Pese a la fama de duros y aguerridos guerreros que tienen los antiguos vikingos, el reciente hallazgo de una fosa común en el sur de Inglaterra parece indicar que un grupo de ellos tuvo la mala fortuna de enfrentarse a un enemigo aún más temible. El enterramiento, descubierto por la empresa privada Oxford Archaeology, tiene una antigüedad de aproximadamente mil años (según las pruebas realizadas con Carbono 14), y en el lugar se han desenterrado hasta el momento los esqueletos de 51 jóvenes que fueron decapitados, y sus cabezas apiladas cuidadosamente a escasa distancia.
En opinión de los arqueólogos, los restos podrían pertenecer a un grupo de vikingos que fueron ejecutados por los antiguos habitantes de Weymouth, en el sur de Inglaterra, quienes al parecer repelieron un intento de invasión. Según David Score, director de la excavación, las víctimas eran seguramente prisioneros de guerra, a quienes se les decapitó mediante el uso de espadas o hachas. Muchos de los cuerpos desenterrados hasta el momento presentan cortes profundos en el cráneo, la mandíbula o el cuello, y la mayoría parece haber recibido varios golpes, según explicó Score.
Los investigadores creen que las cabezas fueron amontonadas con sumo cuidado cerca de los cuerpos, quizá como un símbolo de victoria, y todo parece indicar que los cadáveres fueron enterrados desnudos, pues no se ha encontrado rastro de sus ropas. Los restos han sido datados en una fecha comprendida entre el 890 y el 1034 d.C, una época durante la cuál Inglaterrra estaba todavía dividida entre anglosajones (en el sur y el oeste del país) y colonos daneses (nortedeste, en una región llamada Danelaw). En aquellos tiempos los anglosajones se enfrentaban habitualmente contra los ejércitos de los pueblos del norte, y se encontraban a menudo amenazados por navegantes vikingos, que al igual que en otros puntos de Europa, se dedicaban al saqueo y pillaje de regiones costeras.
Mapa con la distribución de los distintos pueblos de Inglaterra en el siglo IX d.C.
Ahora el equipo de Oxford Archaeology espera poder determinar con seguridad –gracias al análisis químico de la dentadura de las víctimas–, si los cuerpos pertenecen a individuos de Inglaterra o de Escandinavia.
En opinión de los arqueólogos, los restos podrían pertenecer a un grupo de vikingos que fueron ejecutados por los antiguos habitantes de Weymouth, en el sur de Inglaterra, quienes al parecer repelieron un intento de invasión. Según David Score, director de la excavación, las víctimas eran seguramente prisioneros de guerra, a quienes se les decapitó mediante el uso de espadas o hachas. Muchos de los cuerpos desenterrados hasta el momento presentan cortes profundos en el cráneo, la mandíbula o el cuello, y la mayoría parece haber recibido varios golpes, según explicó Score.
Los investigadores creen que las cabezas fueron amontonadas con sumo cuidado cerca de los cuerpos, quizá como un símbolo de victoria, y todo parece indicar que los cadáveres fueron enterrados desnudos, pues no se ha encontrado rastro de sus ropas. Los restos han sido datados en una fecha comprendida entre el 890 y el 1034 d.C, una época durante la cuál Inglaterrra estaba todavía dividida entre anglosajones (en el sur y el oeste del país) y colonos daneses (nortedeste, en una región llamada Danelaw). En aquellos tiempos los anglosajones se enfrentaban habitualmente contra los ejércitos de los pueblos del norte, y se encontraban a menudo amenazados por navegantes vikingos, que al igual que en otros puntos de Europa, se dedicaban al saqueo y pillaje de regiones costeras.
Mapa con la distribución de los distintos pueblos de Inglaterra en el siglo IX d.C.
Ahora el equipo de Oxford Archaeology espera poder determinar con seguridad –gracias al análisis químico de la dentadura de las víctimas–, si los cuerpos pertenecen a individuos de Inglaterra o de Escandinavia.
Chau!