más de cerca los frentes glaciarios. Trekking y ascensiones a hielos milenarios.
El Calafate es el centro de servicios más cercano, al que se llega en avión desde Buenos Aries y Ushuaia, o en ómnibus desde Río Gallegos.
Parques nacionales Ischigualasto y Talampaya
El Parque Provincial Ischigualasto, en la provincia de San Juan, es uno de los más importantes yacimientos paleontológicos del mundo, ocupa una extensión de 25 Km de largo por 10 de ancho. Se pueden ver restos de vertebrados que habitaron el lugar en la era mesozoica, hace 180 millones de años. Se observan además, rastros de pisadas de saurios, improntas de helechos y troncos de araucarias petrificadas. El lugar muestra un sorprendente paisaje en formas y colores.
El Parque Nacional Talampaya (215.000 hectáreas), en la provincia de La Rioja, tiene el gran atractivo de sus formidables farallones de roca bermeja y las mil formas fantásticas talladas por la erosión, donde anidan cóndores. La parte más visitada es un cañón de 3 Km, donde aparecen toda clase de formaciones y paredones de unos 150 metros de altura. Existen también, valiosos restos arqueológicos: morteros y petroglifos precolombinos.
Ischigualasto y Talampaya, que pertenecen a una misma cuenca con una superficie de casi 5.000 Km2 han sido incluidos como sitio natural, dentro de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en el año 2000.
Parque Nacional Iguazú
Dentro del Parque Nacional Iguazú, ubicado a 18 Km de Puerto Iguazú y declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1984, se hallan las famosas Cataratas.
El río arroja su imponente caudal desde 70 metros de altura a través de 275 saltos y a lo largo de 2,7 Km. El límite con Brasil pasa por la Garganta del Diablo, en el que la caída de las aguas crea múltiples arco iris.
El Parque Nacional preserva la exuberante vegetación subtropical que rodea las cataratas. 2.000 especies de plantas: árboles gigantes, helechos, lianas, orquídeas; y 400 aves: loros, colibríes, tucanes. Yaguareté, tapir, carpincho, gato onza, oso hormiguero y puma.
La Quebrada de Humahuaca
Desde San Salvador de Jujuy se llega a esta vía natural que asciende hacia el altiplano. Paisajes de color dan marco a un conjunto de pueblos, con casas de adobe, capillas históricas y ruinas prehispánicas, donde el tiempo parece haberse detenido.
Uno de los más bellos es Purmamarca, población indígena enmarcada por el Cerro de los Siete Colores, cuyos estratos reflejan diversas edades geológicas. Más adelante, en Maimará, hay una extensión de franjas de colores sobre las montañas, denominada "La Paleta del Pintor". Uno de los principales atractivos de esta quebrada es el Pucará de Tilcara, una población fortificada construida por los nativos omaguacas en épocas precolombinas. El monolito que marca el Trópico de Capricornio es donde el día 21 de junio se celebra el Inti Raymi (Fiesta del Sol), celebración de antigua tradición aymará que se hace, en el momento que comienza el solsticio de invierno, para recibir el nuevo ciclo agrícola. Humahuaca fue fundada por los españoles a fines del siglo XVI. En su Iglesia y en el Museo del Carnaval Norteño hay un complejo panorama de los usos y costumbres de la región. A 12 Km están las misteriosas ruinas de los andenes de cultivo de Coctaca con numerosas cuadrículas de pircas.
La Quebrada de Humahuaca fue declarada Paisaje Cultural de la Humanidad, por la UNESCO, el 2 de julio de 2003.
Peninsula de Valdes
Existen sobre el litoral patagónico varias reservas naturales donde se protegen diversas especies de la fauna marina, pero ninguna ofrece tan espectacular concentración de animales como la Península Valdés. Ubicada a 1.400 kilómetros al sur de Buenos Aires, penetra en el mar formando dos golfos de abrigadas aguas, lugar de encuentro de las ballenas francas australes, adonde acuden cada año para cumplir su ciclo reproductivo, entre junio y diciembre. Desde Puerto Pirámides parten excursiones para el avistaje de fauna marina.
