Los árabes palestinos son en gran medida víctimas inocentes de sus dirigentes corruptos, del odio fundamentalista de su religión contra judíos y cristianos y de la política de mano dura del Estado de Israel como consecuencia del conflicto. Los desgraciados refugiados árabes (a los que ahora llamamos "palestinos" ) son usados por las naciones árabes como carnaza contra Israel y otros países de cultura y valores morales judeo-cristianos.
Israel en su momento si aceptó la partición en paz de la tierra entre árabes y judíos, pero las constantes agresiones sufridas le han llevado a su actual política de mano dura, que no justificamos de ningún modo, aunque humanamente, conociendo como son las cosas, entendamos en esta WEB, ya que toda nación tiene el derecho y la obligación de defender a sus ciudadanos, y más de una amenaza tan grave como es una religión que permite a sus hijos hacerse estallar con una carga de bombas matando indiscriminadamente al máximo número de víctimas inocentes posible.
Israel es la única democracia en el entorno del mundo musulmán, sus ciudadanos árabes o musulmanes tienen los mismos derechos que un judío, tienen representación en el Knesset (parlamento israelí) con varios diputados, libertad de culto, etc. Los judíos podrían haber cerrado al acceso a los árabes a las Mezquitas del Monte del templo, en tierra israelí, pero no lo han hecho, mientras los palestinos han hecho explotar y profanado varios monumentos judíos en sus territorios como por ejemplo la Tumba de José el patriarca.
Israel hace frente a un enemigo especial: El Islam, que ha jurado literalmente (y en muchísimas ocasiones) "destruir Israel y echar a todos los judíos al mar". No estamos hablando de una guerra normal o de un conflicto como tantos otros que desgraciadamente se dan en otras zonas "calientes" del globo, aquí no se trata de otra cosa que de una guerra de supervivencia donde el pueblo de Israel se juega el desaparecer para siempre de la faz de la tierra en un holocausto que dejaría el de Hitler en una mera anécdota.
Los valores cristianos occidentales son de origen judío (pese al desgraciado e ignorante antisemitismo del catolicismo-romano a lo largo de siglos y el de la progresía nacional actualmente) y nuestro Dios, el Dios que no es el dios del Islam o de Roma, sino el Dios de Israel (Si: el Dios de la Biblia tiene apellidos: El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob o Israel). El Mesías es Yeshua el judío de Belén, llamado el Nazareno, el hijo de la judía Miriam. El Nuevo Testamento es un libro escrito por judíos que nunca dejaron de serlo y sus valores son netamente judíos. La cultura occidental, pese a sus contradicciones y fallos, tiene sus raíces y valores morales basados en la Biblia judía: Libertad de conciencia, solidaridad, compasión, amor...
El Islam ve a los occidentales (no hay más que traducir un sermón cualquiera de una mezquita cualquiera en Europa) como gente débil, manipulable, sin moral ni principios, que "deja a sus hijas y mujeres vestir como 'putas'" y cuyos hombres "se dejan dominar por las mujeres", "cada día más afeminados", "esclavos de la pornografía" y de la falta de moral, etc.
Hoy el antisemitismo o judeofóbia ancestral ha encontrado su justificación y canal de desarrollo en el conflicto entre Árabes e Israelíes, y esta enfermedad: la Judeofóbia, es una de las más antiguas y extendidas de la tierra (la vacuna se haya en el judío Jesús de Nazaret y su Mensaje de reconciliación). ¿No estará el amable lector afectado de la misma?.
Sin embargo, desgraciadamente, no hay un solo país musulmán o árabe democrático en el mundo. Las palabras democracia y derechos humanos son incompatibles con la cultura y el mensaje del Islam. No hay libertad religiosa en esos países, y mientras tanto, nosotros en nombre de una malentendida tolerancia (en realidad por necesidad de petróleo) les dejamos plantar mezquitas y centros islámicos desde donde se preparan atentados criminales en los nuestros. No hay derechos humanos, respeto por la mujer, libertades públicas, etc.
