Un restaurante sirve algo más valorado que el sexo: cereales
La camiseta lo dice todo: "Al 95% de los americanos le gustan los cereales, al 57% le gusta el sexo". Una nueva cadena de restaurantes se ha atrevido a sacar provecho comercial de los desayunos ofreciendo a sus clientes deliciosas mezclas de sus cereales favoritos en sus tiendas, que son el último grito.
Colores brillantes y camareros vestidos con pijamas reciben a los clientes en estos establecimientos, que ofrecen cereales de marca calientes o fríos y coronados por un abanico de extras que van desde bananas y melaza hasta mini malvavisco y bolitas de leche.
Con los cereales metidos en cajas de cartón 'kitsch' y acompañados de una cucharilla que hace las veces de pajita, Cereality también ha encontrado la forma de dar un capricho para llevar al niño que llevamos dentro.
El objetivo es crear una marca que saque provecho de la fidelidad de los actuales clientes para desayunar cereales y crear una experiencia única, dijo el cofundador de la cadena, David Roth, durante el desayuno del lunes en la tienda principal de la franquicia, en el corazón del distrito financiero de Chicago.
Roth, tras tener la idea, investigó y llegó a Rick Bacher, un diseñador de 38 años que ha desarrollado gran parte de su trabajo en las marcas comerciales.
En vez de intentar que los cereales se puedan llevar con comodidad o dejar que la gente lleve sus propios cereales, Roth y Bacher decidieron explotar la familiaridad de otras marcas en un nuevo ambiente.
"La gente tiene una conexión emocional muy fuerte con sus cereales", explicó Roth. "La gente entra y pide sus Lucky Charms incluso si eso no es lo mejor para él. El cereal que comes dice algo de ti", sentenció.
La camiseta lo dice todo: "Al 95% de los americanos le gustan los cereales, al 57% le gusta el sexo". Una nueva cadena de restaurantes se ha atrevido a sacar provecho comercial de los desayunos ofreciendo a sus clientes deliciosas mezclas de sus cereales favoritos en sus tiendas, que son el último grito.
Colores brillantes y camareros vestidos con pijamas reciben a los clientes en estos establecimientos, que ofrecen cereales de marca calientes o fríos y coronados por un abanico de extras que van desde bananas y melaza hasta mini malvavisco y bolitas de leche.
Con los cereales metidos en cajas de cartón 'kitsch' y acompañados de una cucharilla que hace las veces de pajita, Cereality también ha encontrado la forma de dar un capricho para llevar al niño que llevamos dentro.
El objetivo es crear una marca que saque provecho de la fidelidad de los actuales clientes para desayunar cereales y crear una experiencia única, dijo el cofundador de la cadena, David Roth, durante el desayuno del lunes en la tienda principal de la franquicia, en el corazón del distrito financiero de Chicago.
Roth, tras tener la idea, investigó y llegó a Rick Bacher, un diseñador de 38 años que ha desarrollado gran parte de su trabajo en las marcas comerciales.
En vez de intentar que los cereales se puedan llevar con comodidad o dejar que la gente lleve sus propios cereales, Roth y Bacher decidieron explotar la familiaridad de otras marcas en un nuevo ambiente.
"La gente tiene una conexión emocional muy fuerte con sus cereales", explicó Roth. "La gente entra y pide sus Lucky Charms incluso si eso no es lo mejor para él. El cereal que comes dice algo de ti", sentenció.