También existen en abundancia colonias de lobos marinos, conviviendo con una rica avifauna, mientras que la tierra está poblada por ñandúes (avestruz americano), maras (liebre patagónica) y guanacos. La reserva Isla de los Pájaros protege miles de aves marinas (cormoranes, gaviota cocinera, garza bruja y garza blanca). Punta Pirámide, con un apostadero de lobos marinos que se reproducen allí. Punta Delgada, refugio de lobos y elefantes marinos. Caleta Valdés, una estrecha lengua de tierra que separa el mar abierto de una laguna marina y en cuyas costas se congregan pingüinos magallánicos, lobos y elefantes marinos, además de guanacos, maras y ñandúes llegados con la marea baja a sus islas interiores.
En la punta Norte de la península se ubica el mayor apostadero continental del mundo de elefantes marinos del sur. El nombre proviene de su característica trompa que dilatan las narices en especial cuando se enfurecen o en épocas de celo; alcanzan los 7 metros de largo y las 3 toneladas de peso. Estos mamíferos se alimentan de peces, calamares y pulpos y llegan a sumergirse hasta los 200 metros de profundidad en busca de sus presas.
Se recomienda acudir al Centro de Interpretación en el Istmo Ameghino, donde se brinda toda la información necesaria.
La Cueva de las Manos
La Cueva de las Manos, ubicada en el cañadón del valle del Alto Río Pinturas, al sur de la localidad de Perito Moreno, presenta una de las manifestaciones de arte rupestre más significativas de la Patagonia.
Vestigios de la cultura patagoniense, que tienen una antigüedad de 9.300 años, pueblan las cuevas y aleros rocosos del cañadón. Alí se conservan positivos y negativos de manos, escenas de caza, símbolos geométricos, pequeñas serpientes, pinturas relacionadas con la fertilidad, pisadas de ñandúes, pumas, danzas rituales y juegos de figura y sombra.
Las imágenes de las manos no están pintadas en la roca, sino que fueron estarcidas sobre la piedra, es decir que aquellos cazadores apoyaban la palma de la mano sobre el techo o la pared de una caverna, para luego cubrirla con pintura.
La Cueva de las Manos del Alto Río Pinturas, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, por la UNESCO, en el año 1999.
La Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, comprende un bloque integrado por la Iglesia de la Compañía de Jesús, la Capilla Doméstica, la Residencia de los jesuitas y el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba -antiguo Colegio Máximo de la Compañía de Jesús- con sus dependencias administrativas, Claustro, Salón de Grados, Biblioteca Mayor y Colegio Nacional de Monserrat.
En 1599 los jesuitas se radican en Córdoba, en el solar cedido por el Cabildo de la ciudad, donde existía desde 1589 una pequeña ermita que pronto resultó insuficiente para albergar a religiosos, estudiantes y fieles. Por ello, a partir de 1606 comienzan las obras de edificación que darían forma a la actual Manzana Jesuítica. Sucesivamente se agregan construcciones destinadas al Colegio Máximo (1610), Universidad (1622), Real Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat (fundado en 1687 pero instalado en su actual emplazamiento en 1782, tras la expulsión de la Compañía) y Noviciado (hacia 1710). La Iglesia y la Capilla Doméstica fueron construidas entre 1644 y 1671. La antigua ermita, una de las construcciones eclesiásticas más antiguas que se conserva en el país, constituye la Sacristía de la Capilla Doméstica.
Estancias Jesuiticas de Cordoba
Las estancias jesuíticas de Córdoba son una muestra singular de la organización productiva de los religiosos de la Compañía de Jesús en el país, que ha llegado a nuestros días a través de una arquitectura esmeradamente preservada.
Si bien la historia demostró que las estancias se adquirieron con fines económicos para el mantenimiento de colegios y otras casas de estudio, como es lógico "participaron también de cierto sentido misional, constituyéndose en centros de irradiación religiosa".
Las estancias de Jesús María, Caroya, Santa Catalina, La Candelaria y Alta Gracia pueden ser recorridas en un circuito de 250 Km por pintorescos caminos serranos.