¿En que se invierte el dinero del petróleo? ¿En universidades ...?, ¿En hospitales..?, ¿En escuelas...?, ¿En autopistas...? ¿hay ONGs musulmanas altruistas en países del tercer mundo?...
¿Dónde está el Islam que según cuenta la leyenda en Al-Andalus (España) levantó una de las culturas más ricas y refinadas de la época tanto por su arquitectura, las ciencias, las letras, etc.?, El Islam que permitió la convivencia más o menos cordial durante un mítico reinado de prosperidad de las tres culturas: Árabe, Cristiana y Judía, ¿Volverá a existir?, ¿Existió realmente o fue solo un espejismo ilusorio? Desgraciadamente pese al mito creado artificiosamente al respecto, esta historia que nos están queriendo vender de las tres culturas viviendo cordialmente jamás se dio bajo el Islam en Al-Andalus ni en ningún otro sitio como puede comprobar cualquiera que se moleste en estudiar un poco de historia.
Nuestro deber como cristianos es orar por Israel, bendecir y consolar a esa nación y pedir por la paz de Jerusalén. Nuestro deber como cristianos es orar por los musulmanes, amarles y pedir que haya paz y que conozcan al verdadero Dios: el Dios de Israel y a Su Hijo Jesús, el Dios de la misericordia y del amor. Aunque sabemos que no habrá paz, hasta que el Príncipe de Paz, el Mesías de Israel vuelva y establezca Su Reino, según está escrito.
El antisemita Hajj Amin al Husseini, que fue el tío de Yassir Arafat fue el Gran Muffti de Jerusalén y colaborador activo con los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente en Bosnia. En la foto con sus amigos nazis a los que ayudó a matar a todos los judíos posibles años antes de que el estado de Israel existiese.
El Sionismo, al que los países árabes y pro árabes sujetos en muchos casos a la esclavitud del petróleo árabe-musulmán quieren hoy presentar como "racismo", no es más que la reflexión que se desarrolla como consecuencia de las persecuciones y holocaustos milenarios por parte de las naciones gentiles contra los judíos (Egipcios con Moisés, Asirios, Babilonios, Imperio Romano, Iglesia católico-Romana en Europa en la Edad Media, los zares rusos y sus pogromos o matanzas de judíos en el siglo XIX, el incipiente nazismo, etc. etc.) y que plantea la necesidad de definir la identidad de los judíos en el mundo moderno y la necesidad de establecer a los judíos en su tierra ancestral de Eretz Israel.
Figura destacable del sionismo en el siglo XIX fue Teodoro Herzl, al que se considera el fundador del moderno sionismo. Los sionistas compraron entonces durante estos años grandes extensiones de tierras desérticas e incultivadas a precios desorbitados en Israel a los diferentes caciques árabes que no veían ningún valor en las mismas.
Comenzaron a cambiar por medio de duro trabajo y una inquebrantable fe la fisonomía de estas desoladas tierras y a hacerlas fértiles estableciendo los famosos Kibbutz o granjas autogestionadas.
Hoy en día el visitante que vaya a esta tierra verá bosques a un lado de una carretera que al otro lado es desierto, cultivos de cítricos donde antes había eriales y pantanos y cosas similares que demuestran la diferencia entre el Dios de Israel que nos hace Hijos suyos y nos da libertad de escoger y forjar nuestro futuro y el dios del Islam, que en vez de hijos tiene esclavos que deben aceptar lo que les venga sin posibilidad de poder cambiarlo, bueno o malo, como voluntad de dicho dios.
El movimiento Sionista tuvo todo el derecho y necesidad de ser creado ya que poco después, en Europa, seis millones de judíos son sistemáticamente asesinados por la nación de Alemania en un proceso de muerte industrial. En esta guerra murieron en total unos 50.000.000 de personas en Europa.
Es un insulto a la inteligencia, una muestra asquerosa de antisemitismo y un oprobio a los millones de víctimas del nazismo comparar hoy la represión del estado de Israel con los "Palestinos" al nazismo que produjo tal cantidad de muertes en Europa.
Es de justicia por ello recordar que desgraciadamente el Vaticano, con el papa Pío XII a la cabeza, firmó un concordato con el dictador fascista Mussolini en 1929 y otro con el nazi Hitler en 1933. El papa Pío XII jamás excomulgó al católico Hitler ni a sus católicos colaboradores (la mayor parte de los altos dirigentes el partido nacional-socialista y los colaboradores de Hitler eran de esa religión), ni levantaría la voz para condenar claramente el Holocausto o ayudar a los judíos.
Al respecto de su política antijudía y Roma, Hitler mismo afirmó el 26 de abril de 1933 en una reunión con el obispo católico-romano Wilhelm Berning de Osnabrük y monseñor Steinmann (prelados representantes de la iglesia romana en Alemania) que "me limito a hacer a los judíos lo que la iglesia católico-romana lleva haciendo 1.600 años". Hemos de reconocer que al menos Hitler conocía bien la historia. Los prelados católico-romanos citados describieron más tarde sus charlas con Hitler como "cordiales y directas". Sin comentarios.
Curiosamente, el dictador católico-romano español Franco, que ayudó a escapar a un gran número de judíos sefardíes europeos del Holocausto dándoles la nacionalidad española, y que evitó que España interviniese en la II Guerra Mundial como aliada de los genocidas Alemanes es el único que duró 40 años en el poder.
Las peores atrocidades documentadas en la segunda guerra mundial fueron cometidas por los monjes soldados católicos-romanos de la Ustashi o Ustasha croata, que habían cambiado en muchos casos la sotana por el uniforme -se puede buscar numerosa documentación al respecto en Internet- liderados por el católico Ante Pavelic contra serbios y judíos en los Balcanes (búsquese sobre este siniestro personaje en Internet para saber más del asunto). La iglesia Romana ayudó en los días inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial a escapar a Sudamérica a numerosos criminales de guerra para evitar así que fuesen juzgados y que hablasen de lo que el Vaticano sabía y había hecho. No se trata de hacer aquí apología anticatólica, sino de decir las cosas que sucedieron y que se pueden comprobar muy fácilmente para que (ojalá) nunca más se vuelvan a repetir.
Reflexione el lector porqué en el reciente conflicto de los Balcanes (de los años 90' del siglo XX), las dos primeras naciones que se apresuraron a reconocer el estado católico Croata fueron el Vaticano y Alemania, y porqué a raíz de este hecho los Serbios (ortodoxos) comenzaron a ser presentados como los genocidas y los "malos" del conflicto. Como consecuencia de esta guerra aparece la primera nación musulmana europea: Bosnia.
Hoy en día la nación confesional del Vaticano es una de las pocas naciones en el mundo que no tiene relaciones diplomáticas con Israel y que sigue sin reconocer a este estado y su capital en Jerusalén.
En cierta ocasión leí: "Cuando Roma está en la minoría, es tan tierna como un cordero; cuando está en igualdad de posiciones, es tan astuta como un zorro; y cuando está en la mayoría, es tan feroz como un tigre". Creo que esta es una descripción exacta de ciertas lamentables actitudes del catolicismo-romano (reconozcámoslo) a través de la historia. Ya decían los masacrados cristianos Valdenses Franceses en el siglo XI aquello de que "Entre el bando de los perseguidores y de los perseguidos, la Verdadera Iglesia siempre ha estado del lado de los perseguidos". Diferenciamos aquí entre la Institución histórica llamada Iglesia Católica Romana y el pueblo de Dios o Iglesia que pueda haber en la misma (ver los primeros versículos del capítulo 18 del Apocalipsis). En justicia diremos que nadie se escapa de esta macabra lista de "dar 'leña' al judío": Lutero el reformador se volvió furibundamente judeófobo al final de su vida y su último libro titulado "Contra los Judíos" (donde al parecer llega a hablar de forzarlos a convertirse al cristianismo o quemarles las sinagogas) fue usado también como justificación de su política antisemita por los nazis. Como vemos, aquí nadie se libra, y "quien esté libre de pecado, tire la primera piedra"...