Estos establecimientos rurales del siglo XVII, junto a la Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, todos monumentos históricos nacionales, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, en el año 2000.
El Tango
La tradición argentina y uruguaya del tango, hoy conocida en el mundo entero, nació en la cuenca del Río de la Plata, entre las clases populares de las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. En esta región, donde se mezclan los emigrantes europeos, los descendientes de esclavos africanos y los nativos (criollos), se produjo una amalgama de costumbres, creencias y ritos que se transformó en una identidad cultural específica.
Entre las expresiones más características de esa identidad figuran la música, la danza y la poesía del tango que son, a la vez, una encarnación y un vector de la diversidad y del diálogo cultural. Practicado en las milongas -salas de baile típicas-, el tango ha difundido el espíritu de su comunidad por el mundo entero, adaptándose a nuevos entornos y al paso del tiempo. Esa comunidad comprende hoy músicos, bailarines profesionales y aficionados, coreógrafos, compositores, letristas y profesores que enseñan este arte y hacen descubrir los tesoros vivos nacionales que encarnan la cultura del tango.
El tango surgió a fines del siglo XIX de la fusión de diversos ritmos que se bailaban en los ambientes de arrabal. En sus inicios era bailado por parejas de hombres e interpretado con flauta, violín y guitarra. La flauta fue reemplazada posteriormente por el bandoneón que le dio su sello definitivo. Con la nostalgia y la melancolía que aportaron los inmigrantes, el tango fue evolucionando para dar autores e intérpretes de la talla de Astor Piazzolla y Aníbal Troilo.
El máximo cantor de tangos de la Argentina fue y será Carlos Gardel. Un circuito evoca la trascendencia del “Zorzal Criollo” en la vida de Buenos Aires.
Saludos.
Parque nacional los glaciares
Patrimonio natural
Escenario de impresionantes glaciares que descienden del campo de hielo continental. Trece glaciares con vertiente atlántica, se desgranan en enormes torres sobre las aguas de los lagos Viedma y Argentino. Sobre este último caen los frentes de los glaciares Perito Moreno, Mayo, Spegazzini y Upsala, quedando a poca distancia de sus orillas los glaciares Agassiz, Onelli, Ameghino y Frías. Enmarcan este espectáculo, elevaciones graníticas terciarias alfombradas por tupidos bosques andinos. Pueden efectuarse navegaciones lacustres para apreciar más de cerca los frentes glaciarios. Trekking y ascensiones a hielos milenarios.
El Calafate es el centro de servicios más cercano, al que se llega en avión desde Buenos Aries y Ushuaia, o en ómnibus desde Río Gallegos.
Parques nacionales Ischigualasto y Talampaya
El Parque Provincial Ischigualasto, en la provincia de San Juan, es uno de los más importantes yacimientos paleontológicos del mundo, ocupa una extensión de 25 Km de largo por 10 de ancho. Se pueden ver restos de vertebrados que habitaron el lugar en la era mesozoica, hace 180 millones de años. Se observan además, rastros de pisadas de saurios, improntas de helechos y troncos de araucarias petrificadas. El lugar muestra un sorprendente paisaje en formas y colores.
El Parque Nacional Talampaya (215.000 hectáreas), en la provincia de La Rioja, tiene el gran atractivo de sus formidables farallones de roca bermeja y las mil formas fantásticas talladas por la erosión, donde anidan cóndores. La parte más visitada es un cañón de 3 Km, donde aparecen toda clase de formaciones y paredones de unos 150 metros de altura. Existen también, valiosos restos arqueológicos: morteros y petroglifos precolombinos.
Ischigualasto y Talampaya, que pertenecen a una misma cuenca con una superficie de casi 5.000 Km2 han sido incluidos como sitio natural, dentro de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en el año 2000.
Parque Nacional Iguazú
Dentro del Parque Nacional Iguazú, ubicado a 18 Km de Puerto Iguazú y declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1984, se hallan las famosas Cataratas.
El río arroja su imponente caudal desde 70 metros de altura a través de 275 saltos y a lo largo de 2,7 Km. El límite con Brasil pasa por la Garganta del Diablo, en el que la caída de las aguas crea múltiples arco iris.
El Parque Nacional preserva la exuberante vegetación subtropical que rodea las cataratas. 2.000 especies de plantas: árboles gigantes, helechos, lianas, orquídeas; y 400 aves: loros, colibríes, tucanes. Yaguareté, tapir, carpincho, gato onza, oso hormiguero y puma.
La Quebrada de Humahuaca
Desde San Salvador de Jujuy se llega a esta vía natural que asciende hacia el altiplano. Paisajes de color dan marco a un conjunto de pueblos, con casas de adobe, capillas históricas y ruinas prehispánicas, donde el tiempo parece haberse detenido.
Uno de los más bellos es Purmamarca, población indígena enmarcada por el Cerro de los Siete Colores, cuyos estratos reflejan diversas edades geológicas. Más adelante, en Maimará, hay una extensión de franjas de colores sobre las montañas, denominada "La Paleta del Pintor". Uno de los principales atractivos de esta quebrada es el Pucará de Tilcara, una población fortificada construida por los nativos omaguacas en épocas precolombinas. El monolito que marca el Trópico de Capricornio es donde el día 21 de junio se celebra el Inti Raymi (Fiesta del Sol), celebración de antigua tradición aymará que se hace, en el momento que comienza el solsticio de invierno, para recibir el nuevo ciclo agrícola. Humahuaca fue fundada por los españoles a fines del siglo XVI. En su Iglesia y en el Museo del Carnaval Norteño hay un complejo panorama de los usos y costumbres de la región. A 12 Km están las misteriosas ruinas de los andenes de cultivo de Coctaca con numerosas cuadrículas de pircas.
La Quebrada de Humahuaca fue declarada Paisaje Cultural de la Humanidad, por la UNESCO, el 2 de julio de 2003.
Peninsula de Valdes
Existen sobre el litoral patagónico varias reservas naturales donde se protegen diversas especies de la fauna marina, pero ninguna ofrece tan espectacular concentración de animales como la Península Valdés. Ubicada a 1.400 kilómetros al sur de Buenos Aires, penetra en el mar formando dos golfos de abrigadas aguas, lugar de encuentro de las ballenas francas australes, adonde acuden cada año para cumplir su ciclo reproductivo, entre junio y diciembre. Desde Puerto Pirámides parten excursiones para el avistaje de fauna marina.
También existen en abundancia colonias de lobos marinos, conviviendo con una rica avifauna, mientras que la tierra está poblada por ñandúes (avestruz americano), maras (liebre patagónica) y guanacos. La reserva Isla de los Pájaros protege miles de aves marinas (cormoranes, gaviota cocinera, garza bruja y garza blanca). Punta Pirámide, con un apostadero de lobos marinos que se reproducen allí. Punta Delgada, refugio de lobos y elefantes marinos. Caleta Valdés, una estrecha lengua de tierra que separa el mar abierto de una laguna marina y en cuyas costas se congregan pingüinos magallánicos, lobos y elefantes marinos, además de guanacos, maras y ñandúes llegados con la marea baja a sus islas interiores.
En la punta Norte de la península se ubica el mayor apostadero continental del mundo de elefantes marinos del sur. El nombre proviene de su característica trompa que dilatan las narices en especial cuando se enfurecen o en épocas de celo; alcanzan los 7 metros de largo y las 3 toneladas de peso. Estos mamíferos se alimentan de peces, calamares y pulpos y llegan a sumergirse hasta los 200 metros de profundidad en busca de sus presas.
Se recomienda acudir al Centro de Interpretación en el Istmo Ameghino, donde se brinda toda la información necesaria.
La Cueva de las Manos
La Cueva de las Manos, ubicada en el cañadón del valle del Alto Río Pinturas, al sur de la localidad de Perito Moreno, presenta una de las manifestaciones de arte rupestre más significativas de la Patagonia.
Vestigios de la cultura patagoniense, que tienen una antigüedad de 9.300 años, pueblan las cuevas y aleros rocosos del cañadón. Alí se conservan positivos y negativos de manos, escenas de caza, símbolos geométricos, pequeñas serpientes, pinturas relacionadas con la fertilidad, pisadas de ñandúes, pumas, danzas rituales y juegos de figura y sombra.