No olvidar también la otra cara de la moneda, y recordar también como hubo muchísimos protestantes y muchos católicos que pese a las amenazas que pesaban sobre sus vidas, ayudaron a los judíos.
Israel en su momento si aceptó la partición en paz de la tierra entre árabes y judíos, pero las constantes agresiones sufridas le han llevado a su actual política de mano dura, que no justificamos de ningún modo, aunque humanamente, conociendo como son las cosas, entendamos en esta WEB, ya que toda nación tiene el derecho y la obligación de defender a sus ciudadanos, y más de una amenaza tan grave como es una religión que permite a sus hijos hacerse estallar con una carga de bombas matando indiscriminadamente al máximo número de víctimas inocentes posible.
Israel es la única democracia en el entorno del mundo musulmán, sus ciudadanos árabes o musulmanes tienen los mismos derechos que un judío, tienen representación en el Knesset (parlamento israelí) con varios diputados, libertad de culto, etc. Los judíos podrían haber cerrado al acceso a los árabes a las Mezquitas del Monte del templo, en tierra israelí, pero no lo han hecho, mientras los palestinos han hecho explotar y profanado varios monumentos judíos en sus territorios como por ejemplo la Tumba de José el patriarca.
Israel hace frente a un enemigo especial: El Islam, que ha jurado literalmente (y en muchísimas ocasiones) "destruir Israel y echar a todos los judíos al mar". No estamos hablando de una guerra normal o de un conflicto como tantos otros que desgraciadamente se dan en otras zonas "calientes" del globo, aquí no se trata de otra cosa que de una guerra de supervivencia donde el pueblo de Israel se juega el desaparecer para siempre de la faz de la tierra en un holocausto que dejaría el de Hitler en una mera anécdota.
Los valores cristianos occidentales son de origen judío (pese al desgraciado e ignorante antisemitismo del catolicismo-romano a lo largo de siglos y el de la progresía nacional actualmente) y nuestro Dios, el Dios que no es el dios del Islam o de Roma, sino el Dios de Israel (Si: el Dios de la Biblia tiene apellidos: El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob o Israel). El Mesías es Yeshua el judío de Belén, llamado el Nazareno, el hijo de la judía Miriam. El Nuevo Testamento es un libro escrito por judíos que nunca dejaron de serlo y sus valores son netamente judíos. La cultura occidental, pese a sus contradicciones y fallos, tiene sus raíces y valores morales basados en la Biblia judía: Libertad de conciencia, solidaridad, compasión, amor...
El Islam ve a los occidentales (no hay más que traducir un sermón cualquiera de una mezquita cualquiera en Europa) como gente débil, manipulable, sin moral ni principios, que "deja a sus hijas y mujeres vestir como 'putas'" y cuyos hombres "se dejan dominar por las mujeres", "cada día más afeminados", "esclavos de la pornografía" y de la falta de moral, etc.
Hoy el antisemitismo o judeofóbia ancestral ha encontrado su justificación y canal de desarrollo en el conflicto entre Árabes e Israelíes, y esta enfermedad: la Judeofóbia, es una de las más antiguas y extendidas de la tierra (la vacuna se haya en el judío Jesús de Nazaret y su Mensaje de reconciliación). ¿No estará el amable lector afectado de la misma?.
Sin embargo, desgraciadamente, no hay un solo país musulmán o árabe democrático en el mundo. Las palabras democracia y derechos humanos son incompatibles con la cultura y el mensaje del Islam. No hay libertad religiosa en esos países, y mientras tanto, nosotros en nombre de una malentendida tolerancia (en realidad por necesidad de petróleo) les dejamos plantar mezquitas y centros islámicos desde donde se preparan atentados criminales en los nuestros. No hay derechos humanos, respeto por la mujer, libertades públicas, etc.
¿En que se invierte el dinero del petróleo? ¿En universidades ...?, ¿En hospitales..?, ¿En escuelas...?, ¿En autopistas...? ¿hay ONGs musulmanas altruistas en países del tercer mundo?...