Las imágenes de las manos no están pintadas en la roca, sino que fueron estarcidas sobre la piedra, es decir que aquellos cazadores apoyaban la palma de la mano sobre el techo o la pared de una caverna, para luego cubrirla con pintura.
La Cueva de las Manos del Alto Río Pinturas, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, por la UNESCO, en el año 1999.
La Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, comprende un bloque integrado por la Iglesia de la Compañía de Jesús, la Capilla Doméstica, la Residencia de los jesuitas y el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba -antiguo Colegio Máximo de la Compañía de Jesús- con sus dependencias administrativas, Claustro, Salón de Grados, Biblioteca Mayor y Colegio Nacional de Monserrat.
En 1599 los jesuitas se radican en Córdoba, en el solar cedido por el Cabildo de la ciudad, donde existía desde 1589 una pequeña ermita que pronto resultó insuficiente para albergar a religiosos, estudiantes y fieles. Por ello, a partir de 1606 comienzan las obras de edificación que darían forma a la actual Manzana Jesuítica. Sucesivamente se agregan construcciones destinadas al Colegio Máximo (1610), Universidad (1622), Real Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat (fundado en 1687 pero instalado en su actual emplazamiento en 1782, tras la expulsión de la Compañía) y Noviciado (hacia 1710). La Iglesia y la Capilla Doméstica fueron construidas entre 1644 y 1671. La antigua ermita, una de las construcciones eclesiásticas más antiguas que se conserva en el país, constituye la Sacristía de la Capilla Doméstica.
Estancias Jesuiticas de Cordoba
Las estancias jesuíticas de Córdoba son una muestra singular de la organización productiva de los religiosos de la Compañía de Jesús en el país, que ha llegado a nuestros días a través de una arquitectura esmeradamente preservada.
Si bien la historia demostró que las estancias se adquirieron con fines económicos para el mantenimiento de colegios y otras casas de estudio, como es lógico "participaron también de cierto sentido misional, constituyéndose en centros de irradiación religiosa".
Las estancias de Jesús María, Caroya, Santa Catalina, La Candelaria y Alta Gracia pueden ser recorridas en un circuito de 250 Km por pintorescos caminos serranos.
Estos establecimientos rurales del siglo XVII, junto a la Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, todos monumentos históricos nacionales, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, en el año 2000.
El Tango
La tradición argentina y uruguaya del tango, hoy conocida en el mundo entero, nació en la cuenca del Río de la Plata, entre las clases populares de las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. En esta región, donde se mezclan los emigrantes europeos, los descendientes de esclavos africanos y los nativos (criollos), se produjo una amalgama de costumbres, creencias y ritos que se transformó en una identidad cultural específica.
Entre las expresiones más características de esa identidad figuran la música, la danza y la poesía del tango que son, a la vez, una encarnación y un vector de la diversidad y del diálogo cultural. Practicado en las milongas -salas de baile típicas-, el tango ha difundido el espíritu de su comunidad por el mundo entero, adaptándose a nuevos entornos y al paso del tiempo. Esa comunidad comprende hoy músicos, bailarines profesionales y aficionados, coreógrafos, compositores, letristas y profesores que enseñan este arte y hacen descubrir los tesoros vivos nacionales que encarnan la cultura del tango.
El tango surgió a fines del siglo XIX de la fusión de diversos ritmos que se bailaban en los ambientes de arrabal. En sus inicios era bailado por parejas de hombres e interpretado con flauta, violín y guitarra. La flauta fue reemplazada posteriormente por el bandoneón que le dio su sello definitivo. Con la nostalgia y la melancolía que aportaron los inmigrantes, el tango fue evolucionando para dar autores e intérpretes de la talla de Astor Piazzolla y Aníbal Troilo.
El máximo cantor de tangos de la Argentina fue y será Carlos Gardel. Un circuito evoca la trascendencia del “Zorzal Criollo” en la vida de Buenos Aires.