¿Dónde está el Islam que según cuenta la leyenda en Al-Andalus (España) levantó una de las culturas más ricas y refinadas de la época tanto por su arquitectura, las ciencias, las letras, etc.?, El Islam que permitió la convivencia más o menos cordial durante un mítico reinado de prosperidad de las tres culturas: Árabe, Cristiana y Judía, ¿Volverá a existir?, ¿Existió realmente o fue solo un espejismo ilusorio? Desgraciadamente pese al mito creado artificiosamente al respecto, esta historia que nos están queriendo vender de las tres culturas viviendo cordialmente jamás se dio bajo el Islam en Al-Andalus ni en ningún otro sitio como puede comprobar cualquiera que se moleste en estudiar un poco de historia.
Nuestro deber como cristianos es orar por Israel, bendecir y consolar a esa nación y pedir por la paz de Jerusalén. Nuestro deber como cristianos es orar por los musulmanes, amarles y pedir que haya paz y que conozcan al verdadero Dios: el Dios de Israel y a Su Hijo Jesús, el Dios de la misericordia y del amor. Aunque sabemos que no habrá paz, hasta que el Príncipe de Paz, el Mesías de Israel vuelva y establezca Su Reino, según está escrito.
El antisemita Hajj Amin al Husseini, que fue el tío de Yassir Arafat fue el Gran Muffti de Jerusalén y colaborador activo con los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente en Bosnia. En la foto con sus amigos nazis a los que ayudó a matar a todos los judíos posibles años antes de que el estado de Israel existiese.
El Sionismo, al que los países árabes y pro árabes sujetos en muchos casos a la esclavitud del petróleo árabe-musulmán quieren hoy presentar como "racismo", no es más que la reflexión que se desarrolla como consecuencia de las persecuciones y holocaustos milenarios por parte de las naciones gentiles contra los judíos (Egipcios con Moisés, Asirios, Babilonios, Imperio Romano, Iglesia católico-Romana en Europa en la Edad Media, los zares rusos y sus pogromos o matanzas de judíos en el siglo XIX, el incipiente nazismo, etc. etc.) y que plantea la necesidad de definir la identidad de los judíos en el mundo moderno y la necesidad de establecer a los judíos en su tierra ancestral de Eretz Israel.
Figura destacable del sionismo en el siglo XIX fue Teodoro Herzl, al que se considera el fundador del moderno sionismo. Los sionistas compraron entonces durante estos años grandes extensiones de tierras desérticas e incultivadas a precios desorbitados en Israel a los diferentes caciques árabes que no veían ningún valor en las mismas.
Comenzaron a cambiar por medio de duro trabajo y una inquebrantable fe la fisonomía de estas desoladas tierras y a hacerlas fértiles estableciendo los famosos Kibbutz o granjas autogestionadas.
Hoy en día el visitante que vaya a esta tierra verá bosques a un lado de una carretera que al otro lado es desierto, cultivos de cítricos donde antes había eriales y pantanos y cosas similares que demuestran la diferencia entre el Dios de Israel que nos hace Hijos suyos y nos da libertad de escoger y forjar nuestro futuro y el dios del Islam, que en vez de hijos tiene esclavos que deben aceptar lo que les venga sin posibilidad de poder cambiarlo, bueno o malo, como voluntad de dicho dios.
El movimiento Sionista tuvo todo el derecho y necesidad de ser creado ya que poco después, en Europa, seis millones de judíos son sistemáticamente asesinados por la nación de Alemania en un proceso de muerte industrial. En esta guerra murieron en total unos 50.000.000 de personas en Europa.
Es un insulto a la inteligencia, una muestra asquerosa de antisemitismo y un oprobio a los millones de víctimas del nazismo comparar hoy la represión del estado de Israel con los "Palestinos" al nazismo que produjo tal cantidad de muertes en Europa.
Es de justicia por ello recordar que desgraciadamente el Vaticano, con el papa Pío XII a la cabeza, firmó un concordato con el dictador fascista Mussolini en 1929 y otro con el nazi Hitler en 1933. El papa Pío XII jamás excomulgó al católico Hitler ni a sus católicos colaboradores (la mayor parte de los altos dirigentes el partido nacional-socialista y los colaboradores de Hitler eran de esa religión), ni levantaría la voz para condenar claramente el Holocausto o ayudar a los judíos.
Al respecto de su política antijudía y Roma, Hitler mismo afirmó el 26 de abril de 1933 en una reunión con el obispo católico-romano Wilhelm Berning de Osnabrük y monseñor Steinmann (prelados representantes de la iglesia romana en Alemania) que "me limito a hacer a los judíos lo que la iglesia católico-romana lleva haciendo 1.600 años". Hemos de reconocer que al menos Hitler conocía bien la historia. Los prelados católico-romanos citados describieron más tarde sus charlas con Hitler como "cordiales y directas". Sin comentarios.
Curiosamente, el dictador católico-romano español Franco, que ayudó a escapar a un gran número de judíos sefardíes europeos del Holocausto dándoles la nacionalidad española, y que evitó que España interviniese en la II Guerra Mundial como aliada de los genocidas Alemanes es el único que duró 40 años en el poder.
Las peores atrocidades documentadas en la segunda guerra mundial fueron cometidas por los monjes soldados católicos-romanos de la Ustashi o Ustasha croata, que habían cambiado en muchos casos la sotana por el uniforme -se puede buscar numerosa documentación al respecto en Internet- liderados por el católico Ante Pavelic contra serbios y judíos en los Balcanes (búsquese sobre este siniestro personaje en Internet para saber más del asunto). La iglesia Romana ayudó en los días inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial a escapar a Sudamérica a numerosos criminales de guerra para evitar así que fuesen juzgados y que hablasen de lo que el Vaticano sabía y había hecho. No se trata de hacer aquí apología anticatólica, sino de decir las cosas que sucedieron y que se pueden comprobar muy fácilmente para que (ojalá) nunca más se vuelvan a repetir.
Reflexione el lector porqué en el reciente conflicto de los Balcanes (de los años 90' del siglo XX), las dos primeras naciones que se apresuraron a reconocer el estado católico Croata fueron el Vaticano y Alemania, y porqué a raíz de este hecho los Serbios (ortodoxos) comenzaron a ser presentados como los genocidas y los "malos" del conflicto. Como consecuencia de esta guerra aparece la primera nación musulmana europea: Bosnia.
Hoy en día la nación confesional del Vaticano es una de las pocas naciones en el mundo que no tiene relaciones diplomáticas con Israel y que sigue sin reconocer a este estado y su capital en Jerusalén.
En cierta ocasión leí: "Cuando Roma está en la minoría, es tan tierna como un cordero; cuando está en igualdad de posiciones, es tan astuta como un zorro; y cuando está en la mayoría, es tan feroz como un tigre". Creo que esta es una descripción exacta de ciertas lamentables actitudes del catolicismo-romano (reconozcámoslo) a través de la historia. Ya decían los masacrados cristianos Valdenses Franceses en el siglo XI aquello de que "Entre el bando de los perseguidores y de los perseguidos, la Verdadera Iglesia siempre ha estado del lado de los perseguidos". Diferenciamos aquí entre la Institución histórica llamada Iglesia Católica Romana y el pueblo de Dios o Iglesia que pueda haber en la misma (ver los primeros versículos del capítulo 18 del Apocalipsis). En justicia diremos que nadie se escapa de esta macabra lista de "dar 'leña' al judío": Lutero el reformador se volvió furibundamente judeófobo al final de su vida y su último libro titulado "Contra los Judíos" (donde al parecer llega a hablar de forzarlos a convertirse al cristianismo o quemarles las sinagogas) fue usado también como justificación de su política antisemita por los nazis. Como vemos, aquí nadie se libra, y "quien esté libre de pecado, tire la primera piedra"...
No olvidar también la otra cara de la moneda, y recordar también como hubo muchísimos protestantes y muchos católicos que pese a las amenazas que pesaban sobre sus vidas, ayudaron a los judíos.